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El azar, el porvenir y otras sandeces
Siendo el porvenir hijo del azar, y sobrino legal de los eventos, ¿pues se podrán entonces quebrantar, hasta los más sagrados juramentos?
¿Mas puede prohibirnos el cantar todo aquel que le encantan los lamentos; por el placer absurdo de mandar creyéndose rozar el firmamento?
así que en el medir la esclavitud han perdido otros muchos el talento; y en tanta incomprensión vieron virtud
en aquello que dieron alimento; y hoy como una señal de gratitud el viento del azar les da el aliento.
12/6/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons El azar, el porvenir y otras sandecez por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
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Poeta
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En densas nubes se convirtieron las lágrimas derramadas, que con angustia cayeron de las mejillas rosadas.
¡Tan secas! volaron en la alborada, no había llanto, solo rugido… Causaba espanto aquel gemido, y yo, le escuchaba oculto tras la ventana.
No quise verla sangrando el alma, tenía miedo de su martirio, a ese cruel dolor que desalma, y deja el corazón hecho delirio.
Sus sentimientos uno por uno fueron saliendo, por todas partes refugio iban pidiendo para sosegarse de aquel flagelo importuno.
De pronto su cuerpo temblaba, flaqueaba, la vida empezaba a salírsele, ella se vaciaba, y yo, no me movía por nada. No quería verle ir porque he sabido cuanto duele...
La deje partir confundida, la deje morirse, envuelta en desdicha el vuelo ha alzado. Nunca me le acerqué para decirle; para decirle que todo el tiempo le había amado.
Julio Medina 11 de junio del 2014
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Poeta
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Sin más… te anhelé vestida de luna, transparentando toda tu belleza, los valles deseados, mis locas ansias, plateada de cadenciosa luz, de sutil aroma que se mueve entre caricias y penetra como profunda esencia…
Vestida de luna, emergiendo nívea para replicar el delicado encanto… de un nuevo eclipse sobre mi cuerpo, cubriendo con tus formas, con tu aura, hasta mis sueños, pretendo que habites cada paraje de mis codiciadas utopías. No interesa si se nubló el firmamento, el toque inquietante de tu presencia, esparce la exacta luz y penumbra que tu atuendo requiere para hechizar sin misericordia todas mis terrenales ansias, y llevarme a tu lecho… como borrasca… No estaba escarbando recuerdos, no… quiero asociar a tu encanto, el tenue baño de esa cenicienta cómplice, que endiosa tu piel, cubriendo de fantasía tus paisajes inundando de más y nuevos deseos mi delicioso y tangible aquí y ahora…
Voy a adorar aún más esta inusual mezcla de la media noche, la brisa y nosotros… de tus expresiones silentes, tu cabellera, la cascada de caricias y el torrente de besos arrancando entre labios y lenguas tu vestido, vestido de luna que no se disipa y más cautiva…
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Poeta
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ARDOR PARALELO (Dadaismo)
Va entre los zapatos caminando con hambre, aquel sol de azúcar marina, la escarcha rala escucha el sanitario pasando de la puerta, al rodar el plato de la pared enamorado, por decirlo de alguna manera entendible, al cabello que aparta el reflejo del agua goteando las sonrisas, de prisa por el techo, donde el abanico dejó al calor pensativo.
Y ni que decir del patio que nada sabe, ni explica de donde salió la montaña riendo, porque el árbol, ya no quiere preguntarle.
Pues la sombra teme del ratón al queso verde. Ayunando al día siguiente con frío descalzo. Porque vende al último hielo tibio y triste, nada más que tan caro, que ya no cenarán la mayor de las carpetas olvidadas al salir con las notas de las frutas del tigre rosa, azulado por todos los rincones, corriendo bajo la sal arrepentida del rojo que dejó.
Ardor... Bueno, no tanto, ni en la escalera ha quedado la campana leyendo al destino las cartas que la manzana ha secado lejos de la cocina desempleando tenedores, por el escritorio que esconde en una caja de los más raros, al estar barriendo rápido con la sábana del mantel agrio del óleo, de los amores recortados de la última novela que llora al plátano, con su leche de miel, entre las piernas de la cama arrodillada, en la decencia de los papeles del bote con basura nueva, y la claridad legal del huevo.
Paralelo, es quien recogía la pesada peluca con la importancia capital de las provincias, extendiendo sus alas sobre él, tan lejano entre las profundas especulaciones, en el rango de la lengua, con la catarata de los vocablos en la cocina, fecundante, de la fusión relegada al culto funerario clandestino, del círculo, con la divinidad abajo, evidentemente pobre al entrar erecta la palabra por el cuello, y el dolor en la cabeza del panteón primordial, en el sarcófago tardío de la lujuria ligera, con la fe de una leona salvaje, vendiendo cuchillos al pantano de los cocodrilos mentirosos, que vendieron el placer de las tortugas purificado.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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É com poesia que traço meu dia a dia. Misturo fantasia com realidade.
Com toda naturalidade, ando com caderno e caneta em punho.
Cada ideia encontrada, depois de trabalhada, eu solto na estrada.
A.J. Cardiais 14.05.2014 imagem: google
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Poeta
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"Te sientes atado a un presente
a un relativo pasado nada emotivo
y aun estas en cadenado.
Ven y toma mi mano, para darte el consuelo
dejemos que el viento nos lleve en el vuelo
para sentir la libertad de navegar a placer.
De unir, nuestra voluntad, de podernos querer
vayamos al encuentro, de una mañana de paz,
conteniendo nuestro aliento,en un beso fugaz.
Luego ya plantados, en la tierra mi vida,
seremos dos enamorados, con el amor a carne viva!
Amame que te amo, besame que te beso, estrañame
que te extraño...........
Se mio te lo ruego.
[img align=right width=300]http://i278.photobucket.com/albums/kk120/MaRyTa_MeX7/FIRMAS/firmaYmak_zps1572f493.png[/img]
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Poeta
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D.E.S.C.A.R.A.D.O.S.
Allá donde el mármol arde ajeno, el alma perece ponzoñosa célebre, tendido el cuerpo en la carne dura, del rostro miserable cautiverio.
___ Acaso.
¿Desayuna la noche el sol a oscuras, las hojas del otoño los pies clavando, espinas durmiendo en labrado estaño, con la mesa derribada en primavera?.
___ Será el ocaso.
¡Quién sangriento el suelo cuelga al cielo, feroz tirano con velos rojos!. ¡Porque al aire resplandece envenenando, el agua profanada por sus errores!.
___ Acosado.
Desciende aletargado por la niebla, el lánguido pincel por los tormentos, de los pálidos colores en desventura, aguardando al confidente tierno lienzo.
___ Acusados.
Por el ramo de ceniza que transpiran, el perpetuo suplicio al que enmudecen, los confines de las aguas del olvido, en las caras hechas lágrimas a mares.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Desvanecimiento
La confianza es a veces victima inocente de las promesas que se escapan por el aire, y acude el salvador que pasa por valiente; el virtuoso galán triunfador al socaire,
de aquel bobalicón que se cree eminente sobre aquellos que alaban su especial donaire; destacan sus escasos dos dedos de frente cuando nos deja su presencia en su desaire;
es así que la fe es tan solo lo que existe en el virtual camino que va hacia la nada; como el toro que solamente el aire embiste.
A saber si será la sombra nacarada de la plomiza luz, de la luna que viste iluminando una promesa disfrazada.
8/6/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons Desvanecimiento por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
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ESTATUAS
Por el gris de su tristeza, las hojas del otoño bajan de peso, en el invierno con leche invisible. La belleza perdió sus colores, su dolor, el sabor, amargo, rodó por los aires, enredados, en los sueños obscuros. Con la herida fresca, la noche espera, encender la obscuridad de nuevo, en el inconmovible bosque, del lago que baña la luna. ¡Como en ésas estatuas!.
Por enfermarse de humanidad invadidas, sucia el azúcar la sal en los labios. La breve sonrisa moría lentamente, con el mismo tiempo gota a gota, secando la boca, de una campana dibujando palomas.
Con el silencio a la vista del sordo, en la esquina del bosque, pasaban las gacelas con lirios. Nada pudieron hacer, por las estatuas enfermas, la humanidad las pudrió, en el fruto que siente, la cosecha de ignorancia y abuso, de maldad, la cosecha, otorgando, las espigas, del suspiro del cadáver, en el cementerio de las consciencias, las estatuas están indefensas. ¡Pobres, pobres!.
En las alas de algodón endurecidas. Ellas nubes con caras de flor, esperaban salir. Con las lluvias, sin sabor de fuego, ni miel, ni esperanza, en el vaivén de las caderas, las plata se mancha más gris, con la desesperada mañana, al fondo del rincón.
Entre las piernas del jardín, en la manzana maldita, una araña, serpentea, su explosión dulce, olvidada. ¡Oh, estatuas!. Con sus joyas simuladas, sin sombras fieles. ¡Pobres son, de humanidad enfermaron, de humanidad morirán sin remedio!.
Tan altas, tan pálidas, murmurando, el sol con la tarde, escondido en el viejo camino. Escuchando. ¡Dime, dime!. ¿Dónde el rumor se ha escondido?. ¿Quién mueve ahora el aire?. Los dedos, los hilos, las balas, las noticias, los gustos, las costumbres.
¿Quienes cultivan el criterio?. Los ojos, las manos, las cabezas, los deseos, los pensamientos. Más, esa tristeza era una fábula, ahora, ya no, ya no, es el inmenso gris, al ver al cielo, perdido en el fondo infinito. En la carne de piedra de humanidad infecta.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Sueño en las profundidades, la luna se cambia constantemente, entre sueños y pesadillas vivo, entre la fantasía y la realidad navego.
Lo que puedo sentir, lo que pienso decir, lo que digo al pensar, lo que siento se libera.
Lo que veo lo plasmo en retratos, lo que escucho lo recuerdo, mis pensamientos se guardan, hasta llegar a mi lecho de sombras y rosas, hasta mi digno entierro llegaré.
Poemas y poesía, frases y alabanzas, filosofía interna, profundidad efímera, que navega entre las olas, de un pensamiento distante.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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