Eres fría como la nieve de invieno
caricias y besos helados solo sueles dar,
me rechazas, me reniegas, es un infierno
lo que vivimos en este hogar.
Sensaciones de tristeza a diario llegan
desangrando al corazón abrumado,
el desprecio deja heridas que se albergan
deshilando un amor que está agobiado.
La alegría que existía ha partido
enredada en la duda y la indiferencia,
si te importara este sentimiento herido
trajeras armonía a mi presencia.
No se puede amar a quien nunca se ha querido,
ni se puede sentir a quien siempre has ignorado,
no sé porque el corazón te haya escogido
para darte un amor que has despreciado.
No forzaré tu estadía,sè bien que ya te has ido
y serás libre como el aire que respiro,
me quedaré con mi dolor en la soledad y en el olvido,
en mi recuerdo vivirás, por ese amor aún suspiro.
Julio Medina