En las luces de los ojos, se adivina la nobleza, fiel entrega en su mirada, una dádiva sin reglas, una entrega sin barreras, ojos que brillan atentos, sin esperar recompensa, nobleza pura y auténtica.
El viento rozó la vida, para expresar la existencia, marcó en el gesto la duda, con su infinita destreza y acarició o flageló, la vida en su coyuntura. Así, vive la cordura, reflejada en la conciencia.
Tenues reflejos de Luna, en los vivarachos ojos, en las afiladas sombras, de la curtida mirada. Planean sobre la hambruna, recalcitrantes despojos. Una luz en la ensenada, atrapada entre la arena.
El agua mojó los párpados, que como lágrimas ruedan, como delicados pétalos, que en el rocío se bañan. De guedejas blancas pueblan, las cejas de la nostalgia y luciérnagas sin habla, miran curiosas los gestos.
En las manos la ternura, fuertes y recios tentáculos, que aferran con amargura o agradecen apretando. Como sarmientos los dedos, palpan la verdad buscando y rozan la piel madura, en los atrevidos tálamos.
El Sol bañó de esperanza, la sombra tétrica y dura, resplandor en las pupilas, tornasolando las marcas, de la vívida criatura. La fuente en calidoscopio, convirtió la luz en vida, entre sus destellos mágicos.
Amor, que vas o te quedas, llamando a la estrecha puerta, cruzando el umbral penetras o de soslayo te alejas. Al socaire el corazón, misteriosa vestimenta, que arropa su indecisión.
A.L. (ángel l. pérez)
NO SOY LO QUE ESCRIBO...SOY, LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME (anónimo). NO GUARDO MÉTRICA ALGUNA...SI ASÍ SUCEDE, ES PURA FORTUNA
Muy pocos de nosotros estamos solos alguna vez. Uno puede retirarse las montañas y vivir como un ermitaño, pero cuando esté físicamente a solas, tendrá consigo sus ideas, sus experiencias sus tradiciones, su conocimiento de lo que ha sido. De igual manera el sanyasi que en la India se aparta del mundo viviendo en aislamiento no está solo, porque el también vive con sus recuerdos. Yo hablo de una soledad en que la mente está por completo libre del pasado; solo una mente así, es virtuosa, porque únicamente en esta soledad hay inocencia..Desde esta soledad adviene una virtud que trae con sigo un sentido extraordinario de pureza y bondad.
En el centro de la duda, nace la verdad desnuda, como fagocita el sueño y alerta la pesadilla. Se cubre de nieve el huerto, como un manto que le cuida y en el mar de los deseos, los desamores se agitan.
Se va achicando la luz, que se pierde en las orillas, de la inmensidad azul. El viento torna a ser brisa y en el borde del talud, baja la Luna sin prisa. El silencio cobra vida, en la sombra y en la luz.
Sangra la tierra desnuda, ríos y arroyos circundan, su cuerpo terroso y recio, venas sinuosas la cruzan, como extraños vericuetos, en su núcleo se concitan, brasas, bramidos y fuego, hermosa esfera terrícola.
El humo cegó los ojos, del universo que mira, nebulosa en sus pupilas, bruma cegadora y fría. Mares de sueños circundan, las encarnecidas vidas y van dejando regueros, de tibias gotas de vida.
Las tinieblas se disipan, cuando el amor ilumina, la sombra tétrica y fría. Flotan radiantes las notas, de sus armoniosas rimas, dejando nidos ardientes, en cada cuerpo que anida, con sus sentidas simientes.
Lame el tiempo la ilusión, que entre atajos se desliza, amor que dobla la esquina, para encontrar otro amor. Calma chicha en la pasión, que arde en el corazón, sabor a fuego y cenizas, arrebatos en la voz.
Va abriendo camino el Sol, como se acerca a la vida, el retoño que nació. Sollozos en el amor, cataratas de alegrías, inusitada ilusión, sin control y sin medida, unas lágrimas vertidas.
Entre la noche y el día, los corazones titilan, forjando nuevas pasiones, nuevas y latentes vidas. Se va la sombra suicida, renunciando a su color.
Las promesas que hicimos Todo aquello que nos prometimos Se lo ha llevado el viento, Sin piedad, ni remordimiento.
¿Recuerdas la casa de madera, que junto al río te iba a construir? ¿O aquel Inmenso jardín lleno de vida, de niños, flores, mariposas y abejorros?
Todo sería hecho por nosotros, por Nuestras manos y nuestro cariño. Así quedó grabado en el umbral De mis esquizoides sueños.
Por las tardes yo, salgo a mirar el Paisaje y mirando, el sueño amodorra Mis sentidos. La frialdad del abandono Fui rumiando, a golpes de martillo.
Yo hice la casa, en derredor sembré Las flores. Están las mariposas y las Avecillas, mas por ahí no se oyen risas de Alegría, ni la tuya, ni la de niño alguno.
Hoy, después de tanto he notado que tu existencia en mi pequeño mundo te convierte en centro de todas mis alegrías. Aprendí a levantarme aún después de las tormentas, mis tormentas. Secaste mis lágrimas entre mis sollozos y mis quejas ante la propia impotencia. Callaste, aún cuando pudiste destruirme con tus palabras y matarme con tus miradas. Pero te quedaste... Y este es el momento en el que más que quererte siento amarte. Porque en esa primera mirada pudiste ignorarme pero me buscaste... Porque me eliges una y mil veces aún habiendo mejores que yo. Porque para mí siempre hay un reflejo en tu mirada. Y una sonrisa en esos bellos labios. Y ahora eres ese sueño del que no quiero despertar... La hermosa casualidad, el gran milagro que me toco a mí. Justo a mí. Joss
Primer escrito, primer saludo. Gracias por leer, saludos.
Buenos días vida Buenos momentos Siempre con la familia Son los mejores,ví un ruiseñor cantar justo cuando mi papá llegó de trabajar,mi mamá hacia la comida y yo juntos con mis hermanos jugábamos con los monitos.
Este poema se lo dedico a mi papá Raul Macías Cuarenta y a mi familia y a todas las familias del mundo que luchan por salir adelante en este mundo.
Nuestro amor es así…tal cual, un poco sí…un poco no, a veces todo, como un vendaval incontrolable, y otras nada, al extremo de la melancolía. Un amor de pasiones desbordadas, y de silencios perpetuos, dilatados, de resentimientos absurdos, y luego de emociones incontenibles, con noches ardientes de arrebatos correspondidos, y también de insomnios inexplicables, de largas horas de pensamientos sublimes, y minutos perpetuos de tragedias suspendidas. Este amor un poco loco, de los dos, con sueños pendientes y realidades congeladas, con ratos impetuosos desbordados de placer, y con instantes de miradas tristes al infinito. Un amor como muchos, lleno de vacíos, envuelto en un manojo de incertidumbres, que amanece a veces excitado, con ganas de una porción de besos exagerados, y otras veces con ganas de no levantarse…nunca. Nuestro amor es así…antojadizo, inconstante, caprichosamente intenso, como tú y yo, mas sin embargo late y no renuncia, palpita sin ruido, sin dejarse morir por las penas, sin dejarse ganar de la desidia. Nuestro amor es así…llevadero, soportable, sin mucha chispa, pero vivo, y va ahí… cada día, navegando en la rutina, esquivando nuestra fría indiferencia.