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Oropel ortodoxo
Así Es Estatura palmo a palmo La Vida Así Es El vendaval que alumbra la rendija ¡La vida de la eterna ignorancia!. Rauda, solemne, delirante ruido Del blanco Aurora Entre las plantas de arroz en gotas Cubierto el sol. Dormido.
Caudal del sostén jilguero Insaciable sueño de almohadas ¡Hilos de acero!___Mañanas de ayeres Húmeda, sublime gloria del riego En la noche florecida Refugio de las cuerdas, el rubor, oropel, En las retinas pajar de las panteras, pumas, ¡Labriegos!___Imitación de forja, hipar soberbio, Por la soledad sin pasar, puentes colgantes, Panteones del tigre acolchonado ¡Las palabras heridas!___Pálidas, mudas, ligeras. Dolor del humo. Al cielo. Entre suspiros afilados. Duerme la distancia. Espiga el tiempo. Rostro del trigal. ¡Oh, desnivel del elefante!. Por el heno de lirios lleno. ¡Oh, espiga de colmena!.
Así Es La vida, eterna ignorancia. Así Es.
Porque la esfera luce anoche. ¡Muerta un poco!. Al teatro del siempre.¡Los engaños se repiten!. La aves reptan de nuevo entre peces del desierto. ¡Qué es ignorar la cercana muerte perenne!. Ignorancia.
Eterna, enferma, pantomima ociosa enervado perdón. Eterno. Así es, el agobiante no saberlo transitorio. ¡Invadido de tinieblas suculentas!.___Luz ciega.
Ya de muertos miles, punzantes almohadas, del culpable vapor fasto, donoso que pide refugio. Allá soberano de trágicos impulsos, ortodoxo. ¡Oropel qué las garras desayunan violetas!. Ortodoxo rencor del plumaje raro.
Por. La nieve. Vengadora del calor dulce color dúctil níveo. Porque culpables las intimidades estrujan.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Mis manos frías, las calientas cuando tu las coges. Mi pecho apretado de ansiedad, se liberta, cuando con serenidad me das aliento. Cuando no consigo quedar dormida, tú, que te levantas aun noche, quedas junto a mí hablando, para que olvide lo que me agobia. Sin ruido vas a tu habitación e por la noche te levantas con pies de lana a mirar si estoy dormida. Por la mañana me llamas bajito, con la mesa ya puesta para el desayuno, café recién hecho, pan aun caliente, que lo fuiste a buscar bajo frio viento e lluvia. Tiempos hubo que a los Domingos, ni pan tenia para comer, pues desayunaban todos e quedaba un trozo dejado por alguien seco. Noches, sola en el piso de abajo, retorciéndome de dolores, así pasaba la noche, acompañada de los roncos de los que dormían en el de arriba. Vienes corriendo a almorzar, casi sin tiempo, para hacerme compañía. Tiempo hubo que cuando me sentaba a mesa, alguien se levantaba, molestado con mi presencia. Sientes cuando estoy triste o pensativa, un abrazo me das, nada preguntas, solo el abrazo. Tiempos hubo que por la noche lloraba bajito e me decían, “si quieres llorar, vete a otro sitio, pues tengo que dormir.” Diferencia de carácter, entre personas, de maneras de gustar, quizá sea una manera de entender quien nos ama o quiere e los que no. Lastima, que tuviera que pasar tanto tiempo para comparar. Él se fue, e tanto, que casi ninguno tengo. El corazón es solo uno, pero cabe muchos sentimientos e tiene sitio para todos Para eso tenemos que empezar por nosotros, saber distinguir lo que sentimos e lo mas importante los demás. Mi tiempo presente, se ha escapado entre el azul del cielo, quizá sin querer e me lo regalado. No admito a nadie una única palabra menos elegante acerca de mi compañía, le debo una vida entera en pocos años, muchos menos a quien me ha despreciado e ignorado como ser humano. Tiempos hubo que me he anulado, que he hecho todo por no molestar, comí el pan que el demo ha amasado, ahora como, pan fresco e regalado con atención e cariño. Quiero, vivir es bueno, no importa piedras lanzadas de por boca de alguien. No me aciertan, pasan al largo. La felicidad nunca es total, pero soy feliz si cierro mi mundo. Sé que lo tengo, lo vivo e cada día disfruto este pedazo de ella. Sé que quien me quiere bien, quedara feliz por poder respirar, este aroma tan bueno que es el dar e recibir sin pedir nada. Con mis manos calientes, tristeza alejada e tu abrazo estoy en paz e me siento algo importante para alguien. Mientras así sea, nada ni nadie me obligará a volver a tiempos que hubo en mi vida. A Dios agradezco esta prenda, a Dios agradezco mi salud, a Dios agradezco el coraje e la fuerza que sencillos gestos me hacen feliz. Con poco se tiene todo, con mucho nada se tiene, si queremos más de lo que podemos tener. Oporto, 9 de Noviembre de 2012 Carminha Nieves
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COBARDÍA
No me atemoriza el Atlántico, ni el Everest me escalofría. Sólo me acobarda intentar hacerme a tu brava pupila y tu excelso labio alcanzar
Mohamed Doggui Entre Levante y Poniente (Madrid, Sial Ediciones, 2006)
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O mar, quando faz suas esculturas e suas artes nas pedras, eterniza uma beleza para um mundo que não vê. O mar, quando faz suas "diabruras", eterniza uma imagem para o mundo reconhecer. O mar, quando faz suas canções, faz para quem quiser... Só não ouve quem não quer. AJ Cardiais 01.11.1981 imagem: google
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Caperucita verde y el Lobo malva(do)
خضراء خضراء و الذئب البنفسجي
Mohamed DOGGUI
Érase una vez una hermosa niña árabe que se llamaba Ons (أنس). Como llevaba siempre una capa del color de la hierba fresca, los habitantes de la aldea le aplicaban cariñosamente el mote de Caperucita verde (خضراء خضراء). Era guapa, inteligente y vivaracha. A pesar de su edad temprana y de ser menudita, se mostraba siempre muy diligente en cuidar con esmero a sus queridos padres y hermanos y en ayudar a sus entrañables vecinos.
Sin embargo, ni Caperucita verde ni los que la rodeaban eran felices, aunque tenían todos los ingredientes para serlo. Empañaba su dicha y tranquilidad un lobo feroz, de color malva, que merodeaba día y noche por la aldea amenazando, cual la espada de Damocles, a sus ganados y demás animales de corral. Además, por su culpa, nadie se atrevía a acercarse al verde oasis, situado a una legua de la aldea, para recoger fruta y agua fresca. Y también por su culpa, Caperucita verde no podía visitar nunca a su abuela Houria (حورية ) que vivía en pleno oasis.
Un día, harta de esta injusta y tiránica privación, Caperucita verde se armó de valor y, de una pedrada, abatió al malvado lobo. Luego, se dirigió corriendo al oasis ansiosa por descubir las riquezas que atesoraba. Y apenas se adentró en él, se quedó maravillada, ya que en su vida había visto una vegetación tan exuberante ni aguas tan límpidas. Pero, enseguida, se apoderó de ella un sentimiento de rabia e indignación al comprobar que, durante largo tiempo, el fiero lobo había privado a su pueblo del disfrute de ese bien tan valioso que le pertenecía naturalmente.
Caperucita verde permaneció, durante unos instantes, atónita, confusa, debatiéndose entre la rabia por el triste pasado y el entusiasmo por el futuro prometedor. Pero enseguida resolvió empezar a actuar para recuperar el tiempo perdido. Y antes de ponerse a llenar el cántaro con el agua fresca y cristalina del generoso manantial y la cesta con las frutas lozanas y multicolores de los árboles y las palmeras frondosos, quiso, primero, visitar a su abuela Houria (حورية). Se sentía muy impaciente por verla ya que solo la conocía de oídas.
Sin embargo, justo antes de alcanzar su casa, un hermoso perrazo, de color verde, se precipitó hacia ella moviendo la cola en señal de bienvenida. Creyendo que era el que cuidaba a su abuela, Caperucita verde se arrodilló ante él y empezó a acariciarle el lomo dirigiéndole palabras mimosas. Pero, la pobre niña pecó de ingenua ya que ignoraba que “no es todo verde lo que lo parece”. En efecto, ese perro “manso” y “tierno”, que la acogió luciendo el color de la paz y la esperanza, no era otro sino el mismo lobo malvado que ella creía ya muerto. Después de haber logrado resucitar y mudar de pelaje, se la había adelantado a casa de Houria.
Ahora, ustedes se sienten seguramente ansiosos por saber si Caperucita verde (خضراء خضراء) se percató de la astucia del lobo malvado, si logró salvarse y salvar a su abuela Houria (حورية) de sus zarpas y colmillos. Les aseguro que, igual que ustedes, yo también ignoro si el desenlace del cuento fue feliz o, más bien, trágico. Lo único que sé es que ello dependería del grado de sagacidad que tuviera Caperucita verde, así como de la solidaridad de los suyos y de su capacidad de reaccionar a tiempo. Recemos por que así fuera, ya que del lobo no hay que fiarse ni un pelo, dado que es muy sabido que “el lobo muda el pelo, mas no el celo”.
* * * Pistas de lectura para los hispanohablantes que desconozcan la lengua árabe y la realidad política de Túnez:
- Túnez es conocido comúnmente como "Túnez el verde". - El nombre Túnez deriva de la raíz "Ons". - El color del expartido del dictador Zine Eddine Ben Ali, derrocado por la Revolución del Jazmín, el 11 de enero de 2011, era el malva. - El nombre propio femenino Houria (ninfa) presenta una gran semejanza fónica con el nombre común « Horría » que significa Libertad.
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Hermosos Putitos Negros de Dieciséis Años, delgados y desnudos, con Collares de Pinchos en los Cuellos como Perros Rotweiller, entre Árboles de Navidad con Lucecitas de Colores, en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles.
Eyes Wide Shut con Versalles ardiendo, gotas de champagne y gotas de granadina. Eyes Wide Shut con Putos de escándalo negro, arcángeles de antracita. Versalles iracundo como una Feria de Sevilla. Dulzura de cuerpos magníficos, Rotweillers de Nigeria.
Llevan pinchos y zarzas al cuello los querubes, quienes quieran estrangularlos Se herirán las manos con dentelladas de espuelas salvajes, Aunque ellos pudieran matar sólo con la mirada, arcángeles de Africa, En bañadores de luna, para una Navidad de lirios iridiscentes.
Multiplican los espejos la belleza demoníaca, Oh perros soberbios y rabiosos, Abiertos cactus de escherzo Apolíneo, negros gallos de espolones de plata, En escorzo sublime, en cueros y danzantes, entre abetos de fantasía Con bolas doradas y verdes, con lucecitas azules y amarillas. Oh Belcebúes.
No mostréis vuestros cuerpos para una bacanal de oro, ¡¡¡escondeos, marchaos¡¡¡ Vuestra belleza de dioses es aceite de coco, aceite de palma, zumo de pomelo.
¡¡¡¡¡Llorad poetas feos, jamás podréis alcanzarlos¡¡¡¡¡.
Alguien, demasiado maligno, hizo una aleación de Uranio Radiactivo y Oro. ......................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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DESTINO DESEMPLEADO
Pero No El ¡No estaba y lo sabía!___Sí que sí. Desempleado...¡Nada más por el destino!. De cuanto hubieron audeudado.
Agobiado fallecía el día___Noche a noche. En arena desahuciado cada párpado. Por aquéllo, que adeudaban, del aire, caduco del exordio injerencia, del advenedizo vigente, del disparate adyacente, del indiferente frío. ¡Por todo lo que adeudarían por todo!.
Una... Tiernísima pestaña sin dueño. Al filo del fervor vertical. Duele al existir el hueso. ¡Entre preguntas!___Acomodaticio calzado, conjeturar, vanidoso, acaudalado indigente. ¡Del quizás remanente asiento!. Por el circo violín leve___¡Del como adeudamos!. En la manada herbal, inestable cautela, alferecía discordante, inesperada caperuza.¡Desempleado!.
Porque al destino... Enmudecía en frío volumen. El ritmo canjear de las rodillas, perdones, inclementes, pasividad testaruda, homogénea, resinosa, sofoquina de trastienda. ¡Oh, destino!. ¡De eso que adeudó!___Desempleado destino, desempleado vergonzoso, opresivo, al paliar. ¡Palabra en el agua escrita!. Por más abonos de relámpagos perdones, inflexibles, los sarcófagos le siguen en las noches pesadillas, o sea, que ilustra parejo. ¡Al mellado inocente!. ¡Por aquéllo que adeudásemos de no castigarse!.
Aún El Tierno invierno teje nieve. Al frío espuma en tiras. ¡Resortes olor menguante!. Frío el destino, desempleado hielo. De la sed voladora, grotesca y tenue, avenencia y divergencia, rapapolvo cobista, sobreabundante bilocación.¡Destino desempleado!.
Por todo lo que adeudaré de la tierra extinta. En los rieles de las arenas. Y el reptar gemelo del estupor. Aunque lo que hubiere adeudado, en ningún cielo se le perdone.¡Al auspicio de la fúnebre tutela!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Las hojas no se despiden del árbol que le dio vida; no dicen adiós a las ramas, ni se despiden del verano que fue.
No lloran por su partida, ni por los días de su vida, ni por las gentes que la miran.
No se despiden de la luz que le dio vida; ni se despiden de la mañana en que nacieron, ni de la mañana en que partieron.
No lloran por la primavera ida, ni por la rosa perdida; Ni por las lluvias que cayeron; no se despiden de los hombre que la vieron; ni de los pájaros que cantaron y se fueron; ni se despiden de las brisas que soplaron que los vientos trajeron.
Las hojas no lloran aunque no saben adonde van; ni saben adonde llegaran.
Y no se despiden de las otras hojas; ni de las piedras muertas, o de las lluvias despiertas; las hojas tampoco lloran por la primavera ida; ni por el pájaro que entre ellas canto de sus heridas; no lloran por las ramas desiertas; ni por la sombra perdida.
No se despiden del cielo, ni de las nubes que dejan, los pajaros que vuelan; ni de la niebla que encierra. No lloran por la tarde ida; ni por la rosa caída.
No lloran por las aguas de las lluvias que tantas hojas nuevas le trajeron. Y no se despiden de las ramas, de sus días; ni se van tristes por las horas de los tiempos en que vivieron.
No se despiden, caen, se van sin mirar atrás; Se van como el que se vas, se van sin decir adiós.
Las hojas no se despiden del árbol que le dio vida.
)))))))))))))))) (((((((((((((((( ©Rafael Pérez Derechos Reservados
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EN LA CUNA
En la cuna Encantadora del recuerdo En el mundo irrefrenable metáfora Entre mundos imaginados En la cama Encendida expresión pulsátil.
En la paz indiferente misterio Entre convicción contradictoria Encuentra descubrir el tiempo al pasar Encadenado rebuscar de noche En el perfume audaz pupila Entre el cándido candil despierto Encendido oasis ámbar nieve llueve.
En sí, delicioso y estridente En la curiosa imagen indirecta Encantado desvirtuar verbal urbano Encima ambivalente rotundidad Entre veinte coronas de alquiler En la caricia circundante Enredaderas del alfiler Estalla, del cuervo curvo, dominante.
En cada quizá inanimada En cada tal vez implícito Entrando, sensible, volumen blando Estética, curiosidad oblicua Explícita la concepción del cuadro En la cuna del tiempo, cama de la vida recordada.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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INIMPUTABLE
Cuando me pongo a contemplar mi vida, cual si fuera una película filmada, en la historia no soy protagonista, apenas soy un extra del reparto.
No soy el que yo quise, ni el que pude, ni el que soberbiamente suponía. Se cruzaron en mi vida muchas vidas, muchos hechos fortuitos se entramaron. con sus mismos resultados aleatorios.
Tal vez el día que me quedé dormido o ella, o él tomaron más temprano el camino que yo hubiera tomado. O el minuto aquel que me detuve para atar el cordón de mi zapato , es el motivo de que no figuren, ni siquiera como artistas invitados. y ocuparan su lugar tantos intrúsos.
No fui yo el responsable de mi vida. No fue dios ni el destino, no fue nadie el guionista de tanto desatino. El azar, de lo malo y de lo bueno se hara cargo. Ni inocente ni culpable me declaro. De mi vida me juzgo inimputable.
neco perata
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