Textos :  Franco ternasco
FRANCO TERNASCO
(Neosurrealista)

Calla el lago seco al sapo
por el espejo que duerme
donde el peine queda calvo
Porque...

En el fondo se encontró la punta que había
supuesto un territorio yermo, y un evidente
desvío de las nubes por los acordeones, lo
que dista un poco del desaliño de los pepinos
posteriores a los ensayos realistas. Por leer los
renglones de frases complicadas, que pensaban
que lo cierto era lo contrario. Y nada más, por
eludir herir la sensibilidad de las botas, con
la palabra paciencia, y los métodos de pescador
en sus descansos más cortos.

El caso es que la fruta, es el peor enemigo del metal más implacable, para dar cuenta de las nuevas lunas con las mínimas exigencias creativas, y que hubieran podido causar algún inconveniente a la tímida hora de la vanidad, que tiene por costumbre llamar a los gatos como un gorrión se sorprende frente al espejo. Siendo notable la capacidad para pintar verde al aire, verde al perfume, y verde la pronunciación sincera.

Aunque no se tome muy en serio el asunto de las
galerías que forman el subsuelo, y se ensanchen a su vez los conceptos de los cebos y las coles, sin complicaciones y en un estilo llano, con el uso de los recursos formales más alambicados después de correr tras una liebre, y llamar en alta voz al sofá que regresa del trabajo de una manera afectuosa, con la solemne explicación de los
bizcochos. Pues claro que hay esperanza, estos son
unos ésteres de fósforo que suelen decir que sí, cuando en realidad es un no, y al imprimir las cartas sobre la mesa, los corresponsales afirman recibir señales del teleférico más cercano, especialmente si el olvido se paga con algún sostén para la glándulas ansiosas.

Francamente, la verdura anida en la lectura que ahora realizan sus retinas, intentando comprender la estructura de algunos cuantos disparates vertidos previamente. Pues bien, la situación se muestra cada vez más invisible, y esto lleva necesariamente a reflexionar mucho sobre
las diferentes manifestaciones estéticas, y en el depósito de la imaginación que está en huelga, y ha presentado su renuncia por la injuria que los libros le dispensan, y la sarta de mentiras copiando y nombrando personajes de quienes ni tiene la menor idea.
Sin embargo, siendo sinceramente joven, es útil recordar que los jugos envasados y esterilizados tienen preocupados a los camarones con treinta gramos de queso añejo, y el producto pasterizado en ángulo recto, por esos sueños de poemas comestibles sobre los factores que modifican la gramática cuando el régimen de lectura es deficiente,
y evitan el ácido láctico de estudiar historia con el nombre más comercial obtenido del arroz con mantequilla.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta