Poemas :  Memorable atardecer... (Visual)
MEMORABLE ATARDECER

En
todas
las esquinas
de la infancia
aguardaban los
recuerdos del invierno
en primavera almacenados
en un trozo de pan con mermelada
y una ardilla en el bolsillo estaba
administrando unas bellotas en la
última lluvia de piedras
verdes en el campo del
maizal rebosante el
corazón de elotes.

En
la casa
de adobes
a la izquierda
del entusiasmado
álamo próximo a actuar
en el teatro libremente movido
por el viento ofreciendo una función
sin protesta de los caballo azules
cuándo alguno de ellos echando en
olivos la situación inesperada
de los arados lanzaba alado
un relincho causando la
impresión del arroyo
más enfrascado
en contemplar.

En
los peñascos
y la sedante quietud
de los sapos y las tortugas
en presencia del terrible aspecto
y la negrura de unas cuevas ignoradas
por el herrero en la satisfacción del alfarero
con las botas de macetas junto a la puerta
de los póstigos también azulado gris
castigando las jaulas con las aves
en el último escalón de la esquina
de los pájaros aferrados dónde
se podría ver una ventana.

Por
el opaco
vidrio lábil
al apagarse
la luz del sol
al renacer interminable
sobre las camas
pausado lauro
en la voz luz
diligente
tarde.



Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Oda al Café
ODA AL CAFÉ

Líquido
en
despulpado
ambiente
acogedor
en
dulce
olor
sabor
a veces
de
leche
a lecho.

De
las
tazas
transparentes
verde antes
caliente
ahora
con
el
fresco de las bolsas
de los ojos hablando
entre
mesas
cambiando al mundo
fantaseando
sin saber
si
es bueno
por
seco y duro
sonoro y liso
en la mirada
que recrea
el olfato excitado
del insomnio
del gusto
lácteo aves diuréticas.

Por
la
vivacidad
de
las cabras
de aquel pastor
de Arabia
antídoto
del opio.

En la
casa
desnuda
a veces
los
recuerdos enterrados
en la
noche o en el día
del pétalo
eco y seco
murmurante
que vive
la sencillez metálica
de la desdicha
derramada
por descuido quemado
moviendo
el pan
espumoso
por
las
galletas
resbalando
por los labios
del aroma
de las faldas
del
volcán interior
que tiembla
bebido
en exceso
desvistiendo
la luna del espejo
impregnado
de
la
cintura
techos hilando
el follaje
de
sus
márgenes
de miel y selva.
Vaso, taza, jarro,
y
entre
muchas
más
noches que lunas.
Tú...
¡Oh, café, iluminas!.



Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta