|
|
|
En ese silencio regalado
en el proscenio imaginario de la emoción,
- tiempo impreciso hijo de la nostalgia -,
se van amontonando remembranzas
que perdieron sus aromas y colores.
Confundida, cual barco a la deriva,
la mirada queda entre susurros ajenos
como buscando caras y manos,
cuerpos a los que rodear de abrazos
huidos del corazón.
Paisajes que atrapan e inventan
figuras que entre risas,
y vestidas con el color de la bruma,
el que todos conocen y nadie vio,
se van alejando otro día
dejando, indelebles en la memoria,
estelas que saben a regresos.
Se acaba el día y con él el momento;
se apaga la voz sin callar el lamento;
ya se marcha el día, ya perdió su color;
llega la noche revestida de magia
llevando envuelta en su negrura
otra respuesta, acaso otro sueño
construido de renovada ilusión.
©jpellicer
|
Poeta
|
|
|
COSECHANDO CAMÁNDULA
He sacado ese sueño de la cama, con la espada del bosquejo, del bostezar del almohadón, que prepara la sombra al sombrero, y los botones al bote del lago, y las botas a los brotes más largos, que protegen al sol del agujero, del alfiler del almidón del alfil, con la espuma del boceto, he soñado sacar esa cama dormida...
Cosechando, oye, oye. ¡Oye lo que no ha pasado!. Sembrando, palpa, palpa. ¡Palpa lo que sí ha pasado! Cosechando. Cosechando. Camándula tras camándula...
Ve lo que nadie ve... ¡Sonriendo!. Ni aplaude sin sueldo rastrero. Ni espera que le pase lo mismo. Cuando la tarde se fue quedando, como la cuchara come la sopa, y sopla cuando enciende el hambre, al agua del alma ahogada, en los versos. En la duda preparada, de las respuestas sin remedio del jardín, ladrón de las abejas y de miel de bala, de bolas de bastos de biombos de plomos, en las orejas de fusiles acostados acosados, en los minutejos ortejos de relojes yertos.
Por elegir pensar con la lengua. Por respirar alto con el pelo. Por caminar bajo con el pecho.
La cama del sueño me ha sacado, cosechando fabulosas pesadillas, cosechando rugosas hendiduras, al desenfrenarse la calma ardiente, al desempolvarse la muerte sonriente, camándula, camándula, camándula.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
AFEITE Y VISCOSIDAD
En las pasiones petrificadas por la seda de mejillas blancas, las espinas destejen los espasmos, de las ebrias, miradas, en la culpa del sendero en calma, que deja seca el alma, del camino sin rumbo cierto, en la barranca estridente.
Con el pasado renovado el aire crea, la cera de las velas de los barcos, de las olas angustiadas, aplanadas, por el azar de las palabras, ojos, por la piel de los silencios, uñas, por el hueso de las noticias, pelos, por la lengua de los gritos, dedos, de los males serenos. ¡Fabricados!.
Cuando el ojo estaba cojo, por el ojo rojo y azulejo, en la plenitud bermejo, en la indigencia larga.
Matando del futuro la experiencia, y de las agujas la emoción, matando al lector obscuro, y frío lenguaje conceptual, matando al texto burdo, y abandonado comprendiendo, lo cotidiano de la sorpresa, en el minuto inmaculado ido.
Al observar una línea en el espacio espesa, donde la niebla se multiplica y concreta, la empresa colectiva del mal común, en la inercia victoriosa del olvido.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
FUE ODIO OÍDO
En ese oído que la mano huele, y duele a la voz amarillenta, macilenta a su medida, ajustando el rostro al viento.
Al aliento. ¡Que inquieta y que deja!. Al sustento. ¡Quieto y ralo!. En el aplauso indiferente. En el recuerdo perdido.
De espaldas atrapadas de rodillas. De frentes preocupadas de ignorancia. De párpados ardientes de salitre. De pieles obedientes de lechuza.
Ese oído viaja rojo, el odio viejo rosa, el alba marca gris, el orbe muele verde.
Ese oído odia el silencio sordo, el sable sabe ave avecindada, cuando nadie lo esperaba, y nunca llegó tarde.
El odio oído fue, por lo que después se fue, antes que el tiempo fuera, más allá de la palabra dentro.
El odio oído fue. No entendido ni soñado. Sin principio ni final. El odio oído fue.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Você é meu tudo... Queria escrever sobre isso, porém não consigo. Você é meu paraíso e meu abrigo.
Mas também é minha tempestade, numa tarde de domingo.
A.J. Cardiais 25/09/2012 imagem: google
|
Poeta
|
|
|
|
La luz de la locura
Cuando pienso en el tiempo que se esfuma, y en la luz que al sutil vidrio perfora, sin dolor, cual caricia de una pluma de todas la más frágil y traidora.
Observo sobre el mar la densa bruma robándole a la mar la luz de aurora; las olas en el blanco de su espuma del tiempo mostrarán que se evapora;
así cabe pensar, que en la clausura la lúcida esperanza del que espera; es tener de testigo la locura.
Cierto es que tras invierno hay primavera, y que la nueva vida se conjura entorno al despertar tras larga espera.
5/5/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons La luz de la locura por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
|
Poeta
|
|
|
B.A.N.A.L.I.D.A.D.E.S.
Mientras Las Alondras Tejen al perfume El escándalo y la espuma Miente Aventurera Nave Aburbujada Brujuleada Zarza De pálidos lamentos De ligeros corredores.
Banalidades banalidades banalidades.
Entre los párpados del aire, y la sed que ahoga. Entre las noches del fuego. Y la risa que sufre.
La indiferencia del ojo sombrío. La interferencia del oro sobrio. La insuficiencia del ogro umbrío. La insistencia del odio impío.
Atrapado. Entre la flama y la ceniza. Atrapado. Entre la memoria y el olvido.
Liberado. Más allá del tiempo dormido. Más allá del cuerpo querido. En la definición razonable. En la defunción estable. Liberado.
Banalidades Preocupantes A veces Solo Un reflejo Sin espejo Ni consejo Errático Selvático En El Ático. ¡Simpático!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
AVANTI !...PARA MAIDANA Y GUAYMALLÉN
Yo te vi, triunfador en la derrota, porque pusiste en la pelea el alma, y después de escuchar el veredicto. te clavaste un Guaymallén con toda calma.
Como Popeye, comiendo la espinaca, yo te vi, sin laureles ni corona con el humilde alfajor del pueblo como un héroe festejando la victoria.
Que importa el cinturón del campeonato, si estás de pie esperando la revancha. Y si caes otra vez…” pues te levantas otras diez, otras cien, otras quinientas, no han de ser tus caídas tan violentas, ni tampoco por ley han de ser tantas”.
los versos entre cpomillas son de Almafuerte
|
Poeta
|
|
|
EMPOBRECIMIENTO CIERTO
Al salir por donde la entrada es posible, e imposible perderse ignorado, e intangible parecer ígneo, con tan poco hielo frío, como mucha humedad acuosa.
¡Qué acusa que acosa que excusa!.
En el fondo más elevado, intermedio, En la cúspide más honda, incipiente, está, En el empobrecimiento cierto. ¡Cierto, cierto!.
___ Palpitante pérdida pasmosa ___
___ Vitrificada gloria vana ___
En el empobrecimiento cierto. ¡Cierto, cierto!.
**********
Ya que en la historia verdadera está todo cuanto en el pasado se contiene. Y no se dice a conveniencia. Ni se inventa. Y no se oculta contingente. Ni deforma, ni suprime.
Amputando a la memoria. El equilibrio. Ala manera del vuelo. De la tinta de la pluma. Ala moda del cielo. Infinito inventado inveterado.
¡Finito viento veterano!. ___ Al modo del hombre ___ De la espada de la espuma.
___ ¡Al hacer el océano plano y pobre! ___
Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Não quero a poesia espremida, forçada... Pus da palavra ferida.
Quero a poesia que desce do nada, rimando desordenada as alegorias e inquietações da vida.
A.J. Cardiais 08.03.2014 imagem: google
|
Poeta
|
|