Poemas :  Aquélla puerta... (Visual experimental)
AQUÉLLA PUERTA

Aquélla puerta del fructífero abismo,
es la medianoche tibia neblinosa,
como del camino árida ventana,
los anhelos cincelan sus colores.
Aquella oscilación parpadeante,
como de una eternidad una gota.


Aquella gota del acuífero cinismo,
es al mediodía frío clarificada,
como del sótano húmeda puerta,
los desprecios destejen sus olores.
Aquella permanencia fantasmal,
como de una lágrima una roca.

Aquélla
Puerta
Gota
Tibia
Roca
Es.... Aquella puerta. Gota de la eternidad.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Deforestados latidos
DEFORESTADOS LATIDOS

Destemplados
Seremos
¡Efluvio efímero!
Sin corteza, sin raíz,
Hojas del tiempo seco

¡Otoños circulares desgarrados!
Sin latir bajo la tierra.

Sin ser acacia.
Mañana en la soledad porosa.
Alcornoque.
La blancura interminable espuma.
Enebro.
Dejará el relámpago por un instante.
Roble.
En la medianoche.

¡Ciprés!.
¡Qué ni cede ni abandona!.
Castaña.
La mirada distante.

Latidos de la vida enarbolada.

Pinabete.
Sencillo brocal del alborozo.
Nogal.
Cantando las hileras de las guitarras.
Ébano.
Desplomado el edificio de los clarines.
Álamo.
En el bosque vibrante de los pianos.

Almendro.
En los tinteros estremecido rememorando.

Enarbolado esperando la vida siga.

¡Más allá de egresar del mundo!.
Mirto.
En la humedad dormida dada por herencia.
Vid.
Monumento al pozo frágil.
Haya.
Lenta lóbrega y flotante lengua.
Adormidera.
Inmensa enredadera perfumada.
Encina.
En un límpido cielo remoto.

Fresno.
En un clamor recién nacido.
Abeto.

Así. Aliso.
En un ayer despacio al eco.
Olmo.
Seguirá la lluvia mustia y seca.
Higuera.
Entre los tiernos fondos del horizonte.
Tilo.
Piedra tras piedra.
Laurel

Con la imaginación del mediodía.

¡Aún latiendo deforestados algo puede hacerse!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez


Referencia útil es...
https://es.e-stories.org/read-stories.php?sto=12436
Poeta

Poemas sensuales :  Sal del alba
SAL DEL ALBA

Cuando las olas callan la espuma,
en los arrecifes, el viento despierta,
las manzanas a lo lejos.
¡Un huerto de peces!.
En la música en que vuela.
La belleza.
En su canto. ¡De burbujas!.

***Sal, sal. Miel blanca***

En lo alto, la luna escribe.
Noches, melodías, con las estrellas.
Caminando entre las teclas.
Blancas chimeneas en silvestres flores.
Vagabundas del invierno.
En lo alto. Muy luna. Muy letra.
Agita la máscara de fruta.
¡Miel de luna joven qué la sueña!.

** Blanca, blanca. Miel sal***

¿Cuándo las pupilas escucharán,
por los rincones las campanas,
el perfume sonoro del arcoiris?.

¡No hay nombres, voz y reposo!.
En la hora. ¡Qué lastima!.
¡Qué sigilosamente avanza!.
De perfil.
Cometa. Y medianoche.

En
La
Ola deshabitada. Plaza.
Una vez desdibujado.
El filo cálido.
Y el sublime palpitar. Del arrecife.
Del arrecife, umbral del alba.
¡Sal, sal de ahí!. Sal alba del alba.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta