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Me olvidé de las filas kilometricas en las panaderías solo para descubrir que se había acabado el pan. Me olvidé de las largas colas en los cajeros automáticos solo para descubrir que se había acabado el efectivo ¡y el dinero no se come!
Me olvidé de las largas filas en los mercados y supermercados solo para encontrar estantes vacíos. Me olvidé de la ausencia de medicamentos en las farmacias ¿Y para qué abren si no tienen nada? Preguntaba Si no abro me expropian - contestaban.
Me olvidé de los camiones de ganado que transportaban gente porque ya no había autobuses... ni ganado. Todo se había perdido...
Me olvidé de los cortes cotidianos de luz me olvidé del agua hedionda y sucia saliendo de los grifos me olvidé de liceos cayéndose a pedazos me olvidé del mercado negro y del mercado fúnebre.
Me olvidé de los médicos y enfermeras huyendo por las fronteras de los profesores que ya no daban clases unos por escapar y otros por buscar mejor salario.
Me olvidé de los militares disparando le a las marchas pacíficas de las FAES, de la DISIP, de la PNB, de la GNB todos esbirros y lacayos de un imberbe que no sabe ni hablar
Me olvidé de los niños y ancianos comiendo de las bolsas de basura peleando con los perros por un pedazo de hueso podrido
Me olvide de las elecciones fraudulentas cada año para disfrazar de democracia una dictadura vil, genocida, narcotraficante y terrorista.
Me olvidé de un país arrodillado ante la bota extranjera de rusos y bielorusos, chinos, cubanos e iranies
Me olvidé de Venezuela destrozada por un comunismo obsoleto y trasnochado.
Me olvidé de Venezuela Dios me perdone por haber olvidado a mi pueblo...
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Poeta
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Mami, ¿por qué suenan las sirenas? Corre hijo, vamos al refugiio ¿Que es el refugio, mami? Mami ¿por qué vamos al refugio? Porque van a bombardear ya se escucha el rugir de los motores ya no hay tiempo Ven hijo, ¡ven debajo de la mesa!
Mami, ¿estamos jugando a las escondidas? Si bebé ¿Y quién está contando?
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Poeta
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A través de una ventada, detrás de la vida Veo pasar a los mismos hombres con manos Llenas de odio, sosteniendo piedras. A través de una ventana, detrás de sus almas Veo la maldad de la humanidad que no cambia jamás. Hace más de dos mil años, eran leprosos sus objetivos Hoy su mira apunta a los médicos héroes De esta pandemia inventada por la avaricia y la codicia De grandes empresarios y de políticos corruptos. Los mismos que te roban y esclavizan trabajadores No les importa la vida, son aliados de la muerte. Venden la existencia por un par de monedas , de metal noble.
Por Conrado Augusto Sehmsdorf
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Poeta
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Una turba de alacranes de aguijones venenosos se avecina a la colina de una esfera incorruptible El veneno se dispersa sobre el lomo de la esfera y resbala cuesta abajo por su azul circunferencia.
Y el azul es maravilla que disfraza los amores y es el canto melodioso de un millón de ruiseñores. La esperanza regenera las vivencias malheridas y en un cuento fabuloso se dibujan escondidas.
Alegría manifiesta que me anuncia un nuevo mundo de cien mil celebraciones y canciones y poemas. Entre abrazos de locura, mariposas sobrevuelan esas flores que se niegan a perder su lozanía.
Cuánto engaño ha sometido a las buenas intenciones cuánta estafa ha generado malestar en decisiones. Pero el tiempo nos regala su cordial sabiduría y volvemos a confiar en que surja un nuevo día.
Utopía mi obsesión y mi consuelo mi esperanza, mi ilusión, la belleza de creer en lo bueno en cada humano sea quien sea y resurge la amistad con un apretón de manos.
Utopía nuevamente me seduce la radiante sensación de la piedad en las risas y sonrisas de los hombres del futuro.
Caigan muros surjan puentes con el agua bendecida de las fuentes con fraternos corazones de simientes que germinan y dan fruto por millón.
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Poeta
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Tumbas de cemento yacen bajo cielos citadinos carbonizados; los vientres de los siete mares vomitan petróleo, vientos pletóricos de estornudos radioactivos deambulan extasiados por la atmósfera, narcotizados están los ángeles y los santos están asqueados, mientras los demonios gozan, se burlan, se rien de las desdichas del hombre.
Hay guerras despiadadas en donde se arrancan cabezas incautas, hay mataderos en que desgarran las carnes pueriles hasta el hueso, hay; por doquier, estallidos de guadaña iniciados por hipócritas carcajadas, hay bullicio, estrépito de gritos, disparos y explosiones, y hay quietud, silencio de féretro y de mármol, silencio de lápidas, de capillas, de claveles.
Se desatan epidemias como enjambres de langostas que todo lo devoran, hay leprosos, sidosos, tuberculosos, leucémicos, cancerosos................. enfermos de todas las razas, enfermos de toda índole. Y la sequedad inexpugnable de los desiertos avanza y no perdona, los incendios devastan y devoran inocentes clorofilas; hay pestilencias y genocidios de colores epidérmicos, y odios; rencores profundos, arraigados en la sangre.
Hay querellas jamás declaradas, semejantes a besos de Judas, y hay bolsas plásticas colmas de olores a fosa común. Hay niñas deshojando sus más íntimas flores por necesidad o por capricho o por deseos de gloria.
Hay ocultamiento y exposición de heridas nauseabundas y podridas, hay manos sin uñas, bocas sin dientes, lomos sin piel, hombros sin cabeza, gangrenas, heridas profundas, cicatrices inútiles.
Y aun hay cojos, mancos, chuecos, ciegos, sordos, mudos, parapléjicos, locos y dementes en cantidades industriales. Hay miríadas de caudillos de la muerte, ejércitos desviándonos impunes de la buena suerte.
Hay atracos, ajustes de cuentas, secuestros, sicariatos y guerrillas, urbanas y rurales... y aun hay viudas, huérfanos, niños de la calle, ancianos en total abandono buscando qué comer en los basurales periféricos. Hay desaparecidos, torturados, inocentes ejecutados, presos políticos y políticos presos.
¡Víctimas todas ellas del mal!, ¡sí, las hay!
¿Quién osa buscar el infierno en las páginas de la Biblia?
Tumbas de cemento yacen por doquier.
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Poeta
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Desnudos y cubiertos de ropaje y aun así desnudos; desnudos de alma mirada desnuda sonrisa desnuda -no fabricada-
Intenciones desnudas arropadas por la nada Pretensiones desnudas Desnudo el dolor del que desnuda su tinta sin vergüenza y sin decoro Desnuda la paz del que vela desnudo desde la intimidad de su YO Desnuda vigilia la de aquél que desnuda la vida de un plumazo y desnudo de obligaciones y desnudo de allanamientos encanta con su desnudez a los que rasgan sus vestiduras tratando de ¿desnudarse?
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Poeta
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"Toda acción genera una fuerza de igual intensidad y de sentido contrario" (Mecánica clásica)
El racismo es el error de sociedades que no miran más allá de sus narices. El racismo es la falacia más extraña evocada desde un odio sin razones.
El amor que no conoce de fronteras, diferencias, divergencias o colores mira el alma que nos brilla desde adentro con su luz que despeja oscuridades y esa luz tan brillante y emotiva nada importa bajo qué piel ella se esconde.
El equívoco racista que condena sin piedad a todo aquel que es diferente no comprende que sólo hay un Homo Sapiens y hermanados estaremos ante Dios.
El racismo, enfermedad que engendra males desastrosos cómo fieros huracanes es veneno que intoxica corazones. ¿No es acaso el Homo Sapiens uno solo?
Y qué importa si tu piel es amarilla, negra, blanca o pintada de violeta es que acaso el sentimiento no nos fluye desde el alma y a todos por igual.
Con los ojos también lloran los ajenos a tu raza, a tu enia, a tu piel y ellos aman a sus hijos como tú como tú también tienen emociones.
Si la sangre es siempre roja y carmesí si en su pecho también late un corazón si sus manos me sostienen y me ayudan cómo quieres que me importe su color. Y mis manos que te ayudan y sostienen son las manos que me diera mi Creador.
Y el Señor, Nuestro Creador ama la variedad.
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Poeta
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Señor Maduro no se cura la enfermedad si el gobierno miente, y si luego la gente en usted confía la epidemia se amplía inevitablemente.
Señor Maduro callar la verdad desmintiendo los casos no trae sanidad ni detiene los pasos de acelerada infección en toda la población.
El contagio no responde a sus órdenes erradas y aunque preso meta a todo el que hable del asunto las dolencias siguen fieles a su multiplicación. Las condiciones no están dadas para jugar sobre este punto que la pandemia es ya mundial y afecta a toda la región.
Señor Maduro de nada sirve callar la verdad ninguna enfermedad acatará sus delirios sembrando de lirios toda la nación.
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Poeta
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El calentamiento global no es cosa de fantasía, es ya el día a día cotidiano, actual.
Hace tanto calor que podría deshacerme entre tus brazos, en un horno se ha trocado nuestra casa y a nuestros hijos se les escapa la esperanza por un futuro provisor; ¿qué digo provisor?, por cualquier futuro...
El calentamiento global no es cosa del mañana, es la sentencia temprana que azota nuestras cabezas ¡aquí y ahora!
Efecto sierra cruzando ya el umbral del presente...
Descongelamiento de polos, inundaciones en los noticieros...
Incremento de huracanes ante los ojos atónitos del mutismo humano.
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Poeta
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La blusa apolillada cubre los senos del mundo, desesperado por renacer de entre las cenizas y del cieno forjados por hiel y veneno.
El pantalón arratonado tapa las nalgas moradas del despelote que se hincha en medio del mar, por sobre sus algas.
El mundo es un tonel de inmundicia tumba astros y soles con su fuerte hedor; las constelaciones vomitan y las galaxias están nauseadas.
El ácido sulfúrico es parte de la lluvia: ¡es la lluvia misma! No hay playa sin latas y picos de botella ¡no es playa sin ellas! El ozono, rey de la estratosfera clama piedad ante la guillotina que implacable se avecina.
Miles de cadáveres pisciformes flotan en la mar, miles de pájaros multicolores dejan de trinar. Venden los seres vivos del mundo sus almas al diablo.
¿Pero, quién es el diablo?
Siento una cola brotar de mi espalda siento dos cuernos brotar de mi frente y entre mis manos, siento un tridente
¡siento un tridente!...
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Poeta
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