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Tantos años han pasado y aun pregunto que fue de ti Tal vez esos ojos tristes ya no recuerdan nada de mi Y yo sigo perdiendo el tiempo entre camas y desencuentros Y tu eres novia del viento Por mucho que busque no te encuentro Quizas has estado sola y no he podido estar ahi O tal vez la vida te dio otro amor y estas feliz Y eso es lo peor vivir siempre con la misma duda Si aún extrañas mi calor O el viento ya te ha hecho suya Te fraguaste con el viento No te veo,pero juro que te siento El olvido todo lo olvida menos a ti Navegas en el tiempo y con viento afÃÂÂn Tantos años han pasado y para ti soy un extraño Esos ojos azules ya no se acuerdan de mi Y yo sigo perdido en el tiempo entre momentos y recuerdos Y tu sigues en el viento dentro de su estela sin dejar huellas y no te encuentro
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Poeta
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A la primera que pase le hablaré mis emociones, le contaré mis ilusiones y le diré… De las cosas que contigo no pude contar.
A la primera que pase serena por las calles del alma cargando en las manos matices de calma, a esa mujer, asomándose por la ventana de mi corazón; ¡cuántas cosas le dejaré hacer, de las que no pude sentir con tu querer!
A la primera que cerca de mí pase tomando de la copa el vino del amor puro y cristalino, y respirando yo, al vigilar su paso, un efluvio de sentimientos, ¡cómo se respira el aroma de una hermosa flor! A esa mujer -si me aceptase-, le entregaría mi amor.
Julio Medina 10 de agosto del 2013
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Poeta
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Por sí piensas en volver dejo un cigarro en la nevera, acumulando promesas diarias, de polvo y otras estrellas. Por sí piensas en volver las mismas manos aquí te esperan, arreglando las cadenas de otras lluvias, otras tierras. Y si regresas y es de noche, la puerta ausente ya no duerme, las sábanas cuelgan con melancolía dando paso a pocas alegrías, de pensarte aquí, aquí sin cobardía.
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Poeta
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Plegaria
Pétalos mojados, Filo ensangrentado de amapolas Silencio estremecido de tu boca Borboteo del vino. Embriágame…. Déjame beberte de golpe Deslízate como la nieve en mi garganta Déjame despertar en tu vientre una danza Hechiceresca, bailare sobre tu tierra. Enraízame en ella. Déjame germinarte de luces y vientos De mariposas y mares. De nubes nuevas y lluvias torrenciales.- Quiero entrar a ti, descalzo, desnudo, Sin túnica ni abrigos, y Salir solo envuelto en tu perfume,
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Poeta
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Espérame!
Espérame, en los retiros más vulnerables de mi alma, En los bolsillos internos de la piel junto al paso de mi sangre, En mis vientos intrínsecos que cantan sueños inadmisibles, En ese territorio donde nadie ha entrado descalzo ni desnudo Donde proyectan raíces mis versos, En la alameda arrinconada de mi corazón Donde el verbo es céfiro, Las palabras son efluvios silvestres y salvajes, Allí te espero, cuando levante velas y Emprenda el viaje largo, Junto a mis poemas… Te llevare conmigo.-
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Poeta
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Mãe que te quero feliz Sem dor e sem choro Apenas um sorriso me faz alegre Lembro quando me diz
Longe me trouxe para bem perto Brotou paixão nos corações Aproximou filhos e noras Genro, filha e neto
Dor que suprimiu lágrimas Todos os dias se fez mãe Seu beijo cura como ervas Forte, linda e sábia como toda mãe
Ser mãe é plantar uma flor Enfeitar nossa alma, curar toda dor Viajar no tempo, servir o alimento farto Trazer o amor junto de ti em todo parto
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Poeta
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No túnel de nossa inocência Preso nos braços da humildade Cantando uma poesia Pedindo para ficar Na fonte, a água pura beber Fantasia no olhar Um rosto coberto de amor Filho que chega de surpresa Abraça e chora de alegria no ombro paterno Luz que desperta sorriso
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Poeta
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Você me fez filho Você que me ensinou a crescer Ver as plantas florescerem Com o leite de mãe me alimentar Acordar e cedinho trabalhar Para que a cesta nunca faltar
Me ensinou a caminhar descalço ou com alpercatas Me ensinou também que devia saber ler e escrever Me ensinou que nunca devia responder meu pai Me deixou na vida para o bem viver Com exemplo ensinou a honestidade Me lembrou até do voto de castidade
Pai que lembrava de todos os irmãos Lutou para que não fossemos pagãos Castigou até em ajoelhar em grãos Levou na igreja para confessar Uma esmola para a igreja doar Com sua humildade me cativou
No frio dividiu seu cobertor Meu brinquedo ensinou a fazer Foi exemplo de pai como um pai Como um pássaro esquecido fez um ninho Com paciência esperou a morte Com ela muita saudade deixou
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Poeta
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Reinventar los puentes de encuentro, los roces furtivos, la urgencia por juntar con nuestros labios todas las ansias, es una aventura rica, ensoñadora, que emociona y revive, que descubre nuevos perfiles a tu sonrisa, a tu boca… que permite navegar un nuevo océano en tus ojos… profundos, lindos… acogedores como marea quieta…
Qué fácil si la primavera florece cada día en tu sensual belleza las demás estaciones nunca conseguirán, siquiera afectar y menos aún, deshojar ese encanto febril, casi salvaje que inquieta mi inspiración y cada célula de mi cuerpo, que rebrota pasión impredecible a impetuosos raudales con ese embrujo exquisito tuyo, que atrapa y más cautiva…
Cómo no degustar muy despacio, de la corola exquisita, razón de la demente sed que me envuelve y no cesa, obsesión deliciosa que hay que abordarla como colibrí… levitando apresurado, para tomar sin rozar ni un pétalo tuyo, la miel y la vida, en el contacto exacto que redime y alegra… ¡Oh amada mía!, que dulce y apacible tu savia bendita…
Cómo no perseguir tan placentera travesía, si es contigo y juntos que exploramos los espacios y la frecuencia, los sonidos, la cercanía y cada sinuosidad amalgamada entre besos y el tacto de piel y manos delirantes… cómo no buscar nuevos gemidos y siempre a la luna, con su halo exacto, acogedor y sugerente de cobijo…
Amarte más es una promesa que se reinventa sola, que crece y aumenta el ímpetu de sentirte mía, de conjugar esto de ser felices, como alimento, como aire, como equipaje vital de cada nuevo reto y volver siempre a sonreír con cada naciente aurora iluminando tu cara bonita, que llena de luz y más sueños mi vida, mis caminos…
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Poeta
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UN ARCANO HETEROGÉNEO
Quería volar, y se fue de leopardo vestido con el presentimiento de que el medio esponjoso quedaría asombrado en las retinas. Hacía varios días que estaba muy tranquilo. Ni él mismo sabía lo que describían los timbres postales falsos terminados en casa. Ni de las lágrimas petrificando sueños presos. De vez en cuando, por un momento, el espacio crecía y se achicaba entre resortes sorprendidos al salir de las realidades alternas, retrasando el destino con descuido, como la mirada de un ciprés al cielo que ha mandado parar al sol alerta y puro.
Otras veces caminaba asido a circunstancias incandescente, ensimismado, deslizándose en los velos despojados de la música perdida, en un claro enrejado bajo las nubes provocando un torbellino con la disciplina de las generaciones por venir, inclinando con su peso la llanura de sus pupilas. Quería imponerse, a fuerza de ignorar las excursiones masivas a las interioridades ajenas, abriendo y cerrando las ventanas triangulares y sus palcos. Que caminan sobre el dorso de las olas.
__¡Lo mejor es no pensar en ello!__ Se dijo calladamente al empezar a brotarle el par de alas negociadas en la noche por el largo camino de las nubes.
Estuvo mucho tiempo sumergido en la cabeza de la estatua colosal, ahí donde vio dibujado su rostro con inscripciones destruidas por terremotos y mareas. Algunos las explicaban desparramando promesas de saberlo por haber desatado misteriosas correspondencias.
Conocedor de la profundidad del absurdo, y decorado además por las nítidas paradojas rechazando amablemente la acusación de los celos profesionales. Como los bosques ignotos bajo el cabello cano y escaso.
Los días siguientes no fueron diferentes al mes anterior, en la vorágine incesante del espacio mínimo comprado en las calles como historias verdaderas, a los rostros anhelantes en el cementerio de los pozos. Parecido al fruto de una huerta de casa embrujada, acompañado del tiempo sin fin, con el dulce placer del deseo todavía en espera.
Todo había andado excesivamente bien como el alfabeto fonético más antiguo que se conozca, desde la pintura rupestre de los perturbados caracoles marinos creados por las corpulentas bacterias sin tomar en consideración la edad en forma de pirámide que salta evocando a los parásitos por el desconcierto de la imagen mencionada.
Pero todo ello solo duró unos minutos, fue un vértigo verdoso en un claro de selva nadando en el aire. Como el ritmo rotundo de múltiples piruetas, apretando en la garras un cerebro potente que electriza su espacio y maravilla la tierra.
Súbitamente, la roja luz lunar perdió mucho de su intensidad. En ella aparecieron visiones apacibles mecedoras de penumbras en una especie de preámbulo magnánimo, representando la sonrisa doblada por los años con las llamas de la espalda a los talones.
___¡Claro qué les diré todo lo qué pasó!___ Pues los vidrios de las ventanas se han fundido liberando las escaleras que permiten llegar al fondo del lago escondido en la piedra de la que sale la voz, y agita la luz intensa en el hervor general de la nieve, en el inmenso territorio inacabado del resto de la vida.
Por otra parte, ya no quiero volar, y mucho menos vestido de leopardo con el par de alas baratas cinco horas después de aquel suceso que claramente he olvidado por ver el oxígeno atómico eliminando el hollín de las pinturas de mis memorias antiguas, resultado del buen cuidado que me dan en este museo, ahora mi hogar permanente. __¡No obstante, hablaré esta noche con Seth!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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