Poemas :  HAY...
HAY
Autor: Vladimir Holan
República Checa 1905-1980

Estudió Leyes, y es considerado por la crítica como el más importante poeta checo de la posguerra (2da.) en el Siglo XX, aunque su obra fué reconocida internacionalmente, en su país lo fué tardiamente. Este es versión de Clara Janés.


Hay

Hay destinos
donde lo que carece de temblor no es sólido.

Hay amores
en los que el mundo no te basta, falta un pasito.

Hay placeres
en los que te castigas por el arte, pues el arte es pecado.

Hay momentos de mutismo
en que la boca de la mujer hace pensar que el pudor es sólo
cuestión de sexo.

Hay cabellos teñidos por un meteoro
donde es el diablo quien hace la raya.

Hay soledades
en las que miras sólo con un ojo y miras sólo sal.

Hay momentos de frío
en los que estrangulas palomas y te calientas con sus alas.

Hay momentos de gravedad
en los que sientes que has caído ya entre los que caen.

Hay silencios
que debes expresarlos tú, ¡precisamente tú!.
Poeta

Poemas :  EL OCASO DE UN AMOR PERDIDO
Hermana pequeña,
jugando al escondite,
aunque mamá te dijo que realmente me he ido,
si se olvida de mí,
echa un vistazo a mi diario,
o lee un poema,
el cielo que ilumina la noche.

Un paso mas,
hacia la noche,
mi pequeña hermana,
cuando me fui,
dejé un libro de poemas,
que escribí para ti,
y otro para mi amada doncella.

Voy a decir esto una vez:
la luz de la noche
los polvos de estrellas,
cuando duele por dentro.

Lee todas las indicaciones,
sigue adelante,
está bien sentirse adolorida,
y sólo recuerda,
que nada está hecho para durar,

Sé que estás triste,
que también pasará,
aunque ya no esté aquí,
estaré en los brazos,
de mi amada fiel prometida.

Erick R. R. Torres
(Ángel Negro)
Poeta

Poemas :  CHICA ESTUPIDA
Finges que estás drogada,
finges que estás aburrida,
finges que no eres nada,
sólo ser adorada,
y lo que necesitas,
es lo que consigues.

Estupideces hay por doquier,
nadie piensa antes de actuar,
las consecuencias,
siempre son desagradables.

Eres una chica estúpida,
todo lo que tuviste lo desperdiciaste,
todo que te ofrecían lo declinaste,
tu estupidez fue inaceptable.

Lo querías todo,
ahora lo perdiste,
algo que hiciste mal,
fue una absoluta estupidez.

Erick R. R. Torres
(Ángel Negro)
Poeta

Poemas :  Avenencia de forastero
AVENENCIA DE FORASTERO

Por allá donde el tren fue corrido,
perturbando al calentamiento excesivo,
del pronóstico nefasto un centímetro,
donde el aire casi muere bajo el mar,
y la distancia muere peregrina.

Ahí dónde se humedece la lluvia,
aunque las erupciones huyan,
y al sol le iluminen sin esfuerzo,
con el trigo que al molino mueve.

Por la raíz donde la esperanza sangra,
y la sombra esculpe al mármol,
con la huellas del último verano,
desentrañando telúrico al destino.

Por allá el mismo proceso atiza el fuego,
que más que humano, angélico perece,
y mece desenterrando una estridente voz,
en la ruindad de pretéritos abrojos rojos,
caminan las pupilas en la opresión impía.

En la conmovedora sencillez insigne.
De la montaña más profunda.
En la periferia de una estrella.
Por el sueño de cada nube.

¡Qué la paz desesperada suda!.
¡Qué la vejez trina cuando nace!.
En el color más joven desempleándose.
¡Avenencia más vieja qué pasmada es abismada!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Un encarnado fantasmagórico
UN ENCARNADO FANTASMAGÓRICO

Caminando corre fugaz.
sólido blando vaporoso.
Cuando uno de cena siente al desayunar.
Desesperado despacio destrozando al hambre.
Ballenas mil elefantes cien camellos.
Diez sedientos cinco ahogados.
Enormes medianos y pequeños.
¡Tan solos y sólo acompañándose!.
Trece horas catorce minutos.
Del instante más mínimo.
Del silencio menos melódico.

¡Sí!. Sin serlo a pesar de ello.

Encarnadamente sutil fantasmal.
En la estancia inconstante perenne.
Con la mirada hojeando el otoño.
¡Qué retoña veraniego invernal!.
Frío caminando corriendo volando.
Duramente reblandecido al vapor.
¡Satisfecho derecho al hecho!.
De pajas adobes y vigas.
Muchas noches pocas tardes una mañana.
Del hombre que del hambre come.
Solo alambres en lumbre y poca carne.

¡No!. Y no solo eso además.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  saliva de vientre
Resulta brillante la necedad de la necesidad de ti,
acompañado por brotes psicóticos de camas e interiores húmedos,
despejas el horizonte con tus senos de tertulia,
añadiendo el desenfreno a toda una piel de vívidos colores.
La muerte niega conocerte cuando estás desnuda,
apostando siempre por tus muecas,
niña de alucinantes ojos verdes,
secuelas de un instinto sucedáneo de melancolía y sequedad.
Todos lo que tocas se vuelve erguido,
saliva de vientre,
sustos de noches encerradas y las visitas del adultero de esta cara que ya te conoce.
Cuando todo acabe viviré dentro de ti,
sembraré las dudas que se yerguen con el frio de tus movimientos prematuros,
y así sin que la nada se dé cuenta,
haré de tu sombra otra mujer a la que acuda sin prisa.
Poeta

Poemas :  mecía
Se mecía inquieta y en desastre,
cabalgando en los exilios de las tintas que ya no escriben.
Sus maneras fueron mis precipicios que ahogaron penas
y en suicidios se llevó mis noches.
La caída de un cabello que ahora duele,
la rebeldía que aún no nace entre sus manos cortas,
las caricias sin nombre que no atisba esta sed de ti, mujer.
Poeta

Poemas :  esquinas
A mis caminos los adorno con tus prendas sueltas,
el abandono sólo se da en la cocina cuando hay guerra en la habitación.
Diálogos internos de su espalda que no mira,
de besos precursores,
de pieles tiradas en el sofá.
Intentos nescientes por curar a la mujer que llevas en tus años, niña.
Como no amarrarte a mis vacíos?
Como no de dejarte mis espinas?
A mis letras que llevas colgadas por tus esquinas.
Poeta

Poemas :  El fuego, oyes, se empieza a apagar...
El fuego, oyes, se empieza a apagar...
Autor : Joseph Brodsky
Ruso-USA ( 1940-1996
)

Premio Nobel de Literatura 1987.
De : ¨No vendrá el diluvio tras nosotros ¨
Antología 1960-1996. Este es versión de Ricardo San Vicente
.


El fuego, oyes, se empieza a apagar...

El fuego, oyes, se empieza a apagar.
En los ángulos las sombras se agitan.
Y ya no hay modo de poderlas señalar,
gritarles que se queden quietas.
Cerrando filas, se han puesto a formar.
No, esta hueste no atiende a palabras.
Silenciosa avanza de cualquier rincón
y yo de pronto he ocupado el centro.
Más altas cada vez, signos de exclamación,
las explosiones de tinieblas se elevan.
La noche arruga el papel hasta el mentón
de lo alto, cada vez más densa.
Se han esfumado las agujas del reloj.
Y éste no se ve, ni se oye siquiera.
Y aquí no ha quedado más que el brillo ocular,
inmóvil, detenido. Detenido.
El fuego se apagó. Lo oyes: se apagó.
El humo ardiente vuela por el techo.
Mas no huye de la vista este fulgor.
O, mejor dicho, no deja las tinieblas.

1962
Poeta

Poemas :  Memorable atardecer... (Visual)
MEMORABLE ATARDECER

En
todas
las esquinas
de la infancia
aguardaban los
recuerdos del invierno
en primavera almacenados
en un trozo de pan con mermelada
y una ardilla en el bolsillo estaba
administrando unas bellotas en la
última lluvia de piedras
verdes en el campo del
maizal rebosante el
corazón de elotes.

En
la casa
de adobes
a la izquierda
del entusiasmado
álamo próximo a actuar
en el teatro libremente movido
por el viento ofreciendo una función
sin protesta de los caballo azules
cuándo alguno de ellos echando en
olivos la situación inesperada
de los arados lanzaba alado
un relincho causando la
impresión del arroyo
más enfrascado
en contemplar.

En
los peñascos
y la sedante quietud
de los sapos y las tortugas
en presencia del terrible aspecto
y la negrura de unas cuevas ignoradas
por el herrero en la satisfacción del alfarero
con las botas de macetas junto a la puerta
de los póstigos también azulado gris
castigando las jaulas con las aves
en el último escalón de la esquina
de los pájaros aferrados dónde
se podría ver una ventana.

Por
el opaco
vidrio lábil
al apagarse
la luz del sol
al renacer interminable
sobre las camas
pausado lauro
en la voz luz
diligente
tarde.



Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta