|
|
Llegará un día... Llegará un día de bienintencionadas dos semanas efusivas, fuente alegre, pequeño destello colgado del aire, divino desnudo de aguas dichosas. Un lecho en la tierra palabra dormida, una vez ligera, otra vez, abismo.
No es el día, es el corazón de luna, del espacio, un momento quieto, una mano, angélico polvo de sueño.
Llegará, llegará... Esa eternidad. Una vez, carne mortal. Otro, sueño juvenil, fuente de nácar. Más allá, bajo el cielo, siguen las aguas, los lagos, los lejos vapores, las solitarias plegarias, callado fuego, lágrima seca, voz de mirada dorada.
Llegará un día, de tantos, tal vez, en otros muchos maderos. Y serán las pupilas violetas, los violines himnos de palomas. Libertad sin adornos, transparencia.
Una vez barca, otra cristalina, mañana que nunca termine Llegará, llegará... Un día de bien eterno.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4e56874099a82.jpg[/img] Sueños de espejismo, donde todo es relativo, en donde el suelo sufre un sismo y el corazón un ataque masivo.
Anhelos que no pueden ser compartidos o confesados a la sociedad, que en nuestro interior deben ser reprimidos y guardados en nuestra más profunda oscuridad.
Iluciones desperdiciadas, proyectos que no se pueden concretar, insomnio de madrugadas, palabras que no se pueden hablar.
Pensamientos fugaces y furtivos, miradas perdidas en el espacio, sentimientos irracionales, intuitivos, que en la mente se presenta de forma dacio.
Situaciones difíciles de comprender, que mas de alguna vez nos ha de pasar, cuando la lucidez se llega a perder al momento de llegarnos a enamorar.
Pero existe más de una forma de enamorarse, aunque no todas son las correctas y en problemas la persona puede involucrarse, quedando en posiciones deyectas.
Sentimientos llenos de melancolía, albergan los jóvenes y los veteranos, que dan origen a los versos de la poesía, y nos convierten en héroes o villanos.
Todo dependiendo de la situación, que se viva en el momento, si se tiene o no compartido el corazón, para que sea noble y puro el sentimiento.
Porque el amor no se toma a la ligera y no dura para siempre una cara bonita, pues para tener una relación duradera, la pasión debe ser limpia e ignita.
El amor no lo compra el dinero, nace de lo profundo de nuestro ser, por ello debe ser digno y sincero, para que se puede corresponder.
Al estar flechados el mundo toma otra perspectiva, creemos que todo se puede lograr y aun el muro más alto se derriba, cuando realmente se llega a amar.
Si aun no estas comprometido, dejate por el sentimiento llevar, pero si compromisos ya has adquirido, mejor busca la forma de la llama de la pasión avivar.
|
Poeta
|
|
|
EN EL SOLO TODO
En todo el horizonte no solo estás. ¡Sin estarlo, estás!. Como el mar de los pobres. Espejos, aquí también el agua. ¡Luce inquietos los colores!. Inquietos. Los. Colores...
En los fondos mundanales. Del paso ingrávido sensible. ¡Puente, andén, camino en fes!. De faz de paz de pez. De paz. De pez. ¡En el solo todo!. ¡Todo solo él!.
De faz de paz de pez. ¡Qué a los temblores nada quita!. En los fuegos hondos y los viajes. Viejos inviernos otoñales. ¡Otoñales primaveras!. Únicos puntos cardinales. ¡Luces movimientos perpetuos!. Hacia los verdes fruteados palpitares.
Todo En El Solo, todo en él.
Joven repetido acompasado de timones. ¡Solo soledad!. Una vez, mano fresca. ¡Confín sabiéndolo!. Hoy solo. Solo hueco de promesas. Todo en él, solo, soledad.
Collar de noches sin descanso. Suficientes nieblas meciendo espinas. ¡Solo soledad!. Abiertas órbitas regazo del vaivén. ¡Solo soledad!. Por debajo... ¡Mareados cometas!. ¡Perdidos qué no salen de sí!. Espumas. De. Burbuja. ¡Imprevista!.
Islastrodeshilado... Y cegador. ¡En él, solo todo!. Como uno de siempre suyo. ¡Amor de hojalata!. Amor, amor, de olvido... En el solo amor vacío. En la solidez plácida del todo interno. ¡Solo soledad!.
Amor al solo todo. ¡Firme mármol amarfilado!. En la entraña mediodía resplandor. Y escondrijo. ¡Melodía sin paraíso!. Con el absoluto insuficiente. ¡Del quién sabe simultáneo!. En El Horizonte. Todo. ¡Solo soledad, amor!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Escafandra frágil
Ave de toda una vida Viajera Fugaz clamaba caprichosa Irreprochable... ... ¡Un escueto batiscafo!...
Poderosa pócima preciosa Franqueza Es el alma navegante nocturna Es el tiempo pasado descolorido..
¡Frágil, frágil, escafandra!
Cuando despierta densa y grave Viajera submarina Con el ritmo de hipocampos Con el rito de gladiolas ... ¡Un escueto batiscafo!...
Viaja clara luz Cuando duerme ligera y goza Esa pócima preciosa Franqueza... ¡En recia mano! Frágil, frágil, sólo frágil.
Del monte la cumbre clama vida Del ave viajera Del capricho fugaz ¡Un escueto batiscafo! Poderosa pócima preciosa Deshoja las nieves En el fondo borrascoso de los cielos. En el duro palpitar de los escombros.
Ave Viajera Fugaz franqueza ¡Por la vida submarina!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Con cada así
Así es la vida eterna ignorancia ¡Crecida fatiga labriega!Soledad dónde todo llega y todo pasa Las palabras con muletas El olor dolor del humo ¡Porqué puede ser rumor del cielo!Del veneno falso teatro. Muerto qué duerme inextinguible. Que duerme... Que duerme... Inextinguible, distinguible, extensible
Así llora y lloraAsí llora porqué no sabe del polvo ser. Así qué muere. ¡Muere en exceso! Rumor de afiladas distancias Rumor de previstos finales Así de prisa, abejan las ovejas Hormigan los higos.
Con cada así. Con cada así. ¡Estrujan punzantes almohadas!. ¡Rompen los esfuerzos apretando!. Cuando el misterio espiga. En el hoy de cada instante. En el rostro de intimidades lleno. En el disfraz de lirios.
Y todo pasa, un día y otro Nada sin cesar el eco Hora trás hora... Avena el trigal paja Así es el dolor del humo ahora Un ahora corrosivo, un ahora mordiente ¡Con las muletas del cielo! ¡Con el así se viven mil muertes!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
EL NIDO SILENCIO
Como oír recuerdos solitarios ríos. Contemplar ardientes escaleras. Comunicando orillas astilladas. Corola alada arbusto hosco.
El Nido ido oscuro. En la propia primavera atormentada. Perplejos párpados patéticos.
El Silencio oí infame. Herméticos icosaedros solitarios. Ríos oscuros hoscos.
El lugar arborescente. Paja árida acordonada. Nada alucinante ante él elude. Silencio oír redondo hondo.
El Nido Silencio, nido él. ¡ Silencio!. ¡Silencio dentro del silencio!.
Como contemplar comunicando. ¡Corola alada ola!---- Oír recuerdos. ¡Arbustos solitarios!---- Ríos hoscos. ¡Orillas astilladas!----- Ardiente ente.
Silencio Oír recuerdo El Nido. Silencio dentro del silencio.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
EN EL DIVINO SOL
Moría paso a paso por la orilla. Del árbol que aguarda cada montaña. En la hierba sobre la carreta. El tiempo triste y cansado campesino. En la rueda qué reclina lenta. La tarde por los malos caminos. ¡De sol a sol!.
Moría sin cesar soñoliento y fatigado. El enorme gemido del viento tosco. En el tronco insatisfecho cada hoja. Bajo el sol marchito nacido fragante. En la flor nido de cada mañana. La cañada ardiente de anhelos.
¡De sol a sol!.
Moría con el polvo aventurero. Añejo estruendo de vagabundas nubes. Bajo el impulso vertiginoso del ave. En la carreta del tiempo denso. En la repetida escalada de paja. Montaña apetecida en la regada sequía.
¡De sol a sol!.
Moría tan limpio y sosegadamente. Vestido de resplandores discretos. Alegre brisa serena y fresca. Por cada ola y centella, del milagro verde. Fuerte vuelo de ensueño por el agua. ¡Sano canto qué alumbra cada despedida!.
¡De sol a sol.!
Moría grandioso---Transformando vidas. Moría hermoso---Cultivando el alma. Moría mil veces---Palpitando luz. Moría al mundo---¡Eterno existía!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
MADRUGADAS ENLUTADAS
Lloran las madrugadas enlutadas y tiernas. Por los grises algodones. ¡Desolado leopardo de bordones!. Por las rudas heridas del otoño. Lloran las madrugadas enlutadas y tiernas. ¡Lloran, lloran!. Las madrugadas enlutadas.
Y los tiernos, algodones grises, muy grises y desolados. ¡Desolados leopardos en el alma!. ¡Lloran, lloran!. Las madrugadas enlutadas.
Leo Pardos crepúsculos de madrugada. Tierna. Enlutada luna de carne herida. Al ritmo de las penumbras. Gris. Muy gris, el rudo llanto del otoño. ¡Desolado!.
En lo profundo de las manos la luna, duerme desnuda la fragua en vela, con el néctar de mil noches, con el corazón de mil anhelos. ¡En lo profundo de la fragua!. En las manos indulgentes del cielo.
¡Enlutadas, madrugadas, enlutadas!.
Lloran, lloran, leopardos y madrugadas. ¡Con el perfil aceitunado cutis!. ¡Con el bordón imantado!. Lloran las madrugadas enlutadas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Soy un viajero del tiempo, pues me siento en una silla de escritorio y siento como si surcase unos vientos con sabor a pasado y como su flujo fortuito me regresa a la Grecia de hace tantos siglos a un pequeño asiento entre los discípulos de Eurípides de quien escucho la pelea que libró Ulises con el cíclope así como las traiciones y mentiras de la vida de Electra y mientras escucho las 19 tragedias de su propia boca su magia me sirve como bote en las olas del tiempo que me llevan al siglo XIII en Italia justo a tiempo para acompañar a Dante en su paso del infierno a paraíso y para deleitarme con su poder de en una frase ser capaz describir el dolor más intenso o el amor más hermoso, y al llegar a este soy enviado al renacimiento en Inglaterra en donde veo a Shakespeare y a su fierecilla, domada, vivo aquella noche veraniega de ensueño, miro la determinación en los ojos de Hamlet y atestiguo en primera fila las bellas frases que nacen del amor que une a Romeo con Julieta así como las trágicas escenas que nacen de las tiranías de sus padres, y me hago una carroza con la belleza de sus obras que halada por mi amor a la literatura me lleva al 7 de octubre de 1849 en donde presencio el entierro de Edgar Allan Poe, poeta sombrío que en mis días de tristeza siento como si sus versos me entendiesen, y avanzo hasta los años 20's en donde leo a Hemingway y vivo con él la guerra desde las filas italianas, miro como su amor florece mientras todo a nuestro alrededor perece y en aquella ambulancia que conducía avanza conmigo y me lleva hasta Alemania donde su aliado de guerra y de pluma Herman Hesse me cuenta la historia de Demian y lo que ocultaba su existencia así como los pasos de Sinclair que no dejo detrás su paso, y miro a los ojos a Siddhartha y me siento capaz de saber qué es lo que su corazón siente pero tan solo veo el reflejo del mío en sus retinas, y regreso a mi presente un tanto más sabio y más deseoso de conocimiento, y de viajar en el tiempo a lugares aun más hermosos a través de sus libros
|
Poeta
|
|
|
ADIÓS EMBALSAMADO Por el adiós en los ojos viaja la noche. Ultima campiña---Obligada. ¡Pequeña balsa!--De sombras. ¡Amapolas negras aniquilando recuerdos!. ¡Nunca más será otra vez!.
Por el adiós retorcido. Anclado de nuevos anónimos. En los años-¡Qué sutiles!-¡Se diluyen!. En los niños-¡Qué muchos!-Mueren.
¡Nunca más será otra vez!.
Por el adiós enemigo de la vida. Los inolvidables implacables. Los inevitables dramas. Muertos tiempos-¡Más y más!-¡Profundos!.
¡Nunca más será otra vez!.
Por el adiós de niebla enferma. Miles-Fueron sepultados-¡Los alientos!. Y sin embargo-Tal vez-Mañana. Los siglos-Terminen-Simultáneos.
¡Nunca más será otra vez!.
El debut de las agujas. Por el adiós al siempre. Por el ingrato diminuto. El paisaje desmembrado.
¡Embalsamado, adiós, embalsamado!.
Anclado-Al siglo- Calcinado. ¡Negro gris de blancos infinitos!. Últimos y anónimos recuerdos. ¡En los ojos de las sombras!.
¡Adiós embalsamado adiós!.
¡Nunca más será otra vez!. Enemigo de la vida-Niebla enferma. Bendición de cadavéricos perdones. ¡Retorcido adiós anclado!.
¡Nunca más será otra vez!. En los años muertos. En los inolvidables suelos. ¡Adiós embalsamado----- Por todos!.
Nunca más será otra vez. Más Será ¡Otra vez!-¡Adiós embalsamado!.
¡Esqueléticos perdones asesinos!.
Bendición de cadavéricos perdones. De Cadavéricos Perdones.
Porqué ése adiós-Fue último-¡Adiós!. Por El Por el adiós-¡A la última noche!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|