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Palomas, Cuchillos, Colibríes, Armonios. (poema para el Día de mi muerte, Sexta versión).
Yaceré como una estatua demolida, la herida en mi garganta será cierta, y a mis pies una paloma muerta sus alas depondrá, yerta, transida.
El cuchillo estará en la mesilla de noche, el vaso de agua estará muy fresco, el signo de azahar de un arabesco, y el barco hundirá su negra quilla.
Estaré muerto como los desiertos, colibríes de diamante, pavos verdes, y de mi cuello la sangre a borbotones
saldrá atestiguando que me he muerto, muerde la luna y el armonio muerde, y tendré diez y seis mil razones. ….......................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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É tão bom quando sonho estar na praia com a família (...) Mas que família? Que praia? Que casa de praia?
É aquela que não volta mais Já nem me lembro do que não quero lembrar: Avós, primos, tios e padrinhos
A Cabeça doí, os olhos pesam tudo isso me corroí é melhor enterrar, Pois isso fede pra não me ver lembrando vou engolir o grito e chorar baixinho
Não sei se os presentes tem a noção do que da pra fazer com um ser ainda em formação E é obrigado a entender pra não viver sufocado. (...) Não entende, é Sufocado e por isso morre cedo.
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Poeta
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TEJIENDO SENTIMIENTOS
Tejí al sentimiento de gratitud dentro del marco virginal del ave que mejor habla por la estrofa incapaz de ser animal por el desarrollo de la mano transparente cual si fuere un nido, un sonido articulado poco a poco, fermentado, incubando al dolor, forzosamente, sin darle aliento, mejorado, y obligado a trocarse en un alado pensamiento, cultivando, emprendió, sin ayuda un largo, y estimulante vuelo, surgido salvaje y suave, hacia el olvido.
Tejiendo Melodías desconocidas Con las faldas de los volcanes Joyerías y galerías enlagrimadas.
Así son los enemigos, de las piedras, una pesadilla de gorriones que dejan libre, al dolor, de quien lo embellece.
Tejiendo muletas a las emociones de los cabritos del año siguiente, del curso natural de laderas meridionales, y la utilidad más inmediata, tejiendo ideas absurdas, en los instrumentos de caza y pesca, un sueño del curso difuso de colmillos musculares y la inutilidad más lejana.
Sin el engaño exclusivamente honesto que se extiende al despedirse. Tejiendo Con la sonrisa de la primera sabiduría falsa bajo el secreto litro. Sentimientos. Sin la magnífica y escrutadora mirada de la feminidad intacta dócil. Tejiendo... Con la intención, agradeciendo los límites, transpuestos francamente.
En la magia de platos de peltre de respaldo, y con atuendo de etiqueta, verbal dueño del tequila, malabarista que al camello suministra jorobas, de pueblo con pinturas, y murales clausurados como turistas, por la tristeza móvil de la mesa, descocada, y agitada danza, hecha verso, y propietario de este negocio que no parece ni casa ni letrero.
Telar de sentimientos que se lanzan al mar viviente. De la manadas de monedas que corren. Por los campos bajo la piel. De los hombres. De los ahoras. Ensimismados. Tejiendo. ¡Solo egos!. ¡Solo sentimientos a los vapores!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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LOS AMORES ELEMENTALES
¡Multiplican los ángulos de la circunferencia, en el número natural de los recuerdos, ecos de los extremos húmedos amores.
Aquí, junto al continuo, de la razón primera, gravitar de la nada, en el amor expresado, en decimales, aquí.
¡En la realidad sin abreviarse, con la magnitud gráfica, del alma y sus latidos.
¡Amor qué no puede ser explicado!. Ni medido en paralelo, en la serie potencial, de los suspiros, químicos, magnéticos.
Como. Tampoco. Está siendo. ¡Cómo asaltan al espíritu, los silencios más enrojecidos!
Ni En La esperanza de un viaje flotando abajo del sí mismo.
¡Más allá de los conceptos!. Del Movimiento Circular y la probabilidad del cara o cruz. Como una sombra, núbil vaga, sin ancla, en las ópticas barreras sin regreso.
Los Amores Elementales
Con el amor de interruptor abierto. Con el dolor de la corriente. Cuando. Las espigas no quieren germinar. Cuando. El tiempo tiembla inmóvil. Cuando. Los ácidos son binarios. Con el fraguado fácil. Con el enlace apolar.
Son Solo Amores Elementales.
El amor no es matemático. Ni tiene equilibrio químico. Ninguna ecuación lo resuelve.
Solo es el átomo algebráico de la vida, el ajuste de las órbitas elípticas, el momento cuántico del vivirse, auténtica proporción recíproca, con la disolución amalgamada.
En Los Amores Elementales
¡Matemático, no es, el amor!.
En el amor genuino, las palabras, son solo símbolos arbitrarios. En el amor genuino no hay destilación fraccionada. Y los elementos solo son coincidencias. La esencia del amor. Es el átomo divino. Y nada puede. Dividirlo. Ni separarlo. La esencia del amor no tiene elementos, y es lo que es en sí.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Ser de Tinta
Quiero escribir todo lo que mi alma siente. Quiero llorar todo lo que mi corazón sufre. Quiero ser volcán, torbellino o huracán. y que mi polvo os toque muy adentro. y mi alma calme vuestra sede de sentimiento.
Quiero ser luz, aire, o fantasía. Servir a vuestra boca el desayuno del día. Dormir a vuestros niños, con vuestra canción preferida.
Quiero ser tinta. para que vuestra pluma, me desparrame en el papel.
Quiero vivir la vida de todos y la mía. Estar en vuestro sueños. Sin ser su dueño.
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Poeta
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Lo-cura
A ti locura, sueño apasionado de la razón. A ti, que transformas al más desdichado, en rey, obispo, o celador. A ti, que conviertes los sueños en realidad, y la realidad en pesadillas.
Hazme oler tu fragancia. Hazme sentir tu dicha, y compartir tu alegría.
Para que mi alma, repose en mi fantasía
Que bien tu nombre, fue dicho en el pasado, por aquellos que te conocieron.
Tú, que todo Lo-curas, hazme, conocer tu mundo. amada Locura.
Nilo
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Poeta
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DEL SER POSIBLE
Con La Faz, sin amañar. ¡La paz!. Y Las Murallas sólo de adorno.
Por El ser Del posible Ser.
Y del trueno, en corto número, donde viven caseros los convites, al son de los acontecimientos convidados, con el sobrino de la tarde violeta, y del viento vivaz esplendoroso, al rebramar, el brillo sin pereza, el rostro qué duermo y siento, sosegado, de púrpura ropaje, arrullado, el hielo, menos, frío, por el mar, que pasa de vena en vena, y renueva la cabellera.
Del Ser Posible Ser.
Con la flecha de las llamas. Con la forma que no cambia. Enramada en la ribera. Enramada y labradora. Flecha humana. Del amor.
Del amanecer abundante trueno en los deseos. Admitida el alba en marcha desencarcelada. Del empeño inútil veterano enemiga. Admitida la osadía de querer. ¡Cambiar al imposible!.
Del ser Posible Ser.
Del amanecer. Sin sumo trabajo arrojando solo rueda por los estruendos. Sin sumar y repartir el provecho a los vasallos. Del anochecer. Con la fuerza de costumbre. Con la carne del verano. Del recrearse.
¡Sin cambiar al posible!.
Con el poder. Que nadie tendrá nunca de ser el mismo que tú eres en ti mismo. ¡Ni tampoco de ser por ti lo qué ya eres!. ¡Ni de sentir el dolor tuyo, sin ser tú mismo contigo!. Y Mucho menos con todo el poder que cualquiera tuvo después de ti. Y De ser posible, espera, solo lo inesperado. ¡Cuando escuches el silencio del ser posible!. En la sombra interior fastuosa del tiempo. En la campana exterior humilde del fuego húmedo, tierra celeste del ser posible.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Al espíritu de mi Musa
¡No!, quiero tu cuerpo, tus besos o tu piel. Quiero tu lánguida mirada, para perderme en rayo de su luz, para olvidar el día, para soñar.
¡Quiero tu sonrisa! para perderme en el viento de tu aliento, para viajar por el universo
¡Quiero, tu pensamiento! como se ama el aire que se respira, el alimento que se come.
¡Quiero tu alma! para expresar lo que siento.
Nilo
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Poeta
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Ar Aún recuerdo la suavidad de tu dolor, Al inicio penetraba tan suave en mi carne Que no notaba lo que hacías. El frío era tu cómplice, que me entumecía.
Con los años doblegaste mi espalda Deformaste mis manos Y tu dolor penetró en mis huesos Y tu cómplice perpetuo gimió mi voz El médico me dijo que era artritis Yo le respondí, que sin duda eras vos Él me dijo, no hay cura. Y yo le dije entonces adiós.
Ahora no puedo coger un tenedor No solo por el dolor, Por mis dedos deformados Por mis goznes hinchados
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Poeta
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Comienza a llover la lluvia es copiosa, al suelo caer golpea furiosa.
Desde la ventana yo la puedo ver, lluviosa mañana para entristecer.
Gruesas son las gotas bajando del cielo, su ruido alborota, provoca desvelo.
Entre los reflejos de la inclemente alborada, observo a lo lejos el agua encharcada.
Un aire friolento comienzo a sentir, causa desaliento me tengo que ir.
Julio Medina 1de enero del 2012
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Poeta
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