En el correr de los años, en cada huella plasmada, en cada ínfima muesca, en cada sutil pisada, se queda un rastro indeleble, que en la memoria se guarda, una tenue pincelada, que cambia el lienzo del cuadro.
La vida sortea el obstáculo, desvela el velo que cubre, salvando la incertidumbre, la vida va interpretando, actor que en el escenario, con el libreto clamado, va la vida desvelando, con el acento adecuado.
Una destacada nota, de la melodía destaca, y en el tono que señala, pone matiz a la voz. Una sinfonía de notas, como un torrente te atrapa, al ritmo del diapasón, al albur del pentagrama.
Huella que a la vida marca, como una muesca de luz, una señal que clavada, da textura a la pisada, a la vida la señala, la imagen a contraluz, va retratando las almas, vistas desde un tragaluz.
Ama el tiempo la locura, que en la mente se detiene, en filigranas de ideas, va creando adivinanzas, sortilegios que deslumbran, resortes lucen y apagan, del pensamiento la luz, del transitar las mañanas.
Corre el tiempo ante la duda, y la certeza desnuda, en el dilema trasciende, perpleja la mente siente, que se escapa la cordura, y en tan frágil singladura, busca inconsciente una isla, donde calmar la locura.
Busca el amor entre brumas, encuentra la luz silente, y amando la vida siente, en la sutiles costuras, del traje que le concierne, viste la duda desnuda, y así, el amor convierte, la fealdad en hermosura.
Huella que queda plasmada, con el amor que la plasma, en la memoria perdura.
Nadia otra vez he fracasado, se me agotan las ideas Quizás no sirvo para estas cosas del amor Pero mi corazón me dice que lo siga intentando Quizás tenga que cambiar de estrategia.
Tengo que intentar cosas nuevas, hasta que derrita todos tus hielos Tengo que lograr que me hables, que te des cuenta que existo Que te descuenta, que aquí estoy yo, escribiéndote todas las noches Espero te descuenta, que de ti me enamore, ojalá te descuenta.
A pesar de mi fracaso, aquí me tienes de nuevo, pensando en ti Pensando en la estrategia correcta, para poderte hablar de nuevo Buscare la manera de que me te fijes en mí, quizás tome su tiempo Lo seguiré intentando, se que si quiero ganar tengo que saber esperar.
Cuéntame de una vez por las dudas si mi esperanza esta buena y tiene cura Sabe Dios si tu alegría y mi quebranto, tengan ganas de verte junto a mi Se que nada de esto es un error, lo fue casualidad el conocernos Te seguiré hablando, lo intentare las veces que sea necesario, me enamore de ti Nadia.
Salvando las distancias, el poderoso salta, con las alas forjadas, con la sangre de otros, en su poder cabalga, y en la hambruna se sacia, arrebatando todo, lo que su vista alcanza.
Una música se oye, en un remoto silencio , donde el corazón es puro, donde es puro el talento, el silencio que te abraza, la muda nota que atrapa, el silencio que se siente, en lo profundo del alma.
Si el viento supiera el tono, que sale de las entrañas, lo llevaría al infinito, para que el tiempo cantara. La cosecha sería nuestra, serían nuestras las palabras, y el yantar sería de todos, fuere cual fuese su raza.
Que no se rompan los puentes, que a la libertad conducen, y que se partan las penas, por la mitad si es posible. Que no se callen los pobres, y que el silencio no calle, que no se esfume la vida, como el aliento en el aire.
Figuras de porcelana, frágiles manos sin nombre, esqueletos que deambulan, ojos tallados en bronce, semblante que de hambre habla, boca que entreabierta llama, con el silencio cuajado, de la pena que arde y clama.
Una tonada se oye, allende la mar salada, y los nervios se desgarran, cuando la corriente arrastra, la fuerza del poder hunde, el empuje no descansa, y se quedan en silencio, en el estío las cigarras.
El sol se ha vuelto de espaldas, y entre las nubes la luna, se asoma, más no es de plata. Los ojos miran al cielo, y en el suelo la mirada, encorvada la cerviz, por el fardo que la aplasta, cae rendido el infeliz.
Amor que anida en el hambre, amor que no tiene nombre, amor, que aún entre las herrumbres, se eleva entre las desgracias, amor entre las miserias, que a su pesar, se levanta.
Novena de aguinaldos, que alegran a rabiar las navidades Novena de rezos, de ruidos de estallidos de pólvora, que despiertan las soledades Sonidos de panderetas, que fisgonean a los amanecidos de curiosidades Repicar de campanas en las iglesias, que acaban sosiegos y tranquilidades Novena de aguinaldos en las madrugadas con café, que espantan las intimidades Con rebosos y mantillas, las matronas y señoras, orondas de sus vanidades Trasnochadas y madrugadas, las bancas de los templos esperan a feligreses y vecindades Novena de aguinaldos, rezos con esmero y devoción, con todas las solemnidades Piadosos y rezanderos, acuden a las iglesias, dando el diezmo de sus generosidades Cánticos de villancicos, que alegran las madrugadas, del nacimiento de Jesús con sus finalidades
Cuenta la historia, desde el siglo dieciocho, las novenas de aguinaldos siguen sus tradiciones El monje Francisco Jesús Larrea, vino de Quito al nuevo reino de Granada con nobles intenciones Creó la novena de aguinaldos con sus rezos, las melodías de sus bellas canciones En honor a los nueve meses de gestación del niño Jesús en María, la Virgen de su adoración Colombianos y ecuatorianos, con sus emociones hermosas la conversación de sus ocasiones Con fe y júbilo, nos trasporta al pasado, llenos de entusiasmo y satisfacciones Tradición arraigada en el pueblo colombiano, llena de amor y de consideraciones Los santandereanos, son los únicos que madrugan a las 4 de la mañana, a los templos con ahínco y reflexiones Son nueve días de madrugadas, de la novena de aguinaldos con sus adorables bendiciones
En México y Centroamérica, las novenas de aguinaldos se llaman posadas En honor a los nueve días de travesía, de la Virgen y San José de sus caminatas recordadas Buscando refugio y posada para el alumbramiento de María, de dolores y llantos escuchadas Las novenas de aguinaldos y las posadas, de villancicos con sus rezos exclamadas Novenas que invitan a la reflexión, a la identidad de ser cristiano de alegrías despertadas Preludio de oración a la llegada del nacimiento de Jesús, de tradiciones de siglos de iglesias visitadas Del 16 al 24 de diciembre, finalizando con la nochebuena, de alegrías y regalos, de abrazos y cenas, de pavos y vinos de calores y fulgores rodeadas
Novena de aguinaldos, época de rezar y divertirse y dar agradecimientos Época de jugar, apostando al amor, al júbilo y al jolgorio, alejando y espantando aburrimientos Fiesta decembrina de citadinos y parroquianos, llenos de felicidad y razonamientos Actividad dinámica y sana de divertirse en familia con sus entretenimientos Los aguinaldos se remota a la costumbre de dar y recibir regalos de alegrías y gritos con sus espavientos Imitando a los tres reyes magos, con juegos salidos del alma y sus encantamientos
Gritando con alegría y fuerte pasión, que retumbe, el eco ¡gané mis aguinaldos! Jugando al sí y al no, las respuestas despistadas de sus olvidos Pajita en boca, pidiendo al contrincante, que le muestre el hilo en la boca permanecido Tres pies, manteniendo los pies juntos, evitando ser en un descuido sorprendido Beso robado, se empieza como un juego entre amigos y vecinos conocidos Y se termina enamorados, robando el amor de plegarias insistidos Dar y recibir, sin descuidar al oponente de recibir regalos, de cartas y obsequios compartidos El mudo, el que habla pierde, dejando de hablarle al oponente, de despedidas resistidos Palmada en la espalda, estar en guardia y al distraído la palmada de gritos y dolores confundidos Festejando, ¡gané mis aguinaldos!, apostando con los dedos meñiques, el juramento de aguinaldos de tradiciones y juegos divertidos
Juegos y apuestas de aguinaldos entre familiares, allegados y vecinos Entre novios, amistades que surcan caminos de olvidos repentinos En torno a las fiestas decembrinas, fortaleciendo los amores vespertinos Recordando anécdotas del pasado y del ayer, siendo los aguinaldos siempre genuinos Revivamos esta bella tradición entre nietos, taitas, suegros y sobrinos Juegos de aguinaldos, que nos hacen revivir aquella hermosa juventud, sin avatares ni pergaminos Vivamos alegres las fiestas de navidad y juguemos a los aguinaldos con emociones y con aquellos amores clandestinos
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga diciembre 13-2020
Sorprende la mañana, cuando el sueño termina, entre brumas dormida, perezosa desgana, desperezando el verbo, de su inquieta soñada, en la mental inercia, que te abduce y arrastra.
En el rostro se refleja, en el gesto se concreta, y la mirada es el alma, que habita bajo las cejas. La voz, el mudo secreto, del corazón que palpita, y los labios son las puertas, hacia el deseo que se agita.
Corazones a destiempo, latiendo al ritmo que obliga, el aire que hinchando el pecho, el poder se magnifica. Amor entre las costillas, escribiendo sus secretos, y un corazón a medida, de la pasión que le excita.
Secretos entre tinieblas, cincelados en acero, forjados entre las vidas, que se esconden en los hechos. Burlando la misma vida, baila alrededor el tiempo, clandestinamente incierto, acechando entre los huecos.
Queda entre medias la luz, que parpadea ente los sueños, retrepada en el alud, del torrente de deseos, así, vive el corazón, derramándose en anhelos, descompasada ilusión, que va diluyendo el tiempo.
Amor de múltiples ecos, tatuado de deseos, a golpe de tiempo frágil, fuerte si es libre y sincero, grabado sobre la piel, la impronta que lleva dentro, la verdad que le hace cierto, el tiempo, que se abraza a él.
Háblame no me dejes así, por favor escríbeme Háblame dame una señal, para seguir ilusionándome Háblame como si fuera la primera vez, como aquel día Te acuerdas tu le hablaste a este introvertido niño.
Háblame como le hablarías a cualquier persona Háblame como si me vieras todos los días Háblale aquel chico que viste por primera vez Háblale aquel chico que no sabía que se enamoró de ti.
Háblame como si me conocieras de toda la vida Háblame como si fuéramos dos niños Háblame como si me quisieras conocer Háblale aquel chico que no sabia que hacer Cuando te vio por primera vez.
Háblame como si habláramos todos los días Háblame como si no tuvieras con quien hablar Háblame con ese gusto de hablarme Háblale a ese niño introvertido Que se muere por ti Nadia.
Se busca la esperanza, que se escurre y esquiva, sortea las tormentas, los tornados elude, y vendavales cruza, como veloz saeta. Mira de frente al tiempo, que sin freno se esfuma, amante inalcanzable, la esperanza que abruma.
Bebe del tiempo el orbe, yanta del orbe el Hombre, y seduce quien ama, al esquivo Universo. Al infinito mira, el vacío que le envuelve, y en un frágil momento, se ha disuelto la vida.
Cancionero de sueños, de esperanzas dormidas, como si un tierno arrullo, acunara la vida. Miró entre las estrellas, con los ojos que miran, y descubrió entre ellas, donde el secreto anida.
Entraron en tropel, en las entrañas mismas, en cada poro abierto, de la piel que transpira, donde la vida late, arrítmica y cautiva, donde el amor se duerme, en las suaves caricias.
No se escapa la luna, ni el sol busca la huida, es un secreto a voces, la magia que cautiva, del sueño al despertar, del ocaso a la vida, al ser la pesadilla, cambiante y reflexiva.
La esperanza te envuelve, con su manto de brisa, una aureola que brilla, un resplandor suicida, incomprensible y mística, incolora se siente, se devora y se extingue, una llama infinita.
Entre el amor y el tiempo, se ha quedado la prisa, de rodillas gritando, su veloz embestida, entremedias bailando, la esperanza se anima, y un coro de momentos, se han pausado en el tiempo, contemplando la vida.
Güerita de ojos lindos, te busco cada noche Entre mis sueños, tus lindos ojos, son mi guía La gente habla de ti, pero nadie me dice donde estas Solo me queda tu recuerdo.
Güerita de hermosa voz, que a mis oídos enamoro Trate con mi guitarra imitar el sonido de tu dulce voz Pero no hubo nota que igualara, el sonido de tu tierna voz Solo me queda el recuerdo de tu hermosa voz.
Güerita de encantadora sonrisa, que a mi corazón encanto No existe nada mas encantadora que tu sonrisa Me enamoro esa encantadora sonrisa, me muero por verla de nuevo Pero solo me queda el recuerdo de tu encantadora sonrisa.
Güerita hermosa, como la rosa roja de aquel jardín Quise compararte con la rosa y me di cuenta que no hay comparación Tu eres mas hermosa, no hay flor que iguale lo hermosa que eres Ni nadie que me enamore como lo estoy de ti, Nadia.