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Quiero confesar mi crimen. Estrangulo su recuerdo en cada oportunidad, con el silencio como cómplice, asfixio mis miedos, mi necesidad, mi orgullo, como un acto de piedad. Al día siguiente, vacía y sombría, los traigo a la vida.
Quiero confesar mi crimen, quise a quien no me quiso, pienso a quien no me piensa, dejando a mi amor propio de muerte herido.
Soy responsable de alimentar su ego insoportable, soy culpable de ofrecerle más de lo que tengo. Mi crimen es no quererlo, pero no olvidarlo. Mi crimen es ver en él, el fantasma de quien fue. Mi crimen es verlo por quién es y quedarme callada sobre mi cama observando la tormenta destruir todo a su paso. Mirar desde lejos como camina al precipicio con sus ojos vendados, y dejarlo caer, para que no duela para que no exista. Mi crimen es mirar perpleja como se evapora la lluvia sobre mi piel seca. Ver como las rocas destrozan las olas y quedarme inmóvil.
Quiero confesar un crimen, cada día, muere un poco de mi debilidad, y yo, la dejo morir. Mi crimen es ser quien soy, amar profundamente, mi crimen es mi deseo de volver a verte.
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Poeta
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Adicta a tu indiferencia, a tus desplantes, a tus defectos. Soy adicta al tono de tu voz, a lo que no dices. Soy adicta a tu recuerdo, a tu olvido. Soy adicta a perder el control de mis pensamientos, de mis fantasías, de mis miedos. Necesito terapia de besos apasionados, de abrazos interminables. Soy un árbol viejo, que solo sueña con ser trasplantado, ignorando que es demasiado tarde. Soy esa nube viajera que va dejando un poco de lluvia en cada parada, que pronto ha de quedar vacía, y desaparecerá de manera inevitable.
Soy adicta a ti, a tu recuerdo, a tu olvido al tono de tu voz, a lo que no dices. Adicta a sentir lo que no sientes. A ese sol que brilla con fuerza todos los días y todas las noches, para darle brillo a la luna. Soy como el sol y lo detesto quisiera poder brillar donde y cuando quiera dejar de darle mi brillo a la luna, y dárselo a quien yo quiera.
¿Quisiera el sol irse de vacaciones una noche, una vez cada 10 primaveras?
Atrapada en este ciclo monótono, rutinario no puede haber un invierno durante la primavera ni un otoño en el verano. Te regalaría mareas altas durante tu ciclo menguante me alinearía justo detrás de ti ocultándome de la Tierra, ahí, justo detrás de ti. Te regalaría mi felicidad mientras disfruto el embriagante olor de tu cuerpo, mientras te abrazo sin tocarte, y te beso sin los labios rozarte.
Aprovecharía la complicidad de las sombras para enredarme en tu cuerpo y respirarte una última vez, me iría con sigilo, con ternura y con un hueco en mi pecho. Trataría lo imposible, lo inalcanzable te daría mi cariño infalible, mi vida en un instante. Todo mientras tu navegas nuevas aguas y mareas altas y yo me quedo con mi adicción a pensarte, a soñarte, a no entenderte, a no tenerte.
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Poeta
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Tú..
Mi único, eterno y gran amor.. que llenas mi pensamiento.. mi alma, mi vida.. y las dos mitades de mi corazón.. tan grande, que para vestir tu piel.. me faltan besos, que extiendo los brazos.. y no logro alcanzar tu cuello, que, quiero quererte.. y amarte más, no puedo.
Tú..
Mi amanecer.. mi último y primer destello, la sombra de mi árbol.. mi mar, sereno.. mi cárcel, mi libertad.. mi realidad, mi sueño.. la luna, que trato de conquistar.. las estrellas, que iluminan mi cielo.
Tú..
Mi poesía y mi prosa.. mi antes, mi después.. mi luego, las caricias que me llevan a la pasión.. la mirada, en la que conocí el deseo, el cuerpo, en el que he pecado.. y, en el que quiero morir de nuevo, la ternura, que visita mis labios.. cuando mis lágrimas salen de paseo, la brisa, que acaricia mi rostro.. y.. despeina mi pelo, mi primavera, mi otoño.. mi cálido invierno.
Tú..
Mi amor, mi gran amor.. mi eterno, y único amor.. al que quiero querer.. y amarle más, no puedo.
Téura
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Poeta
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¿Qué le pasa a tu piel.. que cuando se acercan mis caricias.. parece huir de ellas, qué le pasa a tu voz.. que entre un te quiero.. y un te echo de menos.. tiembla.. por qué tu mirada se ausenta.. cuando mi mirada la reta, y, cuando mi cuerpo te solicita.. tu cuerpo, no acepta la apuesta.
De qué, me sirve quererte.. si tu corazón, a mi corazón.. no alimenta, si pasa de largo por sus latidos.. sin llamar a la puerta, para qué, estás a mi lado.. sino te siento cerca, si tus abrazos son un invierno.. en el que siempre nieva.
Para qué, quiero tus labios.. si a mi labios no los besan, para qué quiero.. un pasado lleno de promesas, por qué no me hablas de futuro.. a qué excusa te aferras.. dónde está tu pasión.. que ya mi cama no calienta, y esas manos nerviosas.. que con prisa, buscaban mi cremallera.
Déjate de mentiras.. acaso, no te das cuenta.. que tus manos pasan por mi piel.. y, ni siquiera se acercan?.
Téura
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Poeta
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Encierro descartado, pálida lluvia consumista, intrigante.
Como defensa inerte -tu indiferencia.
Encierro infernal, perfecto insumo inacabado.
Recuento discontinuo, pronóstico de un mito terminado.
Excusas, sólo excusas desgarradas...
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
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Poeta
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El destino, se precipita a burlarse de lo establecido, requerimientos –impuntuales…
Múltiples razones como suficientes argumentos, hoy, son nada; ayer, han muerto…
Un antes y dos después –única historia–, conservada en aducidas etiquetas.
Hace tiempo –banales cicatrices...
Sí, a mitades; pero, entera; íntegramente lastimada con la di-solución forzada…
Un pacto de silencio –indiferencia…
Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego
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Poeta
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Tomo mi paraguas cercano a la puerta, Salgo a la calle, la lluvia clara y fresca, Se hace lágrimas, por aquella luna triste, De un día de invierno, cuando tú te fuiste.
Por conrado Augusto Sehmsdorf
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Poeta
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Estoy en mi catre tirado, en este viejo conventillo.La mina que yo tenía, ¡pucha digo!, se me fue con mi vecino.Un día que yo no estaba, la muy malvada le dijo Que no le pasaba un mango, ni pa comprarse un pitillo. ----------------------------------------------- Ahora me encuentro solo, desesperado y mendigo Pensar que esa mina era, lo único que me quedaba.En esta vida esclava, que te pasas trabajando, jugaba Hacer de esposa, pero solo era una rosa, sin colores con espinas ----------------------------------------------- Me paso por ser otario, se llevo toda la guita, que yo guardaba en el colchón.Esos billetes trabajados de lunes a domingos, con tanto sudor, eran para comprarle aquel anillo que tanto me rogó, ahora el vecino la disfruta.Por eso te digo pibe, no te metas con putas, te comerán el corazón.
Por Conrado Augusto Sehmsdorf
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Poeta
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Merezco el fin de los tiempos y de las cosas porque no he respetado las leyes de los otros -¡tantos!- que me rodean.
Merezco cólera y desatino por mi egoísmo disfrazado de virtud y recompensa merecida.
Merezco pudrirme en el trono sobre el que despótico me gobierno.
Merezco, como todos, tener lo que tengo y lo que no tengo.
Merezco tu indiferencia y el dolor obstinado que provoca el desesperado regir que me desespera.
Del libro Programa de mano
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Poeta
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Y recuerdo el doloroso adiós, Sucumbido ante el dolor, Y rendido en la desilusión, Que me dejó este amargo sabor.
Es difícil aceptar, Que otro dulce hola llegará, Que haga esta amargura acabar, Más no olvidar.
La gustosa ilusión la añoro, Consciente de lo que causó, Y la herida que dejó, En nuestro fin impensado.
Si vas a venir ven ya, Dulce hola llega ya, Coincidamos en mi emerger, Y dejemos sueños e ilusiones dejar crecer
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Poeta
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