Textos :  Tengo ganas de despellejar a un maricón. A ver si
Tengo ganas de despellejar a un maricón. A ver si lo consigo.

Aunque no creo, antes me despellejaré yo seguramente a mi mismo, esos tíos tienen siete vidas. Menudo maricón asqueroso, seguro que es un rojo asqueroso. En fín. Os cuento.

Hace nueve años estaba yo practicando culturismo en un gimnasio de Sevilla, y me pongo a hablar mientras hacía la gimnasia con un chaval maricón que iba a la misma discoteca que yo, el Itaca. El chaval no era gran cosa pero a mi me parecía enormemente hermoso y por eso me puse a hablar con él. Tan solo lo conocía del Itaca y me puse a hablar con él allí en el gimnasio, el tío es ingeniero. Bueno, pues estaba hablando con él, (yo totamente onnubilado por su belleza, aunque no valía nada y los hay miles mejores), estaba hablando con él y de pronto el tío, el maricón asqueroso, va y se calla. Se calla y no responde a lo que le digo, y yo venga a hacerle preguntas y el tío asqueroso, el maricón asqueroso, callado. Y yo venga a hablar y el tío que no me responde. Hasta que aburrido me fui del gimnasio.

La última vez que lo vi estaba bailando el tío asqueroso en la pista de baile del Itaca. Es un chaval delgado, ingeniero. Bueno, pues ayer lo volví a ver en la Plaza del Pumarejo, mi barrio. Y el tío está exactamente igual, como si no hubiesen pasado los años por él. Y han pasado diez años. Está más maduro pero sigue estando intacto, delgado, como si no hubiesen pasado los años por él. Yo estoy como si me hubiese atropellado un camión y el tío maricón, el maricón asqueroso, está como si hubiese hecho un pacto con el diablo, un poco más maduro e igual, y tiene casi la misma edad que yo. Y ya os digo, el maricón asqueroso me negó la palabra, me dejó con la palabra en la boca. Ayer lo vi en la Plaza del Pumarejo y me alegré, porque lo amaba, y me dije a mi mismo: mira, es un superviviente del SIDA, pero hoy a las tres de la tarde me he dicho a mi mismo: ¿Por qué te alegras de que un maricón asqueroso, que te negó la palabra, siga vivo si ese maricón lo que tenía es que haber muerto de SIDA el mismo día que te negó la palabra, Francisco?. En fín, espero que se haya muerto hoy a las tres de la tarde el puto maricón asqueroso. Voy yo y me alegro de que siga vivo y el tío asqueroso me negó la palabra, para que veáis lo lento que soy de reflejos, que le tendría que haber pedido a los dioses que lo rociasen de gasolina y le prendiesen fuego allí mismo. Menudo maricón asqueroso e hijo de perra. Pues me negó la palabra el hijo de puta. Y sigue vivo, y sigue vivo e intacto, como si la vida no hubiese hecho mella en él. Vivir para ver. Puto maricón asqueroso. Que se tenía que haber muerto el mismo día que nació. Ingeniero. Ingeniero me dijo que era. Yo venga a hablarle en el gimnasio y el puto maricón asqueroso la callada por respuesta. Cuando salí del gimnasio yo tenía el corazón en la boca del dolor que me entró. La callada por respuesta. Y el tío asqueroso no se murió allí mismo. Seguro que era un rojo o un socialista asqueroso.
................................................................
Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Poeta

0 puntos
0 0 0