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Bronca
Incluso cuando me vienen estos deseos irresistibles de mandarte a la mierda, descubro que te amo. Porque te reservaría vagón de primera clase y, sin darme cuenta, te sacaría pasaje de ida y vuelta.
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Poeta
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Libertino
No trates de ponerme empalizadas. Ya sé que te alergian mis poemas. Te amo, mas no quiero cadenas. Jamás he soportado la rutina.
Me sabes desnudo de escondrijos fanático relator de historias viejas, vicioso de trabajo concienzudo, solitario o noctámbulo en amigos.
Administrador de sueños cotidianos, tolerante pastor de algún prostíbulo, enamorado del sol tras los postigos, entusiasta componedor de este desquicio.
No trates de competir, vente conmigo, planifica conmigo picardías, revolotea en tu beso fantasías.
No intentes ensortijar el alma. No impongas el Big-Ben de la apatía. No quieras ponerme empalizadas, acéptame tal cual: un libertino.
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Poeta
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FIGÚRATE
Tú y yo
como arpas del Ártico
derritiendo el tiempo
Creando cataclismos rosas
con esta fuerza opuesta
que nos une
Imagínate, aislados,
recostados al margen de la historia
Prometiéndonos litorales de beso
sin inquietudes plásticas
sin comparecer ante nadie
suficientes en nuestra risa
para practicar nuestras porfías
Imagínate la libertad
bañando el crepúsculo,
nuestros cerros muy blancos
con las canas del siglo.
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Poeta
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TERAPIA
Cámbiele la acentuación a sus días
Desparrame por los regazos
la palabra que le anda extirpando
el formulismo
Que los nidales fueron mil veces
arrastrados por el mar
pero salió la gaviota
La tortuga se tragó los siglos
y los otoños descorrieron las cortinas
El freno metálico no llegó jamás
a lacerar las crines;
éstas se zambullen al viento,
crecen libres, despeinadas…
No olvide nunca escarbar en sus bolsillos
los valses y manzanas de aquel día
en que remecía sus tedios la sonrisa
Rescate de su cofre las viejas cartas rosas,
la madre de la culebra desecada,
el silabario subrayado en rojo,
la apolillada red, las mariposas
Tan extendido como archipiélago,
trotamundos como las cigarras
que cantaron lo mismo en su patio,
los bosques de Palermo
o algún cementerio
Majadero como trompo entre monedas
Apretado en el trasfondo de su timidez precoz
Tiritando escarchas matinales de liceo…
¡Pase y destemple los flecos
de su insomnio!
Que esta terapia es por pilas,
en lotes como verduras,
olorosos callejones para responder
a los requiebros propios…
Pase a pie pelado por el recuerdo
para palpar la espina, dolerla,
arrancarla después entera…
¡Es la farándula heroica
de otros que por lo mismo
vinieron
y seguirán haciéndolo!
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Poeta
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Formularon incómodas preguntas…Los interrogados miraron de soslayo…Luego, siguieron en lo suyo, impávidos, proyectando perfiles, asociándose en la ploma cofradía del silencio…
Les habían asignado a los poetas, estos anárquicos bohemios que rayan la pintura de los solemnes juristas, un rol categórico: Voz de los que no tenían voz, faro guía para que navegaran los faluchos en la noche.
Por justo dieciséis los poetas se la tomaron en serio…Sesionaron por largos manteles clandestinos, concertaron madrugadas y epitafios.
Claro que hubo algunos que prefirieron alardear de herméticos: se tragaron los gritos, se excusaron con crisoles modernistas…
Otros, usando largas botas para el barro, se construyeron palafitos y como los canarios cantaron dulcemente desde sus jaulas…
Pero, los más persistieron. Se pusieron a pintar murallas. Algunos, exiliados, optaron por sesudos análisis sin tiempo y quedaron anclados al dolor de una partida.
Pero, los más, se volcaron a cabezazos, a pura tinta y brocha gorda contra los túneles convivientes…
Fue por dieciséis, acaso menos, los poetas nunca pintaron sus cara, fueron dramaturgos de lo cotidiano. Espartanos gladiadores de la palabra.
Todos ellos, escribiendo, actuando, cantando, grabando o esculpiendo, pintando, gritando o murmurando…También vociferaron. Era la tarea social que les imponían
Y gritaron fuerte. Se tomaron en serio ser voz de los que no tenían voz. Todos ellos estuvieron, a su modo, dándose de codazos para ser vanguardistas. Pero la mayoría, al fin y al cabo en la misma línea…
Se la creyeron: faros. Con la soledad a cuestas como todos los faros. Con rompientes a cada verso, como en todos los faros. Dando a luz esporádicamente, como todos los faros.
Sin pretender avisos luminosos para ayudar al gasto de energía, así son los faros... Todavía, al menos, nadie ha publicitado diet cola en los faros.
Poetas, faros, iluminando a tientas los apagones…Y ellos se la creyeron…
Pero, justo a la salida, con la garganta ronda, faltando varios, ignorados, dispersos, sin la más mínima antología, los poetas creyeron que el gran eco de todas las voces les respondería. Que manaría de las montañas una respuesta casi absoluta: el eco rompiendo los tímpanos de las cansadas ciudades.
Esperaron, esperaron. En vano reposaron sus espaldas sobre los muros que quedaban. Nada se oía, nadie respondía. Sólo empezaron a ver las multitudes, sólo percibieron algunos abrazos, unas pocas lágrimas.
Y, luego, las carreras, las bolsas plásticas de las liquidaciones y el silencio.
Todos pasaron de largo, los escaparates repletos de testimonios se pusieron amarillos. Los trabajadores del arte quedaron cesantes, cambiando afiliados de aefepé en aefepé.
No los antologó nadie, los discursos perdieron vigencia. Resultó demodé tanta nostalgia.
Los silenciosos burócratas de siempre, con su amnésica mirada, archivaron los dieciséis, como si nada.
¡Lástima! Lástima que los poetas se la tomaran tan a pecho.
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Poeta
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No me mueve, mi DIOS, para quererte el cielo que me tienes prometido ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. TÚ me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en esa cruz y escarnecido muéveme ver tu cuerpo tan herido muévenme tus afrentas y tu muerte, muéveme al fin tu amor; y en tal manera, que aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno te temiera: no me tienes que dar porque te quiera, porque aunque lo que espero, no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera. Autor: San Francisco Xavier delfin
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Poeta
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Plutón ha sido degradado. Gira en torno a una luna que lo supera. Plutón se ha enamorado pierde el rumbo. Plutón perdió el crédito: no tiene agua, no ofrece garantías Plutón cayó en Dicom
El planeta del Principito ha ocupado el lugar de Plutón Marte anduvo cerca pero nadie lo vio Esperaré con paciencia por los próximos seis siglos Ahora la lucha social es por Plutón.
A Plutón le formatearon su historial ha sido sancionado al olvido Publíquese y archívese Plutón ha pasado a la clandestinidad estelar.
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Poeta
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No coquetees, mujer, es riesgo virtual
Apareces musitante, te saludan mis silencios
Cantos gregorianos disparan tus mensajes apasionados
Del fragor de tu voz, esclavo
Dejarás de ser mi fantasía azul
Pensaba que el insomnio sería alternativa
Cultivaré pétalos de ensueño para regalártelos
Sé que en alguna esquina, estarás
Entonces, los preámbulos morirán en fuego
Maldeciré el instante de tu adiós.
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Poeta
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Orquídea negra pediste como espejo de tus penas. Ni orquídea, ni amor, ni nada, olvidarme es tu quimera.
Apenas supo mi piel distraerse por tus llantos, Apenas, quizás, si hurté pasiones a tu quebranto.
Ni orquídea negra, ni nada, despechos acumulados, como negrura de vino mi desamor fue llagando.
A solas con tu rencor, con el pecho deshojado, morena sangras, orquídea. No habrá perdón, no habrá nada.
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Poeta
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En la piel siento vergüenza En los ojos desconfianza En mis manos escondidas sólo siento la distancia.
Soy espejo del decenio, disfrazado de formal Voy mostrando la sonrisa, maniquí de bulevar
Evitando invitaciones, con temores de invitar, restringiendo confidencias, un espécimen normal
Deambulo en mis ciudades al redoble del terror, rehuyendo las miradas oscuro depredador
Encogido en mis pretinas, enclaustrado caracol, disimulo mis espantos, amable componedor
Y me alergian los bullicios Y le escapo a su canción, han logrado transformarme en gentil consumidor
Y al pensar lo hago despacio, me censuro imaginar… ¡Cuánto cuesta sacudirse la doblez espiritual!
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Poeta
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