Poemas de reflexíon :  Humedad silencia
HUMEDAD SILENCIA

La calle calla caída.
Salida del callejón de la manga,
que asombra indolente al mismo panteón,
todo aquéllo incapaz,
de la ceniza siquiera.
¡Ausencia, inofensiva, irrefutable!.

Húmedo, feucht, úmido, humide, moist.

¡Paso a paso, plena plana!.
Húmedo el suelo, y el cielo sanguíneo.
La humedad silencia.
¡Ha sido diariamente!.
Sin las rápidas polémicas frustrantes. (falsas)
¡Se_pul_ta_do____Asfalto!.

Feucht, úmido, humide, moist.

Deliciosamente miserable,
Así han dejado (todo esto), lagarteramente,
¡Lágrimas venerables de la cerámica!.
En la médula del aire.
Los nombres que fueron.
¡Así__Len__Ciados!.

Silencieux, still, silenzioso... (úmido, feucht)

Humedad de los fantasmas.
Ahogando lágrimas.
Humedad de los mañanas.
¡Secos verdores!.
¡Humedad, humedad, humedad!.
Feucht silenzioso, úmido still, humide silencieux

Si fueran solo.

Imaginados______(H)
Los recuerdos______(U)
Embalsamados________(M)
Navegando lo intolerable__(E)
Campos del adiós___________(D)
Impulsos calcinados________(A)
Al costado, gris, del agua___(D)S.I.L.E.N.C.I.A.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Aperitivo
APERITIVO

La llave cerró la puerta no lejos.
Las formas brotaban.
Tersas, húmedas, cálidas.
Dijo la noche sigilosamente.
Muslos, germinando, nieves al invierno.
Acercándose al todavía.
¡Alimento del fulgurante sol enlunado!.
Incluso.
Alfombrilla volátil en cada frase.
Hay un amor ancestral pasión.
¡Porqué todo lo demás estaba!.
Completamente claro.

Entre tanto desayunaba.

Sensitivo un plátano, cálida guayaba.
Y... ¡Oh!. El mamey en su jugo.

La mañana, estimulada, conversando.
De la noche, plena, satisfecha.
¡Un par de veces, lo suyo!.

En la palabra de los años.
Las ramas quiebran los frutos.
Las rodillas de las palabras nobles.
¡Disfrutadas!.
Cada noche a su ventana acudiendo.
¡Un pañuelo blanco, sobre nieve!.
Dos nuevos días cubiertos.

Donde del cercas al verlo pasar.
Ondulando lento, rítmico.
El apetito.
¡Abre!.

Pensamientos.
Sentimientos.
Geométricos.
Centímetros.
¡Veinte años atrás!.

Ocupados en la escarchada expresión.
Antes de dormir al tren.
De dichas.
Unas galletas, turgentes, un regalo, plegables.
¡Viva, fresca, la cajita parecía!.
Un té ofreciendo.
Al apetito, imperturbable.
¡Sable contiguo, sin ambigüedades, música,
por largo tiempo,
y aquéllo. ¡Qué el cuerpo aguante!...¡Amada!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta