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Con tus besos descubrí el fuego de la pasión. Navegué por el agua de tu boca mientras el ímpetu de tu río, desembocaba en la calma de mi mar.
Son tus besos hechiceros que embrujaron mi camino, y lo endulzaron con su miel.
Son mis besos cual gaviotas, que libres van cantando, entre la brisa de tu sal.
Besos empapados de ilusión, que sedujeron mi alma, y dieron vida a mi corazón.
Me gusta pensar en tus besos hasta dormida quedarme, para que entres en mis sueños, y hasta en sueños...¡besarte!!
Claudia Alhelí Castillo
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Poeta
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Si me dejas de querer amor por favor no digas nada, sólo márchate corazón y déjame esperar por tu regreso. Tal vez en el camino tú decidas que amarme para siempre es lo que quieres. Yo puedo tener una virtud y mil defectos pero es esa la virtud que hizo que te amara. El vestido blanco que usaras al repique de campanas fue muy lindo, pero efímera su vida, más tus ojos y la sonrisa de aquel día siguen en tu cara y cada vez estás más linda. Gracias por el café… pero, no lo digo por decir si no que la luz de tus ojos veo tristes… no cascabelea tu risa ni se agita ya tu pelo, y ya no me mires, no me mires reina con ojos de pena… Me desarmas… ¡bueno haz lo que quieras! no te puedo ver atormentada vida mía, yo lavaré los utensilios y limpiaré la casa… anda ya, toma lo que quieras y no olvides lo tuyo. ¡No amor, jamás te dejaré! ¿Me das un beso, por favor?... Delalma
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Poeta
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Frio amanecer
Amanecí… Y mire a un costado de la alcoba, Solo había un vacio, Frio y cruel, Como la nieve.
Amanecí… Y la vida se extinguió; Por las frases incomprendidas del ayer, El alma de la existencia; Se desvaneció en mí.
Amanecí… Y la tristeza desenfrenada; Se apodero del entorno, Calando duro, el más sentido del ser.
Amanecí… Y totalmente comprendí, Que el abandono a mi… Llego por fin.
Amanecí… Llore, llore y llore, Sin encontrar consuelo y alivio, Sin embargo, el dolor ahogo esas Ganas de vivir, Triste melancolía, con el deseo de existir.
Amanecí… Si, así fue… Y tú; siendo tan vil, Destruiste el amor que sentía por ti… Y jamás volvió amanecer, para mí.
Autor: Miguel Ramón Fócil Jiménez
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Poeta
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Girando en la cima de un mogote a guisa de esfinge a la orfandad, veleta sin rumbo fijo... sólo, me ha dejado la vida. El ruedo de amigos lisonjeros, ya no poseo ni de aquellos que se llaman de ocasión; te alaban, te adulan… pero te engañas… y he regado el camino con lágrimas, que no eran mías. Yo recuerdo… no toleraba un “no”… las miraba y ni siquiera me despedía, me sobraba juventud, y no insistía… ¡Ese era mi orgullo!... Todo lo he perdido, yo, amigos no tengo… el amor no conocí, sólo lágrimas de mujer, ahora que estoy en la cima hasta el orgullo me abandonó. Si llorar fuera la salvación cántaros de lágrimas derramaría para encontrar una amiga, una mujer… ¿Quién me dará su amor? si a nadie jamás amé. ¡Ufanos tras mis huellas… otros hombres van! viven alegres, vienen en fila… me vienen a suplir, lo mismo quería yo, pensando en los que aquí veía. Aquellos orgullosos… no saben lo que es dolor…
Delalma Miércoles, 17 de marzo de 2010
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Poeta
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Tengo que amarte en silencio aunque mi amor dibuje una sonrisa, tengo que llamarte mi amiga pero quisiera gritar... ¡Amor mío! Pero no debo mirarte siquiera, y debo olvidarme de ti, no puedo tener el consuelo de soñar con un día dormir en tus brazos. Es que sabiéndote ajena… mi corazón se a enamorado de ti, y tu beso me quema como lumbre encendida cuando amigos hablamos y un beso me das. De la suerte soy harto… pero no tengo tú amor, te miro en silencio y te grabo en mi mente reprimiendo las ganas de gritar que te quiero. Suspiro al marcharte y no sé qué decir… lo coges del brazo, lo abrazas, lo besas y como te amo, yo sólo deseo, que seas feliz. Delalma
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Poeta
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¡Gómez!, una amiga chiquilina de la infancia la que conocí en inicial siendo muy niña de quién hasta hoy conservo, su amor y su cariño me saludaba a diario… ¡con un pellizco! Era como un… ¡Buenos días! pero como verán… para mi empezaba mal Gómez me tenía dominado, me llamaba y me ordenaba ¡Yo era como su marido!... Tenía que hacerle las tareas, en primer lugar llevarle emparedados, en segundo lugar y “soplarle” en los exámenes, en tercer lugar espigada y delgadita… pero iba creciendo. Y a ella… ¡todo le crecía! al comienzo odiaba sentarme a su lado pero después, peleaba por hacerlo ya no me maltrataba y se había vuelto linda. Ya éramos como de quince, pero ella tenía veinte en todo, que le delineara los ojos y los labios, era mi obligación que le pusiera rímel y le pintara la boca… ¡Casi me vuelvo maquillista, y todo por ella! La confianza me animaba a llamarla: ¡Gómez! volteaba y me decía: “Gómez no, ¡señorita Gómez! pero ya me había enamorado… ¿Y quién no? alta y muy guapa… ¡me dejaba ser su amigo! Le llevaba el bolso y la mochila de cuadernos ella siempre adelante, abrumado pero contento… ¡yo la seguía! pero ya me miraba con otros ojos… ¡de compasión! ¿Estás cansado Cueva? ¿Se cansó mi amor?... ¡se reía! Un feliz y agraciado día que estaba de maquillador la pinté para mí y la dejé muy bonita, se miró al espejo se levantó coqueta… me agarró la barbilla y no pude más… la besé y me besó. Han pasado los años y ya tenemos tres… ¿Qué quieres amor? ¿Te falta algo mi vida?... se ríe, nos miramos los ojos y nos dejamos llevar, mientras los tres chiquilines corretean por ahí. Delalma
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Poeta
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¿Quieres ser amado y recordado como el amor inalcanzable, el amor inolvidable ese… haber sido el primero? Entonces prepárate a sufrir, busca el mejor láudano concebido para calmar tú pena… y aliviar tu dolor. Busca también el mejor bálsamo, y prepárate lugares... donde curar tus heridas, y esconder tu soledad. Corto será el goce y muy largo el desconsuelo, honda la herida y nunca el olvido… de tus indolentes aventuras. Pagarás con lágrimas de sangre por aquellas dolorosas... que hicieras derramar, olvidando que fuiste, el primero. Tendrás el privilegio de estar solo y en tu escondrijo pensarás… en los amores que engañaste y después abandonaste. Angustiado errarás entre tinieblas… y tal vez sigas sintiéndote dichoso que así mismo te llamaras: el primero.
Delalma
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Poeta
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Vendaval de pensamientos y sensaciones, Letras inquietas en el paladar deseando salir, De esta carcelera boca… Vendaval de reacciones ante el azar de mi desdicha.
Letras, palabras, frases, párrafos por escribir, Versos libertarios contra la opresión del silencio, Que la voz las pronuncie, que el silencio no se imponga, Al terror del carnicero de la guadaña del intelecto.
Vendaval de experiencias y visiones, Que a mi valor no afecte el descalabro de la humanidad, Que cada verso sea la espada de mi defensa y la estocada de mi pluma, Contra la soledad y la maldición del olvido en el grito silencioso
De mi llanto sin consuelo… Inspiración de los locos para el disfrute de los cuerdos, Entre páginas escritas con tinta de sentimientos vertidos, Como vomitadas por un corazón con dolor del desamor.
Y que el alma no consigue digerir e la vorágine del sentir, Amor que voló en un suspiro salido como grito del alma. Y que el viento hace extender en el cielo como suplica divina.
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Poeta
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[RPT Amor Y Otros Desastres]
Cariño, Sé que no quieres verme Pero sí puedes leer esto escrito Sepas que estoy arrepentido
Escucha lo que tengo a decirte No hay excusas para mis actos No puedo volver al pasado Pero quiero ayudarte a seguir Sé que fui estúpido por no reconocer Todo amor que tenías para ofrecerme Fui egoísta por no compreender Que me has dado todo sin nada pedirme
[CORO] Sé que no hay ningún motivo Para creer en todo lo que digo Nada puede cambiar lo que he hecho Pero estoy dispuesto a reconocer mis errores Solo quiero que seas feliz (Como nunca pude hacerte) Aunque seas con otro Dejarte es mi prueba de amor Y mi rendición
Te hice creer que no podrías vivir sin mí Pero sin ti no puedo existir Necesitaba hacerme tu vicio Para así mantenerte aquí conmigo Practiqué juegos, trampas y falsas juras Haciendo tuya mi inseguridad Me sorprendo con las cosas que fui capaz Y he hecho lo peor sin necesidad Amenacé dejarte para ver que tenía tu amor Mentí para saber que estaba en el control Te ponías lejos para que no supiera que perderte era mi mayor temor
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Poeta
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Viajó la paloma por largos años cruzó el ancho mar hacia el polo norte, llevaba por dentro tristezas y daños sin consuelo, sin abrigo y sin soporte.
Todo sucedió por tener un sueño fijó su mirada en un conocido, le entregó el corazón para que fuera el dueño de su alma, de su amor, él era el escogido.
Pero el escogido cambió la mirada quería la avecilla que iba volando, sin pensarlo mucho siguió a la manada mientras la paloma se quedó llorando.
Se refugió la paloma en el calor de otros brazos encontrando afecto, ternura y cariño, aquel gavilán la colmó de abrazos, en ese nido de amor nació su primer niño.
Ha pasado el tiempo, ahora ellos son cinco tres hermosos regalos que les dio la vida, el gavilán partió a la eternidad ella se quedó sin un solo quinto, pero se ha levantado de esta triste caída.
Dentro de la historia vive el conocido entre altos y bajos la felicidad no ha encontrado, él se encuentra solo, la soledad lo ha abatido solo amores pasajeros lo han acompañado .
Ya sus crías están adultas, todos se han casado y la paloma decide comenzar un nuevo idilio, se presenta en su recuerdo aquél primor anhelado, el ingrato amor que la envió al exilio.
Con el transcurrir del tiempo ella lo ha perdonado y sale en busca de ese amor que la ha ilusionado, amor por el que sufrió, al que nunca ha olvidado. ¿Cómo se puede olvidar a lo que siempre se ha amado?
Y la paloma reencontrada con el conocido ahora vive feliz a su lado, mientras él está muy sorprendido por la oportunidad que la vida les ha dado.
Julio Medina 24 de enero del 2011
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Poeta
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