Poemas sociales :  Tumbas de cemento yacen
Tumbas de cemento yacen bajo cielos citadinos carbonizados;
los vientres de los siete mares vomitan petróleo,
vientos pletóricos de estornudos radioactivos
deambulan extasiados por la atmósfera,
narcotizados están los ángeles
y los santos están asqueados,
mientras los demonios gozan, se burlan, se rien
de las desdichas del hombre.

Hay guerras despiadadas en donde se arrancan cabezas incautas,
hay mataderos en que desgarran las carnes pueriles hasta el hueso,
hay; por doquier, estallidos de guadaña iniciados por hipócritas carcajadas,
hay bullicio, estrépito de gritos, disparos y explosiones,
y hay quietud, silencio de féretro y de mármol,
silencio de lápidas, de capillas, de claveles.

Se desatan epidemias como enjambres de langostas que todo lo devoran,
hay leprosos, sidosos, tuberculosos, leucémicos, cancerosos.................
enfermos de todas las razas, enfermos de toda índole.
Y la sequedad inexpugnable de los desiertos avanza y no perdona,
los incendios devastan y devoran inocentes clorofilas;
hay pestilencias y genocidios de colores epidérmicos,
y odios; rencores profundos, arraigados en la sangre.

Hay querellas jamás declaradas, semejantes a besos de Judas,
y hay bolsas plásticas colmas de olores a fosa común.
Hay niñas deshojando sus más íntimas flores
por necesidad o por capricho o por deseos de gloria.

Hay ocultamiento y exposición de heridas nauseabundas y podridas,
hay manos sin uñas, bocas sin dientes, lomos sin piel, hombros sin cabeza,
gangrenas, heridas profundas, cicatrices inútiles.

Y aun hay cojos, mancos, chuecos, ciegos, sordos, mudos,
parapléjicos, locos y dementes en cantidades industriales.
Hay miríadas de caudillos de la muerte,
ejércitos desviándonos impunes de la buena suerte.

Hay atracos, ajustes de cuentas, secuestros, sicariatos y guerrillas,
urbanas y rurales...
y aun hay viudas, huérfanos, niños de la calle, ancianos en total abandono
buscando qué comer en los basurales periféricos.
Hay desaparecidos, torturados, inocentes ejecutados,
presos políticos y políticos presos.

¡Víctimas todas ellas del mal!, ¡sí, las hay!

¿Quién osa buscar el infierno
en las páginas de la Biblia?

Tumbas de cemento yacen
por doquier.
Poeta

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