Poemas :  Milenario Lirio
Milenario Lirio

Le dejaron.
El mismo rostro.
La misma íntima noche.
Y
Le
nombraron al día, al mes, al año,
alma del tiempo, cuerpo de mariposa temible,
al final, enigma, por el nombre, mortal manzana del nuevo día,
por el entonces del más allá lamentado, de la carne sudorosa,
por los muslos a los que estuvo colgado el árbol oculto,
por el corazón soñador de campiñas del amor invisible,
y se atrevió a nombrarlo soledad cautiva pensativa,
y también tarde de siempre, noche de nunca, jamás,
de lo que llevan los pañuelos seguros de que
la noche blanca y enrojecida había terminado.

El segundo lirio canta al ritmo de saetas.
El día, del pequeño aljibe, la madrugada,
pinta heridos los techos murmurando lunas,
pinta montañas cristalinas llenas de luz.
El día, del pie menudo, la manzanilla.
El segundo violín prefiere ver las miradas.

Donde,
recogió agua de lluvia,
se bañó y la calentó dulcemente,
con sus pestañas y suspiros,
entre las manos delicadas,
hasta hacerla mansa y noble.

En el tercer milenio.
De la tarde,
del níquel, de los enlutados cielos,
de algodones afilados.
De la noche.
Del campanear solo las encrucijadas,
los leopardos tristes.
Milenios.
Los dos previos.


Traurigkeit, sadness, tristesse, tristezza.
"Tristemente triste entre otro tristemente".
Traurig, sad.

Lirio
De los
Dos milenios
¡Se quedó insomne!.
En la cama con sus dedos secos,
por los huecos y los ecos.
Lo humedecieron despacio.
¡Heterodino hemático!.
Y
después de secarlo, menguado y miedoso,
lo envolvió en sábanas geológicas,
de astronómica resignación,
lavadas con parsimonia de todo sol,
y luna. ¡Ella, la eternidad, al empobrecido, y milenario lirio!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

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