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Debo seguir escribiendo, debo escribir cada sentimiento, cada palabra, cada letra que de mí nazca, porque cada letra carga con su propia magia y si las uno formando tu nombre, tienen la fuerza exacta para abrir las puertas de mi corazón, porque con un sentimiento y suficientes palabras puedo verte de nuevo a mi lado, porque con letras puedo pintar tu rostro y acariciarlo de nuevo, porque leyendo un poema que escribí, puedo sentirte una vez más, puedo sentirte en el aire, dulce como el aroma de tu compañía, cálido como tu abrazo, suave como tu caricia, puedo sentirte a cada paso en mi andar, porque tú eres las ganas de avanzar cuando me atrapa la desidia, y sobran las palabras, pues estás ahí siempre que la inspiración me inunda, estás ahí cada que tomo asiento frente una hoja en blanco y me susurras al oído la primera palabra de cada frase, dotas de alas a mi mente que vuela lejos y vive plenamente, cuando en blanco va, tú te vuelves mis ideas y me llenas, tanto que me desbordas y sales desde lo más profundo de mi corazón en forma de la tinta de mi pluma, y bailas sobre el papel a tu voluntad, escuchas el son que marca mi sentir y lo bailas, bailas elegante, dibujando los versos de un nuevo poema, pintando a cada paso un pequeño detalle en mi libro, eres mi magia, mi poesía y mi pasión, eres mi pluma, mi tinta y mi corazón, eres mi lienzo, mi sentir y mi inspiración, eres todo lo que necesito para escribir, eres lagrima y nostalgia al partir, eres la literatura que abrazo cada día, eres el libro que me dota de alegría, y eres todo lo que tengo cuando me quedo solitario, eres la luz de mi noche oscura al iniciar el año, eres el recipiente donde lagrimas se vierten, eres mi escape de la realidad, mi evasión de la oscuridad, eres la calidez que me libra de la frialdad y el amor que por un segundo detiene la crueldad, eres mi esperanza, mi vida, mi gran amiga, eres mi norte cuando estoy desorientado, eres la compañía si me siento desolado, eres inocencia y erotismo en uno mismo, eres la comedia y el suspenso, eres la ficción y el romance más intenso, mi meta, mi camino y mi comienzo, eres tú quien me levanta si tropiezo, es con tus alas con que vuelo y tus palabras con que hablo, es tu vida la que escribo y tu sentir es el que vivo, eres tú, literatura, mi amor más puro y más eterno, mi deseo más sincero y más etéreo, eres tú mi todo, iluminándome en la nada y acariciándome en el todo.
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Poeta
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Morbosa mordaza...
En Fer Misa. ¡Excusa!.
-Scusa, entschuldigung, excuse-
Si En la fortaleza Con firmeza La fiereza. ¡Fuera del hallazgo hartazgo!. Sin pronunciar palabra, frente al ave huidiza, cuyos ojos, son como tizones pies, de pus de paz de vil fantástico trombón con encendidos, pelajes que queman hasta el fondo, de la época de la patraña.
¡Rareza de la ranura!. ¡Rampa rapaz!.
Ésto y más, sentado, adivinaba, el fantasma espantado, salada cobra con la cabeza reclinada, en el aterciopelado reprender a las rendijas, con el forro del cojín, acariciando arpas, por la luz del abedul, avestruz de la noble lámpara, en el forro jarro fácil, del terciopelo sin violetas, acariciando una carroza, por la luz del áspid, de la lámpara dentífrica. ¡Qué ya no oprimiría, ¡ay!, nunca más! Ninguna vieja pesadilla, ni exagerar, aligerar, fingir, surgir del presagiar.
Entonces pareció que el aire, se tornaba más denso, perfumado, invisible incensario, meciendo y danzando, entre cuyas pisadas, tintineaban alfombradas.
La loción incinerada. La crema crepuscular. La certidumbre. Pro Fe Sando. ¡Opfer, vittima, victim, vítima!.
Y el jamás dijo: "Nunca más."
Arrojando. Amplificadores, por la tempestad, heterodina, invasión a este refugio, desolado e impávido, circuito cromosómico, a esta desértica tierra encantada, de magneto permanente. De excitación extraña, hechizado, por el amor al horror, millonario, y multiplicado vidrio audible, espiral mortal, del mundo, ahora inmundo, mañana, inframundo, por el tóxico espejear. de las parabólicas enriquecidas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ZAMBRA HOSTIL
Por Los Ac Tínicos mutantes rayos hilachas. ¡Apodícticos!.
Aquí. El miedo se ha hecho hipodérmico. Por la impotencia del hipódromo. El miedo también es hidráulico. Por el hipermercadeo. Donde no baja ni aún, como submarino, el viento.
Ni se quedan holográficas las iguanas. Ni aquí en las torres, del cloroplasto. Ni en las largas clavículas vivíparas. Estando, salpicando alquitrán en las alturas. Estando en que un día caerán, en la vitamínica volátil, las batidas, arrasadas en las cucharas pasteleras, dentro de la propia, y ajena, apetitosa, hambre, y lumbre.
Desplómate, alquimista cíclico y gradual, ciudad, adobe, ladrillo, cartón y arena, calles, callejones, de hombres huecos, de nombres ignorados, de ondas rectas del cetáceo curvo grácil, entre híbridos camaleones terribles.
Amor de la bala por el barro, amor del cuchillo por el pecho, amor del aliento por la carne, angelical altruista de pólvora pasión. ¡Celeste caletre de retrete!. Cae desde el inocuo latido, por la misma sed de los caminos inocentes, con el porvenir del cadavérico bolsillo, y el amor de la moneda, y el amor de la vida, efímera sintiendo, como si fuera eterna.
Insensible, pasajero del recuerdo, ignorado, accidente temporal, de la memoria eterna.
Que de ventanas martirizadas, calles cerradas excavadas, de cristales sonrientes, de plásticos elogios, de vencidas avellanas, y dobladas estructuras.
Fábulas de sillones y de cajones. Viejos cazadores de ambigüedades.
Por aquél, mañana, del pasado. Entonces que entrará, sin verlo, y lo podrá bajar el viento, hasta el nivel, níquel del fondo, con el pulso del fosfato, y desde entonces, solo hay un sin embargo, un no obstante, un pero siempre, donde no existirá más, abajo, arriba ni de lado, ni de frente, ni soñando.
¡Qué suelen fingir mil veces, mil semblantes, mil segundos!. Los ¡Qué al humo dan lecciones de ceniza!. Una vez, con una interminable mentira.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Ayer te vi y diría que no te reconocí intentaba saber quien eras, pero en mi recuerdo no estabas allí. No sabía que en el tiempo tu imagen se perdiera.
¡Ni tan siquiera pude recordar tu nombre, después de una existencia de soñar contigo! Todo lo olvidé, quizás hasta te asombre saber que a tu amor en mi corazón no abrigo.
Tu amor fue una cálida brisa arrullada en mis brazos en una tarde ardiente de aquel sensacional verano, pero fugaz llegó la distancia saturada de fracasos, y escampó la lluvia de besos con el roce de tus manos.
¡Y partió la temporada que me invitó a enamorarme! Con ella se fue la flor, la que abrigaba en mi pecho. Estaba ilusionado del amor que solías darme que me entregué a la pasión fascinada de tu lecho.
Pero hubo un día cuando la estación cambió, y llegó nuestra partida por diferentes caminos. Han pasado atardeceres, el amor nunca volvió, y hoy yo te vuelvo a ver por un error del destino.
Julio Medina 18 de septiembre de 2011
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Poeta
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Le Dedicare una Cancion al Supremo Poeta
Le Dedicare una cancion al supremo poeta, Aquel que escribio un solo poema, Aquel que me amo antes que yo naciera, Aquel maestro del amor y la vida.
Le Dedicare una cancion al supremo poeta, Aquel que en la cruz su hijo murio y resucito, Aquel que los mares separo, Aquel que de compasion no escatimo.
Abrire el corazon, Y las ventanas, Comenzando la mañana, Su cancion cantare, Y los canarios escucharan, Su cancion cantare, Y ni un sonido contendra, Su cancion cantare, Y los angeles se regocijaran.
Le Dedicare una cancion al supremo poeta, Con todas las fuerzas cantare, Mi alabanza sera para el, Y su gracia como rocio caera. Porque por amor esclava suya soy Porque su amor hacia mi se inclino Porque por mi su primogenito envio Le Dedicare una cancion al supremo poeta.
AUTORA: LUNAGRIS MARTES 10/01/2012
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Poeta
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LÚCIDA MALEZA
Luz Y Da Mal Ésa... Irreparable certeza cortesana.
Sirena Sedante Océano de noches frías.
Hermosura de la esperanza, solo. ¡Si la verdad fuera cristalina!. Invisiblemente, inflexible, inmutable. Transparente, y como la sienten, y la piensan y la comentan y la esperan, de oro aurora, de hondo beso, de rojo estuche, insondable, minuto, astro, la maravilla de ternura pareja, sin el empedrado algodonoso, sin el alfiler endulzado, con la pasión inmensa, con la razón serena, piensan, comentan, esperan. Hilos cazadores de las caricias.
Luz hasta que oscurece, esplendor que oscurece tanto, que no pueden verse ni los cielos, ni las estrellas, con la mano delante, del sol, y de las narices, montañosas que comienzan a suspirar, por las medallas de la vida, las medallas de la vida, y de debajo de la piedra, esmaltando los metales, donde todavía está más oscuro, estremecer las cuevas, y hace más frío multiplicando fraguas ingenuas.
Antes de cualquier pero, pero, donde sin embargo nada quedó de la nada, donde, hay una paz real y calma, y no hay peligro alguno, de musas embriagadoras, fatídicos reproches de verdades ciertas, y en absoluto ni nada ni nadie que los moleste, insultando a las mentiras, y que luego lleve el desorden a las cosas.
Simultáneamente Energética Ignominia y el continuo susurro almendrando, sobre la relación de la escritura con la voz, que solo se ve brumosa campana, perdonando a las piedras tímidas, por el intermedio, de las notas breves, en las que se pone en su sitio, al desnudo pueblo de sombras, y quimeras fresas, en el aspecto de la construcción, vista en relación con el amor, fragmentario del suspiro, parabólico y mecánico, fábrica del caudal apasionado, umbral ardiente.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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PRIMORDIAL DUALIDAD ...
Moldes. Paradigmas. Original creación. Donde los grillos mecen las nubes. Donde las grullas muerden las raíces. Piedad gigantesca humanidad sensata. Entre la degeneración paralítica, de péndulos diplodocos.
Dua Lidad Primor Dial. Juramentos encendidos. ¡Fértil, indiferencia, escéptica!.
Tú, quilates, eres. ¡Punto de ebullición!. En el pulso. En la presión. De las paredes. ¡Sin resistencia!. Entre La Viscosidad y la fricción, como la muerte, plena, y de la insospechada, desconocidamente eterna.
Dualidad primordial.
Muchas veces en la angustia victoriosa, la hemos visto colgada de un murciélago, y la hemos guiado, con los gritos, con lo que eres tú, de lo que yo había sido, y esto siempre esperan los telares ciegos, que el tiempo caído pesa y pasa cansado, y turbio lacre laberíntico, fangoso es lo que dejamos, al pasar, de los siglos. y las bodegas sembradoras, entre los brazos, glorificando las botellas, de ínfima impedancia, de matemática mecánica, de suspiros y latidos prolongados, en los vientos.
¡En todas las veces como un vez perenne, cuando llegan los declives opuestos y se sorprenden sin más razón, por lo irremediable, como si fuera, la primera rotación de los fluidos enamorados!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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SENTIMIENTOS IMPRESOS...
Sentir Lo Que se ha leído. Lo Entiende Cualquiera. Sin hacer piruetas del pensar de que carece. Del imaginario que se seca, del mar dulce, y de letras que no se escriben.
Se dice que lo que se ha leído, se entiende con el alma, que es del pensar, sentir, aunque a veces, un adorno lujoso, lo dicen también muchos, al sentir pensando que nada entienden. Lo que... Ha sido. Bien dicho. Lo que dijo que dijo haber escrito, el adorno del lenguaje, sin el hombre, que lo escribe, y solo tiene, traje de letras, cáscaras del tiempo en tinta.
Y Aquéllo Del campanear lejano que anuncia.
El dolor De Los ojos provocativos que, no cambia, y se ha irritado de ladridos y de pestañas. Así es. La margarita, sin su adorno de níquel, reposada, en el armario del viejo jardín, ahora joven, es solo sujeto y verbo, no tiene predicado.
Como símbolo inquietante dulcemente camina, por sus sueños perfumados, por sus dormidos pétalos. Con... el sol y la luna en el cielo, bordando, sus dolores, los tuyos y los míos, como si fueran iguales, no lo dudo igualmente, pero como sientes, siento igual, que cualquier flor.
Y también pienso. Lo que dices... ¡Qué...! “Y no se deterioran, ni dolores con el tiempo, ni con perfumes ningún otro bello recuerdo ”. Aún a los gramos de granito. Aún al grafito opaco. Aún a los quilates. De veinticuatro segundos, Y de los treinta gatos, y nueve ratones, centígrados, se levantan, los timones desconcertados, cuando el dolor apremia, en las pobres marionetas, entre los ignotos acantilados.
Senti Presos Imientos los cimientos de los techos. Como los pensares en las letras, y los papeles. ¡Qué juegan las vidas, y las muertes impresas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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[size=medium] Queda hacer de la sonrisa una mueca Una absurda y tonta manera de calmar El dolor, la ira, el desamor contrariado esa impotencia de no poder retener Al ser amado que decidió alejarse. ¿Qué es la poesía sin la llama votiva del amor? Sólo palabras al aire vacías y triviales Vagabundas de la noche en sombras Buscando mitigar penas y soledades, Nada traen, nada dicen, nada consiguen. El verso se vuelve pueril y antojadizo Atosigado de redundancias baladíes Envueltas como regalo sin precio En coloridos papeles embusteros Que trajeron amor, pero dejaron dolor. Delalma Viernes, 23 de diciembre de 2011[/size]
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Poeta
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Cuando vuelva a verte no lloraré por ti ni dejaré que veas mis ojos sollozando, seré un desconocido, nada sabrás de mí, aunque en la memoria te siga recordando.
Cuando vuelva a verte no sentirás el olor del perfume exquisito que en el alma te besaba, ni habrá más un solo momento de la noche de amor, del romance que dejé cuando a mi ser te entregabas.
Cuando vuelva a verte ni siquiera te llamaré para que no sientas tristeza ni la cara sonrojada. Quizás me veas pasar a distancia, pero yo fingiré no haberte visto, y solo pensaré en la pasión terminada.
Cuando vuelva a verte disfrazaré lo que he sentido, y si en algún momento se cruzaran nuestras miradas, solo veré en ti una sombra fugaz dentro del olvido, esa sombra que en el recuerdo ha quedado aislada.
Julio Medina 13 de noviembre de 2011
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Poeta
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