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Para quienes toda alternativa quedó relegada a salir, migrar, dejar su tierra nativa pero sin jamás dejar de soñar,
Recuerdo ahora aquél Cónsul amable que esgrimía con toda la razón, que para tener un mundo habitable hay que vivir entregando el corazón.
Y recuerdo esto, por los cambios que muy a nuestro pesar, ocurren impasibles frente a dios, y ante quienes no dejan de emigrar.
Dejar con tu historia, tu suelo, los paisajes, tus amores, el consuelo, despojarte al marchar, de la dulzura e intentar nunca perder la cordura.
Lobos, halcones, zorros, lagartos, parecerían con quienes vivirás, intentando compartir sus reglas y retos, otras historias y otras culturas.
No importa cuán lejos vayas, la esperanza, seguirá palpitando al Sur, acá, donde se interrumpió tu historia y en donde siempre serás parte viva.
Para quienes viven pensando en el regreso en los hermosos parajes y en aquel beso, en una bendición más y todo el consuelo, en nuevas noches bajo su propio cielo.
No quemen nunca sus velas, ni una pizca de coraje, la esperanza habita en el Sur, con sus sueños interrumpidos, con sus amores que sufren y hay que atesorar, con esa carga inmensa de vida por todos añorada.
La esperanza no alcanzó en el equipaje, vive acá, con tus raíces, tus perros y los paisajes bellos, entonces, suspira y lucha… no dejes de luchar, ni soñar con el regreso, que redime y complementa, que satisface y emociona, que da paz, seguridad y sobre todo, te reúne con quien más aprendiste a amar.
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Poeta
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Firmamentos de emoción Súbase al mundo de la emoción donde las palabras se dibujan entre sonrisas; donde las miradas abren puertas que le invitan a pasar; y donde nada escapa al equilibrio natural del cosmos donde se hacen verdad tres letras que llenan el mundo de PAZ.
No detenga su callado por incomprendido deseo, no reprima su inusitada ilusión, sepa que este segundo que llegó ya pasó; y crea que es y existe en el punto justo donde pasado y futuro hacen otro ahora.
Súbase al mundo de la emoción, al que le espera ignorado tras cada aurora; a ese que pintan los que sueñan con colores, al que cantan también los ruiseñores; súbase al mundo donde aún queda un hueco, donde el poeta inventa y vive un verso, y otro…y otro.
Suba al mundo de la vida, al que se lucha y se gana, al que llega vestido de mañana, al que marcha con su pena y la convierte en estrella en la noche plateada.
Firmamentos de emoción instantes donde sentir la vida; momentos para ser Tu.
Autor: (Jpellicer) [email protected] www.los4murosdejpellicer.com
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Poeta
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Hacemos una visita al que es tu hogar eterno y mientras voy para allá del sol recibo tu brillo, y del viento tu calor, mientras camino por la calle siempre estás conmigo, tiene años que marchaste pero aun recuerdo tu amor, por las noches la oscuridad me abraza y con ella llega el dolor de tu partida, mas ni escapo ni busco una salida, tan solo escribo al rememorar tu vida y la parte que conmigo compartiste, amor de madre y de abuela fue lo que me diste, y a pesar de que han pasado casi ocho años la lapida donde descansas sigue causando el mismo efecto en mí, y aunque sé que desde el principio fuiste al paraíso no dejo de rezar por ti en las noches a un dios en el que quisiste que creyera, quisiera contarte tantas cosas pero no sé como hacértelas llegar, es por eso que escribo cartas con la pluma de tu legado, y la enciendo con la llama de mi corazón elevando su humo al cielo llevando al cielo un poema que escribo de nuevo pues tu nombre ha llegado a mi corazón que ya es de un hombre a diferencia de cuando te fuiste, he crecido y he pasado por tanto pero aun no ha llegado el olvido y nunca va a hacerlo, una lagrima corre por mi mejilla y muere al pie de las flores que te hemos traído, platico contigo en mi mente tan solo intentando imaginar lo que responderías, y al tiempo que subo al auto para regresar a casa tan solo espero que donde sea que estes puedas sonreír como nos sonreías a nosotros cuando niños, que puedas ver los cielos que tantas veces pintaste y sobre todo espero que te puedas sentir orgulloso de la persona que soy hoy en día
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Poeta
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ANTE EL ALTAR
AUTOR: Juan Ignacio Macoñó Alba Email: [email protected]
El altar de nuestros anhelos Hoy quiero pintarlo de amor Para colocar tu bella imagen En un trono celestial.
Quiero adornarlo de besos De alegrías y caricias enmarcarlo con suspiros Y tiernos lazos de amor.
Ante el altar, ¡Oh princesa! He escrito un poema de amor Diciéndole a Dios que te amo Porque hoy serás mi mujer.
Hoy se celebra la boda Ante un Dios lleno de amor Un Dios que ama y perdona Porque hoy me uniré con vos.
Nuestros hijos nos esperan En el hogar del mañana Donde juntos viviremos Hasta que nos lleguen las canas Enseñándole a nuestros vástagos Que existe un Dios que nos ama.
Ante el altar, ¡Oh princesa! Hoy haré un juramento de honor Por los años venideros Oraré ante el Señor Pidiendo bendiciones Para ti querida esposa, que seamos fieles por amor.
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Poeta
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amarte es poesia en tu corazon solitario en tus horas compartidas en el recinto del amor sed y presencia de tus ojos que me inmunizan del dolor que son sed y batalla contra los fantasmas del pasado porque tu encuentro enciende nubes y tu cuerpo habla por tu amor
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Poeta
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Hoy rompo el silencio para confesarte que no tienes dotes de escritor, y aunque lo encarné al pie de la letra, nunca me gustó el guión que escribiste para los dos. No pretendo ser rapsoda o novelista, pero asimilé de mi corazón el arte de amar, cuando llegaste a la orilla de mi celeste mar, y aunque ya no tenemos los papeles estelares, podrán aprender de colosal ruina, los nuevos amantes. Hoy, edito con derecho sufrido tantos “no te quiero” por un “te amo “ real, y aquel “si” fingido por un “acepto” enamorado. El desfile de los años ostenta ajuar romántico, que paga con oro y plata de esperanza, por el deseo de una eterna alianza. El sexo por instinto, transformado en un hacer el amor genuino… Fruto del amor los hijos, y no la secuencia cronológica de un edicto. Resignación y costumbre impuesta, por la dicha de una cotidianidad idealizada. Final de bienaventuranza y no de desventura, contado y querido a mi manera.
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Poeta
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Realmente no te conozco por fuera, pero por dentro, conozco tu universo y por ello expedicionario ser quisiera, para, porque ya te adoro, llevarte este verso.
Un verso delicado, nervioso que intente mullir cálidamente cual caricia leve, así como tonada que quiero atesorar en mi mente.
O tal vez un verso ronco, inquietante, que reverbera en mi corazón, queriendo explosionar desafiante para hacerme perder la razón.
Simplemente un verso mío que rompa algunas fibras de mi alma, tratando describir cuánto ansío pensando en ti, sin encontrar la calma.
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Poeta
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Intentar describir cuánto cautivas mi alma es pretender que acariciándote tenga calma, Rauda la inspiración descarga cataratas de sensaciones como torbellino de besos, de ternura y de pasión explosiones Aquí y ahora ambiciono un te quiero tuyo que retumbe en mi corazón, en mi mundo y me haga más tuyo Cómo no cantarte amada mía si llenar de alegría tus días todo mi ser ansía Y que tengamos en la noche de plena luna cobijo de caricias y besos que no deje sed alguna.
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Poeta
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Cuando derriten los dolores
Cuando tras largas ausencias, todo se llena de culpas, muy íntimo, muy húmedo, cada párpado de labios resecos, en la presencia de horas, frecuentes rostros perdidos en tiempos polvorientos, palabras boca abajo, en la más pura memoria de nada, de cobres ardiente, y telarañas en piedras.
Es Cuando Los Dolores Derriten.
Una vez, de tristes verdades desnudas, las conciencias bebiéndose ocultas, como copas de luz espesa, frío hijo del collar enigmático, tumulto, de horas vestidas de tierras ignoradas, donde la paz huyó y las lenguas florecen.
Es Cuando Derriten Los Dolores.
Dolores que nadie ha mirado, por dentro, por la sombra de puertas obscuras, voces que llaman, voces que queman, los cielos albergues lejanos, lluvia cansada del fruto silvestre, uno de tantos caminos gastados, mantos enredados de serpiente, que nievan pupilas al viento.
Es Cuando Los Dolores Derriten
Cuando una vez, los dolores derriten, los columpios sin duda, imploran los cantos antiguos, de aves que inventan respuestas.
Es Cuando Derriten Los Dolores.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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CONSUELO DEL CIELO
Suelo soñar cielo en el suelo. Del cielo asombrado entre estrellas. Del sueño que duerme. Del cielo el suelo. ¡Y suelo pensarlo consuelo!.
Y Suelo Pensarlo... ¡Consuelo!. Del dormir entre estrellas. Del despertar entre nubes. ¡Consuelo de nubes solo!.
En el suelo donde duermo nubes. Nubes que me sueñan. Creo. Un suelo nuevo cada día de consuelo. En el alba de la tarde tarde. Con la noche relámpago de médanos.
¡Consuelo del cielo!. Del cielo... ¡Consuelo!.
Médulas elementales de la nada. Demasiado poco un rato roto. Y ruedo al suelo de mi cielo. En el sueño del suelo y su consuelo. ¡Una vez asombrada nube!.
Consuelo, consuelo, del cielo.
Otra vez, solo nube que tuve. Otra solo nublado. ¡Solo suelo del cielo soñado!. En el mí, que contengo De ti, cielo, de mi suelo.
Mi consuelo. En el que suelo soñar. Durmiendo, nubes y estrellas. Y cielos de consuelo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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