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“El prócer Morelos murió sin recelos.”
Magnífico monumento te digo mi sentimiento, cuarenta metros de altura, de Morelos tu estatura.
Escultura colosal, coloso sensacional, toneladas de grandeza nos dan fe de la entereza.
Estatua que imagen guarda, que al mestizaje resguarda, de sobrio estilo art decó que el sol cautín resecó.
A los mil quinientos bloques el clima ha dado estoques, bizarra cantera rosa ha triunfado glamorosa.
Digna cuadrícula blanca grata de conciencia franca; pulcra efigie nos asombra, el árbol no te hace sombra.
Que estructura original, las venas son de metal, fibras de hormigón, de alambre, tejidas como el estambre.
Desde Pátzcuaro te veo y, presto, acercarme deseo, el lago rinde homenaje con lo bello del oleaje.
Tu aposento hermosa Isla, por ella siempre legisla Morelos noble patricio, vigilante de Janitzio.
Tienes la mirada altiva, virtual vista fugitiva, que apunta rumbo al oriente hacia horizonte naciente.
Saludas devoto al cielo, largo como rascacielos fuerte, recio, cual granito, alto puño al infinito.
Su hueco es un mirador que nos acerca al Señor, se domina así la cuenca y al ave que ahí se acerca.
En cabeza, el paliacate del villano es acicate, la túnica que te cubre es la coraza del pobre.
La justicia a ti te honra por eso es que se te nombra fiel Siervo de la Nación, te brindo mi corazón.
Fue recta tu trayectoria, espada de la victoria que empuñas con mano izquierda, que este país no se pierda.
No desenvaines el arma, que brille al filo del alma con valor y patriotismo la gloria de tu heroísmo.
Siempre has sido rey de reyes, en el regazo las leyes también un sacro rosario, Dios te hizo el escapulario.
Tu figura acampanada me recuerda una alborada, sonidos de libertad de un pueblo mayor de edad.
La base piramidal nos transporta a algo ancestral, esa hermandad de los hombres dignos, como tú, . . . enormes.
¿Recuerdas Valladolid? fue tu cuna de adalid, haber nacido en Morelia diciendo no a la miseria.
Michoacán ¿la paz extrañas?, ¡ay, “Niño” de las entrañas dispara balas de salva!, que aparezca pronto el alba.
Escaleras de espiral, venciste, así, al cruel rival con arrestos de insurgente, me postro ante ti . . . doliente.
Murales en intestino proyectan triunfal destino, no repitamos la guerra sembremos con bien la tierra.
Libro abierto, Carta Magna ¡mi México se desangra!, Cura Morelos bendito venid que te necesito.
A esta Plaza, fino atrio, ¡ondea lábaro patrio! hacen falta tus principios olvidemos los prejuicios.
Hagámoslo con gran valor, retomemos sin temor “Sentimientos de la Nación”, mas, con mucha devoción.
Si la impunidad escala, si la maldad no se acaba, si la violencia no ceja, poner fin al vil Calleja.
Por la espalda, ventanales, tú sí entraste a los anales de la historia universal, columna, espina dorsal.
Cañones de artillería muy prestos con gallardía, llamados León y Leona, hacen guardia en tu casona.
Comprendan propios y extraños, suplico no causen daños fuera y dentro del recinto ¡respeto al caudillo extinto!
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Isla de Janitzio, Pátzcuaro, Michoacán, 18 de abril del 2011 Reg. SEP Indautor No. 03-2011-041513462700-01 (Versión corregida . . .)
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La lluvia precede la apertura del limbo los ausentes salen conforme avanzan los rezos en cada casa hay un altar oloroso a copal servida está la mesa, las fotos y adornos se escuchan pisadas y murmullos: la muerte no tiene prisa la muerte a todos nos llega
La procesión ha partido y las ánimas buscan convivir con los suyos la muerte no tiene preferencias la muerte a todos nos llega
Los hay muy ancianos los hay angelitos nonatos cada uno trae un recuerdo para aquéllos que los amaron u odiaron
hay risas, lágrimas y quejas de aquéllos que ya han partido los vivos recuerdan su estancia con pensamientos de pesar o alegría ellos repiten la innegable verdad: la muerte no permite equipaje la muerte a todos nos llega
"Puedes decidir como quieres vivir" dice algún tío bebiendo su atole "pero has de saber que al final lo que debas hay que saldar" El niño abortado quiere un abrazo la madre abandonada ofrece perdón el padre cruel baja la vista y una hermana suicida llora su sino
Con su jícara en mano chiich así dice: "¿Bix a beel? ¿baax ka wa·alik chan x·Maria?" otro invitado apenado se asoma: "Cualli tlapoyohualtli, tlazohcamati" mis queridos difuntos y los que no lo son tanto departiendo conviven el momento presente la muerte no respeta las fechas la muerte a todos nos llega
En esta morada son bien recibidos beban y coman, jueguen y hablen el tren sigue su marcha infinita y cuando cruce también ese túnel otros quizás me recuerden el sepulcro es solo otra estación que en todo el país se celebra los difuntos a coro repiten: el hombre teme más a la vida la muerte no es verdugo ni juez la muerte siega parejo la muerte a todos hermana
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“En la gratitud concuerdo . . .”
Monumento de Morelos en Janitzio los anhelos de un gran grupo de orgullosos visionarios, enjundiosos.
Al buen Tata Lázaro como premio abrázalo, fue suya preclara idea, Padre Eterno dijo: . . . sea.
Dos brillantes escultores genios artistas, Señores, cito a Juan Tirado Valle en la excelencia y detalle.
Del diseño, sin matiz junto a Don Guillermo Ruiz el de talla primorosa uniendo cantera rosa.
Muralista, Ramón Alva, disparemos una salva, su esposa Doña Eloína ardua asistente, heroína.
A todos los constructores rendirles regios honores a trabajadores leales albañiles y oficiales.
Tras labor de mucha gente Sexto Batallón, presente, de Infantería de Morelia, en esta obra tan seria.
Apoyo presto incansable cotidiano, invaluable, de nativos lugareños ¡qué vivan, pues, los isleños!
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Isla de Janitzio, Lago de Pátzcuaro, Michoacán de Ocampo, México, a 18 de abril del 2011 Dedicado a la Señora Elsita Tirado Moreno, orgullosa hija del escultor Don Juan Tirado Valle, sin cuyo apoyo y debidas aclaraciones no hubiera podido corregir este texto, dignificando la verdadera labor en esta obra monumental de su genial padre y artista . . . Reg. SEP Indautor No. 03-2011-041513462700-01
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“Pareces media naranja posada sobre sus gajos, seguiré la acuosa franja para estar entre tus brazos.”
La diestra en lo alto, a tu gloria exalto, el puño en el cielo buscando un anhelo.
Isla de Janitzio de la paz resquicio, cabello de elote el lago tu escote.
Lugar de unos cuantos, algunos muy santos de sangre lacustre, territorio ilustre.
De Pátzcuaro orgullo, Michoacán es tuyo, México y el mundo te siguen el rumbo.
Desde un principio, de ti ha sido el sitio del turismo, bastión, en la linda región.
Por las nubes, patos que vuelan muy gratos me dan bienvenida hasta mi partida.
Estás en la mente de toda la gente, Jarácuaro, Urandén, amores van sin desdén.
Ahí, en la Tecuena, quise a mi morena, por Yunuen, Pacanda, la virgen lo manda.
Acuático lirio vencer con delirio, lograr terso anzuelo para el desconsuelo.
Mariposas redes quedo a sus mercedes, mi enamoramiento hasta el firmamento.
La barca se mece, el verte enternece, en el frente el faro y un lecho preclaro.
Las boyas me guían, pues en mí confían, hacia vida aislada por agua rodeada.
Que hermoso amaneces, la corte de peces con suave candor se forma en tu honor.
En el Monumento de Morelos tiento paz, la libertad, vientos de lealtad.
Janitzio y montañas canto a sus hazañas, bóveda celeste firmamento agreste.
De plata es la luna con figura de uña que, como ninguna, tu destino acuña.
En comercio, pesca, gente pintoresca amable, agradable, ¡qué su casta hable!
P’urhépecha idioma que el oído aroma, lengua cantarina que la voz afina.
Son blancas tus casas, algunas grisáceas, rojizas de tejas, focos candilejas.
Del buen visitante cariño al instante, lindos rinconcitos, oleajes bonitos.
De alma reposada tan cordial posada, pasión desmedida sin cruel despedida.
Bonitas las fiestas con baile y orquestas, comer, ni se diga, ¡qué Dios te bendiga!
Tristes días de muertos las tumbas son huertos, laten corazones huellas de emociones.
Aquí, en mi pensamiento, con fervor ya siento la ilusión de ver a Dios antes de decir . . . ¡adiós!
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Isla de Janitzio, Michoacán, 02 de noviembre del 2010 Reg. SEP Indautor No. 03-2011-041513462700-01 (Versión corregida . . .)
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“Cuando la zona era virgen . . .”
En cada gota del lago hay historia, hay empalago, leyenda, recuerdos vivos, ensueños, sendos motivos:
Sucedió hace mucho tiempo entre soplidos del viento, Curicaveri, testigo de todo esto que les digo.
En épocas harto remotas en las áreas más ignotas de la extensión michoacana, en su época temprana.
Cuando era imberbe natura y p’urhépecha cultura todavía no florecía, cuando existencia nacía.
En lo que fuera un buen valle, para dar mayor detalle de floreciente belleza, fértil, donde la entereza.
De primeros habitantes sedentarios muy pujantes los llevaba a ser felices germinando en sus raíces.
Fue un día en que, entrada la tarde, “la cosa se puso que arde” porque Eolo huracanado bufó a “pulmón desatado”.
Sobre de los cuatro puntos cardinales con barruntos de que algo iba a suceder, de inminente acontecer.
Cabe mencionar, por cierto, el miedo, el desconcierto, que las ráfagas primeras inusuales, duraderas.
Causaron entre la gente que, ante el peligro latente, se espantó y despavorida huyó como en estampida.
Junto con los animales, a ciertos aledaños lares implorando, al fin, clemencia a los dioses su indulgencia.
Magia, presagio de abrojo, el cielo pintó de rojo desprendiéndose gran masa ardiente, roca argamasa.
La cual, con terrible estruendo, el de un bólido tremendo, pegó de forma muy fiera entre sembradíos, en tierra.
Siguió al duro cataclismo, terremoto, intenso sismo, que hizo tambalear los montes, las colinas y horizontes.
Ese lugar, hoy tan sagrado después fue bien bautizado, como preludio de dicha, con las voces “Huecoricha”.
“Huecorencha”, también “Huecorio”, “lugar de la caída”, exordio de formación de arroyuelos, de veneros en los suelos.
Abiertos desde su entraña, líquida, divina hazaña de “ojos de agua” cristalina dulce, prodigiosa mina.
Que conformaron el Lago de Pátzcuaro, tierno halago, que a la región dio más vida después de la tal caída.
Aliviando, al fin, el trauma, pues, reforzó flora y fauna, con tul, zacate, chuspata, vegetación toda grata.
Humedales, peces, lustre de este sitio tan ilustre, endémicos del caudal thirus, acúmara, charal.
Urápiti, chehua, achoque, todos milagroso brote para bien del ser humano desde entonces fiel hermano.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Huecorio, Pátzcuaro, Michoacán de Ocampo, México, a 24 de octubre de 2020 Dedicado al Maestro Melchor Ramos Montes de Oca (QEPD) Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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“De su respeto hacia el capo . . .”
López necesita, urgente, un asesor que lo oriente para que en las mañaneras no de notas lastimeras.
Pa’ que sostenga su dicho sin que quede en entredicho y que no se ande rajando cuando de más esté hablando.
Pa’ que no esconda la cara y mida con la misma vara, pues, a los intelectuales trata de tales por cuales.
Con sus motes los sobaja de corruptos no los baja, a varios expresidentes siempre les pela los dientes.
“Borolas” y “chachalaca” los apoda, así los lacra, les desea males farios a todos sus adversarios.
“Mafia del poder” les dice, “fifis”, “pirruris”, maldice, “peleles”, “señoritingos”, “titires”, saca sus pingos.
En agraviar no desmaya al excandidato Anaya, “Ricky Riquín Canallín”, su vileza va sin fin.
Y, para los periodistas, esos que no están en sus listas de preferidos, adorados, “chayoteros” y “maiceados”.
Ni a seguidores respeta, “solovinos”, les espeta, Andrés así se las gasta con esa actitud nefasta.
Los últimos veinte años ha causado muchos daños, se ha burlado, ha ofendido, de infinidad se ha reído.
Nunca ha ofrendado perdones eso no está entre sus dones, por nada se ha retractado, ni se ha reconciliado.
Sin embargo, cuando al “Chapo”, Jefe de Jefes, el capo, por su apodo lo nombró de inmediato reculó.
Con miedo, muy redimido, mil disculpas le ha ofrecido, dijo que hay que respetarlo . . . Guzmán Loera llamarlo.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 22 de octubre del 2020 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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“Tesoro mental . . .”
Dios me trajo a El Oro, por eso le imploro que encauce su fiebre con manos de orfebre.
Que aquí, en estos lares, pues, no haya pesares, se acabó la veta que estuvo repleta.
Hoy, son los filones de los corazones, la gente fiel mina que no se termina.
Trabajo un lingote, que nunca se agote, la vida una piedra que jamás se quiebra.
El gran socavón amor con razón, el más alto tiro la fe sin respiro.
Rampas, galerías, pozo de alegrías, que mayor tesoro su pueblo que adoro.
Mágico de encanto, de paz, tierno manto, suave olor a pino, seguir un destino.
El mejor metal ahora es mental, por eso, . . . al final, el oro es virtual.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda El Oro, Estado de México, a 29 de nov. 2009 Dedicado a Dalila y Noé Gaytán, ellos en mi corazón están Reg. SEP Indautor 03-2010-032412383400-14
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“Legisladores, . . . sumisos.”
López necesita, urgente, un asesor que lo oriente por el camino certero del manejo del dinero.
Al fin, todo lo acapara, en locuras no repara, caprichos sin ton ni son perjuicios pa’ la nación.
Cómplices legisladores sus leales servidores, al peje, lo que le place, el Congreso lo complace.
Extinguen fideicomisos con decretos enfermizos, que tristeza, decepción, el pretexto corrupción.
Pero, no hay ni un detenido, ningún juicio promovido, desdichadas osadías siguiendo estilo de Díaz.
“En caliente, ya, disparen y después, luego, averigüen”; aunque todo se ha intentado se consumó el atentado.
Triste adiós a la cultura, quedarán sin estructura el cine, el arte, el deporte, tecnología, sin soporte.
Ciencia, la investigación, hoy, quedan sin protección activistas de derechos humanos ya tan maltrechos.
Pobres de los periodistas esos de la tecla, artistas, quedan en desolación junto con la migración.
No le importa al “presidente” el aspecto medio ambiente, los desastres naturales que nos causan tantos males.
Solo a su santo le reza, a él no más le interesa el manejo de los pesos y sus antojos conexos.
Con tal “fideicomicidio” el pueblo “sabio” al fastidio, en materia financiera solo lo que el peje quiera.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 21 de octubre del 2020 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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“El que va de lío en lío . . .”
López necesita, urgente, otro hermano más decente, uno menos imprudente que, además, no sea insolente.
No le bastó ser un transa al imPío que, hoy, se lanza contra de Loret de Mola, ya que le pisó la cola.
Se ve que lo odia, a ultranza, a la vez quiere venganza porque cumplió su labor de ser buen informador.
Solo porque dio noticia, la real, no subrepticia, por publicar los videos aquellos terribles, feos.
En los que a Pío se le nota en su aspecto de ratota, en tratos viles, arteros, recibiendo los dineros.
De parte de David León en la plena corrupción; resulta, lo ha demandado, cruel con bajeza, malvado.
Pide lo apresen doce años, intenta causarle daños al periodista certero de primicia, reportero.
Que nos dio las novedades, que transmitió las verdades; deleznable baja acción contra libertad de expresión.
Contra libertad de prensa, López Obrador dispensa, no se vale ser ratero y pegarle al mensajero.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, 19 de octubre del 2020 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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“De magia y decoro . . .”
Un sueño El Oro, de él me enamoro, pasado de gloria, leyenda e historia.
Lo quiero mirar en el suspirar, sentir todo alegre su magia, su fiebre.
Filones de estrellas refulgentes, bellas, Vía Láctea tesoro, la luz de un meteoro.
Media luna plena, preciosa, serena, aro circundante brillo de diamante.
Voz del universo, la paz y un verso, su constelación mundana oración.
El astro se esconde que me diga dónde, no quiero perderlo, ya no puedo verlo.
Preciosa mañana sobre la montaña, parajes cercanos, aullidos lejanos.
Lindas las casonas amplias, juguetonas, patios, jacarandas con verdes bufandas.
Campana serena, el alma no pena, un llamado a misa, calma se eterniza.
Ensueño al viento, cálido el aliento de seres humanos, afines hermanos.
Árbol gigantesco cómo te agradezco trinos de las aves, grillos, cantos, claves.
Hermoso lucero milagro del cielo, ¡mi Dios, . . . he sentido de El Oro el latido!
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda El Oro, Estado de México, a 10 de octubre del 2009 Dedicado a mi ahijada, la Señorita Noemí Gaytán Orozco Reg. SEP Indautor 03-2010-032412383400-14
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