Poemas :  ¿Qué se cosechará?
¿Qué se cosechará?

Allá púrpura es la trenza del enjambre
Por una cadena de rencores eficaces
Aquí es la sombra exprimida del horizonte
Allá una fuente de metales anegada
Por la melena obsesionada del velámen
Aquí púrpura es la mañana del exilio


Por luz de calamares en las conchas
Dentro perlas lívidas se derraman
Por la perfidia de los epílogos
Fuera la cintura del cuello se resbala
Por estar la mirada en arenas espantadas
Una vez al aire entibian arbolado


Allá los párpados tiemblan del estanque
Por las regiones más estériles abajo
Aquí alado es el confidente palpitar
Allá el desdén es triunfal de la belleza
Por estar cultivando al humo sinsabores
Aquí extenuadas las tormentas mueren


Por los sueños vigorosos de los fantasmas
Dentro está una alabanza altanera titilante
Por las guitarras qué esculpen arboladas
Fuera las canciones aferradas a los cráneos
Por las tumbas ilusionadas de las calles
Una multitud siembra sus almas luego....


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Desahogado el vacío... (Experimental)
DESAHOGADO EL VACÍO

En el agua inundada de preguntas.
Allá donde la muerte ve desvanecerse,
tan lejos de las orillas,
la vida lacunar de los pequeños,
desérticos,
vasos progresivos y corticales,
al mismo crepúsculo conmueven,
en la pérdida del grosor anual,
los momentos que se esconden,
en el puente más preciso,
deterioro.
En las barcas donde las brasas flotan,
en la substancia de blanca nieve.
¡Nadando al horizonte!.
El
Vacío
Desahogado.
¡Dónde aumentan las raíces sobre las hojas!.

Una noche larga.
Párpados de retos ionizantes.
De campanas y pelo blanco.

En el torbellino notorio y tempora.
En la terraza del bullicio.
Balsa de lagartijas y cocodrilos agusanados.
En un brazo con cajones.
Al hablar de los hallazgos esfumados.
Desahogado.
El
Vacío.

Estaba durmiendo la primera pierna.
En las regiones vulnerables.
Con el rostro perdido al buscarlo.
Entre las fibras de largos periodos.
Trabajados bajo el pantano.

En la oportunidad de los escombros.
Enamorados alguna vez cachorros.
El
Vacío.
Desahogado, vaciando y llenándolo.


Así fue.
Con el destino imposible, sepultado el fracaso.
De los ecos permutables de las montañas, marca doras de las tardes empedernidas y retorcidas.
Desahogado el vacío, tal vez, impenetrable,
enamorado de lo ineludible, inaudible del hilo,
que anuda una palabra.

Un latido que impele, con la marea baja,
del entusiasmo un manto, en la disolución,
de las fronteras, en la invasión oculta,
del descontento, escarabajos invariables de las
simbiosis estrafalarias de las filarias.
Así fue.

Desahogado
El

Vacío... Expulsado de los panteones alegres.
De las cenizas ahorradoras del desperdicio.
De las monedas egoístas, los accesos de repente,
lluvia y desierto, simultáneos desconciertos.

El vacío desahogado, el mármol irradia, los cinceles en los pinceles, emisarios perfiles
en el rústico dialecto del tigre absorto, inútil,
con la mínima sorpresa del tabaco elaborado falso,
en el plomo diario. ¡Cuándo el mundo se reduce!.
Alarmas...De las canteras. Miles.
¡Sin necesitar de aplausos ni siglos de silencio!.
¡Dónde sólo la calma cruel se ensaña!.
¡Dónde los gusanos leen aletargados!.
¡Dónde sólo la muerte vibra!.

Colocada en los estratégicos lugares.

Desahogado
El
Vacío
Desaparece.
¡Extrañado!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta