Poemas de tristeza :  Un rato más
Un rato más
Buscas pisadas entre la nada
en medio de una noche adversa,
marcas sobre la arena quedadas
de una época sin aliento, perversa.

La esperanza ha cortado el hilo
después de tanto tiempo haber esperado,
un largo rato más sobando el filo,
lamentando la ocasión que no ha acabado.

Intrigada sigues hablando a solas
en la negrura escuchas los respiros,
desde cuando de brazos con tantas olas
él se paseaba por la orilla de los suspiros.

Julio Medina
18 de agosto del 2016
Poeta

Poemas de tristeza :  Todo se derrumbó tan pronto
Todo se derrumbó tan pronto
Las cenizas cubrieron la rosa roja
y de sus pétalos brota veneno,
que como azufre despedaza las hojas
caídas en el árido terreno.

Flor de corola oscura, cenicienta
tu polvorín mancha mis manos,
ya no hay palabra que a mis oídos tienta
ni habrá más sed de amor entre mis labios.

Poco a poco se ha ido yendo
la promesa que en mi corazón habitaba,
de aquel romance hoy solo tengo,
el filo con el que el alma me cortabas.

Todo se derrumbó tan pronto
sin darme tiempo a pensar si fue por tonto
que me hundí en la desgracia de tu amor pasajero;
o fue quizás la ineptitud quien me dio un golpe certero.

Y en el olvido con nada quedo…
¡Allí ya no existe espacio para poder olvidar!
Ese extenso lugar está impregnado de miedo
que me hace temblar, al pretender recordar.

Julio Medina
29 de agosto del 2016
Poeta

Poemas de tristeza :  Otra mañana ominosa.
Otra mañana ominosa,
péndulos, los rayos de sol
fustigan el vergel de rosa,
en un sonsonete de hora tras hora.

El aire rancio, el cielo rojo ladrillo
el alma mortecina, de rojo rosa,
viva, encarnada, doliente,
y los caninos chirrían,
y al espíritu, hora tras hora
tic toc, tic toc, fustigan sin perdón.
Poeta

Poemas de tristeza :  Mi solitario amor
Te conozco, siempre lo supe,
la verdad siempre la vi en tus ojos;
en el tono de tu voz
o en la actitud más suti.
Incluso de aquello
que aún no entiendo por que
nunca me quisiste decir,
siempre lo pude sentir;
no me amarías nunca
como yo a ti.

Por un tiempo, quedarme callado
fue más fácil que aceptar
que ni la nota más bella
perdura en la eternidad
y que tarde o temprano,
siempre debe terminar.

No te reclamo nada;
todo sirvió para reflexionar
y saber que no me podía quedar,
que éste amor tan solitario
no llegaría a ningún lugar.

Héctor H. García
Poeta

Poemas de tristeza :  Flor blanca
Un páramo azul
un océano color arena
una gardenia en el frío glacial
el sol en la oscura noche
la luna en el claro día.

Tus labios estaban fríos,
fríos y resecos,
echada en mí regazo
sin ganas de levantarte,
ni la mirada, ni la sabana alba.

Y de los faroles
Brotaron escarchas
que rasgaron el suave lino,
de tus ojos color avellana
tornándose rojos,
rojos, pero no de pasión,
de esa pasión que;
que en estas mismas
sabanas albas,
nos hacíamos uno,
donde se confabulaban
en tretas infatigables
las diosas y dioses lascivos.

¡No!, ¡no! era este color,
era, diferente;
era un rojo de vesania,
donde tu mente en
su devaneo iba y venía;
nombres, recuerdos,
existencias, que musitabas
como hablando a la oquedad,
¡Flor! ¡Flor! en mi regazo
quedaste quieta, en paz,
y tus ojitos a su color
avellana tornaron, descansasteis.

El páramo fue color arena,
el océano celeste transparente,
las gardenias en los días cálidos,
el sol en el día,
y la luna en la noche oscura.
Poeta

Poemas de tristeza :  VELHO CARRO
Sou um velho carro, sou de colecção.
Com os pneus já muito gastos
E já nem têm hipóteses de reparação.
Os amortecedores a guinchar com o peso
Desta velha carroçaria toda ferrugenta
E já nem sei como ela ainda aguenta.
O delco e a distribuição lá vão, lá vão;
O motor para trabalhar, à manivela com a mão.
O depósito da gasolina cheio de remendos,
Com pastilhas especiais ainda resiste.
O carburador trabalha mas aos solavancos
Distribuindo com dificuldade o carburante.
Os gases lá vão saindo pelo tubo de escape
Mas a explosão é fraquinha, não como dantes.
O radiador vai sofrendo de incontinência;
Para o motor não aquecer, pois que perde água,
Para chegar ao destino rolo com paciência

A. da fonseca
Poeta

Poemas de tristeza :  Tus labios
Tus labios encarnados aconsejan,
y a veces susurran melancolía y pena.

Mi paso cansino,
la mirada fija en el vacío,
entrando a mi lar
las flores marchitas,
un pétalo en el cristal.

Tumbado en cama
a través de la ventana
nubes acurrucadas, grisáceas,
el gorgoteo de la lluvia,
y de cubito prenatal
añorando el vientre maternal.

Tus labios encarnados meditan,
y a veces susurran lúgubre oscuridad.

Relámpagos centellean,
palpitan estrepitosos,
como la ira de los mundos
de un mundo,
y en cada palpitar luminoso
sombras de angustia, sombras
de miedo, sombras de un pasado pesaroso.

Tus labios encarnados callan,
y a veces susurran silencio, silencio
Poeta

Poemas de tristeza :  O MEU CORAÇÃO É FALUA
Entre nós,
Sempre houve alegria.
Entre nós,
Houve amizade e magia.
Entre nós,
Conversa era romaria
Onde nos divertia-mos
Com o respeito que te devia
Mas hoje e não sei porquê
Tudo morreu, é tristeza
Aquela que poses-te à mesa
E da qual eu me vou servindo.
Mas eu quero-me alimentar do teu rir
Das tuas graças da tua boa disposição,
Mas não tenho mais noticias tuas
A minha alegria não é que falua
Que navega à deriva na minha rua
E que entristece o meu coração.

A. da fonseca
Poeta

Poemas de tristeza :  Sin explicación
En aquel rincón
el alma en meditación
donde las gotas.
Lluvias forman sin dilación
una fina ruta, camino donde
van aquellas, aquella combinación
de cadenas y libertad.
Confusión, eterna confusión,
la serenidad del pequeño manantial
formada por las gotas, no es sinónimo,
por fuera explicación,
sino en el fondo una falacia, una desilusión.
Poeta

Poemas de tristeza :  VELHAS PALAVRAS
As minhas palavras são velhas palavras.
Têm cabelos brancos, têm a minha idade.
São ditas ou escritas um pouco curvadas
As da minha juventude não são que saudade.

Elas saem de mim um pouco embrulhadas
Como esquecidas de algumas simples letras,
São palavras gastas, com o tempo já usadas,
Quero que sejam límpidas, não passam de tretas.

Por vezes pergunto se este meu esquecimento
Não será doença, Halzeimer, ou outra qualquer.
Quero escrever, não há palavras nesse momento,
Fico pensando que sou eu que começo a envelhecer

Sim pois que no fundo a idade é quase a mesma.
Corremos no tempo sem mesmo nos render conta;
Ainda se a idade, ela, avançasse como uma lesma
Mas não, ela avança em velocidade de ponta.

Mas no fim pouco importa, as palavras assim são.
A minha idade é o avanço natural, é a assim a vida
Mas minhas velhas palavras saem sempre do coração,
Bem ditas, mal escritas, mas são palavras destemidas.

A. da fonseca
Poeta