Poemas de desamor :  Poema triste
Regresé a mi pueblo
con una herida en lo más profundo del alma,
que me arrancaba la vida
y me robaba la calma.

Regresé en busca del amor,
en busca de la esencia milagrosa
para curar el dolor
que marchitaba mi tierna rosa.

Regresé en busca de la flor bendita
que iluminó mi vida el día que la conocí,
y borró de mi nobleza la flor marchita
cuando se enamoró de mí.

Pero ahora… ¡Qué locura,
no es posible esta incertidumbre,
que me envenena con amargura!
Siento el fuego abrasarme el alma,
me va quemando y la sangre hierve
como lava brotando
desde el centro de un volcán,
arrasando
con todo lo que encuentra a su paso
y convirtiéndolo en cenizas.

No es posible ¡oh, Señor
que yo viva esta desdicha
tan engendrada en el odio
y perturbada por el dolor!

Cada vez que medito,
cada vez que pienso
que ella está con mi mejor amigo,
las lágrimas brotan de mis ojos
como el agua cristalina
que fluye en el arroyuelo,
como aire silencioso
que se quebranta en el espacio,
y salen penas y llanto
consumiéndome hasta el cansancio.

¿Qué será ahora de mi vida
sin el amor que tanto quisiera?
Ni siquiera existe en mi alma ilusión
para reconquistar el amor…
Solo quiero olvidar, sanar este dolor.

Hoy me voy de mi pueblo
con mi corazón herido, con el alma destrozada,
acompañado por una negra sombra
que va detrás de mí por el mundo
llevándome desolación, dejándome soledad.

Julio Medina
1969
Poeta

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