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Y cubrirá al bello recuerdo, el manto del cruel olvido. Serán fríos los amaneceres y sombríos los rojos atardeceres, y en la nube de la ausencia..., llegará el olvido.
Te marcharás muy lejos, y de los días felices, solo quedarán los ecos.
Se secarán mis labios, sin la lluvia fresca de tus besos.
A ti, por mi, te llegará el olvido.....
Mientras yo por ti, muero porque no te olvido.....!!!
Claudia Alhelí Castillo 09-02-11
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Poeta
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Ante el altar juramos para siempre con el corazón colmado de ilusiones los amigos, las sonrisas y la felicidad, pletóricos del dichoso amor.
¡Grande fue el juramento aquel!… que a Dios pusimos de testigo sin embargo el caprichoso amor... voló dejándome las manos rotas y vacío el corazón. ¿Y qué tal si volvieras? ¡Te amaría más que nunca! Pero no vas a volver, porque el polvo del camino ya tus huellas van perdiendo. Desencadenados los pasos vagan… mas los yerros no se pueden corregir, más distancia cada día entre los dos en caminos encontrados que nos llevan al olvido.
Delalma Lunes, 31 de enero de 2011
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Poeta
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De ti hoy sólo tengo las manos vacías, el recuerdo de tu pelo y una sombra en la pared. Como la arena de la playa que en mis manos se desgrana, tu evocada presencia, de mi mente, se aleja lentamente… La estrella que vestía de besos y de sueños en cada anochecer, colmando de amores y de flores… me ha dejado, sin aroma y sin calor, de su nívea tez. Antes que el invierno llegue, como las migrantes grullas abandoné mi morada… ¡Te encontré y la pasión en ti! Dirás que no es amor el que me diste que sólo fue un estar y nada más, que pasaste cinco años de tu vida alegrándome la mía. Tendrás que decir también… ¡Quién te enseñó a besar! ¡Y quién el dueño… de los albores de tus primaveras! Flores que en mis manos de su tersura me regocijé, y de sus olores, todos… como un loco disfruté Hoy me sobra el tiempo y en dulce agonía vivo contemplando lo que por casualidad tu me dejaras… una sombra en la pared. Delalma
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Poeta
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MIS ABUELOS…
...Pase la frontera de Mexicali Baja California, para llegar a Calexico California en donde vi, la luz por vez primera, y busque una de las calles más antiguas, de la ciudad para ver, de nuevo la clásica casa estilo california en la cual, pase mi infancia, siempre rodeada de amor.
Entre y me dirigí, con paso lento hacia la huerta y escuche en mi recuerdo El ronronear de los gatos, y ahí aun, erguido el grande y viejo eucalipto en mi nostalgia…cerré los ojos y pude visualizar aquel añorado columpio que colgaba de sus ramas.
Que mi abuelo con tanto amor, fabricara un día para mi en el que paseaba… con la ayuda de el aun recuerdo, cuando entre risas y gritos decía…¡¡¡Dale más alto y fuerte abuelito!!!...
Que me gusta sentir, el sol y el aire en mi cara con el fresco aroma a jazmín… aun con mis ojos cerrados, pude guiar mis pasos caminando entre los naranjos, mientras sus flores caían sobre mí
De pronto, escuche que alguien me llamaba era mi abuela, que me abría sus brazos, mientras los míos pequeños rodeaban su cuello…ella me estrechaba contra su pecho susurrándome al oído que había hecho, un pastel para mí.
Enseguida, abrí los ojos y mi llanto no tenia consuelo subí la mirada al cielo, y le pedí a Dios, que a mis abuelos los tenga en su santa gloria, que yo egoístamente los atrape, para siempre en el fondo de mí ser.
HISTORIAMILAGRO
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Poeta
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Esto nunca lo esperamos pero llega… ciertamente desarmados nos sorprende soterrado sentimiento o sombra silente unos dicen que es amor, otros que la muerte.
Cardos y ortigas mitigan hoy mi atardecer las rosas de otros tiempos, sólo espinas me dejaron y esas cartas, de jazmines y azahares perfumadas en el fondo del baúl, sus hojas, como flores marchitaron. sin ti la vida es nada, todo es inhiesto, muerto; iridiscente la luna aun sonríe con rayos verticales, obtusos, fríos, como si helara a la gente la noche se hace densa y también la mente. Voy arribando nocturno a la estación donde ya, nada tiene sentido un hato de recuerdos, envuelto en amasijo son avíos míos, para el resto del camino. Delalma
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Poeta
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Ensombrecida mi sonrisa ante el adiós inevitable sólo el alma en conversa me dice que ya es hora, tácito convenio que tomé yo con la vida en mi paso por ésta, de quimeras llena, se esfuma. Rompo en infeliz quebranto recordando tu alegría la voz en la garganta con tu nombre se me quiebra; es que no concibo una mayor tristeza que partir en soledad, porque a nadie le interesa. El sol como un cuchillo atraviesa el horizonte el mar moviéndose en estertores de muerte… tiñe con su sangre el amor de amores lleno y lo aplasta en lo más hondo del olvido. ¿Dónde están las antiguas primaveras… el verde de los campos y el perfume de las flores? Se fue la florescencia, llevose la poesía los besos y los labios, de aquella que me quería.
Delalma
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Poeta
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Por la tarde, cuando el día muere sin querer una lágrima asoma a mis ojos, es ahí cuando más te recuerdo y en mi pecho mueren las ilusiones. Aquel caminito que hicimos sendero… sufre el dolor de pisadas ajenas y marchitan al borde los alhelíes extrañando tu canto y el verso primero. Aquel olivo que su sombra nos diera cubre sus grietas con las madreselvas, ¡Pensar que grabamos allí nuestros nombres… cuando lozana su piel… las cubría! En sus ramas ya secas, los pajarillos cantores sus trinos, no se atreven a dar… vuelve el viento buscando tu aroma aquel que ni las flores le pueden brindar. De aquellas aves primeras que con cariño cuidaras sólo los nidos vacíos, fríos quedaron… volaron quién sabe, quizás a tu lado espero te hablen de mí y de mi penar.
Delalama
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Poeta
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Ya es madrugada y sigo esperando el frio no afecta, el sueño es nada… mi corazón no descansa aguardando a mi amada quizás con otro descansa, pero por mí… llora en su almohada. Delalma
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Poeta
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Se fueron los años, como el agua dejando sueños confusos, inconclusos, palabras que no se dijeron, por orgullo esas que ahora duelen y hieren. Sin preguntas ni despedidas como sombras nos marchamos, perdidos en el laberinto de la vida cada cual por su camino. Apagadas quedaron las risas, las alegrías y esos grandes juramentos que al pie de una ermita prometiéramos cumplirlos. Recuerdos como densos nubarrones recorren ahora el cielo y no me dejan verte, ¿será que te has marchado para siempre? o tal vez como yo, piensas en volver… La noche se ve clara, la luna a intermitencias aparece eso sí, no hay estrellas en el cielo que brillen, como brillas tú. El viento me trae una vieja canción... aquella que me cantabas, cuando me querías; descansando tu cabeza en mi regazo, te acariciaba; enamorada, me besabas. ¡Con una ramita de ortiga!... golpeo mi piel para ver si no es más que un mal sueño las puitas que tengo que arrancarme luego me vuelven a la realidad. Tus mohines, tu forma de ser, tu amor… no lo quiero admitir, pero te extraño tu frescura al hablar, tu caminar… mira… ¡Hasta tú sombra extraño! Delalma
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Poeta
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MADRE
Madre en la dulce romance de mi juventud Fraguo mi sueño Con amor maternal clavaste en mi pecho La agudeza de su experiencia Madre, imploraste para mi suerte Infinitas bendiciones, sin fin de conspicuos anhelos Y la mejor de las suertes Y al final rezaste con estas palabras, Dejad en mi pecho tu añoranza, Inclinad en mi amor tu soledad Ofrenda tu lucha en mi dulce regazo Los días, semanas, meses y años se extendieron Desde entonces, Soles dantescos, lunas pavorosas Vapulean mi soledad Los pensamientos ladran y como en el Campo santo fenecen llenas de melancolías La distancia murmura sueños nefastos Liras copiosas cantan nostalgias Madre, hoy mas que nunca te extraño y la soledad me abruma, Hoy tan solo puedo suplicar al todo poderoso que siempre te de salud Madre querida, dios te bendiga.
Con cariño, Esteban
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Poeta
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