Poemas de esperanza :  BRINDO POR LA ALEGRIA
BRINDO POR LA ALEGRIA
Autor: Juan Ignacio Macoñó Alba
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Alegrémonos nosotros
Los que tanto hemos sufrido
Los que tanto, hemos amado
Los que hemos perdonado
Porque un nuevo tiempo se avecina
Donde el odio y el rencor
Por fin su era termina.

Y comienza un nuevo ciclo
De alegrías y esperanzas
ciclo de bendiciones
De glorias y alabanzas
Tiempo de transformaciones
De energías renovadas
Brindemos por la alegría.

Quien se empeñe en el mal
Tendrá hiel por bebida
Tendrá que volver a nacer
O dejará de existir.
Cantemos con alegría,
Que el nuevo día aparece
Para quienes vivieron en creces
Para animales y peces
Para toda la humanidad
Brindo por un nuevo día
Brindo por la alegría.
Poeta

Poemas :  Ciclos
Un corazón nunca ha de quedar vacío
por más que otro ya saliendo lo retuerza
Es tan fuerte y noble en su integridad
que su sentir y emoción jamás dispersa

Duros golpes habrá de resistir
aún de quienes piden el olvido
aún de los que siguen atacándolo a tración
o que bromean sobre un fuego no extinguido

Y podrá parecer agonizante
pintar a su dueño moribundo
hacer que todos de él se compadezcan
hacer que muchos hasta casi igual padezcan

Y podrá inspirar mucha ternura
y provocar que otras almas se aproximen
algunas buscando sólo consolar
otras, como estudiando un especimen

Pero sólo una de ellas logrará
lo que un experto en la materia ignoraría
revivir ese triste corazón
que por poco cree que nunca ya amaría
Poeta

Poemas de aniversario :  Fue alguien...
Fue alguien...

Fue
un alguien
que aprendió a salir
de cualquier parte y agradecer
las modestas mañanas de la tarde, de la noche, sin sol ni luna,
por las limosnas de los años envejecidos,
del sueño, con la rutina, sabor del hilo, del hielo,
del ciclo, con la rotura, sobre la oruga, la tortuga.

Fuego del agua, carbón y combustión,
de una no sospechada primavera, hoja del otoño,
un reverso, de tornillos y de tuercas,
en la memoria de una llanta,
que lo ha dejado, abandonado, en el camino, lejano de ciudades,
desde hace ya tantos años,
que hoy parece ayer y qué puede recordarlo sin amargura,
una carreta que no ignora que el caballo se cansa,
que ya es el porvenir un verano antiguo,
y el olvido lo tiene invernando,
como ha sido desleal la escarcha.

Y con el óleo seco
al eco fueron desleales,
lo qué puede sentir de pronto,
el desierto al cruzar la calle,
por una misteriosa y despoblada
felicidad de vino añejo.

Hilo
De seda
De algodones extintos
De fugitivos tabacos
que no viene del lado del humo fácil,
y de la esperanza del cerillo
y de la esperanza de la flama
inmóvil dentro del ojo
de una aguja desventurada
de una tela de alambre
sino de una antigua
cerca,
con
la
inocencia, del candado sin cadena,
en la propia raíz acerada,
o de un día difuso ... ¡Para ser alguien en cualquier parte!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta