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Sonho contigo noite e dia;à tua procura;
e tu estás de mim distante e à toda parte!...
Quão insistente é meu sonho,quão a procura;
quão é o desejo(amada minha)de amar-te!...
Inda sonhando;indo então ao teu encontro;
amada minha(cenas reais ou fictícias?...):
finda a procura...finalmente te encontro
e encho teu rosto de beijos e carícias!...
Vejo-te;ouço-te;me perco em meus sentidos
e logo me reencontro porquê estão no ar
ao nosso redor todos,todos os sentidos:
visão;audição;olfato;tato e paladar!...
De tanto sonhar,então tenho uma visão;
de tanto sonhar vejo imagens repentinas:
a tua doce imagem surgindo-me à visão
e adentrando ao coração pelas retinas!...
Tua doce voz tão suave ao meu ouvido;
tua suave voz(tão doce,doce audição)!...
A realidade de tuas palavras que tenho ouvido
provocam aceleradas batidas do coração!...
Mas,realidade ou puro sonho,fantasia;
coisas de quem ama(pois sonhar é natural)?...
Tudo ao meu redor me dá prazer,me delicia
quando se espalha o teu perfume natural!...
E finalmente o tão sonhado contato:
somente nós(cenas reais ou fictícias?...):
o amor supremo agindo com o tato;
do amor supremo nos envolvendo nas delícias!...
Sonho contigo noite e dia;à tua procura;
e tu estás de mim distante e à toda parte...
Realidade ou não;sinto em minha boca a doçura
de tua boca...quão é o desejo de amar-te!...
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Poeta
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En una pequeña y modesta casita, muy lejos del mundo y su turbia maldad, en franco reposo una niña dormita: ¡Su rostro refleja la dulce bondad!. Sus párpados cierran la noche callada, que viste de estrellas su faz constelada, inmersa se encuentra en un mágico sueño, donde hay muchas flores y un bosque abrileño. En tanto, la madre, con paso cansino, sacude los muebles que existen en casa; observa en la verja que da hacia el camino, los rostros felices de gentes que pasan. Con rostro sombrío, con faz contristada, comienza de nuevo la casa a ordenar, y al ver el semblante de su hija adorada, sus lágrimas ruedan y empieza a llorar. La niña no sabe las duras tristezas del mundo en que vive su madre sufrida; un tétrico mundo, de tantas vilezas y grandes carencias que impone la vida. Recuerda, entre lágrimas tristes, a un hombre, las tardes cuando ellos pasearon del brazo; cobarde negó a la pequeña su nombre, dejándola sola con ese embarazo. La niña no sabe que no hay ni dos pesos que puedan el hambre mañana calmar, que al paso del tiempo le duelen los huesos, ¡de tanto que lava, de tanto planchar! Mas todo el cansancio para ella es muy poco, no importa que le hayan subido la renta, que velas le alumbren en vez de algún foco … ¡que un lóbrego frío en sus pies blancos sienta!.
Los días son austeros y muy peligrosos. Incluso, hay un hombre, que ajeno al dolor, le ofrece regalos, diversos y hermosos a cambio de que ella le brinde su amor Se sienta en la cama, la débil mujer, contempla una foto del hombre que amara, el hombre que a diario su cuerpo ultrajara, ¡buscando en las noches tan sólo placer!. Y así es como pasan los días en la vida de aquella mujer valiente y hermosa, cuidando resuelta a su niña preciosa, por quien toda pena con ánimo olvida. ¡Qué importa el dolor que agobia a su ser, su amor por la niña la torna más fuerte!; ¡qué importa el pesar, o la trágica muerte, si mira a la infante contenta crecer!. En tanto, la niña, de lindo semblante, del luto mundano y terreno es ajena; no sabe de llantos, no sabe de penas, su vida es un juego veloz e incesante. Es casi de día, la noche ya cesa, y el sol, con destellos, comienza a irradiar. Al cuarto de su ángel, la dama regresa: La mira encantada, su rostro lo besa …¡y exhausta el trabajo lo vuelve a iniciar!.
AUTOR: ALBERTO ANGEL PEDRO.
POEMA REGISTRADO ANTE EL INDAUTOR (INSTITUTO NACIONAL DE LOS DERECHOS DE AUTOR) MÉXICO.
REGISTRADO VIA INTERNET EN: SAFE CREATIVE.
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Poeta
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Tu amarga muerte, Luisa hermosa, se encuentra impresa en mi memoria. ¿Te habré de hallar quizá en la gloria, transfigurada en bella rosa?. La nítida noche, en la cual tú partiste, los astros lucían un brillo acentuado, ¡abrázame fuerte, con pena dijiste, recuerda conmigo los años pasados!.
Recordé la vez que fuimos a un jardín: Tú me diste un excelente par de rosas, yo te puse entre las manos un jazmín; ¡qué benditas esas tardes venturosas que vivimos, sin hallar jamás un fin!.
Tomé yo tu manos con ansia infinita, la pena profunda mi ser apresaba y al ver que tu vida como ave escapaba, ¡besé entristecido tus blancas manitas!.
Miré con desconcierto lo hermoso de los cielos: … ¡La luna se elevaba preciosa, clara y llena!, ¡qué noche tan callada, que noche tan serena!. Mi rostro entristecido besólo el aire tibio, Mas todo en tu semblante, en tu rostro infante y níveo, doliente y consumido, lo hallé más frío que el hielo. ¡Cómo cintilaba en la expansión un gran lucero!, ¡cómo se esparcían del rosal bellos olores!, entre la tragedia y el pavor de tus dolores, con tu voz sedienta musitabas: ¡yo te quiero! Y ahora, exhausta, respirando en forma cruenta, la desdicha se agitaba en ti violenta. -Cuando muera -(me dijiste en el oído)-, no te angusties, ni te llenes de zozobra; “porque es ley darle a los muertos paz y olvido”, ser felices en la vida que nos sobra. No conviertas tu existencia en cruel prisión, ni te vuelvas del pesar triste cautivo; porque mientras en el mundo sigas vivo busca asirte con urgencia a una ilusión. Porque sé que es dilatado en ti el dolor y el futuro en adelante será incierto, pero sé también que crece en el desierto de la vida, la esperanza, como flor.
¡Cada vez está el sepulcro más cercano!, aunque en él tú no sepultas mi cariño: ¡Me verás en la sonrisa de algún niño, o en el gesto bondadoso de un anciano.!
No veré más el vaivén de las campanas que resuenan dulcemente al mediodía, ni tendré jamás tus manos en las mías, cuando el pelo, por el tiempo, pinte canas.
Con mi muerte, nuestro amor no se termina. Mi cariño, en este trance, es soberano y el Señor es esa luz que me ilumina, pues la fe que hay en mi ser es tanta, tanta; nuestro amor será, en el tiempo, cómo un grano que se pudre, pero de él surge una planta, que la luz del sol radiante la germina.
¡Yo sentí que agonizaba en mí la paz, pues tus voces se apagaban más y más! Miré el cosmos … vi sus luces mortecinas, fulgurando como perlas cristalinas. Cintilaban en el cielo estrellas mustias, ocultándose en el pico de los cerros, y talvez adivinando mis angustias, ¡a los lejos se escuchaba aullar a un perro!. Quise darte mil abrazos, en aquel triste momento, de tu voz partió un lamento y moriste entre mis brazos. Por eso, tu muerte, mi cándida Luisa, se encuentra constante, por siempre en mi historia; tu nombre susurra la cálida brisa, ¡tu nombre que siempre estará en mi memoria.!
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[img width=300]http://www.poemas-del-alma.com/blog/wp-content/uploads/imagenes-poemas/c12ef78.jpeg[/img]
Muñequito de nieve, con carita entristecida, alzas tus ojitos mirando
hacia arriba, entrelazas tus manitas con una vela encendida.
Muñequito de nieve , con carita de melancolía, al cielo pides un deseo,
Dios regalame la vida, es mi gran anhelo, estando muy sereno. Muñequito de nieve, con carita de nostalgia, pretendes sentirte vivo, tener ilusiones y motivos. Cae lentamente el rocio de la nieve sobre tu carita , tu carita buena, llena de ternura, la costumbre de formarte cada año , el silencio y el frió de la noche te sujetan, tus lágrimas que ruedan . El clima y el tiempo te derrite,
borrando ya tus huellas cunado la honda gelida pasa o cuando aún no llega. Muñequito de nieve, con carita entristecida, tu gorrito, bufanda y suetercito te cubren ,te apapachan y contienen ellos te protegen ,te comprenden , el querer sentir lo que ahora tu no tienes. Muñequito de nieve, con carita entristecida mira no te aflijas , mira , todo puede suceder, dentro de tu burbuja , dando a todos alegrìa, a la vida puedes renacer. AUTOR : IRMA PERIBAN VILLA....MEXICO
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Un recuerdo lejano… El fruto de un amor que sin saber Se fue diluyendo entre los tiempos, que Se juró ante altares de rosas y creencias Que solo la muerte separaría.
Vi como creciste, como tus manos y Tus pies empezaban a enfrentar El mundo, como tu voz nació de tu Pecho con un" Pa" que me volvió Más hombre, como tu pelo delicado Poblaba cada día más tu perfecta Cabeza.
El momento exacto en que tu voz se Convirtió en trueno y tu cara se Lleno de rastros de tu hombría, el día en Que no pude mirarte para abajo y mi brazo No fue capaz de enrollar tu hombro, la Tarde que sentí la fuerza de tu mano Descansar sobre mi espalda.
Mi hijo se hizo grande, dejo atrás los Años que he perdido, como extraño Los besos que no he dado para Decir feliz, hasta mañana, las carreras Despeinado para llegar a tiempo A su futuro y aprender cada día de La vida.
Ahora seguirá enfrentando la nueva Búsqueda de su largo paso, tendrá que Luchar contra la vida y lograr vencer más Que cualquiera la dura prueba de su amado Sueño.
Lo amo, no como a él bebe a quien conté Sus dedos, lo amo como al hombre que Me quita el sueño.
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UN CANTO A MI ÁNGEL DE LA GUARDA
Quiero escribirle unos versos a mí ángel de la guarda unos versos de amor, una canción que llegué hasta el cielo.
Quiero escribirle unas líneas que vuelen con el viento y lleguen a sus manos para que sus ojos las miren.
Quiero escribirle a ese ángel que vela mi camino y que está conmigo siempre en las buenas y en las malas.
Quiero escribirle un canto a ese ángel maravilloso Esa mujer valiente que murió entre mis brazos y me dejo vacío.
Quiero escribirle un canto a esa mi segunda madre:
-- Mí abuela que esta en el cielo--
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AÑORANZAS.
Bajo un cielo estrellado, acompañada del mutismo y la quietud, viajan en mi mente, recuerdos del pasado, los días de mi infancia, no había prisas, no había miedos, solo asombros de inocencia, un columpio y unos cantos cada vez que me mecía, los juegos baladíes, las risas, las victorias, escucho las cigarras, en aislados sonoros, y veo tras un velo de añoranzas, los arboles de moras, la sombra de los pinos salados, el junco verde en mi ventana, y las vetustas calles solitarias, que en la niñez y juventud, mis pasos recorrieron, con la tierna compañía de mis abuelos y mis hermanos, cómo no recordarlos, si fui feliz a su lado, evoco a mis queridos amigos, que ya montones se han ido, la casa ya no existe, solo queda el eco de una remembranza, y sigue navegando mi mente trasnochada, pletórica de vivencias, y como ráfagas me pide, que reconstruya lo olvidado,
¡¡¡Como queriendo decirme!!!, morirás con el pasado y recordando a tus padres, que con amor, te dieron la vida.
“Si no puedes, o sabes llorar entonces escribe”
Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derechos Reservados.
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El hombre camina por las calles de la que consideraba su ciudad en medio de una zozobra que le eleva en aires de desasosiego. Los organismos de seguridad han comprometido la suya. Siente que las esquinas tienen ojos y que le señalan sin misericordia. La divina providencia viste de camuflado y se esconde tras un pasamontañas; lleva un nombre escrito en una pequeña hoja, una dirección y una foto grapada en la esquina. El hombre camina con las manos en los bolsillos, pasa la mirada de esquina a esquina, se detiene de repente, mira hacia atrás pero no ve a nadie; siente que alguien le espera. El reloj se detiene a eso de las 2:10 pm. Suenan dos disparos y un cuerpo cae. El minutero vuelve a caminar, indiferente, cómplice, para él ya es común detenerse por algunos segundos cada dos o tres días, son ordenes de la divina providencia y de no obedecer puede terminar sobre una acera con las manos en los bolsillos. Algún fulano mira el cuerpo de aquel hombre mientras pasa por su lado, cierra los ojos y siente que alguien le susurra al oído que es el próximo. Una lágrima, un nombre atravesado en la garganta, un sueño frustrado, un amor que no llegó a feliz término-nunca supo si ella lo amaba, tal vez nunca lo sepa- Al fulano le quedan pocos días y muchos textos sin terminar. La divina providencia no sabe lo que es misericordia, solo piensa en hacer justicia estatal. Y si el fulano no vuelve a ver a su amada... Y si la amada no vuelve a ver al fulano... Y si la amada no escucha aquel te amo-guardado desde hace tanto- en voz del fulano... Y si el fulano no siente los labios de su amada y el calor de su cuerpo... Entonces fulano habrá de morir con el nombre de su amada atravesado en la garganta.
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Poeta
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Era muy tarde estaba sentado en un banco de la plaza, fumando despacio un cigarrillo, recordando lo bonito que, es estar enamorado.
A quien no le va a gustar robarle un beso a una muchacha bonita, que sus labios sepan a miel, diciéndole suavecito en el oido que, su belleza hechiza, haciéndome sentir amor.
Las horas seguían pasando, yo continuaba sentado en el banco, encendía otro cigarrillo, y veía como ell humo se alzaba y se iba a lo alto a lo lejos se oían acordes de guitarra que, me hacía evocar viejos amores.
Fueron romances llenos de fuego, recuerdo que componía poemas y canciones para la dama de la cual estaba enamorado, les llevaba serenatas y el amor se hacía presente.
Era tarde, me levantaba con paso lento,me retiraba, ya no importa quién soy, o a dónde voy? he amado entregando mi alma, mi vida comienza hoy, seré bohemio,y amaré a quien quiera que la ame, tocaré en las plazas, las canciones de Argona, y gritare a todo pulmón: "NO SE VIVIR SIN AMAR".
20/6/12
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Poeta
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Cómo duelen las palabras cuando no se dicen. Cómo duele el silencio obligado, la bala lanzada con el índice sobre los labios. Cómo duele reír en silencio cuando la felicidad es delito y lo que se permite es llorar; Cómo duele cuando se sabe que el dolor de muchos es la felicidad de unos pocos. Y quisiera gritar pero el temor no me deja. ¡Cobarde! Sí, soy un cobarde. Soy uno de esos cobardes que habla en murmullos para no ser escuchado, Uno de esos cobardes que se esconde de la divina providencia, no sea que escuche y me crucifique sobre una cruz de olvido. Cómo duele callar la memoria; Duele en los huesos la indiferencia. Cuántos años lleva el cartel con la foto de él o de ella y un letrero en la parte inferior que dice “impunidad”. Desde hace cuánto es el olvido quien nos enseña a recordar. Cómo duele el silencio cuando es una condena autoimpuesta.
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Poeta
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