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Tu voz sigue llegando a mí, En el canto de los pajarillos, En el perfume de las flores, En el rocío del amanecer.
Si yo pudiera como antes Darte un beso al despertar, Anunciarte mi llegada amor, Con sólo el pulsar de tu corazón.
Pero ahora, todo es un sueño, Del más allá, ya no se vuelve. El sueño eterno para el que se va, Es descanso y dolor para el que queda.
Delalma 10/06/2020
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Poeta
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Hay días en los que te extraño… te veo en la casa, en tu lugar preferido; hay días en los que te canto… aunque no me oyes, y no cantes conmigo.
Hay días en los que recuerdo, que tu humor curioso llamo a mi barba “terciopelo”; que me reencontré en tu espalda, que claudicó lo viejo.
Hay días en los que, a ti esperar, a mi soberbia muerdes; y mientras mi mente te imagina, te vigila los rezos, este barrio de recuerdos, duerme.
Hoy como tantos otros días, oxidarás mi calma, te amaré en tus cartas, y sonreiré en el vídeo, de tu bailar descalza.
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Poeta
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Atendiendo al cristal roto descubro que hasta el dolor toca fondo. La caricia de una dama nunca tendrá duplicado en el aguacero.
Yo envidio su libertad nadie lo ve pero todos le temen cuando se enoja.
Añoro tu beso robado mujer su reacción de furia, el salto de inquietud en mi corazón que fue castigado.
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Poeta
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Yo no quise en tu frente poner Una corona de blancos azahares Para evitar que llevaras después Una dolorosa corona de espinas.
Lleno de recuerdos, lágrimas y penar Así queda el corazón, al romperse. Callado, en silencio sigue esperando Por si algún día vuelve, la que se fue.
No debí haberte hablado siquiera. Lo sé Pero yo no buscaba un refugio… Un nuevo amor para consolarme Yo sólo quería conversar, hablar.
Y hablando contigo olvidaba las penas Los sufrimientos que en el alma tenía Volví a reír y a sentirme feliz, creo ¡Pero no la olvidaba y, en ti pensaba!
Supe que enamorada estabas de mí Pero no podía yo corresponderte así Con un amor a medias, no lo merecías Hubiera sido para los dos, un infierno…
Por eso con la verdad: puse distancia, Entre tú y mi tristeza, para salvarte De este cruel martirio en el cual vivo Mientras vida y alegría, agonizan en mí.
Delalama 09/04/2020
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Poeta
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Tengo los labios marchitos Ya casi, esperando por ti Y de tu boca los besos De flor abierta al rocío…
Aquellos que no me diste Y que tampoco te pude dar Quisiera darte los besos de colibrí Hasta agotar el néctar de tus labios…
¿Cómo serán tus besos? ¿En qué otras bocas habrán perdido La pureza de amor divino Que un día quiso ser sólo mío?
Delalma
27/01/2020
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Poeta
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Cuando la añoranza aceche: Recuérdanos, en el frío de la tarde... en nuestras reacciones a la luz del alba, en tu contagiante risa desatando la mía, en los espasmos de tu piel al paso lento de mis manos y labios exploradores.
Y si la nostalgia reclama consuelo… Imagina nuestros tan estrechitos abrazos, que abrigan, derrochan ternura, protegen, restañan quebrantos y siempre arrullan… y si hacerlo desata un nuevo suspiro... debe ser que mi alma encontró la tuya.
Y si recordar, imaginar, sentir, suspirar… no bastaran, sabes que podemos soñar, que podemos hacerlo juntos o a distancia, allí nada puede evitar que estemos juntos, que podamos volar y detener el tiempo, el viento, las ansias… la misma melancolía.
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Poeta
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Esta noche, no tiene luna… tampoco tu voz ni cercanía, pero… explosionaron sin fin, todas las estrellas y luceros, vaya escena… para permitir que toda la nostalgia y memorias, se junten trepidando mi alma, en medio de esta inmensa ánfora oscura, pero pletórica de bruñidas luces muy lejanas.
Debo darle la razón a Neruda, sobre que: "todo el amor se vuelca cuando no estás…" Y a mí se me viene como cascada, como erupción como tormenta… te amo preciosa mía y tanto, que cuando no estás me falta todo y nada es suficiente ni bonito…
Atisban los detalles tuyos, nuestros y la memoria me sabe a desacertada, aleve… porque me desarma, me ataca y no quiero sentir cuan frágil soy… cuando este amor se revela y no estás, cuando la noche está explosionando de estrellas sin luna y sin ti mi amor, es que ahora mismo, estaríamos…
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Poeta
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Al filo de aquella noche; Cuando las aves hubieron apagado sus cantos, caminaba nostálgico por la bahía, como siempre, o como nunca quizás y juraría por mí vida, si ello fuera necesario, que pude escuchar pronunciarse tu nombre como un susurro lejano, casi ahogado entre el barbullo de un océano intranquilo, y sin quererlo me detuve a pensar:
Hasta el barco que navega en la oscuridad, casi siempre atraca en el puerto, porque la luna y sus estrellas les cobijan con su luz para que el marinero encuentre su hogar, y yo, aquí, sin ti, que fuiste mi luna y mis estrellas, me siento perdido en esta ciudad en la que no se si es que el tiempo se ha olvidado de ella; Si ella se ha olvidado del tiempo o si es que yo, perdido en mi tristeza, decidí olvidarme de los dos.
Héctor H. García
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Poeta
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En la sonrisa complice de esa pareja joven que baila como tú lo hacías ayer
Despreocupada y salvaje crean su futuro de amor En la fascinación del mañana que corre despacio imitando su voz
Tu mente sin tiempo te habla La pasión sigue en tus venas pero el futuro no alberga horizontes lejanos al anverso negros crespones se acercan
Valor requiere la vida era grata la ignorancia de aquella primavera que alzabas como bandera
Hoy acojes los recuerdos de tu inocencia y te brillan los ojos como espolones de estrellas
Los insabores se alejan al suspirar Pero al caer la noche remolona te hace reflexionar qué aquella que fuiste muy lejos debe andar y quedaste tú atrás
Duro reconocer que el porvenir de la ilusión marchitando está en tí
Oculta lágrimas de dolor con las uñas hecha pecho Vuelve a dar cuerda al reloj Cuida con tierra fértil las raíces arraigadas que aún habitan
Derechos reservados 14/04/2019
Dikia
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Poeta
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Si alguna vez pregunté por ti, será quizás porque soñé contigo, porque algunas veces te sueño; Porque algunas noches aún me duermo pensando en ti.
Tu ausencia no ha sido suficiente; En mi corazón no hay nada diferente y cada latido lo dedica solo a ti;
Contigo nunca fue tan negra la noche, ni la calle llena de gente tan triste y solitaria como lo es sin ti.
Mi mente y todo lo demás me dice que debo resignarme porque te he perdido, pero mi corazón, aún enamorado, para nada se rinde y me repite cada noche que no es así.
Héctor H. García
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Poeta
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