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Son barcos que zarparon finalmente y en sus bodegas llevan la alegría, esa carga que acerca la utopía y la alcanza por su fuerza eficiente.
Ambos barcos se buscan mutuamente y en sus siluetas crece la poesía la inagotable fuente de energía que procede del cántico valiente.
Y los dos permanecen educando, en la bella fragancia navegando cunden con soleada ola sumada.
Del auténtico atlante es su herramienta y en defensa de la fiera dorada dos barcos van en la misma tormenta.
(José Pómez) http://pomez.net
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Poeta
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Llevo letras con todas tus tonalidades Llevo siluetas que saben a ti, escondidas en el cajón. Llevo tus muecas que se pasean en mi cartera. Llevo hasta tus pisadas cuando abandonas la cama Llevo una vida queriéndote encontrar, sin saber de ti, más que de ella.
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Poeta
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P.O.L.V.O.R.I.E.N.T.O.
Por ese frágil instante, del humo sólido, el silencio, ha sido liberado, grito nublado, de congeladas caricias, que purifican la soledad porosa, por la brisa que al sol arruga.
Acaso... ¿Sentirá sus latidos en metálicas sonrisas?.
Con el polvo de respuestas ignoradas, que pierden en la espuma, la brújula del llanto, que pierden en el viento, la brújula del justo, que pierden en el suelo, la brújula del bien.
Aunque... Si es todo, es una idea, pero nunca una idea soluciona todo, ni hay idea ninguna que todos aprecien.
Y tampoco miles de mieles, suprimen una sola ausencia, tan poco dura como blanda sea la memoria, del mal que nunca será bueno, ni, en la más mínima eternidad, ni, en el máximo olvido infinito, Ni en la inmensidad frágil.
De la ignorancia indefensa. De la verdad perversa. De la inmundicia lujosa. De la indiferencia venenosa. De la putrefacción exitosa.
Del aliento polvoriento, polvoriento, polvoriento.
Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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INVESTIDOS TRES
Aparecen desnudando la noche, bajo la cama, saltan, profundamente quietos, invisibles, en la soledad tras la puerta.
Desaparecen vistiéndose de mañana, sobre la cumbre, enterrada, inmóvil, en el tumulto boquiabierto.
No estarán presentes, tal vez, como ayer.
Dicen, palparon su ausencia, en el aire silencio y lejano. Dicen, que cada día es diferente. Y parecen no ser los mismos. ¡Nadie, ya lo duda seguramente!.
Aunque alguien verde lo siente, tocando el enigma del cuaderno, tocando la sed de sus raíces, tocando el perfume del olvido.
En la honesta moneda, que perdió el valor, al volar confiada por el brillo oculto, del mayor abandono en cualquier sitio.
Porqué, porque, por... ¡Qué!.
Tres veces dos vestidos caminaban, sin ser vistos. Tres eran solo ahora dos, sin ser iguales. Ni antes de conocerlos. Ni después de ser olvidados. Completamente.
¡Fragmento a fragmento!. Desnudos dos veces desvestidos. Inmersos en el exterior frío. Expulsados en el interior calcinado. ¡Fueron sin serlo rápidamente borrados!.
Tres veces dos acaso, solo una, voz que lo haya callado, voz que nada dijo, voz que nadie escuchó.
Cuando el silencio creció, cuando el silencio fue excesivo, cuando el silencio fue escuchado, cuando el silencio creció.
__¡Al bajar el cielo a la tierra, ___donde nadie estuvo atento!. Siendo así, investidos tres veces, ignorados uno a uno.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Yo, sin ti… ¡Sin ti, yo no soy nada! El tiempo he perdido de tanto pensarte, en vez de usarlo para salir a buscarte, y no regresar hasta traerte abrazada.
Yo, sin ti… Solo tengo mañanas sin amaneceres recostado de la noche desvelada, se acomoda el vacío dentro de la almohada, haciéndose eterno el manto oscuro que me arropa solitario en la soledad tan larga.
Inclemente silencio enmudece tus pasos mas no escucho estrepitoso ruido, avanzando por el camino extendido que en la travesía veloz va entre el ocaso.
Yo, sin ti… ¡No soy nada! Ausencia suelo pretender de quien me deja en la brisa de cada amanecer, y luego me alumbra el cielo con su mirada.
Julio Medina 31 de enero del 2014
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Poeta
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Interrogante inusual -estado sentimental. Nada puedo contestar, quizá tu silencio, y la despedida -argumenten la respuesta.
Mientras, tanto seamos indiferentes a la tristeza esa tristeza influyente que nuestras miradas reflejan.
¡Cuántas lunas compartidas, implícito despertar delirante..! A su debido tiempo -engranajes que no calzan.
Llegará el día, nuestra mirada reflejará -sentimientos. ¿De qué servirá querernos tanto?
Resumiendo la inesperada situación -valió la pena la escapada- historia, momentos, minutos -nuestros recuerdos-
Al final, escondido como una tardía pretensión aparece -tu camino, está bien, nos escapamos, así suele ser -mi destino.
Autor: Quituisaca Samaniego Lilia
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Poeta
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A veces me dan ganas de odiarte Y de decirte que eres un idiota Me despiertas intenciones de matarte Siempre me enojas con tus locuras!
A veces no quiero ni hablarte Quiero olvidarme que tu existes No me dan ganas ni siquiera de escucharte Por las estupideces que tu dices!
A veces deseo que desaparezcas No quiero ni que te me acerques Y que me toques, ni te digo Por mi, por fuera la puerta cierres!
Pero después me acuerdo que te amo Que fuiste el hombro en el que lloré Y también el motivo de mi alegría Y en tus brazos siempre volveré!
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Poeta
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PÁRPADOS CELESTES ( Neosurrealista)
Abren los cerrojos del talón, con las monedas comestibles, y crueles alcancías por el sol, ahí entre las nubes, que lamen a la lluvia de violines violetas, con el vuelo de las últimas estrellas. Parpadeadoramente, como los sueños de los fantasmas, que temen ser vistos, con los ojos cerrados, por el sonámbulo que murió hace diez siglos, entre camas hechas de arena, y cobijas de luna desnuda, por tener el tapete con un exceso de nubes, y haber perdido las sandalias de telaraña dorada.
No lo imagines si no lo quieres si no deseas verlo aguarda espera piensa un momento al último se reparan los errores los más pequeños después y los otros ya lo verán si quieren.
¡Aún, y si contradijere la luna al mar!. Hidrófoba hiedra hilando himnos hipócritas. Como si hubiese contradicho, el futuro al presente en la palidez empaquetada. Y contradigas con sueños las almohadas.
En El Agua fecunda El Silencio huele mojado diminuto en la raíz espumosa de las noches ardientes. ¡Imagínalo!. Dentro de ti existiendo el cielo sin huir germinando cada día caminando con tus alas parpadeando estelares. ¡Abierto el cerrojo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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En el oscuro ocaso de mis ojos, donde migran las golondrinas del olvido, cuando las lagrimas se secan, y las palabras no tienen ya motivo,
ahí donde se borran las letras, y la única compañía es la aflicción, ahí donde los ecos del silencio, son la voz de mi dolor
donde mis pensamientos son negros cuervos, que hambrientos esperan mi ultimo estertor
ahí encontraras una flor suicida, sangrando un dulce poema , sobre una carta inconclusa, que te contaba mi amor
31/01/2014 Creado por Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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MEMORANDUM INGENUO
Una mirada se detuvo en el vacío, en espera de lo nuevo, lo viejo. Nadie llega, con desesperación de terminar, no fuimos ninguno, esperando ser otro. No fuimos arena, esperando ser desierto. No fuimos soledad, esperando ser tumulto.
Porqué indignos son los silencios, de ser oídos, por el pelo sordo del bolsillo, y el monedero que halague y destruya, y escape y albergue la ingratitud, cruda del hielo ebrio, diciéndome y diciéndome:
Tú, cuyas lágrimas secan el mar, en el desierto latir de la luna, y acribillas el grano del anhelo, entronado en pantanos enjoyado.
No esperes que tus recuerdos mueran, en las penas lejanas, causadas, infames.
El dolor baña éstas nubes, el sufrimiento mueve al viento, abajo y encima del suelo, mezclando pasado y presente, hasta en la miel que compras, con la hiel bajo la piel, y los escombros de la consciencia.
¡Sí, y sólo sí!. Te existió alguna vez, en algún lado.
Por eso dices que digo: Que ésto te envío...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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