Poemas :  Un hijo
Todos nacemos con padres un par, porque un niño es difícil de cuidar, porque cuando te has quedado sin energía al niño le queda mucha todavía, porque vives por ti y por él, lo llenas de amor dulce como la miel, lo abrazas y le deseas lo mejor, evitas que sea vicioso, fumador, das todo de ti por darle buena educación, por mantener la comunicación y saber cómo se siente, lo alientas a vivir intensamente y a luchar por lo que quiere, le enseñas que una sonrisa es muestra de felicidad, le enseñas a andar por la ciudad, le enseñas lo que es la vida.
Comienza a crecer y de todo quiere aprender, nombres, colores, olores, quiere conocerlo todo, y permites que avance a su modo, tan solo ayudándolo un poco, lo llevas a la escuela para que aprenda a escribir, a leer, para que aprenda de las matemáticas y otras materias básicas que tanto tienen que ofrecer, lo alimentas lo mejor que puedes, lo cargas en tus piernas, y le enseñas sobre el paisaje al viajar, poco a poco el tiempo pasa, y el ya no es tan pequeño, pero esto no importa, ante tus ojos tiene la misma ternura.
Llega la rebeldía, intentará salir con sus amigos y disfrutar de una libertad que cree que no siente contigo, al principio es confuso, pero vuelve a la normalidad, y sigue creciendo, un poco más, un poco más, comienza la universidad, estudia lo que ha elegido, lo que lo apasiona, la semilla que dentro de él ha crecido tantos años, ha pasado mucho tiempo, pero a pesar de su tamaño no cambia el sentimiento y lo amas tanto como cuando era un bebe, a pesar de que sabes que algún día se marchará, así es como debe ser.
Ahora pasa más horas en la escuela y estudia de regreso a casa, pasa las noches haciendo las tareas y solo sale de vez en cuando, pero el amor no lo ha abandonado, ahora tiene una amada y aunque aún no la conoces solo quieres lo mejor para él, charlan por las noches y en el día acarician su piel, poco a poco él va plasmando lo que siente por ella en el papel, eligió la física por su ansia de conocimiento pero a cada sentimiento responde con un nuevo poema ese es su lema, vive la literatura a cada instante y es feliz, aunque le queda un largo camino por recorrer.
Y a pesar de que es tan joven es todo lo que esperas que sea, porque el conocimiento es algo que desea, porque el dinero jamás ha sido su primea, porque el salario le es algo secundario si en su poemario él se haya satisfecho, porque aprendió a amar y que cuando busque a quien superar debe de hacerlo en el espejo, porque es un buen hijo aunque no un ejemplo, porque es tuyo y su amor es perfecto.
Poeta

Poemas de amor :  SUSPIRANDO TU AROMA
SUSPIRANDO TU AROMA

Autor: Juan Ignacio Macoño Alba
Correo: [email protected]

Caminas y callas
Sufres y vives,
Y en tu aliento anida
Un alma enamorada.

Vives en las nubes o en el viento,
Sonrisa de cristal, capullo nevado
Alma de paz, dulzura y amor,
Manos tiernas de angel,
o Dios creador.

Suspirar tu aroma
Con olores de azahar,
Perfume embrujado
Hecho en París,
Se extiende tu aroma
Hasta los cristales
Del castillo eterno
De nuestro Señor.

Todavía vives
En las verdes praderas
Lo dice el aroma
Del amanecer,
Lo dice mi canto,
Hasta el anochecer.




Poeta

Poemas :  He andado muchos Caminos
HE ANDADO MUCHOS CAMINOS

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas,
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancòlicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adònde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos
descansan bajo la tierra.
Poeta

Poemas sensuales :  TORBELLINOS



Yo no debo

Tu no debes

Ni debemos

Debería eludirte

Ignorar ciertos verbos

y salvarme

Mas

desde ayer

respiro el torrente

de tu fragancia

Conjugo sobre azucenas

Encendidos oleajes

Rasgo

el cabrilleo

de mis tules

Hoy descubro torbellinos

donde antes fueron

mis serenos bordes

Yo puedo

Yo quiero

Yo debo
Poeta

Poemas sensuales :  TORBELLINOS



Yo no debo

Tu no debes

Ni debemos

Debería eludirte

Ignorar ciertos verbos

y salvarme

Mas

desde ayer

respiro el torrente

de tu fragancia

Conjugo sobre azucenas

Encendidos oleajes

Rasgo

el cabrilleo

de mis tules

Hoy descubro torbellinos

donde antes fueron

mis serenos bordes

Yo puedo

Yo quiero

Yo debo
Poeta

Poemas :  RÉQUIEM
RÉQUIEM

¡Oh, Señor, Dios de los ejércitos,
eterno Padre, eterno Rey,
por este mundo que creaste
con la virtud de tu poder;
porque dijiste: la luz sea,
y a tu palabra la luz fue;
porque coexistes con el Verbo,
porque contigo el Verbo es
desde los siglos de los siglos
y sin mañana y sin ayer,
requiem aeternam dona eis, Domine,
el lux perpetua luceat eis!

¡Oh, Jesucristo, por el frío
de tu pesebre de Belén,
por tus angustias en el Huerto,
por el vinagre y por la hiel,
por las espinas y las varas
con que tus carnes desgarré,
y por la cruz en que borraste
todas las culpas de Israel;
Hijo del Hombre, desolado,
trágico Dios, tremendo Juez:
requiem aeternam dona eis, Domine,
el lux perpetua luceat eis!

Divino Espíritu, Paráclito,
aspiración del gran Iavéh,
que unes al Padre con el Hijo,
y siendo El Uno sois los Tres;
por la paloma de alas níveas,
por la inviolada doncellez
de aquella Virgen que en su vientre
llevó al Mesías Emmanuel;
por las ardientes lenguas rojas
con que inspiraste ciencia y fe
a los discípulos amados
de Jesucristo, nuestro bien:
¡requiem aeternam dona eis, Domine,
el lux perpetua luceat eis!
Poeta

Poemas :  RIMA LII
RIMA LII

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!.

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!.
Poeta

Poemas :  RIMA IV
RIMA IV

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
Poeta

Poemas :  Rima XXXVIII
RIMA XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?
Poeta

Poemas :  ¡Está bien!
Porque contemplo aún albas radiosas
y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas
en que tiembla el lucero de Belén,
y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas
gracias, ¡está bien!

Porque en las tardes, con sutil desmayo,
piadosamente besa el sol mi sien,
y aun la transfigura con su rayo:
gracias, ¡está bien!

Porque en las noches una voz me nombra
(¡voz de quien yo me sél), y hay un edén
escondido en los pliegues de mi sombra:
gracias, ¡está bienI

Porque hasta el mal en mí don es del cielo,
pues que, al minarme va, con rudo celo,
desmoronando mi prisión también;
porque se acerca ya mi primer vuelo:
gracias, ¡está bien!
Poeta