Sobre mis hombros, con oscura pesadez, Va cayendo la noche. Me puso a pensar, en lo que he sido Y lo que he conseguido.
De juramentos y amores de la mocedad, Solo un vago recuerdo de esa edad, Pesada cruz que voy cargando, Y a mi soledad, escoltando.
Frescas flores segadas, todas en estación, Hermosas, han perdido forma y color, Pétalos de terciopelo, en el jarrón, esperando, Marchitaron, lozanía y juventud.
En el viento divaga perdida, la música… Que hasta mi alcoba traían, la noche o el día. Con fervor disfrutaba de las armonías, De versos y besos, de rosas y azucenas.
El tiempo cansado, sollozantes baladas afina, Enfriando mi cuerpo y mi realidad, ahora. Lejos están las alegrías del alma, ya no sueño… Se me está acabando la vida.
Delalma 23/08/2020
|
Poeta
|