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¿Que no cante en reo... que pase a degüello la viola encordada de mi inspiración? ¿Que mande a baraja mis musas caneras, mis paicas runfleras, mis pobres malevos y la encrucijada de mi callejón? ¿Que no cante en reo? ¿Que deje el suburbio temeroso y turbio que me vio nacer? ¿Que por qué en el fondo de mi musa brava siempre una garaba abandona al hombre que la quiere tanto para no volver?
¿Que no cante en reo? ¿Que no glose el tajo que de arriba 'bajo le cruza la cara al viejo matón? (que lleva en su hombría la marca tajante que es más denigrante que aquel costurón).
¿Que deje tranquila a la pobre viejita?... ¿Que no haga sonetos para Milonguita que no lo merece por mala y desleal? ¿Que por qué me ocupo de la vieja Lora que es la entregadora que pica más alto en el arrabal?
¿Que por qué pretendo entronar al tango si según algunos es reo, guarango y bajo y procaz? ¿Que si continúo cantando en lunfardo el fragante nardo de mi poesía se marchitará?
¡Y eso... me lo has dicho vos que sos mi amigo, que me querés tanto y has sido conmigo tan noble, tan leal!... ¡Parece mentira!... Te pido por lo que más quieras que me dejes solo con mis milongueras, mis pobres malevos y con mi arrabal.
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Poeta
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Soy el hijo natural de no sé qué aberración y de cuya tradición puede hablar el arrabal; he sido la flor del mal, el tenorio del facón, el que ganó la elección cuando el caudillo imperaba y el malevaje buscaba para usarlo de escalón. Fue el que tuvo por bandera, como ley, como atavismo, reconocer en sí mismo a toda la hombría entera. No tuve quien se opusiera a mis odiosos antojos, por mí bajaron los ojos hombres que fueron muy machos y marqué muchos escrachos con largos barbijos rojos.
El comisario sagaz me tuvo por un aliado, fue mi tutor obligado en el barrio, el Juez de Paz, y fue mi apodo procaz un insulto que altivaba porque una historia guardaba que era para mí un laurel y me lucía con él cuanto más me degradaba.
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Poeta
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Se fajó una novela donde un príncipe rante se quedaba en la vía por timbero y mishé, pero como a la reina la tenía de amante se aguantaba la mala con paciencia y con fe.
Cierto paje vivillo, batidor y atorrante, campaneando el "affaire" dijo: ¡Araca, me armé! Si la reina no quiere que el deschavo le cante va a tener que arreglarme con mucho "parné".
Se hizo un lío debute. Cuando el rey cierto día se enteró por el paje del merengue que había a la reina y al coso los mandó envenenar.
¡Ah! las novias sublimes, ¡qué tragedias pasamos! exclamó la lectora de los cien kilogramos y largó la novela pa' ponerse a llorar...
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Poeta
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Entró por la rueda del milongamiento una tarde, sola, porque se aburría, y el candombe triste de un tango aquel día le quitó la pena y el aburrimiento.
Así se dio el juego de remanyamiento con un bacanejo que la requería, embrión de cafishio, bacán de avería, canchero en las lides de amarrocamiento.
Y hoy tiembla la alfombra si suena la orquesta y sale a la pista la yunta dispuesta a rayarse un tango y hacerse notar...
¡Casal de palomas manchadas de fango que hilvanó un cariño al compás de un tango... de un tango tan triste que hacía llorar!...
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Poeta
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Mucho m{as allá de la vida hay un mundo mío lleno de verdad y realismo donde vivo ahota, mañana y siempre.
Mi mundo es mío donde sólo se vive por amor donde se sueña en alegria donde la ilusión se hace realidad donde el silencio se conjuga con el amor y el grito atrapado en la garganta se oye sólo en nuestra alma la tristeza se hace nuestra compañera donde de nada nos sirve llorar porque las lágrimas se transforman en perlas.
Al pensar en ti tristemente de dí cuenta que no entendistes mi mundo porque no sabías soñar y al mirar en el fondo de tus ojos no encontré ilusión, sino a un pájaro herido, donde eldía es noche y el vuelo se hace torpe porque lo bello de la vida no era tuyo sino mío
delfin 1/6/12
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Poeta
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Guitarra maleva del barrio orillero la musa del barrio tu historia cantó, terciada la espalda de un gaucho trovero en tiempos de gauchos la patria te vio.
Guitarra maleva que sale adornada de blanco y celeste para Carnaval, llevás en el cuello como dibujada la marcha que un día te hiciera un puñal.
Yo ya sé que al son de un tango no empezaste tu existencia, y que de una vidalita tu realidad no encarnó, pero sé que una milonga de insolente prepotencia hizo carne en tu armonía y el suburbio te adoptó.
Que sos su querida tal vez se figura ilusoriamente tu dueño el matón, por eso te pulsa con tanta dulzura y te aprieta fuerte contra el corazón.
Yo he visto a ese hombre; malevo, valiente pulsarte la noche que solo quedó, y mientras le daba la Luna en la frente llorar por la ingrata que nunca volvió.
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Poeta
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Pa' fioca no sirvió, porque una mina a quien le hizo un laburo deshonesto, le dio el apuntamiento en una esquina y delante del cana le dio el pesto...
Quiso hacer un "Scruche" y cuando fueron a arreglar la cuestión de la viyuya te le hicieron un "laburo", te le hicieron que tuvo que poner menega suya.
Fue pintor albañil, bandoneonista, cantor aficionado, fue cloaquista, batidor, amargado y atorrante...
Hoy requinta una gorra, usa taquito, se apila a una piolita y pega el grito: "Se me quieren correr más adelante".
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Poeta
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Esquelético, hambriento, el pobre tiene los ojos tristes y el andar calmoso, a ratos a la sombra se detiene en procura de un poco de reposo.
La turba de pilletes atorrantes lo acosa a cascotazos despiadada, él los mira con ojos suplicantes y continúa su infeliz jornada...
¡Esta rabioso!, grita una chicuela que pasa en dirección para la escuela, y huye del can, llorosa y asustada.
Y por instigación de una vecina, el botón de parada en una esquina le acelera su marcha hacia la Nada.
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Poeta
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No hace esquina, su rante mistonguería se deschava en la mugre de las ventanas, cortinas que en otrora fueran bacanas ocultan interiores melancolías.
Una mersa de rantes que todo el día ambula entre sus mesas de mala gana; el mozo, un galleguete timbero y rana que encanta a la parroquia porque les fía.
Al fondo, donde el foco poco ilumina, timbean al codillo la meneguina y al truco y a la escoba lo consumido.
Mientras la murga infame en la tarima la tristeza infinita de un tango rima que se mete en el alma por el oído.
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Poeta
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La moza más linda del barrio orillero con fama sentada de alegre y coqueta, que fue la querida de aquel guitarrero matón y biabista, cantor y poeta.
Tristemente evoca el recuerdo querido de amores que fueron y triunfos fugaces, es que ella no ignora que tuvo un "marido" que fue entre los guapos el as de los ases.
El as, porque nunca en acción apurada los taitas lo vieron ponerse amarillo; se dio todo entero y su ágil visteada remató en la marca de su fiel cuchillo.
¡Y cuando cantaba!, más bien parecía su canto una airada protesta de pena a la novia mala que no lo quería, a la madrecita viejecita y buena.
Al Destino ingrato que no tuvo halago para su existencia ruin, atrabiliaria... ¡Tradicionalmente se creyó un rezago de gaucho bandido, perseguido y paria!
Por eso en las noches templadas de luna pulsó su guitarra bajo el emparrado, en una milonga deshojó una a una las rosas marchitas del gaucho pasado.
Por eso la viola ya no es en la pieza nada más que un mueble de adorno lujoso; su dueño, una noche en gaucha proeza, cayó bajo el plomo mortal de un bufoso.
Por eso la moza del barrio orillero, bonita y con fama de alegre y coqueta, recuerda a su guapo: aquel guitarrero matón y biabista, cantor y poeta...
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Poeta
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