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CANDADEAR PULSÁTIL
Con la voluntad en el regazo. Ahora mismo se ha dormido. Dónde. La serpiente teje almohadas. Un joven clavo. Y al bosque con praderas envuelve. Un trocito de la mesa. ¡Versátil candadear!.
Pulsátil. En la orilla que se aferra. Candado. Al hierro césped, con las tumbas. Libre. En la presa, gran telaraña, una represa de cristal.
Cándido. De peces emplumados. ¡Caustico!. Abriendo y cultivando cubos, ecuaciones, acuáticas, historias, olas empedrando, un día, pájaros, cándidos acuarios cavernarios diarios.
Pulsátil y candadesco En pena. Los pájaros, dulce molde, vuelan, encrucijadas. Descrucificando. Parajes incinerando. Un plomo al dátil. ¡Versátil y consútil!.
Candadearás alguna vez mañana. En la nieve querubines. ¡Del saber incompleto!. En el fuego cuerdas verdes. ¡Del retrato autor!. En un lazo amoratado. Un candado, en la pared, cuelga pobre al sueño.
Can Dado, caninear felino, allá del barandal. Pulsa. Tildes de mudas letras en frases erosionadas. Con. Paisajes, loma, llano, bucle, picaflor. ¡Manojo de tormentas!. Sutil y candadeado.
Entre Un Cortinaje que duerme campanarios, en el momento, al bajar, intranquilos, unos pobres purgatorios. Al pulsar, de pupilas desteñidas, el alba miel de luna. ¡Pulsátil!.
Encandadoramente. Hablando lejos, al cielo que huye. Mareado entre botones y capullos. Alquilando los ejemplos. al besar la cuna intrépida, el silencio divaga nueve, permanencias, después del entierro, al encierro, impermeable, en el regazo independiente, pendiente, acantilado.
Un Candadero. Sensible junco, arbusto tierno. Espinosamente. Humilde luz mundana, más dulzura, que reclamo, calmo, al dejar la calentura. Simple... ¡Altura, desventura, metalizada!. En La Voluntad. ¡Enfrascada, en un candado, pulsa, pulsa!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Não ouço nada de novo: uma frase diferente uma conversa eloquente...
Tenho que criar tudo em minha mente: situações, sentimentos, conversações...
É um mundo de loucos. É um mundo para poucos. É um mundo...
Pensamentos, devaneios, ideias grandes no meio... Tudo sem concretização.
É um mundo de sonhos, é um mundo de ilusão.
A.J. Cardiais
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Poeta
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Contemporáneos...
Los Ángulos Vieron ¡Pasar las épocas! Donde... El tiempo largo vaga Manejando, el escote la música, De sol a sol semidesnudo, En la pareja En las culebras liebres En la laguna reflejado con la luna ¡El cuerpo al piso removiendo! Y Hablando duramente de algodones. El filo silbando, el musgo trepando... ¡Arribando! Petrificados...Contemporáneo simultáneos... Vagan, recortando los relojes deteniendo.
Cercanos Al felino de los muslos erguido Entre ¡Calendarios y diccionarios! De fieles tabletas De plegarias intenciones plagadas De presagios, entre, las paredes sinceras.
Con Tempo Ráneos. Alfando eneros de omegas y diciembres ¡Solos ala somos!. (Dicen dijeron diciendo) Como Sal a sol desnudo, con la luna Y la respiración, frunciendo el ceño, recogido, en las botas de las cejas las... Manzanas del gusano merodeaban, el filete conquistando quietecitos.
Con Tempo Ráneos...En la laguna dos tréboles, Volando cuatro páginas, ¡Dos hojas! De la vida, afilan nidos, ¡Somos ala solos!. (Dicen dijeron diciendo) Vuelos vanos y salados...
Con Tempo Ráneos Agarrando el cachete con brotes las uñas del techo enfilando los zapatos en la mano las caras hartas del cansancio las mecánicas membranas trifoliadas ¡Agarrándose, al cartucho, refritos!.
Con Tempo Ráneos... ¡Solos! Vagando por el tiempo ¡Recortado, reflejo, sin espejo! Meses, letras, hojas, nidos, nítricos, ningunos.
Quedándose, trece, tiempos sin espacio. Los Algodones, omegas y diciembres, Petrificados En Los ¡Calendarios!. Diarios desayunando ausencias.
Vagando Largo Y Recortando El tiempo, simultáneos, Como... Diaforética diafanidad en las diademas.
Un... Día...De...¡Más!. ¡Sincrónicos de apódosis!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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HUMANITARIA DESTRUCCIÓN
Con toda la insignificancia del pequeño
mundo vienen haciendo las conjeturas, innumerables quebrantos, pétreos, en las playas de paz, el arco iris que nimba, metas magnánimas. (Subterráneos escombros). Decían, conservadores, más allá del vencimiento, creían ser, omnis-sapienteserpentinos.
¡Humanitarios anhelos, paralelos, desastres!. A Lo lejos, de quienes no lo tienen cerca. Lejos, a las siete de la tarde, se aproximó el invisible trópico, entre las costillas, del gnomo, saliendo nada más. Saliendo un poco. Saliendo del hueco frágil cubierto de secas hojas vidriosas, por encima del mimbre blanco.
Callaban, metódicos, el triunfo del fracaso. ¡Sin saberlo, lo sentían, los retornos afilando!.
La época, opaca, brilla en la turbiedad. Tardía, la siguiente campanada, esperaba, añorando el suceso intrigando al aire, lastimero otra vez, sutil resorte. ¡Empleado de la incredulidad!. En la destrucción, desoladoramente ocultando imposibles evidencias.
La superficie a pintar, libre de polvo, con un trapo que se escurre. ¡De la válvula tapada, el color vertical del aspersor, y la letra en lápidas anémicas!. ¡Sí, sí!.
Había algo menos que una voz, una casi letra, pálida vereda temerosa, escuchando ausentes los pasajeros, silenciosos, acumulando, dispersos, gestos, el muro triunfal, coronado de atropellos.
Decorando, cada detalle, álgido, patético.
Respiraba impregnando lapiceros, oficinas enlatadas, sillones escandalosos. ¡Calles, calles del coraje y antebrazo!.
La humanitaria Des Truc Ccción... Los ventiladores despeinados observan, las armas extremistas del pañuelo en pedazos. ¡Cada uno, prolongando su cada cual!.(Ya verán).
Y En el fondo, al vértice de la sinrazón. ¡Sonreía!. Graciosa, en la blusa equivocada, la brisa víctima, del viejo, desvelo, la opinión de la luna juzgando, tranquilamente.
¡Humanitaria!. (Ella, la destrucción ofendida). Quedó. Anunciando una llamada telefónica, el frente mercantil, el elixir del fracaso mismo. Y sin tacha, justamente, bajo la ley. de los malvados, productos del ozono que no dañan. En la destrucción. Huma-nita-ria. Para entonces, la sopa se puso fría, con tanta ligereza en camarones,
sin dentadura, no cabían en la cubeta de mejillas, las monedas de cuello blanco. La revista mirada con el filo asomando por la ventana, desnuda, al jugo del primer indómito quejido.
¿Lo ves?___Decía con frecuencia al anochecer rompiendo la manera, extrañamente, fuera de tiempo. En la esquina, súbita, anudó el silencio adherido, las uñas recién cortadas, el farol entre bugambilias, sentía, reseco, como cabeza de alfiler, el grupo palabreando, desgraciado (sin saberlo). Solo arrastrando la inconsciencia abundante, la multitud ciega y sorda. ¡Azotada!. Teñida. Por los pesares enormes, entre los rápidos acrílicos, resueltos firmemente, en las tres capas delgadas, perforando las chispas y quemando las llamas, al tacto seco en latas secas.
¡Humanitaria destrucción!. Soledad programada en los dientes del bolsillo, en el hambre inerme de cada poro ajeno, en las ambiciones insaciables del apetito espeso, en las salidas intermitentes del exterminio. ¡Con los ecos en spray, y silicones del no se ingiera, en aerosol en la consciencia!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Presa estás en mí. Aunque no quieras siempre lucirás Esa corona invisible Que lleva toda mujer a la que un poeta amó. Manuel Scorza [/right] …………………………………………………………………..
¡Cásate… y allí frente al altar Dile a Dios que soy mentira, Que en medio de la soledad Todo lograste inventar! Que bordaste sueños en blancos pañuelos Y para la leña, versos ardiendo… Para abrigar las noches de desvelos Entre las frías cobijas… padeciendo. ¡Cásate… y cuando despiertes Angustiada y fría por las noches A tu marido no le digas… Que aun soy más que sus caricias! Ve entonces por un vaso de agua Y vierte tus lágrimas en otro… Prueba a ver con cuál florece la catleya Con agua de río, o con el aguacero de tus ojos. ¡Cásate… y se la reina que soñaste Atosigada de amor en mí regazo Bebiendo de mis labios el brebaje Del juicio, apretujado de cerezo! Convierte tu amor en odio, Atrapa mi recuerdo, Trónchale las alas, Átale una piedra al esqueleto… Y para que me olvides… ¡Tíralo al río embravecido O muere fiel conmigo, En el intento! ¡Cásate… pero hazlo ya, que más tarde Tal vez quiera yo volver contigo Y no habrá barrera que se oponga Pues hasta ti cabalgaré, con los Hunos de Atila! Dios me sabrá perdonar Porque el amor desata tempestades Y hay que ser fuerte como la tierra O como el mar, para poder luchar. Delalma Lunes, 05 de marzo de 2012 [/size]
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Yo soy el eco del campo Suspirando por las flores Reverberando por ellas muero En el frenesí de sus colores. También soy trigo maduro Donde el sol duerme sus rayos, Preciada mies para golondrinas Y aroma de pan caliente, en la mesa. Soy rocío en la mañana Cuando las nubes se disuelven Y me traen suave con la brisa O con rayos me devuelven. Yo soy el ruiseñor que canta Una añeja canción en tu ventana Dando tiempo a la noche callada Para arruncharme sigiloso, en tu cama. Soy lamento del viento Ululando en un sauce caído Buscando el amor perdido En los ramajes de mi alma. Conóceme, y cuando me encuetres Regálame un racimo de tus besos, No me pidas que me quede... Te rompería el corazón. Delalma Jueves, 23 de febrero de 2012
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Saio de casa para pescar a noite... Cardumes de estrelas piscam em meu coração. Um traço de união é a rima que nos separa.
A.J. Cardiais
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Llegas tú: música, relámpago lluvia de armonías como gota de gestos interpretas la vida
tu concierto de indicios enmudece las horas y en el lento interludio de tus ecos-espirales infinitas caracolas me lamen las heridas
me dejan sumergido en la mar de tu pecho binaria partitura donde acallas mis himnos
donde rasgan tus odas umbrosas escrituras y una daga de hechizos cercena mi garganta.
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Poeta
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Meditabundo
Con la melodía de sombras dulces, y las ramas de fuego en la ddddistancia. ¡Se diluye el tttiempo!. El tiempo se evapora, de cenizas y de siglos, donde se escribe al vientoooo, con plumas y con ramas. Y los árboles saltan en la nieve, con el mediodía de combas dunas. Meditaba la metralla los hosannas. Mientras se desploman los pañuelos. Marchitas las espumas y las olas. Meditabundas, meditabundas. ¡Abundan!.
Y Dejan Lejos Al crepúsculo labriego Al cuervo rojinegro Al abrigo herido.
Me Di Ta Bundo... ¡Abundo en meditar!.
Y Queda Cerca El ropaje en llamas El talle en lluvias El coche en llanuras
La meditación en rebanadas La mediación en cucharadas La melancolía en ataduras Abundo, abundo... Meditando.
Entre La Piel Del horizonte... HHHHorizontal, En Donde Ama el campo seda Ama el canto lino Ama el cuerpo nylon... En-La-Bre-Ve-Dad-Vi-Vi-Da. En La Dis Tan-CiAA-Del-A-Be-To... ¡Ave que medita su vuelo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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INSOSLAYABLE
Alado desvelo al barco velado. ¡Qué naufragó!. ¡Con la raíz de cera!. ¿Será?. Y se subió, cambiando argumentos. ¡Mínimos momentos de general absurdo!. Con la sabiduría del zapato. Y la profundidad de picos redondos. ¡Encañonados alfabetos!. Disecados, búhos y bufones. ¡Con la muchedumbre de cada tema!. Un vocabulario plano. Pleno de planes emplomados. En Carnando Los Derrumbes.
Sacrificio de Consciencia.
El velo un volar de olas. En la casta luna. ¡Blancura algodonosa, carne del cielo!. Alado el barco vuela. A otro mar. ¡Mar, paraíso de otros barcos!. Náufragos a los ojos. De nubes. Ciegas olas mudas. ¡Hierro de flores auroras!. En los velos, velas y vuelos. En los desvelos de cera. ¡Entre velas apagadas!. Linternas perdidas y agua tibia. Con El Hilo Negro.¡Descubierto!.
Esqueléticas Consciencias.
Collar encadenado de recuerdos yertos. La muerte destrozada por la lengua. ¡En montones de basuras insignes!. Las tardes, enmudecen, envejecen. ¡Los pañuelos ahogados en pañales!. En esqueletos, de sordos elefantes. La muerte perpetua, transita cada hora. Collar, azulado de garfios, sangrientos. Alado azulado, gris, seco. Eco, eco, eco. El Yeso ¡Con ecos en la espalda!.
¡Mártires del polvo!.
Mucho pasa que se calla sepultado. Por las manos de cinturas y de nieves. En la consciencia de laureles turbiedades. En el establo de tinieblas renacidas. Por los dedos, sin rostro y falsas torres. Mucho se ha perdido, por el solemne miedo. ¡Qué sufraga su este y oeste!.
Del barco un muelle desembarco. Del arco un fuelle. ¡Qué sufraga de aire al fuego!. Marinos sueños angostos. Los agostos de langostas. ¡Alado náufrago de hundido barco!!. In SOS La Yable. ¡Imposible no saberlo, ni dónde!.
¡Adoración Inútil!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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