|
|
Para que tú no me olvides te robaré el corazón, lo llenaré de sentimientos que me presten atención.
Dices que no tengo nada que te pueda interesar, vives en tu mundo erada y no lo quieres aceptar.
El destino a ti me trajo y no te pidió opinión, en las naipes que barajo veo tu desilusión.
Soy silueta de una estrella oscura en el firmamento, tratando de seguir a tu huella sin perderla ni un momento.
Para que nunca me olvides no te prometo grandeza, solo el amor que recibes que dentro de mí empieza.
Julio Medina 24 de abril del 2014
|
Poeta
|
|
|
|
[img width=300]http://api.ning.com/files/PfEgRPHovLRWC--lOpY*-rj6UBVuHKVMcG01kmbNWuMDkv63hgGnX8Dan8QRngcfgHX37I4rosehm4XYrbELJVdZBHbiPYdl/amor.png?width=300[/img]
Cuando el fin se aproxima -nos reinventamos- De la nada surge un cómplice furtivo, nos reúne para fundirnos en una misma piel.
Hablemos de rumbos -sin reclamos, citemos juramentos para desquiciar al destino.
No sólo -pretendamos- llegar mañana, impregnemos la ocasión -aroma sin detalles, motivo deliberante -aire- compartido bajo la lluvia.
Huellas de protesta -justa vivencia, la narración develará la incógnita grabada.
Somos los protagonistas de un temor insuperable... Así, somos -simples almas de volátil tesitura.
Sin embargo, nos aferramos a esperarnos, acariciándonos el alma al evitarnos, sobre todo cuando descansamos -almohada intervenida.
Por todos esos sueños compartidos, y exageradamente visibilizados como rumbos diferentes, siento que nuestra despedida es la que nunca terminaría porque en cada intento de olvido se reconstruye -el deseo.
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego
|
Poeta
|
|
|
|
Aquel momento
Cuando del ruiseñor no oiga su canto, y los helados vientos con su aliento le lleguen al rocío a helarle el llanto; luego descubriremos el momento que el presente dejó de ser encanto. Los sabios descubrieron con talento cual es la flor de amor, el amaranto, porque es el pan del hombre el alimento; descubre quien observa aquel momento en que la abeja de las flores huye, que el pan no a de llegar hasta el hambriento. Quien ayer construyó, se le destruye aquello que pagó con sentimiento, hoy es solo recuerdo, helado viento.
26/4/12 j.ll.folch Licencia Creative Commons Aquel momento por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
|
Poeta
|
|
|
|
Paro para escutar os pássaros que “moram” na cidade... Eles vivem tanta ansiedade quanto eu.
Os pássaros cantam, talvez por necessidade de alimentação. Cantam pra ganhar o pão.
Nós vivemos num “mundo cão”. Numa Sociedade sem coração.
A.J. Cardiais 07/10/2012 imagem: google
|
Poeta
|
|
|
|
Grave cuestión
¿ De donde ha de venir quien nos perdone? ¿desde el frío glacial?, donde la esencia apaga la ilusión del que se opone, ¿o del averno cruel de la demencia?
donde se esconde el mago, que se impone, ante toda razón, de la evidencia, de aquel que muerto ya se descompone, por el paso del tiempo, con la ausencia
del lapso que al caer mide la arena, así basta esperar desde el olvido al ir cayendo el tiempo, es la impotencia
que nos hace sentir dura condena, sobre nuestro pasado, el cual ha sido el hilo conductor de negligencia.
25/4/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons Grave cuestión por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
|
Poeta
|
|
|
Aire funesto
Fue cuando el destino se vistió, de libertad disfrazado, entre cadenas danzando espinosas, entre las puertas sangrantes. ¡Migajas del hielo quemado!.
Aire funesto. Por la idea fundamental, de la contracción-extracción-concebida, que no solo es desacuerdo endulzado, por las masas rígidas que actúan solas.
Por el tiempo de corbatas insensibles, por las nubes de sillas robadas raudo, al falso suelo sobrio insalubre cumbre, pobre alambre estambre raigambre de... ¡Desnudares desnudo el desencanto descubierto!.
Aire funesto. Como topes ante la presión del listón, de las masas de litosfera cratógena, que siálica engendra plegamientos, en la sangre afrentosa silenciosa.
Con la fuerza de la sombra. Con el engaño de la espuma, de la orgiástica servidumbre, del banquete de los horrores triunfante. ¡Súbdito del invasor descarnado!.
Aire funesto. En el estruendo furibundo uncido, en el día del adiós de la esperanza, ingenua del cielo manchado, por la injusta memoria eminente.
Pétalo del perfume inclemente, mudable y miserable y detestable, cabizbajo el sombrero espuela pleno, el camino viajero ataúd inocente. ¡Ternura que baña que lanza que muere!.
Aire funesto. De las hojas fanáticas de otoño, del invierno destilando mieles fuegos, en la punta sonrosada de los sueños, de los párpados de un hueso.
En la humilde trinchera del humo, del inseparable reposo de la brisa, donde guarda el caracol al mar, en una gota de silencio seco, en una voz arrastrada por la inercia.
Aire funesto. De las pestañas de un hueco, de las uñas de un cabello, contemplando el embeleso de una flama. ¡Adoradora de la ceniza!.
Renace rebaño reblandecido, tierno de alabanzas codiciosas, y ambiciosas mariposas rubicundas, por los labios de los instintos ocultos, bestiales negociantes de edenes infamantes.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
MANIATADOS PESARES
Por ser en el mundo, un muro magro, la soledad vacía, palpitando tierna, en la esquina, de dolores agrietados, por el rostro de la voz, violeta, y el corazón, de la falsa luz, balsa que desgarra, la fe forzada, por el premio, el perdón, y el castigo, del mismo polvo, devaluado e inconsciente.
Por la deshumanización, polémica del llanto, en los resortes de las ranas, que se oponen, al camello que contempla una ballena, en las noches de la palabra ingenua, y cándida, es la madera astuta, confundida con el plástico, encerrado en el regreso de las moscas ilustres, sentadas en la miseria, lo suficientemente seria, como flexible, es el impacto, que lo oculta, a diario.
Maniatados pesares están entre las cortinas, tejiendo las cándidas luciérnagas, con archipiélagos sonrientes, en el mármol mudo de miedo, de burbujas angustiadas, en la noche bajo la cama, del pantalón sorprendido abajo, y la camisa sobre el corpiño.
Maniatados pesares de la inocencia, cruda y dulce conjetura digna del espejo, de las preguntas que engendraron, y donde las respuestas murieron, entre camas solas, mesas tristes, migajas de hogares destrozados, en los aires ahogados, ausentes, por el bendito olvido, que se fabrica obligado.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
O meu alerta, é uma porta entreaberta;
É uma poesia direta, sobre a falta de amor.
O meu alerta, não chega a ter uma rima certa.
Mas serve como seta para indicar a causa da dor.
A.J. Cardiais 01/10/2012 Imagem: Google
|
Poeta
|
|
|
[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img5356c5139b4da.jpg[/img]
Se requirió tan solo una pizca de valor, con unas gotas de esperanza, para darte a conocer mi amor y ganar en ti la confianza.
Mucho tiempo ha transcurrido desde aquel día, y en su pasar hemos inventado nuestra propia receta, que nos ha llenado de alegría, aunque no siempre la felicidad es completa.
Tan solo necesita una cucharadita de voluntad, para arreglar los problemas, una taza de responsabilidad, para afrontar la causa de nuestros dilemas.
8 onzas de comunicación, esparcidas durante los siete días de la semana, para alegrar nuestro corazón, y redescubrir que no solo para el sexo se usa la cama.
500 gramos de confianza, calculados con medidas de fidelidad, manteniendo siempre la templanza, para no perder nunca la credibilidad.
2 piezas grandes de amor sincero, marinadas en salsa de puros sentimientos, para obtener siempre un fresco “TE QUIERO” que embriague nuestros pensamientos.
1 ramillete de humildad, 4 hojitas de comprensión, para llenar de aroma la felicidad, y mantener juntos una ilusión.
1 raja grande de ternura, varios granos de sabiduría, para darle sabor a la locura que es el vivir con alguien día con día.
8 rodajas de madurez, para educar a la descendencia, fraguada en el cauce de su niñez, antes de que entren en su adolescencia. Una cucharada de bálsamo de fe, un gotero grande de confianza en el creador que todo lo ve, pues él es la única esperanza.
Todo ello mezclado en el tazón de nuestra existencia, para obtener una masa casi perfecta, donde el convivir no sea una penitencia pues tenemos la certeza de que escogimos la pareja correcta.
[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img5356c5475345f.png[/img]
|
Poeta
|
|
|
Al tiempo perdido
El aire vio por la ventana. El sueño de una almohada. Dulce. La noche de un recuerdo. Salado. El llanto de mil muertes. Volando. El grito de cien retinas. Mordidas. Por una ebria uva. ¡Monstruosidad!. Corbata de baja estatura. Infame.
Al tiempo perdido. Sin remedio. ¡Qué al mismo mal asusta!. ¡Qué al mismo sol deja ciego!. ¡Qué a la muerte hizo llorar!. ¡Qué a la tierra oculta el mar!. De la sangre. Del olvido. De la justicia. Del tiempo.
Perdido. Perdido. Perdido. El corazón del aliento. La sangre del inocente. El alma del indefenso. La mirada del pasado. Vive respirando de nube a nube. Despierta con cada luna.
Al tiempo perdido. Paralítico. Durmiendo alas. Pesadillas. Durmiendo alas. Consciencias. Por tener la esperanza muerta. Donde el ahora al mismo ayer oculta. Donde el pasado vive. Cruelmente. Por el mismo pasado que renace sin futuro..
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|