Poemas :  Recordatorio
¿Fue así?
Ya no lo recuerdo,
pero creo que ayer
escribía sobre la lluvia
que había caído en la noche.
Creo que del frío dije
que se interponía entre
mi pensamiento
y lo que escribía,
como cuando el agua
se nos mete entre los dedos.
Ahora que estoy en pleno sol
me parece difícil
escribir sobre la lluvia;
qué rápido he olvidado
la humedad del espacio.
Hoy que hay sol
ya no sé de qué hablar,
vuelvo a aburrirme
entre tanta claridad.
Deseo recordar
lo que tanto deseo.
Yo sentía que bajo la lluvia
podría volver a escribir
los viejos recuerdos
que no eran otra cosa
que los deseos perdurados.
Ahora que estoy bajo
el sol
¿qué necesito?
Ya no lo recuerdo,
pero este hastío
me hace pensar
que hay algo
que está por darse
sólo como cuando
de los árboles
caen los frutos maduros.
Poeta

Poemas :  DESDE LOS AFECTOS
¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo…
Que nadie establece normas, salvo la vida…
Que la vida sin ciertas normas pierde formas…
Que la forma no se pierde con abrirnos…
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente…
Que no está prohibido amar…
Que también se puede odiar…
Que la agresión porque sí, hiere mucho…
Que las heridas se cierran…
Que las puertas no deben cerrarse…
Que la mayor puerta es el afecto…
Que los afectos, nos definen…
Que definirse no es remar contra la corriente…
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja…
Que negar palabras, es abrir distancias…
Que encontrarse es muy hermoso…
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida…
Que la vida parte del sexo…
Que el por qué de los niños, tiene su por qué…
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad…
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana…
Que nunca está de más agradecer…
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo…
Que nadie quiere estar solo…
Que para no estar solo hay que dar…
Que para dar, debemos recibir antes…
Que para que nos den también hay que saber pedir…
Que saber pedir no es regalarse…
Que regalarse en definitiva no es quererse…
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos…
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo…
Que ayudar es poder alentar y apoyar…
Que adular no es apoyar…
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara…
Que las cosas cara a cara son honestas…
Que nadie es honesto porque no robe…
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo…
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte…
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente…
Que con los oídos se escucha…
Que cuesta ser sensible y no herirse…
Que herirse no es desangrarse…
Que para no ser heridos levantamos muros…
Que sería mejor construir puentes…
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve…
Que volver no implica retroceder…
Que retroceder también puede ser avanzar…
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol…

¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?





Poeta

Poemas de desilusión :  Renuncia irrevocable de mujer
El universo pasa frente mí,
extranjero de mi propia experiencia.
Las escenas de congojas y regocijos,
tienen ahora otras estrellas.

En la arena del reloj, se difuminó
el sentido de pertenencia.
Ni sonrisas, ni amargos sollozos
me aturden en esta sombría plena.

El olvido se burla del pensamiento,
El frio del alma juega con el recuerdo.
La marea subió, no hay más corazones
dibujados en mi playa de ilusión.


Hoy guardo silencio…
por lo que amé y no fue,
por el futuro que cierra sus puertas.
Renuncia irrevocable de mujer.
Poeta

Poemas de esperanza :  ESTRELLAS DEL CIELO
Estrellas del cielo
caen de su nido.
Estrellas del cielo
caen con su suave silbido.
Pequeñas estrellas del cielo
me miran con sus ojos
brillantes y parpadeantes.
Pequeñas estrellas del cielo
son recogidas en un lugar sombrío,
un bosque en el que lo que se oye es
de la muerte ese sonido.
Pequeñas estrellas del cielo
acurrucadas en un rincón
apenas deslumbran
pero al menos las puedo yo ver.
Pequeñas estrellas del cielo se sostienen
por la fuerza de la gavedad
pero aun así
vivo con el miedo de que caigan aquí.
Pequeñas estrellas del cielo
veo desde mi ventana
que tan lejos del cielo está.
Pequeñas estrellas del cielo
ya no caen más
allí se quedarán
hasta que las vueva yo a encontrar


Poeta

Poemas de tristeza :  te quise pero no
te quise pero no
ya fue tu amor
que de la felicidad paso al dolor
no me demostraste tu amor
solo tu interes
te quise pero no
eres una oscura lluvia de tristeza
volveras?no lo creo
tu amor fue solo dolor
chau
Poeta

Frases y pensamientos :  ENGAÑADA? NO.

Las sonrisas, ya no me engañan, por tras hay mucha hipocresía, falsedad, dicen lo que no piensan, piensan que me engañan.
Hay cosas, mínimas, que dicen mucho, por eso cada día me callo más, menos saben de mi vida, pueden continuar a sonreír, lo que no miran es el mío, cerré mi cara, poco o nada me importan, quiero privacidad, mi vida y mis sueños.
Que importa, que se ofrezcan para llevarme, a la peluquería, o que me besen, nada.
Es una escena, viven en un palco a su medida, yo vivo la realidad, nuda y cruda, por eso, trampas para mí no merece la pena.
En la vida se tiene de elegir mucha cosa, no podemos tener todo, por eso, mi consejo, dejen de hacer de cuenta, que está todo bien, cuando sabéis perfectamente, que estáis esperando que desista, de mi futuro.
Si fuera vosotros, empezaba a buscar otro sitio y otra vida, esta que tenéis, se está terminando, aun tenéis una opción, dejar de tener miedo de seres frontales y terminar con el miedo de alguien que hace chantaje emocional.
Pena, mucha. Nada puedo hacer, quiero y voy a ir para delante, con lo que quiero, para mí.
Pido perdón, pero no perdono, lo que hacéis.
Sé que es un poco tarde, para tener este inmenso amor, se que los mas jóvenes, piensan que no tengo edad y también sé que no tienen razón.
Si la pasión empieza, por nuestra manera de ser, de pensar, es solida, no es física, por eso estamos tan unidos.
Empezamos por querer a nuestras almas, a los sentimientos, fue reciproco, por eso somos felices, si somos!
Fue tarde, si pero intensa, somos mayores y niños, jugamos, corriendo por la acera somos inseparables por el hombre, solo Dios lo podrá hacer.
El brillo de tus ojos como farolas, encadenan los míos, brillan los míos encadenan los tuyos todo desaparece alrededor, el mundo es nuestro.
Tarde, si, pero merece la pena amar como nos amamos.
Quiero tu mano en la mía, como quieres la mía en la tuya.
Por eso, ninguna sonrisa, me traicionará, ni hipocresía, piso firme, no resbalo, en vuestras vueltas, para me hacer caer.
Laberinto de confusiones, en las mentes, que no tienen el dote de saber entender, a los que aman.
Oporto, 11 de Julio de 2011
Carminha Nieves

Poeta

Sonetos :  La vida mia.
Miré un solo instante la vida mía,
y vi sus cimientos desmoronados,
sus muros viejos,de vivir cansados,
que ni arquitecto renovar podría.

Su jardín deshecho,la fuente vacia,
los nudos de tristeza desatados,
aquellos rincones de alegría,aislados,
y un hado de muerte,por doquier habia.

Miré mi casa tan abandonada,
y en triste llanto regué sus despojos,
de su fuerte sostén no queda nada.

Vencido estoy,mi tumba esta labrada,
y de lágrimas,no dan más mis ojos,
ya mi casa no podrá ser salvada.
Poeta

Poemas :  UN DESEO
Desnudo ante el mundo

convertido en nieve y brisa,

quedé sólo como una hoja seca

que se la lleva la corriente,

dolor que palpita en el alma,

ya no hay remedio

y me encuentro extraviado entre tanta gente,

nos separan vacios del tiempo que se fue,

mis ven ojos la nada

y no te vislumbran,

tan solo hay un deseo imploró al cielo

¡Ay¡ sin tan solo pudiera verte.
Poeta

Poemas :  Hilos de muerte


Sientes que la vida, construida de sueños por cumplir

y forjada de divino material,

va quedando prisionera entre finísimos hilos de muerte,

que se van retorciendo como sombras en macabra danza.



Sientes que nada importan los pasados, - ya se olvidaron-;

que desaparecieron los futuros… que se perdieron;

que el presente no te pertenece… que lo robaron;

y que la vida, toda, cabe en el soplo del instante.



Te aferras al silencio buscando en él una respuesta,

que dé sentido a tanto sufrimiento;

y el silencio te responde con su palabra que todo lo llena,

palabra que sólo tu entiendes y que se esconde en el

mundo del vacío y de la nada.



Un mirada a todo lo que fue,

un murmullo de rabia contenida,

un momento para sentir lo que mañana extraño será,

una ilusión a la que amarrarte

donde tranquilo y sereno poder abandonarte.





(jpellicer)

Poeta

Prosas poéticas :  ¡¡¡¡Maldito seas José Fernando¡¡¡¡¡. y, el Burdel.
¡¡¡Maldito seas José Fernando¡¡¡.

Gruesos cordobanes de cuero repujado ocultan azulejos verdes, azules, dorados, hasta la altura de las cenefas, con grabados jeroglíficos de plata y púrpura. Sobre un piano de nácar Namibia desnuda tiene el cuello de un cisne negro rodeado de granates, brillan las joyas chispeantes, rutilantes, líricas. Ella, Namibia, tiene los ojos como las maldiciones, su escorzo es el de la garza negra. En el piano, desnuda, parece una pantera con una gargantilla de rubíes. En el mismo piano Tasuko Sumori, perla del arrecife, toca las danzas españolas de Granados, surgen libélulas de cristal del artefacto y la caja de música resuena con un ruiseñor por dentro. Tasuko Sumori tiene los ojos azules, y en sus pupilas lilas hay un cielo nipón constelado de nubes negras. Hay cigüeñas que huyen en sus ojos azules y sus manos son blancas y amarillas como el marfil. Rosa María, en bragas rosas, es como una paloma en un nido amarillo, lleva una orquídea en el pelo y parece somnolienta, sueña acaso con colibríes verdes que liban de hibiscos amarillos en un sueño de ópalos y turquesas, rodeada de almendros y tilos. Los cojines son de seda de oro, los sillones son de terciopelo granate. Por encima de las cenefas, Judith y Holofernes, en un cuadro, descubren una victoria de Sión, Holofernes muestra su cabeza cortada con una mueca de angustia, en sus labios crecen lúpulos amarillos y amargos. Eva Luna está desnuda y se abanica con un plumón de pavo real, lleva un único zarcillo con un jade verde translucido engarzado en un cisne. Cien ojos azules la contemplan, y el sudor en sus senos brilla como el ámbar. Francisca se mira en un espejo dorado y se espolvorea en la mejilla blanca una crema rosa, sus labios son fucsias y tienen una gota de miel. Da vueltas y vueltas el marco del espejo, y éste brilla bajo la lámpara de araña, que deslumbra. A su lado Adelaida, desnuda, toma un frasco con perfume, un spray con una pera de goma verde, y se rocía la colonia en el cuello. Su cuello es un arabesco y un nardo, tiene un collar de esmeraldas que le aprieta la garganta y cae hacia los pechos brillando como el Guadalquivir en Córdoba. Federica lee un libro de pornografía, sus uñas de gata en celo pasan las páginas con los eróticos grabados, hay un Apolo rubio víctima de Sodoma en sus hojas, y un rayo de luz atraviesa una vidriera de cristales azules. Carla, con un lunar en el pecho, lee en cambio en un catecismo los sermones de Antonio de Guevara, hay en sus ojos verdes un manantial de jacintos rojos y en sus labios implorantes las rosas han descubierto, exóticas, su jardín predilecto. Tiene un Yorkshire pequeñito en su regazo, dormido, todo él de algodón. En un jarrón de alabastro cuatro rosas níveas exhalan mariposas de alcanfor sublime. En un brasero los rubíes furiosos queman semillas de alucema y hojas de menta. Conchita escribe en su escritorio de ébano un poema sobre la Atlántida, tiene la pluma de águila el cálamo marrón, la moja sobre un frasco de tinta que brilla como sus ojos, su melodía tiene cariátides gigantescas y atlantes de granito, majestuosas balaustradas y frontispicios de ángeles esbeltos, dragones mitológicos y espejos que lanzan rayos, y una hecatombe que derriba muros ciclópeos. Está desnuda y parece una luna en forma de serpiente, blanca y marmórea.

Un reloj de arena de oro acaba de soltar su último grano, es un reloj de platino con un diosesillo Dagón esculpido. Ernesta le da la vuelta y lanza al aire un suspiro. Su boca entreabierta tiene los labios marrones y su cabello es tan rubio como el oro, molesta la vista, vestida de seda roja borda en un pañuelo un clavel azul. Josefa desnuda se entretiene en un solitario y el As de diamantes se refleja en el espejo granate de sus labios, en sus ojos la noche oculta demonios fantásticos que cazan tigres de fuego y bailan sobre brasas verdes. Y apareciendo por la puerta, toda envuelta en armiño, Nieves, ¡¡¡oh cisne, oh arcángel, oh lirio¡¡¡, arroja un guante al suelo enfadada. ¡¡¡Maldito seas , José Fernando¡¡¡¡. Y el piano deja de sonar.

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Francisco Antonio Ruiz Caballero.


El Burdel.

El Burdel tiene las paredes de café con leche, aunque cuatro grandes candelabros de oro le adornan lo ruín. Y una gran lámpara en el techo ilumina el salón, con sus sillones de armiño amarillo. Sobre un gran brasero de bronce los rubíes enfurecidos parecen los dientes de un dragón rabioso. Se queman semillas de alucema e incienso. En una mesa un jarrón chino. ¿Qué escena se dibuja en él?, cuatro pescadores sacan con una red de oro un pez espada que hiere a uno de ellos en un brazo. Hay una gota carmesí en una camisa arremangada. Y la mar se bambolea en olas espumosas. Sobre el jarrón una gran hortensia rosa, con un millón de pétalos secos. De la mesa cae un mantel que llega al suelo. En los sofás, las putas. Desnudas y cubiertas de polvo de oro. Doradas. Rapadas al cero, sin cabellos. Pero doradas. Salvo en el antifaz que cubre los ojos, que es de color azul. Está Trinidad, de grandes pechos y lengua viperina, conoce por su nombre los venenos y su lengua es sucia como todos los falos que ha lamido. Sabe insultar. Se ha defecado diez veces en el sombrero del último cliente, que no dió propina. Le mentó a la madre por los cuernos del padre antes de lanzar un espantoso gargajo amarillo al brasero. Se contonea como una serpiente y es la endemoniada hermosa como las cimas del Himalaya. Qué pechos tiene la buena serrana, capaces de amamantar a cien mil legionarios sedientos. Y en sus opulentos muslos de oro, la cripta de su sexo depilado exige un cohombro marino eternamente erecto. Sobre un Piano verde, dorada como un poniente Concha la Peruana sostiene una copa de anís en la mano. La llaman la Peruana, pero nació en Cádiz. Jamás visitó Perú. Pero denunció a la policía a un miembro de Sendero Luminoso que se enamoró de ella de visita en España. Llevaba el terrorista cheques por valor de cien millones, y es puta por afición. Su cuenta corriente jamás estuvo en números rojos. Rojos son solo sus labios, que ahora prueban el anís, cuando folla es una hembra que caza tigres, araña las espaldas de los hombres, a los que rodea con sus piernas como un cangrejo, y es una escorpiona mutante cuyos labios son veneno. Hay en sus ojos negros siete panteras rabiosas y su cuerpo es el de un arcángel. ¿cuántas vergas ha bebido esta noche?, todavía ninguna, por eso bebe el anís, porque sus labios están secos y ella cabreada no ha degustado todavía el sabor de un varón. Han sonado en el reloj las tres de la madrugada, y un gran cisne blanco sobre las azoteas vomita su luz enormemente ebrio. Francisca se mira en un espejo. Ayer cocinó conejo. Se encargó de golpearlo, matarlo, desollarlo, y cocinarlo. Qué soberbia es. Rapada al cero parece un cadete americano, lo es, porque es un hombre, pero su culo ha recibido la verga de ochenta muchachos. En realidad se llama José Alberto, y es de Fuentes de Cantos de Arriba. Con quince años mamó su primera polla. Es un gato, o una gata. Pero sufrió un horror durante su circuncisión. Ese día fue como un pájaro al que le hieren el sexo con tijeras. No tiene pechos, es un hombre, pero su culo ha recibido más esperma y vaselina que el contienen los cachalotes en sus gónadas. Qué buen maromo fuera sino fuera puto. Colecciona mariposas. Y nunca bebe vino porque le hace vomitar. Pero es una mujer en la cama, sedienta de deseo. El esclavo absoluto. En su pecho tatuado hay una cruz egipcia. Y sólo folla por dinero. Una belleza endeble que si tuviera navaja sería felina. Dulce María lee una revista del Corazón, en su portada una Infanta de España proclama su divorcio. Tiene un zarcillo en la oreja de oro puro. Repito que todos estos ángeles están rapados y dorados. El polvo de oro los hace exóticos, como extraños pájaros semidemonios. Dulce María es pequeña, traviesa, esconde una libélula en su pecho, y sus tetas, llenas de miel de higuera, conocen el significado del pellizco. Acaba de estar con un cliente, y ha naufragado con él en el Cabo de Hornos. Qué fellatio tan placentera le ha hecho. Por noventa euros. Era un gordo peludo, con bigote mejicano y andares patosos. Que se empeñaba en decirle Mialma, mialma, mialma, mientras le succionaba entero. No ha sido generoso. Ha pagado la tarifa mínima y ella está enfadada. Por eso le acaba de dar una patada al gato. Lee que la Infanta Elena está harta de su marido y ahora mismo es feliz con esa noticia, también ella quisiera degollar hombres y cortarles el pescuezo, como a una gallina roja.

Oh, Ernestina, es tu primera noche y tiemblas. En tus labios hay una amapola virgen, y tus dientes, duros, aun no conocen el misterio de la no mordedura. ¿quién te tomará esta noche por vez primera?. Ya Juán José te robó el Virgo, y Fernando, y Federico, y Carlos, y Adolfo, y Felipe, y Rodrigo, y Enrique, pero nunca lo hiciste por dinero. Tus tetas son hermosas como dos peras inmensas y hay en tu pubis un olor a romero y salvia. Es tu pureza como la de la azucena mustia y en tus ojos la noche y la luna destilan su fría incógnita. Solo un cuadro de Venecia es testigo a estas horas del perfecto crimen que la alcoba esconde.

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Francisco Antonio Ruiz Caballero.
(sin haber estado jamás en un burdel).
Poeta