Poemas surrealistas :  Bitácora
Fue su desafío
entonar los ritmos
de una tarde ajena.

Mareado en los cementos,
estacionado al sur de sus soñares,
cual un reloj de arena,
con una confusión ligera,

véanlo,
en el diván granate del prostíbulo,
repasando sus monedas, cigarrillos.

Véanlo, grumete adolescente,
retroceder las risas verdes
y escabullirse.

con su soledad concreta,
aceitosa como el muelle,
el grumete solicitó hacer guardia
y no bajar a puerto.
Poeta