Poemas :  Denigrante
Denigrante

Globoso.
Glosador.
Glosítico.
De la vida la muerte dueña se sueña.
Porque venden las tiendas la condena.
¡De las cadenas en cualquier parte!.
Toda obsesionada y maquinal desenredándose.
De la matriz traídas de mar adentro.
De hilandera perseverante, sangrientamente.
De los siglos sucursales donde los dolores hacen,
de los cráteres abonados con las ratas rodando...


Denigrante
Del sombrero
Hasta la suela

Haciendo la honestidad clandestina
Bajo el suelo del qué sólo se alimentan
Los desaparecidos
Con los molidos dedos del vidrio
Los desaparecidos

Con los cargados dados del plomo
Con toda la ignorancia deslumbrante
Usando la calle al salir cerrando
La hermana de las termitas apolilladas

Denigrante
Son
Los triunfos del arsénico piadosos
Son
Los velos del retrato consumidos
Son

Al sacudir la pesadilla la cintura
Al fondo enormemente alto
Al beber la timidez exuberante
Al sembrar las nubes culpables.

Denigrante
Es
Dónde los mismos postes vomitan
Al ingrato ingenuo irresistible
Alimento postrado por las urnas
En las cenizas de mausoleos ríos
Rindiendo culto a los botes vanos
de la basura ecológica altavoces
entre los cadavéricos habitantes
de los cielos prometidos en el bolsillo
del hablar un pollo frito por las manos
¡en vez de intentar estrangular al aire!
!en la repugnancia frente al espejo uno!
Con la espera bajo el suelo disfrazado
Y los cocodrilos enamorados de las pupilas
En las ausencias de las retinas intoxicadas
Por las barajas
En las ruedas
Del cobarde
Talco...

Denigrante
¡Ha quedado esparcido el cementerio!
Denigrante
De las pálidas frentes almarrajas
Denigrante
De las rodillas arandelas cabriolas
En
La
Raíz
De
Los
Retratos... ¡Transmigrando!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  ¿Cuál es el cielo?
¿Cuál es el cielo?

¿De qué cielo desconocido es el alma el tesoro?.
Llave que llueve olores de tierra,
de verdades sin nombre, sin besarse,
las tormentas de silencios que arden,
que pesan montañas, cruzando la muerte,
la noche florecilla de un sol,
mar de lámparas destruidas, sin defensa.

Única música de espada sin filo,
sin filo, sin vela, una flama seca,
en los bosques llenos de crepúsculos,
riberas del sueño de abejas.

Figuras que siglos brisan ociosos,
misterios sentados en cada roca,
dice, qué dice, te ama, te perdona,
y te mata, te deja en la ruina, te da una,
y otra pobreza de mil colores, te vende sus
dioses en una tarjeta. Y te pide que seas
publicista, que necesita tu ayuda.

¿Cuál es ése cielo, que asesina los hombres?.
Misterios de arcilla, de aliento prestado,
hambrientos, ignorantes, llenos de defectos,
infectos gusanos que abusan de sus hermanos,
donde solo unos pocos destruyen a muchos.
Y en los rumores del quién es. Todos se dicen dueños del único cielo verdadero.

¿Cuál, cuál es ése cielo de riqueza ambición?.
Cielo de tropel cargado de ceniza y verano.

***

¿De qué cielo vagabundo es el mundo tesoro?.
Caminos de santuarios hambrientos,
raquíticos destellos, del humanismo esquelético,
espacios de tambores, que bajas coronas,
diademas de velas, siguen y siguen.

El pleno discurso y su hermoso vacío,
solo compañero del atroz exterminio.
¡Rostro donde la esperanza se pudre!.
Se ve acabada la sombra de noches,
noches de sótano, de cavernas hermanas,
solo rodeado de escombros humanos.

¿Qué cielo es ése cielo?.
Cielo que no duele, que ignora,
que todo perdona, que asesina.
Cielo donde todos hablan de un dios.
¡Un dios solo de ellos!. El mejor, el único,
solo su verdad les cree, fantasmas,
de aliento que necesitan respirar.
¡Cielo inconsciente del hombre verdadero!.

¿Cuál, cuál es ése cielo?.
Del hombre enemigo de sí mismo.

***

Solo hay un cielo que veo, con cada piel,
con cada hombre que muere injustamente.
Entre tanto cabello inconsciente, alfombras,
lenguas de sillas, y lentes codiciosos, tan allá,
como acá que se sienten, que se huelen.
Inconscientes con el mismo pensamiento,
corazón seco, emociones no nacidas, amor de momento.
Solo copias baratas de amores de novelas.

¿Cuál cielo, es el cielo que dices, que es ése?.
Un momento eterno, un instante de humo astillado.
¡Amor, egoísmo puro y celeste!. Perdón en cada rodilla,
en cada noche que compra luz de mortal,
dos, tres, cuatro ignorancias hermanas,
en el pasaje acuoso del cautiverio,
en lágrimas esenciales, que están en otras,
hojas que emergen cultivando voluntades.
¡Paralíticas y débiles!.

¡Qué delicioso es este bello cielo!.
¡Qué hermoso es olvidar las atrocidades!.
¿En los hijos, ó que son los abortos de dios?.
Deliciosas circunferencias mortíferas,
que piden al cielo les viva su vida,
cielo de orugas, dios fabricado al gusto,
sediento de publicistas, ingenuos vacíos.
¡Hambrientos, hambrientos, de inmortalidad!.

¿Cuál es el cielo?.
Acaso es éste, y nadie lo sabe.
¿O unos lo disfrutan y otros lo sufren?.

***

Y éste, me dices, éste ínfimo cielo es de todos.
¡Verdadera matriz qué se aborta a sí misma!.
en el solo sí mismo, interior, de ausencia perenne.

Una vez palabra, otra silencio.
Una vez todo y nada eterna.
Una vez cielo de todos los cielos.
¡Dentro y fuera al mismo tiempo!.

¿Cuál es el cielo?.
¡Y por solo una vez, sé sincero en la vida!.
Pero no lo digas a nadie. ¡Respóndete solo a ti mismo!.
Ser
Transitorio
Puede
Ser
El tesoro. También en el cielo, un desconocido mañana.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Amoríos vacíos
Amoríos vacíos

Se bebió el amor los siglos desteñidos.
Sutilmente ornamentados.
Del plumaje, ramaje, ventanaje.
Blandiendo agujas en la lengua.
Tesoro infinito de tinieblas.
¡Crece y crece... ¡Escamoso!.
Amor de hermosas rejas.
¡Obscuros éxtasis nocturnos!.
Amor de vagas armonías.
¡Afiligranado por el arte!.

Ardor inquieto---Verdor lozano.
Vino de miel un soplo--Al pecho.
Con un ramo delicioso--Al tacto.
Derramando perlas------Al cielo.

Y el resto, solo palabras hambrientas.
Llamas.
De Fervientes...¡Tumbas!.
¡Amor de un sin embargo!.
¡Amor de otra vez!.
Tormenta.
¡Tormenta desnuda!.
Pródiga de tarde.
¡Fantástico leopardo!.

Se fue un reloj velando.
En los párpados centavos verdes.
¡Con el éter de tórtolas profundas!.
¡Con la infancia en gotas!.

Se bebió su sangre.
De los sueños...
Los
Sueños
En las sombras.
Anudó
Mil
¡Redentores!. Y lloró
Y
Dejó
Encendidos los gusanos celestiales.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de reflexíon :  Enarbolándome
ENARBOLÁNDOME

La voz de mis árboles.
Me escucha---Por mis noches hojeadas.
La raíz de mis sueños.
Me siente---Por mis arterias acuosas.
La corteza de mis pieles.
Me palpa-----Por mis palmas paternas.
La rama de mis pestañas.
Me duele-------Por mis plantas secas.
La sombra de mis obscuridades.
Me extraña----Por mis diarias muertes.
La luz de mis cegueras.
Me llena--Por mis polvorientos huecos.
La tristeza de mis sonrisas.
Me acaba-----Por mis primeros retoños.
La pobreza de mis riquezas.
Me olvida---Por mis mármoles memorias.

La voz de nuevo es nueva.
La nieve blanca blanca.

El fuego quema su flama en velas.
Y los velos valen vuelos vanos.

Cuando acomodo mis nadies nadando.
Los caminos de sandalias.
Los siglos de paja.

Cuando la voz cómoda solo escucha.
La hoja que me sueña.
Árbol solo de noche.
...¡Siempre !...


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta