Poemas de desamor :  Nada eres.
Ya no eres ni llanto, ni risa,
ni estrella,ni verso ni canto,
ya ni siquiera mi quebranto,
ni el trozo de pan que precisa.

¿Que de tus alas mariposa?
hoy te las ha roto la brisa,
ya ni vuelo que se improvisa
ni agitación tan imperiosa.
Poeta

Poemas de esperanza :  A UN POETA
Toma poeta,
que tu pluma ardiente
se llene de inspiración;
y que la luz de tu mente,
bañe este mundo inerte
al númen de tu canción.
Brote de tu pluma,cual luz de dia
frases de fuego y armonía,
al verso de tu fe.
La poesia soy...y de la magia mia
lauros para la tuya arrancaré.
Poeta

Poemas de amor :  El amor se llama mujer.
¡Oh ven a mis brazos,
yo soy el amor,
mis mieles arrebatan,
mi alma tambien...
acercame la tuya,
mi deleite apura,
en mi fuente aplaca tu sed.
Bebe la copa de balsámicas flores,
gaudeamus es la vida...es el placer,
que importa que mueras de amores,
la vida es un beso...y yo soy mujer.
Poeta

Poemas de tristeza :  Ausente de ti
Ausente de ti
Esperar por ti sabia decisión
me hizo entender que duele el amor,
sin poder hablar ni poder gritar en este corazón,
condenado a vivir una necedad sin ningún valor.

Por tu amor lloré en la desesperación
muriendo por ti, cruento fue el dolor, conmigo acabó,
pero no escuchaste la dolorosa aflicción
ausente de ti el fulgor del alma apagó.

No existe traición cuando no hay amor,
en la adversidad llegó otro corazón
dispuesto a luchar, quien curó el dolor
prendida de mí con nueva ilusión.

Serena y sensible tocabas mi ser
le diste abrigo y consuelo a quien no tuvo amor,
como tenue luz brillas en la oscuridad de mi padecer.
¡Cuánta falsedad tiene el desamor!

Esperar por ti fue una ansiedad pagana
sufragué bien caro este inmenso error,
no me daba cuenta de que un alma cercana
esperaba por mí para darme amor.

Julio Medina
6 de julio del 2011





Poeta

Poemas eroticos :  POEMA CARNAL
Recorreré todo tu cuerpo sin prisas,
mientras corre en el reloj las horas,
quiero tener todas tus delicias,
al contacto de caricias turbadoras.
Beberé todos los jugos de tu sexo,
en pasional entrega que provoca,
en ese espacio entre cóncavo y convexo
de placeres se llenará mi boca.
Déjame penetrar tu cavidad,
deseo que esta noche seas mia,
escribiré en ti un poema carnal,
un poema de pasión:de mi autoria.
Poeta

Prosas poéticas :  Durísimo.
Durísimo.

Paseaba desnudo por la luna. Heliotropos blancos, de plata, le llegaban a las caderas. Un leve viento glaciar y cálido a la vez, inexistente, no levantaba ni una minúscula nota de polvo, pero le acariciaba la espalda y el pecho, y le daba en la frente, y se le metía en los ojos haciéndoselos brillar lacrimosos. La larga extensión de cenizas blancas, diamantinas, le invitaba a tirarse en la arena, a fundirse con ella, con el polvo de la luna, sonaban diapasones reverberantes de plata pura, diamantinos, ácidos, líricos, dulcísimos, melosísimos, arriba el cielo era negro como una inmensa pantera, con la imagen azul de la tierra como un enorme balón de futbol. El andaba desnudo por la luna, espalda ancha, hombros robustos, falo ejemplar, nalgas redondas, cuello de rinoceronte, cintura de avispa, brazos capaces de descoyuntar toros. Blanco como la nieve era, tatuado de perlas de rocío plateado, esmaltado en plata. El frío era tan espeso como un cuchillo árabe, de mango de nácar blanco, con un topacio amarillo y ámbar en su extremo. El frío era como una copa de aguardiente dulce, un colapso de bandoneones ronroneantes, como una tarde de otoño con lluvia. La luna estaba blanca y nívea, como una salina de Cádiz, reverberando cristales, como una singular orilla de río, como si toda ella fuera un inmenso azucarero, oh nieve ¿cuándo te fundirás para convertirte en piscina?.. La luna era un cisne de plata y mármol, el ala de un arcángel, una gigantesca cucharada de sal. Sonaban ónices y turquesas en las notas de limón amarillo y el piano desplegaba un vuelo de colibríes argentinos, con el pico azul y violeta y los ojos verdísimos. En cada nota, una aguamarina, y en cada aguamarina un pitufo azul, un selenita gris, con dos cuernecillos dorados, y en la melodía un oasis en medio del desierto, azul sobre una arena de oro, terriblemente caliente, y siete pavos reales, uno por cada color del arcoiris. Blanca era la luna, y brillante, toda ella de nácar y de nieve, con leves toques grises de ceniza de tabaco. El estaba desnudo en la luna, y cortó un heliotropo níveo, del que brotó una savia blanca, que olía a madreselva, y luego se acercó al recodo de un cráter. En el recodo diez muchachos blancos y desnudos se entregaban a todo tipo de caricias, se besaban, se penetraban, se mordían, se acariciaban, se desollaban, se mordían, y se volvían a besar, sonrientes, extasiados, veloces, suaves, duros, nacarinos y aceitosos, totalmente depravados, jóvenes como un arroyo, y despiadados como los tigres de bengala. Se entregaban con lilas en los ojos, y se estragaban, se azotaban con leves cardos blancos, y sobre las espaldas brotaban leves chispas de rubíes pequeñísimos, y volvían a fornicar, sin parar, unos con otros, voluptuosos tal estatuas de alabastro. Grandes cojines dorados sobre la harina selénica, jarrones llenos de hielo picado, pipas para fumar opio, helechos negros y grises entre almohadones de seda de oro, gatos de ángora, orquídeas negras, grises, exuberantes, belcebuícas. Fornicaban los muchachos, entre ellos, se chupaban las vergas, una y otra vez, se comían las orejas, entrechocaban las lenguas, como moluscos rosas húmedos, se lamían los esfínteres anales, y procedían luego a la penetración, durísima, sensual, lenta, rápida, dionisiaca, bebían de cálices de plata batidos de helado de coco, se chupaban los penes con las bocas llenas de batido, se desmayaban en orgasmos multiples, se mordían las nueces del cuello. Cisnes. El muchacho, oculto tras el cráter, todo él una pira de fuego, se consumía de deseo observando a aquellos incubos de la luna, a aquellos arcángeles de nácar, blanquísimos como la harina, posesos de una bacanal de nieve. Sobre un cojín amarillo, un Apolo dorado, con brillantina áurea, se acariciaba su serpiente, abandonado al placer, y la anaconda era durísima como una barra de hierro. Le vieron, se sonrieron, le llamaron, le hicieron un gesto con la mano, le dijeron: Ven. Con una sonrisa de mediodía en la boca. Le dijeron: Ven, Ven, Ven. Le miraron, se lamieron las bocas de nuevo, y le volvieron a decir: Ven. Un gran arpegio de diapasón azul estremeció la espalda del muchacho, franqueó la barrera. Le rodearon, le obsequiaron besos y abrazos, le mordieron el cuello y la oreja derecha, le dieron un gran beso en la boca, y el muchacho más bello de todos, de ojos azules y cabello rizado, se arrodilló ante él y se metió su pene en la boca, como una oración a un Dios de pecado. Luego, abandonado como un naufrago extenuado, se dejó llevar por las olas y las serpientes, acariciado por veinte manos, lamido por cinco bocas a la vez, crucificado una y otra vez en una cruz de deleite, penetrado, manchado, esclavizado, sorbido, hasta que el sueño y el placer se apoderaron de él, varias veces, hasta el agotamiento. Los acordes de armonios dulcificaron la suave tortura a la que fue sometido, y cuando el dolor empezó a instalarse en su cuerpo la orgía cesó.

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Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Poeta

Poemas de introspectíon :  ¿Dónde te ves esta noche Silueta?
¿Dónde te ves esta noche Silueta?
En el infinito del cielo, caminando.
Tras rejas de castigo,
sin luz ni abrigo, llorando.
En el útero del tiempo,
en posición fetal, dormitando.
En frente del mar,
corazón muerto, soñando.
En la horca del espacio,
la imagen del amor, cortando.
En el aislamiento del silencio,
de mi enemiga presencia, fugando.
En el dolor de la depresión,
las fuerzas internas, desplomando.
En el manicomio,
meciendo mi cuerpo, delirando.
En el costado de un ataúd,
yacida sin vida, descansando.
Poeta

Poemas de desamor :  Rompecabezas del desamor
Hoy el rompecorazones está completo,
días pasaron para armar mil piezas sueltas.
Un enigma hacía del tiempo un tormento,
la revelación fue cacería de mariposas.

Cien piezas... tu corazón enamorado
se desborda cuando la nombras.
Trescientas piezas… tu alma promete
amarla y respetarla sin barreras.

Quinientas piezas… tu razón no concibe
la vida sin ella, es tu princesa.
Setecientas piezas… casi estoy segura
que soy de tu amor la dueña.

Novecientas piezas… las formas declaran
que llevas mi nombre por estandarte.
Mil piezas…fui rea de usurpación
por un instante, no es de mi silueta la imagen.
Poeta

Poemas de desamor :  ¿Dónde estan mis sentimientos?
¿Dónde están mis sentimientos por ti
cuando quiero escribirte poesía?
¿Dónde encuentro las palabras justas
que expresen lo que deseo?
¿Cómo pedirle al pensamiento
que me descubra su misterio?
¿Cómo insinuarle al corazón
que me deje ver lo que guarda dentro?


¿Dónde están mis sentimientos por ti
cuando quiero cantarlos?
¿Cómo creo la melodía
que me demuestre a mi mismo
que te quiero?
que no es mentira lo que creo,
que no es un juego lo que siento,
que es cierto lo que profeso.


¿Dónde están mis sentimientos por ti
cuando quiero contarlos a todo el mundo?
¿Cómo pronunciar las palabras que
atadas a mi mismo están y
no pueden escapar como paloma al viento?
¿Dónde están, dónde están mis sentimientos?


¿Dónde están mis sentimientos por ti
cuando me haces feliz?
¿Cómo mostrar el agradecimiento
de mi ser contento
por tan dulces momentos
que me regalas todo el tiempo?


¿Dónde están mis sentimientos por ti
cuando quiero soñarte?
¿Cómo suplicarle a mi inconsciente
que tenga tu imagen presente
para tenerte siempre,
para nunca perderte.
¿Dónde están, dónde están mis sentimientos?
Poeta

Frases y pensamientos :  PODRIAS SER TU

En la avenida de una finca, una niña lloraba, prendiendo con sus bracitos el padre, que harto de tanto oír, salió del coche, para pegar a su madre. Ella solo decía: Papá tiene penita de mi, una lluvia que no se vía, la mojaba, en la noche oscura y adelantada en la hora.
La niña sofría, sin entender, nada de lo que pasaba, vía a su Madre, llorando, en combinación, llena de encajes de color negro sentada en el patio, con la lluvia siempre presente mojándola.
La pobre niña, miraba, ni se daba cuenta del tamaño de su dolor, tendría cuatro, cinco años, no más.
Cuando sentada a mesa, a comer, servida por empleadas, de un momento al otro, empezaba la discusión, entre sus padres. No había festividad sin tremendas palabras y gritos, desde la Navidad, hasta carnavales.
La niña, empezó a aislarse, sus ojos grandes, aprendieran a no dejar entrar las imagines, a su interior huía, para junto de sus mascotas, perros y gatos, y juntos iban para casa de los caseros.
Allí estaba bien, ella era muy delgadita, tenía la piel tiznada del sol, el un hombre pequeño también.
Allí comía una sopa, casi agua, con berzas, arroz y habas. Era buena, un naco de broa, acompañaba las sardinitas, con patatas cocidas, pocas, eran pobres, pero para ella todo era bueno, ni se daba cuenta, de la pobreza que existía.
El padre era bueno, nunca le había pegado, pelo contrario, la cogía en sus hombros y la llevaba mar dentro, jugando con ella.
La niña no entendía el porqué de tanta discusión, nunca vio el padre pegar ni una bofetada en la Madre, entonces, porque gritaba tanto mama?
Había un montón de empleadas, no faltaba nada, vasos de bacará, platos de porcelana de lo más caro, cubiertos de plata, vía a su Mama bien vestida, con sus sombreros sus guantes, muy bonita de verdad que era un regalo mirarla, la niña revoleteaba a su alrededor como mariposa, revoloteando, junto a una bombilla encendida.
La niña con el pasar del tiempo, se fue al colegio de monjas, iba por la mañana y venia al final de la tarde, hasta que un día pidió a su papa para quedar interna así no tenía que estar presente, durante las discusiones.
Hoy esa niña, como pueda, escapa de todos que quieran discutir, no quiere más ver como se transforma la gente, quiere paz, aunque sea olvidada, o rechazada, mejor eso, que oír gritos y malas palabras.
Muchas veces, criticamos a adultos, por gestos o maneras de vivir, sin saber el porqué de su actitud, todo tiene una razón de ser, la niña, sofrió sin darse cuenta, inocente víctima, de celos infundados, de incomprensión de adultos.
Su sufrimiento lo ha comprendido cuando mayor, creo que hoy será una mujer y que seguro no la entenderán, es como una maleta cerrada, nadie sin abrirla sabe su contenido.
Pensemos, un poco siempre antes de hacer juicios de valores de los demás, cada uno es un mundo, cada mundo es distinto, aunque andando para delante lo pasado va atrás y muchas veces se pone a nuestro lado.
Es nuestra fragilidad, el pasado.
El futuro no es nada, mientras no estemos en el.
Oporto, 4 de julio de 2011
Carminha Nieves
Poeta