|
|
|
Donde quedo aquel libro de poesía Que albergaba una en una en nuestros días Como flores en el campo Donde quedo el encanto Aquella ternura
Al ver a la luna, o al reflejo de las estrellas en tus ojos Donde quedo aquel deseo de viajar al universo Y quedarse en una estrella O aquel sueño de miel Que tanto anhelamos
Donde se fueron nuestras palabras Que adornadas de amor Versos forjaban En el azul de nuestro cielo Que el amor nos brindaba
Donde dejo de florecer el rosal Donde se fueron nuestras almas Por que dejo de cantarnos el mar Dejando fría mi cama Donde se perdió la caricia
Con la que me despertaba Cuando dejo de cantar el canario Que en silencio dejo la estancia Cuando perdí tus besos Que mis labios se secaron Cuando perdí tu amor Que oscureció mi alma
|
Poeta
|
|
|
No tengo nada más para decirte te veo salir y me quedo calmado, nada pero nada haré para impedirte, que para siempre te hayas marchado.
Vete, no quiero sentir tu presencia espero te vayas de aquí muy lejos, si ha quedado en ti alguna decencia, escúchame y sigue bien mis consejos.
Camina adelante y no te detengas afuera están tus cosas junto a la maleta, ya cerré la puerta, no quiero que vengas, te compré el boleto para la avioneta.
Pero no regreses, aléjate de mi vida busca abrigo bajo el calor de otro cielo, esta causa ya la tienes perdida, mi dolor no necesita tu consuelo.
No lo siento, nunca estaré arrepentido con tu partida nace un nuevo amanecer, para siempre de ti estaré agradecido, por darme la dicha de no volverte a ver.
Julio Medina
|
Poeta
|
|
|
|
Envanecido por el hecho de tenerte Pisé las rosas del camino Y por ser del amor un peregrino Durmiese tu corazón… Entre las piedras
Entre las frías piedras sembradas Formaron un charco mis lágrimas Y entre harapos rasgados al viento voy buscando… Un jirón de tus recuerdos
Dormido tu corazón entre las piedras Ya no alberga ni pasión ni sentimientos Y si el mio se destroza entre la hiedra No te culpes... Yo no supe valorarte en su momento
f.n.h.a.
|
Poeta
|
|
|
Sin ti, abnegado al recuerdo de un pasado culminado, a solas los labios me muerdo por culpa de ese amor terminado.
Tormenta, deshojas la flor, dejas la espiga desgarrada y se disipa el olor de la rosa perfumada.
Mis noches, encajes de enredos tétrica soledad, desolador es sufrir, con mi ser plagado de miedos así me toca vivir.
Mujer, usted fue el fuego siniestro dejó en el alma pérfida huella, cenizas son la secuela del amor nuestro, más no quiero hablar de ella.
Cenicienta del bosque yermo tu sombra oscurece el reflejo, atribulado final, atado y enfermo ahí me dejas perplejo.
Silencio, el gaznate no lo siento hay palabras que ahora no debo decir, enmudecido porque al hablar no miento, con ese terrible enigma, así me toca vivir.
Julio Medina 4 de diciembre del 2011
|
Poeta
|
|
|
Mientras más yo me aleje de aquí menos piedras hallaré en el camino, fue mala suerte enamorarme de ti, abrojos y espinas alcanzaron mi destino.
Quise creer en tu sincera verdad la que tenía al frente de mis ojos, solo encontré tristezas y vanidad que me llenaron la vida de enojos.
Solo el tiempo cura el mal del amor son pesares que a lo lejos volaron, ya no hay lágrimas para calmar el dolor, sus huellas de mi recuerdo se borraron.
El fantasma de la ausencia me acompaña arrastrado por el mundo voy perdido, la traición que me hiciste el alma daña, cruzo el horizonte como un pájaro herido.
No volveré en mis sueños a encontrarte ni a pensar en tu amor con demasía, todo aquel cariño que quise darte, lo suicidaron el desprecio y la apatía.
Y sin dejar señas en el sendero andado no habrá aromas para que el olfato respire, porque el amor que una vez te había dado, no tiene razón para que en tus brazos remire.
Julio Medina
|
Poeta
|
|
|
¿Por qué nos separamos? Si tú eres un encanto al corazón no engañamos. ¿Por qué este amor duele tanto?
Te encuentras muy afligida al no encontrarte conmigo, te necesito mi vida aunque lejos de ti hoy sigo.
Siguen pasando las horas y se alarga este castigo, tú sigues viviendo a solas yo no vivo, si no estoy contigo.
¿Qué tenemos que ocultar? Derrotemos esta mentira por tu amor he de luchar así es que la vida gira.
Sufriendo estamos la entrega a esas malas decisiones, a veces el dolor nos ciega nos hiere en los corazones.
¿Por qué seguir separados? Si nuestro amor es tan fuerte quiero estar siempre a tu lado y el destino me impide tenerte.
Julio Medina 30 de marzo del 2011
|
Poeta
|
|
|
Yo sé que tienes otro amor llena el vacío que dejé, te dió abrigo y calor cuando de ti me alejé.
Sé que no me quieres decir él ya se alberga en tu corazón, dices no deseas herir a alguien sin tener razón.
Ya no te preocupes por mí no soy tu centro de atracción, mucho tiempo esperé por ti y no tomaste una decisión.
Te miro de lejos enamorada a ese si le has amado, dentro de tu alma está alojada la felicidad que has encontrado.
Julio Medina
|
Poeta
|
|
|
¿Qué tienen tus ojos? ¡Me miran tan tristes! Llenos están de enojos. Me laceras y me embistes.
Y brillan en ellos en su profunda mirada los segundos aquellos cada vez angustiada.
Me llevan a lo lejos acariciando mis labios, pero en sus reflejos hay tristezas y agravios.
Pero dime que tienen esos ojos morenos, en mi recuerdo se detienen dormidos y serenos.
Cada vez que los veo con furia me hieren, pintando el deseo del amor que prefieren.
Porque me detienen esos ojos tan bellos, atropellándome vienen con sus candentes destellos.
Julio Medina
|
Poeta
|
|
|
Cuando te haya perdido para siempre y en la distancia sólo sea la tibia brisa que acaricia tu piel en cada atardecer, recordarás que entre risas me acercaba en un furtivo instante de tu desnudez para mi amor confirmarte, con un beso. Cuando me sientas cerca en tu lucera besaré tus ojos recordándolos risueños; cuando a solas con mis recuerdos llores seré el lino apretujado entre tus manos, el que seque tus lágrimas de melancolía, adicto compañero de tu llanto silencioso. Cuando no pueda volar más por el mundo con las alas desplegadas y de cara al viento como las hojas marchitas desapareceré, perdido, me llevaré tu amor por el tiempo extrañaré el eco de tu lejana y dolorida voz llamándome, hasta nuestro nuevo encuentro. Delalma Sábado, 19 de marzo de 2011
|
Poeta
|
|
|
|
yo recuerdo mis noches bohemias la guitarra y la gente tan bella q cantaba junto a mi en la acera y agitaban sus manos ligeras que ritmiaban como las palmeras que tocando mi cancion en la fiesta una cena o simplemente una noche cualquiera de manera q el ambiente aardiera mientras lloraban de alegria y penas recostando en mi sus tristezas.
|
Poeta
|
|