Poemas de reflexíon :  Bandera
“Iguala, cuna de bandera, tricolor símbolo en tela.”

En el Cerro de Acatempan
dos militares se encuentran,
se dan abrazo fraterno
con la venia del Eterno.

Acuerdos, planes, delante,
Ejército Trigarante,
católica religión,
la independencia, la unión.

Meridianas garantías
de ese tiempo apologías;
ya, sin guerra, sin violencia,
hecha a un lado la indolencia.

Convencidos que Guerrero
e Iturbide eran de fierro,
libertad, sin tiranía,
sacrosanta letanía.

Iguala, candente edén,
de este país leal sostén,
nuestra historia y la leyenda
se van quedando en tu senda.

Ante la sombra me rindo
del frondoso tamarindo;
jugo de agua todavía,
fresca, madura sandía.

Rebanada, bien partida,
simbología compartida,
verde, muy blanca, tan roja,
semilla negra se antoja.

Escupir . . . la esclavitud,
recuperar la virtud
de seres humanos plebes,
por la miseria, asaz breves.

Fiel a su arte, con encanto,
el sensible sastre Ocampo
bordó de hilo la Nación,
le imprimió su corazón.

Cosida por tres colores
bandera de mis amores,
insignia, fuerte cimiento,
emblema del pensamiento.

¡Ondea lábaro patrio!,
en mi alma está tu atrio,
recuerda a próceres muertos,
sus principios, sus aciertos.

Los mexicanos tenemos
sentimientos nobles, buenos,
por tu lienzo, por tu escudo,
vamos henchidos de orgullo.

Honorable patria santa,
tu enseña que me levanta
se mueve cual hoja al viento,
la paz llega, . . . ya la siento.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 19 de marzo del 2011
Dedicado a Don Teofas Pineda (QEPD)
Reg. SEP Indautor No. 03-2011-041513462700-01
Poeta

Poemas de naturaleza :  Paricutín
“¡Ay, Señor de los Milagros, . . . soy uno de tus milagros!”

Se nos tiznaron las milpas,
se reventaron las tripas
de la tierra incandescente,
Volcán, coloso inmanente.

De natura fue el encono,
fragor de pirekua, tono,
nació un cono muy humeante
¡P’urhépecha, rey vibrante!

No hubo pena, ni castigo,
déjenme, les cuento y digo:
Tata Dionisio Pulido
te lo juro, yo no olvido.

Que tú asististe a mi parto,
de la mente no te aparto,
¡si temblaste junto a mí,
si viste como surgí!

Con mis fumarolas prietas,
huaraches pisaron grietas,
sobre un anafre . . . se sufre,
percibiste olor a azufre.

Espanté tus sentimientos,
¿recuerdas mil novecientos?,
año del cuarenta y tres,
del mundo fui el interés.

Convoqué a muchos famosos
fotógrafos y curiosos,
vulcanólogos, pintores,
poetas de mis amores.

De Angahuan, hijo adoptivo
grandioso, superlativo,
michoacano por derecho,
Meseta, mi dulce lecho.

En geología soy hazaña,
magma, piedra de obsidiana,
mineral, vapor ardiente,
un fantasma gris latente.

He suavizado el carácter,
exhalo por ancho cráter,
sigo activo, visitado,
mi lava no se ha acabado.

Soy turismo, panorama,
de económica derrama,
nunca quedaré a la zaga,
soy cirio que no se apaga.

San Juan Viejo iluminado,
¡milagroso Dios amado!,
enterrado oficias misas,
a ti brindo mis cenizas.

Por joven, sigo creciendo,
Nana Cueráperi entiendo,
¡soy tu entraña, soy tu herencia,
corazón, fuego, . . . tu esencia!

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., 20 de febrero del 2013
Dedicado a Don Guadalupe Trigo (QEPD)
Reg. SEP Indautor No. 03-2013-051712171201-14
Poeta

Poemas de naturaleza :  Mariposa Monarca
“Del cielo, del bosque, . . . sacra.”

Monarca del cielo, preciosa, alada,
divina, sedosa, aterciopelada,
hermosa, longeva, que inspiras poesía,
factor de equilibrio en la ecología.

Te vistes el cuerpo de lindos colores,
el naranja, el negro, te rinden honores,
con tonos brillantes, coquetas pintitas
de blanco pigmento, a admirarte invitas.

Cinco mil kilómetros, viajas por el aire,
entre tersas nubes pasas con donaire,
contra la intemperie luchas impasible
no obstante que eres pequeña, sensible.

Cumples el destino, pues, fuerte, resistes,
tiendes al milagro por eso es que existes;
de sitios distantes, de lares lejanos,
desde Norteamérica sin esfuerzos vanos.

Huyendo de invierno, otoño por marco,
en gran migración cruzas cielo zarco,
te alías con millones en vuelo fraterno,
la “matusalén” va guiando el Eterno.

Al vaivén del viento, mágico momento
de asombro increíble de vida portento,
sorprendiendo a todos llega a Michoacán
y a Estado de México, colonia, “huracán”.

El bosque, gozoso, brinda bienvenida,
natura te quiere por más consentida,
así que, contenta sus brazos te abre
porque reina eres de la sierra madre.

Perfecta, te adaptas a tal medio ambiente,
innato prodigio, ser noble, ferviente,
es tu hibernación en ramajes finos
de oyameles, pinos, de cedros y encinos.

Reserva de biosfera, remanso de calma,
parakata, maja, que encantas el alma,
en doce santuarios se guarda tu especie,
ojalá el humano, consciente, te aprecie.

Puede visitarte, respetando normas,
ver revoloteo, cuidando las formas,
en Sierra Chincua, la Mesa, el Rosario,
en el Capulín, muy reglamentario.

En noviembre llegas, en marzo regresas,
en desfiles de hadas, de sacras altezas,
danzando te marchas, al norte, al final,
tu instinto persigue el ciclo vital.

La gente pregona que eres mexicana,
tu hazaña y belleza la tierra engalana,
mereces el rango de símbolo patrio,
altar, catedral, con todo y su atrio.

Posees un valor magno, excepcional,
reconocimiento, amplio, . . . universal,
Patrimonio eres de la Humanidad
de rango Mundial, con gran dignidad.

Valorar tu esencia la moral impone,
la ignorancia grave, luego se interpone,
tenemos cultura para resguardarte,
vayamos más lejos hay que venerarte.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Municipio de Zitácuaro, Estado de Michoacán de Ocampo, México, . . .
Dedicado al Sr. Homero Gómez (QEPD), gran defensor de la mariposa monarca . . .
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas de reflexíon :  Bandera P'urhépecha
“Enseña de un pueblo herido, . . . que nunca será vencido.”

Provienes de noble cuna,
Santa Fe de la Laguna,
precioso, sagrado lienzo,
preludio de un recomienzo.

Las costuras, que te enmarcan,
tu virtuosismo resaltan,
reminiscencia de amores,
cuatro campos de colores.

Ciénega, tinte morado,
Maíz, manjar adorado,
que se preserve el idioma,
materna lengua que aroma.

Azul, la Región del Lago,
pescado blanco un halago,
Yácatas en las riberas,
memoria de viejas eras.

Once Pueblos, la Cañada,
luz de amarillo . . . bañada,
el Río Duero serpenteando,
la vida fertilizando.

Meseta, bosques serranos,
el verde y madera, hermanos,
su fecundidad, promesa,
de inestimable riqueza.

Un escudo, bello emblema,
rematado por un lema,
voz, Juchari Uinapekua,
frase que, al verso, se adecua.

Significa: nuestra fuerza,
palabras de raza tersa,
simbolismo michoacano,
herencia de un pueblo sano.

Como el canto de un pireri,
Dios del Sol, Curicaveri,
transformado en obsidiana,
fuego, brasa meridiana.

Veinte flechas puntiagudas,
medio cuerpo sus figuras,
hacia puntos cardinales
mensajes subliminales.

Cuchillo de piedra blanca,
destino de esencia franca,
filo que termina en punta,
un puño hacia el cielo apunta.

Morena mano cerrada,
su poder será alborada
de aire, agua, tierra, fuego,
por Michoacán es mi ruego.

Tela de varias facetas,
todas éllas muy concretas,
primeramente, nacer,
después, en el bien crecer.

Reproducirse, morir,
a la eternidad partir;
fiel, P’urhépecha Bandera
a nuestra estirpe libera.

De injusticia, de miserias,
de traiciones, de tragedias,
etnia de ancestrales sabios
olvidemos los resabios.

Vinculados a Quiroga,
con vigor, que el llanto ahoga,
pasemos el trago amargo,
¡hay que salir del letargo!

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Cherán, Michoacán, México, julio del 2011
Dedicado al diseñador de la Bandera P’urhépecha, el pintor y muralista Don José Luis Soto González; réquiem a los indígenas asesinados el 17 de noviembre de 1979, en Santa Fe de La Laguna, por los ganaderos y guardias blancas de Quiroga.
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas de naturaleza :  El Maguey
“En el altiplano, . . . es rey.”

Hay que gritarlo profundo,
mi México lo dio al mundo,
en náhuatl, metl, se llama,
es de agaváceas, fiel rama.

Por tierras altas y secas,
sus energéticas vetas,
feraces fincas de vida,
brota el maguey con medida.

En una fila, formado,
airoso, fuerte, educado,
este “cardo” suculento
que crece, terco, irredento.

Justo en los surcos del campo,
mostrando un hermoso encanto,
va plantado “a pie de gallo”,
“encadenado”, sin fallo.

En “maxacle”, linda hilera,
“metepán” o “mecalera”,
se gana su espacio a ley,
con majestad, como rey.

Escamoles, chinicuiles,
todos ellos muy gentiles,
se arrodillan a sus pies,
súbditos, en suelo y mies.

Las pencas verdes se yerguen,
en lontananza se pierden,
rasgan el cielo los picos,
nubes blancas son cobijos.

Maduro, de buen crecer,
en el centro de su ser,
guarda la piña sagrada,
por natura consagrada.

Su guardián, el jimador,
“tlachiquero”, catador
del néctar del aguamiel,
orgullo de Mayahuel.

Que brinda el pulque bendito,
beberlo, yo, necesito,
en un “tornillo”, una “xoma”,
la felicidad asoma.

Esas hojas, tan carnosas,
son forraje y otras cosas,
con sus fibras más textiles
se elaboran los “huipiles”.

Cactlis, del mejor estilo,
mantas, costales, buen hilo,
cuerdas, agujas, punzones,
material pa’ construcciones.

Amate, papel pergamino,
los Códices Mendocino,
Matrícula de Tributos,
nos narran sus atributos.

En rituales, sacrificios,
hay muchos otros indicios,
describiéndolas grandiosas,
curativas, poderosas.

Registran bien los anales
portentos medicinales,
contra la tuberculosis,
el reumatismo, fiel dosis.

De jugo con miel, melaza,
bien preparado en la casa,
jarabe, alcohol y vinagre,
que tal planta se consagre.

Moctezuma, sus jardines,
parcelas, otros confines,
adornaba con magueyes,
por ser símbolo de reyes.

Que la cultura se inculque,
el maguey no solo es pulque,
pues tiene mil propiedades
grandiosas, no nimiedades.

Que la historia, al fin, persista,
fue factor en la conquista
de México, por España,
es “pita” de mil hazañas.

Testigo del mestizaje,
adorna bien el paisaje,
con púas, penas, sin desliz,
vio cambiar nuestro país.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda.
Ciudad de México, a 12 de octubre del 2020
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas de reflexíon :  Yo, . . . el nopal
“He nacido en noble cuna, soy el padre de la tuna.”

Provengo de las cactáceas,
a mi Dios le doy las gracias
de habitar la noble tierra
que, en mi ser, amor encierra.

Suelo seco de aquel llano
hace tiempo, no lejano,
fui sembrado tras lomita,
¡ay!, mi corazón palpita.

Verde, espinoso de fuera,
crecí en una nopalera
que sobrevivió, por terca,
con sus vigorosas pencas.

No soy cultivo cualquiera,
también llamado chumbera,
cardo de pie, estoy parado,
digno estandarte sagrado.

Soy opuntia irresistible
deseado, cual comestible,
milagro de hoja carnosa
bien silvestre, muy fibrosa.

Ostento figura oval,
me denominan nopal,
orgulloso grito al viento:
¡qué tengo espinas, lo siento!

Si tal presencia te ofende
mi arrogancia me defiende,
soy una planta arbustiva
que se ha vuelto reflexiva.

Soy símbolo nacional,
patriota sensacional,
de mi cuerpo brotan tunas,
xoconostles de fortunas.

Formo parte de la historia
de México, de su gloria,
pues águila real osada
posose desenfadada.

Sobre uno de mi especie,
ojalá el pueblo me aprecie
que aparezco en la bandera
tricolor, sacra, . . . señera.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 15 de septiembre del 2017
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas de reflexíon :  Ahuehuete, "El Sargento"
“Tu caso, triste presagio, de la humanidad, . . . naufragio.”

Árbol del gran Moctezuma,
permite que te presuma,
hacia arriba, dos vertientes,
copa, ramas imponentes.

Predilecto de natura,
cuarenta metros de altura,
quince de circunferencia,
marcaste, así, diferencia.

“Centinela” de las frondas,
raíces profundas, hondas,
del bosque todo un Señor,
“Viejo de Agua”, el más mayor.

Ahuehuete, “El Sargento”,
hace tanto, tanto tiempo,
te sembraron, ahuehuete,
¿lo añoras?, fuiste cadete.

De tronco firme, muy regio,
diste sombra a aquel colegio,
al Colegio Militar,
te mereces un altar.

A las faldas del Castillo,
te nutrió sol amarillo,
fuiste nido de “aguiluchos”,
te rociaron con cartuchos.

Centuria mil ochocientos,
como han soplado los vientos,
soportaste las batallas,
de aquellos “gringos”, canallas.

Que invadieron vuestros pastos,
que recuerdos tan nefastos,
en tu cima de sabino,
se escuchó el fragor de niños.

¡Niños Héroes, mi ahuehuete!
muertos en cuarenta y siete,
de la historia fiel testigo,
¡marchito, que cruel “castigo”!

El Cerro del Chapulín,
triste vio llegar tu fin,
año del sesenta y nueve,
siglo veinte, se conmueve.

Secular, sacro ahuehuete,
¿por qué quedaste al garete?
tus milenios se acabaron,
¿por qué, a ti, te abandonaron?

La tragedia, así, se fragua,
bien seco por “. . . falta de agua
y contaminación . . .”, traspié,
reza una placa a tu pie.

Falta de agua, . . . qué ironía,
¿es qué, nadie lo sabía?,
sed e infección, tu martirio,
¿qué pensaría Don Porfirio?

De la polución y ozono,
que funesto desazono,
tú no tienes sustituto,
Chapultepec . . . negro luto.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 13 de septiembre del 2015
Reg. SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14
Dedicado a mi hermano, el Sr. General de Brigada e Ing. Constructor (en retiro), Adrián Ramos Aranda.
Poeta

Poemas de reflexíon :  Mi adorado Xochimilco
“Ante tu grandeza, . . . me hinco.”

Del náhuatl, raíz, origen,
las palabras que te rigen,
superficie, etnia, pueblo,
con mis versos, yo, celebro.

Tu Señorío, tan grandioso,
magno, ancestral, poderoso,
tu economía, en sociedad,
de agro-signo, identidad.

Altépetl, “montaña de agua”
que, en la leyenda, se fragua,
chinampas, te han dado arrullo,
de México, eres orgullo.

Xochimilco, de canales,
con sus cauces celestiales,
que bañan lluvia, volcanes,
par de lejanos guardianes.

Xochimilco, de riberas,
de orillas con sus laderas,
bordeadas por ahuejotes,
por sauces, de dignos brotes.

Eucaliptos, alcanfores,
alegran con sus colores,
entre plantas, como el lirio,
la ninfa, que es mi delirio.

Xochimilco, edén bendito,
sitio de magia, de rito,
lugar de lacustres dotes,
de prehispánicos islotes.

Que quede, en ti, mi alabanza,
bella “tierra de labranza”,
“sementera de las flores”,
de aromáticos olores.

Alcatraz, clavel, azalea,
el cempoaxóchitl, la dalia,
floripondio, clavelina,
girasol, gladiola fina.

Región de cultivos varios,
de pueblos originarios,
catorce que, ahí, se asientan,
su cultura, representan.

Las milpas cuentan la historia,
de hortalizas que dan gloria,
bien regadas por las aguas,
lo pintan Códices Nahuas.

En tu vergel territorio,
costumbrista adoratorio,
técnica agrícola antigua,
la chinampería atestigua.

Que has brindado el alimento,
dando comida, sustento,
a los nativos, sin tiento,
a la Ciudad, hace tiempo.

Con maíz, chile, epazote,
coliflor, chilacayote,
calabaza, jitomate,
lechuga, acelga, tomate.

Pepino, quelite, el haba,
cilantro, que no se acaba,
por citar solo unas cuantas
verduras, pues, nos das tantas.

Natura, con sus encantos,
bosque, en los lares más altos,
coexisten: ahuehuete, pino,
tepozán, ocote, encino.

Tienes variedad de flora
y fauna, que vida implora,
ajolote, pato, rana,
tilapia, mojarra sana.

Liebre, tlacuache, tejón,
el zorrillo, el escorpión,
tuza, ardilla, comadreja,
teporingo, una rareza.

En turismo eres bastión
flotante, de tradición
centenaria, que navega
en trajinera, rejega.

Salgo del embarcadero,
llevado por, fiel, remero,
el grato paseo en “chalupa”,
avispar la vista ocupa.

Llegar hasta la compuerta,
con el alma bien abierta,
es costumbre muy bonita,
dar un ramo a la damita.

De flores, de la “marchanta”,
navegar, canta, que canta,
al son de lira, marimba,
mariachi, corazón timbra.

Chucho Monge, Agustín Lara,
le han cantado, en forma clara,
a tus riquezas preciosas,
a tus mujeres hermosas.

Flor más bella del ejido,
te dedico este cumplido,
mi admiración muy febril,
tal fiesta es el mes de abril.

Ya visité los viveros,
los mercados, los museos,
las arqueológicas ruinas,
haciendas, parques, son minas.

En inagotable viaje,
la Pista de Canotaje,
la “Isla de las Muñecas”,
pasé por las discotecas.

Los restaurantes, los bares,
sin fin de lindos lugares,
para el que quiera pasearse,
comer, beber, sin hartarse.

El espectáculo asoma,
ya, regresó “La llorona”,
con su música, la danza,
la ficción, el mito, avanza.

No olvidaré los Conventos
que, de la fe, son cimientos,
ni, en la Parroquia devota,
pedir favor, al Niñopa.

Pues, tienes problemas, varios,
en tus diecisiete barrios,
el peor, sobre ecología,
requieres sabiduría.

De esa, tu indígena herencia,
que demuestre su querencia,
el amor, con mucho ahínco,
sobre de ti, . . . Xochimilco.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 08 de abril del 2019
Dedicado a mi compadre Prisciliano Membrillo, “El Chato” . . .
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta