Siempre seremos eso si no hacemos algo Los del medio.
Los que se encuentran entre El mundo de la droga por un lado Y el mundo de los políticos por el otro Y en ambos lados Ser sus clientes A unos, para el consumo Y a otros, para el voto.
Y siendo importante para ellos No lo somos para nosotros Porque seguimos siendo los del medio. Porque seguimos mirando para otros lados.
Seguimos viviendo y creyendo Viviendo entre narcos Y creyendo en ese embuste Del político que nos representa.
Y aun y todo Seguimos creyendo en esos límites De lo legal y lo normal.
Cuando la realidad nos muestra Que la norma es lo ilegal Del mundo normal.
Y que lo ilegal ha hecho De su frontal crueldad De matar y asesinar, El imperio de lo legal.
Narcos y políticos nos tienen de clientes A nosotros los del medio Y si creemos que tenemos la solución Jamás la tendremos Sucumbiendo a políticos y a narcos.
Aunque, algo debemos tener Porque somos importantes para ellos Nosotros los del medio Listos para el consumo y los votos.
En un soplo de silencio, mágica voz que le impele, en cada fugaz momento, empuje de amaneceres. Latir de leves alientos, en un corazón que hierve. En un suspiro de tiempo, todo renace y fenece.
El verso cruzó la atmósfera, bebió la esencia del éter y enamoró a la conciencia, sometida a los vaivenes. La nota de su relato, sonó sin pausa en la cítara, dando sentido a la esencia, de su respetable pacto.
No sabe el verso que ama, ni sabe donde se posa, ni sabe que mente ocupa, no sabe si anda o reposa, ni si es más sabio quien versa, ni si es tarde o es mañana. Su voz es suave o airada, depende a quien interpela.
En un soplo de silencio, creció exuberante el verso, impelido por las fibras, de sus alterados sueños. Brotó vivo entre recuerdos, en la realidad inmerso, desnudo ante la criatura, que le acuciaba por dentro.
Verso que en verso deambulas, libre buscando al sujeto, que de sentido a la rima, que libre salta sin dueño. Verso que al amor cautivas, con el sabor de tu aliento, pletórico de añoranzas, más de realidades lleno.
No sabe el amor que mima, ni sabe el verso que rima, con el dolor y el deseo. No sabe el verso que es verso, hasta hallar un fértil dueño. De dolor si sabe el verso, como de sanar su anhelo. El verso no tiene dueño.
A.L. (ángel l. pérez) NO SOY LO QUE ESCRIBO...SOY, LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME (anónimo). NO GUARDO MÉTRICA ALGUNA...SI ASÍ SUCEDE, ES PURA FORTUNA
LA POESÍA NO QUIERE ADEPTOS, QUIERE AMANTES. F. G. Lorca
Pasan los años y aún me persiguen tus huellas... Me ha costado ver a alguien más y compartir lo mas sagrado de mí, mi cuerpo. Aún recuerdo tus visitas inesperadas mientras nadie estaba conmigo en casa. Como al acariciar mi piel y poseer mi cuerpo arrancabas lo mejor de mí, mi inocencia. Como con los años lejos de ser una niña, crecía buscando respuesta a los por qué que invadían miente y mi cuerpo. Para que al final, lejos de encontrar respuesta me encotraba en una abismo infernal entre saciar la sed y llenar un vacío que sólo el amor debió llenar. Pero los ciclos se rompen, las cadenas se quiebran y mis alas se extienden. Te libero de los demonios que te atormentaban, aquellos que sin escrúpulos tomaron la inocencia que un día hubo en mí. Te perdono y deseo que logres sanar todas esas heridas que alguna vez te hicieron. Que puedas ir por la eternidad con la paz y la tranquilidad que en algún momento logre encontrar. Y que como yo, logres cerrar ese ciclo que en algún momento te robó lo mejor de ti. Sé que para llegar a este punto pasé años odiandote, pasé momentos repudiandote, preguntandome por qué yo, por qué a mí. Pero ahora lo importante es no callar, mostrar la verdad. Romper ese ciclo, cortar por la mitad. Y aunque ya no estes cerca espero que algún día hayas logrado perdonarte. Joss
Hoy quiero exponer algo muy fuerte, el abuso. Nadie debe ser objeto de nadie y cuando algo tan fuerte nos ha pasado la mejor manera de sanar es hablar, eso ayuda a empezar ese largo camino. Saludos, Joss
...de aquellas reliquias de aquellos huecos oquedales de espesos vacíos donde suenan cadenas del alma... En las ascuas dormidas de un abecedario tardío y aquello no osa pronunciarse... Un eco inundado y el fuego arde apagado... En la nocturnidad amparada del miedo en una batalla perdida de un infanticidio neutral...
Acto segundo: Ofelia ofendida.
Tras el golpe, tras la certeza de la sangre... La defensa inapropiada, el uso calculado de la violencia... La lejía, el agua sucia casi negra y la ira que desata un odio reprimido... La tarde placida da a lugar a una noche limpia y en el hogar cuando todo parece en calma cuando el cuchillo afilado vuelve a su sitio y en la bañera yace el cadáver de un hombre tranquilo...
Acto tercero: Un final desesperado.
Del hueco sordo de unos pasos sobre la alfombra, en el destierro inútil donde la angustia cede paso a la locura... Cuando despertar es destruir las esperanzas y la vida rota parpadea en el vuelo oblicuo de las moscas... el teléfono descolgado, la ventana abierta y el flujo del aire que mece las cortinas... Sirenas de ambulancia como lejanas ballenas que piden auxilio... Es demasiado tarde para un final desesperado...
Si creí encontrar agua en medio del desierto O alimento entre la tundra del ártico Y cobijo en la esterilidad del mundo Es porque antes, tuve la palabra esperanza.
Esperanzado es encontrar, hallar, adoptar En medio de desiertos, tundras y esterilidades Aquello que existe antes de encontrar.
No se cuando, pero un día la perdí Por eso te pido, funda mi esperanza Aunque, para ello, debas fundarme antes Que sea alguien y pueda También generar esperanzas.
Porque las esperanzas se nutren de esperanzas No existe en el Cosmos presente ni en los posibles Mayor empatía que la esperanza Ya que emana del ser hacia otro ser Porque aquel que me mira como ser Y me contempla como tal Hace posible en mí Y genere en otros Esperanzas también.
Dame la condición de poder ser Y así creer en tu palabra Esperánzame, quita de mí Esta desesperanza que anula Lo exiguo que soy Por lo exiguo que tengo.
Ya ves, hoy no se trata de si podré comer Si tendré algún lugar para dormir O no ser molestado por los uniformados de siempre Ni ser moralizado por algún guardapolvo de turno Ni insultado, ni vituperado con el clásico “negro”.
Ya ves, se trata de esperanza Sólo tengo 12 años Y sin ella…… Estoy muriendo.
Cuanto amor hay en tu mirada y esa intensa ilusión despertando con el alba más un roce de brisa en tu piel madurada y ese rocío tierno de luna inmaculada.
El tiempo ha corrido dejando surcos en tu rostro y en tu cabello hilos de plata sudorosos es esa vida a cuestas, con virtudes y con fallas que hacen en ti, el amor dulcemente añoso.
Vuelas en calma en la infinitud de tu tiempo llevando en tus alas las marcas de tus sueños los que te han dado la plusvalía en tu hermoso verbo lo que ha hecho crecer el amor en tus suelos yermos.
Caminas despacio, aun cuando el tiempo te acosa en una vorágine de un sentimiento hambriento escalas montañas disfrutando de las rosas sin permitirle al alma que sus sentimientos sean plenos.
Vuela alto y cabalga en praderas frondosas a fin de cuentas la vida es una sola si así eres feliz, seguro tu alma al cielo adosas encontrando la plenitud que en tu espíritu libre se forja.
Vuela, vuela cual libre mariposa, encontrarás tu camino en ese horizonte ancho y dorado, donde el sol reposa y la lágrima que queda en unos parpados finos el tiempo la secará donde las estrellas flotan.
Avalancha de palabras, de sensaciones torrentes, pasiones como volcanes, de emociones cataratas y de amores huracanes. Remolinos que arrebatan, de sentimientos voraces, vertiginosas vorágines.
En el fondo de los ojos, brilla el nervio enamorado, miradas entre los párpados, reflejos que van pasando. Baten olas de nostalgia, crecen vivaces enojos, en el soñar trasnochado, de una atrevida falacia.
De la mano se concitan, rumores y algarabías, bulos y medias verdades, ensueños y fantasías, junto a realidad y verdades. Caminan junto a la ofensa, rencores y vanidades, que van pudriendo la esencia, como se enfangan amores.
Esquiva el viento la esquina, dribla la abulia el amor, escapa el necio silbando y el héroe elude el temor. Así, soslaya la vida, las penas del corazón. Valor que al miedo rodea, para vencer al dolor.
Amores que se devoran, inmersos en las pasiones, entre cánticos diabólicos, sucumben las tentaciones. Viejos tabús que hipnotizan, con finas medias verdades y mentes que se marchitan, como se ajan las flores.
Entre dudas y certezas, camina la criatura, envuelta en banalidades, en ideas deslumbrantes, andando sobre los bordes, de negruras abisales. Vértigos en las malezas, que confunde las verdades.
Como riegan las conciencias, las grietas que al aire quedan, como heridas insalvables, que supuran las esencias, de un dolor que se revela. De las verdades a medias, nace el holgazán que medra, a costa del respetable.
Colgados puentes sin nombre, para cruzar sin bagajes, ligeros de desamores, de murrias viejas que abaten. Livianos los equipajes, para caminar ligeros y que no frene el impulso, el peso de los pesares.
La sombra se va cerniendo, pero la luz la combate, con la fuerza de una lanza, que a la oscuridad traspasa, rajando de parte a parte. Una voz cruzó la estancia, afilada como un sable, que a la abulia vence y mata.
Amores en el zaguán, esperando corazones, abiertos de par en par. Amor que supera montes, con el insistente afán, del valor que le compone.
A.L. (ángel l. pérez) NO SOY LO QUE ESCRIBO...SOY, LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME (anónimo). NO GUARDO MÉTRICA ALGUNA...SI ASÍ SUCEDE, ES PURA FORTUNA
De su pluma surgían versados poemas Manuscritos y notas como granos de arena Le acompañaban sus musas cada cual en su tema Y en un estante guardaba poemarios Y emblemas Nunca vieron la luz aquellos viejos poemas Se perdieron en las olas entre el mar y la arena Si tan siquiera un verso hubiese leído ella La mayor de las musas la reina la estrella
A través del cristal del universo Que separa el cielo de la tierra, Sobre la luna, yo puedo divisarte Caminando sonriente, con tu vestido Blanco y tu pelo color de las estrellas.
Ahora que estás cerca del cielo, Pienso que tu alegría ha de ser más, Escuchando la música celestial que los Latidos de mí corazón, hicieran para ti, en Tiempos que ya, de tu memoria se borraron.
Yo no estoy triste, porque puedo Disfrutar tan bien de tus alegrías, Al final, Eso era lo que yo quería, Mi alma goza contigo, con cada paso Que das, cuando atrevida pisas las nubes Y asomas tu cara, niña de ojos morenos.
Con lengua de flores de un abril frondoso con todo en las uñas de arañar un foso... Y el azahar de sombra de jazmín de broche y al cantar delirios y el amor es noche....