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El cable con el hilo energizado en la cama de paja se enrollaba, secándole las patas donde estaba el tiznado colchón carbonizado.
Y el alambre de colcho machucado del viento a una ráfaga acallaba, diciendo adonde el ruido dormitaba disparejo entre el cuerpo recostado.
Por el orden agria la cabecera en el humo cargante anhelando irse antes, tumbando a fuerza de la cera.
El mutismo estridente viene abrirse al cauce demostrado en la migaja, plegando risas cae y desencaja.
Julio Medina 8 de julio del 2013
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Poeta
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EXTINTO TELEGRAMA
Ex Tin Tooo.
Por entre las sombras insomnes, los párpados del sueño luce, abriendo al imposible. ¡Retinas prestadas!. Al rectángulo nacido, esférico intentando un artilugio. Un precursor empedernido. Un inconcluso innovador. Un futuro suculento.
Ex Tin Too.
Esa vez. Aumentaba de telegrama su pasión. Y fue así conciliadora una lombriz. Esa vez. En la leyenda un coloso ínfimo. Esa vez. En la intimidad autónomo. Elucubraba lúbrico gris. Al término del énfasis. ¡Un tornillo!. Una ilusión sin obstáculos borrada. ¡Dónde pionera una rueda ruda rota!. En los meses. ¡Usada tuerca troca!.
Tele. Grama. Entre desdén e indisciplina. ¡Desvirtuado!. Banquete incomprendido del consumo. ¡Desesperado!. Inventando indiferencia obsesionado. ¡Delirando!. Entre bélicas ovejas cisnes rosas. ¡Ex-tin-too!.
Por Donde. El número fallece fácil, proclamando el sapo al parche, charcos del desdén nacidos, ilustrados al gusto difícil, las velas del precario raído, admiran del extraño parpadear, las pestañas las arañas, años hechos añicos pericos. ¡Autores estéticos de la alusión inicua!.
Sorpresiva. La moda cultiva fugaz. La antigüedad. La ambigüedad. La ingenuidad. ¡Del mensaje veraz breve del pasado!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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LOS HABITANTES DE LA NADA.
Somos habitantes de algo que es y no está. Nuestros pies ya no funcionan, nuestros pensamientos no son reales, nos vemos en el espejo y somos nuevamente nada; vivimos en un mundo cargado de oscuridad, frialdad y un disfraz de felicidad. El calor grita desde el balcón, ¡vengan, vengan, a buscarme que muero sin razón!.
Autor: José A. Monnin Limpio-Paraguay Derechos reservados 30/06/2013
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Poeta
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TORMENTO
Cuando tu cabeza se llene de dolores, es porque simplemente no has dejado salir ese pensamiento, que se vuelve en tormento.
Autor: José A. Monnin Limpio-Paraguay https://twitter.com/JoseMonnin Derechos reservados. 22/06/2013
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Poeta
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Juego de pelota diversión temprana de los niños ahí empezaba la misma competición por la vida mostrando entre pases y goles la destreza por un buen juego.- Entre amigos, un buen juego quien juega aquí, quien allí competición sana por un saludable ejercicio o ganar por deleitar unas cervezas pagando quien pierde.- No todo es diversión donde operan las mafias que se hicieron al poder y lo demostraron armando equipos que en si son la degeneración humana por la mentira.- A nivel mundial, el poder absorbió todo validaron los gobiernos ante el asqueroso poder exhibido y callaron miserablemente por los intereses creados y el espejo bipolar ante la audiencia.- Aberrantes contrataciones desbordadas en ríos de mierda el anti fútbol en si todo un programa televisivo donde rondaban las apuestas y los chismes y caen ante los ídolos ignorantes hechos figuras sobrehumanas prestadas ante el poder oscuro de las mafias.- Todo un espectáculo decepcionante por las cifras que se muestran y en las calles ruedan las apuestas de quien ganará poniendo más sobre la mesa.- y en el espectáculo no podía ser gratificante sin sangre fanáticos de la nada adoradores de equipos de papel que apuestan lo que tienen y gastan de más por su equipo subliminal.- Esta tan degenerado el futbol que la esencia perdida no es en si el juego si no la violencia antes y después de los partidos y en los escritorios hacen del oropel, oro donde siempre ganará quien con dinero, compre la estrella.-
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Poeta
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NOS ESTÁ MIRANDO
Nos está mirando, observa cada paso, absorbe cada suspiro, regala cada sentencia. Se alimenta de recuerdos, crece de miradas, rompe la luz, acrecienta el dolor.
Sus ojos están adiestrados, sus pies idolatrados. ¿Quién asistirá a su funeral?.
Aun ahí está rondando. Sin que nadie lo sienta, manipula los zapatos blancos.
Autor: José A. Monnin Limpio-paraguay Derechos reservados. 27/04/2013 [email protected]
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Poeta
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Estrellas en un gran oasis, brillan en la inmensidad de la oscuridad, hija de la luna, constelaciones en el cielo se revelan. El cielo se tiñe de negro, millones de estrellas resplandecen, en el cielo esta la luna, donde su resplandor brilla con fuerza. Testimonio de la fragilidad de Eva, vidente maestra de la profecía, en el mundo estelar esta mi prometida, deambulan en caravana cósmica. Una lluvia de estrellas se aproxima, caen al suelo, miles de estrellas, deambulan en caravana cósmica, vaga sin rumbo alguno. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Memorias en blanco, sueños olvidados, no recuerdo mas, solo me desperté, solo eso y ya. Mentes taciturnas, vagabundas e idealistas, que puedo decir, solo son almas durmientes. Sueños pasajeros, sueños que se olvidan con facilidad, no queda mas, solo que simples recuerdos. Me inspiro con la música, poemas de mis autores preferidos, suena como una terapia, al igual que la fotografía, son mi única inspiración. Sueños perdidos, recuerdos olvidados por el tiempo, no quisiera olvidarme, pero mi mente es un laberinto sin salida. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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EL POEMA VA Y SE ALEJA
El poema va y se aleja, tan lejos que parece muy cerca. nadie ve lo que hay delante de sus ojos, todos miran hasta perder la vista, y no valen hasta el pensamiento. Nunca se dijo jamás, cuando lo eterno solo estaba al primer paso, ¿quién ha visto a Dios? Que te cuenten los profetas, que se escriban en los poemas. ¿Cómo es el diablo? Que te digan los muertos, que se anuncien a los vientos…
El poema va y se aleja, tan cerca que parece muy lejos. Nadie entiende su propio corazón, todos andan conforme a sus latidos. Los labios son huecos, aunque parezcan severos, la ponzoña de sus mieles, vuelcan al carro de los faraones. ¿Quién más que nosotros, para disfrazar el llanto? Aun el mar conoce sus límites, y tú hombre, te crees grande, cuando solamente has aprendido a leer y a sumar…
¿Dónde empieza las primeras letras de los versos? No le preguntes a Dios, ni busques al diablo, tampoco beses los labios de ponzoñas deliciosas. El tiempo está, y el aspecto del futuro se nota en las nubes, la raíz, da frutos amargos, y el pastizal de gusanos, ¿quién podrá su alma guardar? Recuerda no hay profetas sin Dios, ni pecado en marcha, para cortar la maldición…
El poema va y se aleja, lejos, pero muy lejos, que solo el viento carga con los dolores, los sentimientos, y los placeres de la vida en tácito vertebrado, veneno que resucita al gentil y amable señor del amor. Y es que esta hoja no puede llevar mi corazón, entonces carga con mis culpas recorriendo el mundo sin rencor.
Autor: José A. Monnin Limpio-Paraguay Derechos reservados. 03/04/2013
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Poeta
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Dadivosidad Indómita
Porqué nació el fin resuelto a empezar, en el reino del vapor fidedigno. ¡Manzana manual almendrada!. Superficial fealdad callando, el mal tono del recipiente, fuelle desinterés del daño. ¡Habitación feroz de paladar cruel!. Al interés tenue del invierno, el huésped se derrite pleno.
¡Carente permanencia insigne!. La virtud, del abandono, sin fe. ¡Apacible jarro sin destellos!. Nace, Nace débil la miel fértil, En la espera invariablemente oscura. ¡Valle informal del pez grasoso!. Al sol infeliz que incendia. ¡Cada luna incurable lago!.
Ruido. De cadenas. ¡Libre!.
Porqué... ¡Guarda fingiendo al silencio!.
Indómito dadivoso en la dadivosidad indómita.
En la blanda benevolencia de la pared menos distraída carne impersonal de cera invernal es blancura por excelencia tres veces del elástico penúltimo en la cicatriz de la tablilla funeraria al borde de los barcos parcos dotados botados de avidez por la vida al comienzo de la audacia qué subsiste por encima del drama de la cara cortés obtusa de nuevo bajo un casco desnudo por eso del fantasmal crudo interior incalculable.
Indómito En la dadivosidad Indómita Dadivoso
¡Oh, conmovedora existencia!. Del fruto melodramático al contacto precoz. Del ascenso extenuante. Del ritual intermediario. ¡De la edad tardía de la escoba!. Del ínfimo rango ostentoso. ¡De la larga mirada de la oruga!. ¡De la profética trompa de la hormiga!. Un escarabajo explica meticuloso. Los desenfrenos del agua, entre las ramas del fuego caídas, las calles danzando en las gotas. ¡Decorando campanas portuarias!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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