Poemas :  ¿Dónde la ola que me ha de llevar?©
¿Dónde la ola que me ha de llevar?©
En ese oscuro mar pintado
por reflejos de nostalgias
donde poso la mano
que ni siente ni acaricia,
donde la mirada se pierde
engañada por una ola que no llega,
y donde una gaviota, como huyendo,
va dejando la paz estremecida.

En ese mar de llantos
otrora espejo de eternas promesas
bendecidas por el amor
derramado frente a él;
donde un marinero mira
con ojos cerrados viendo
la mar que fue,
esa donde siempre quiso estar.

A este mar cerrado
que ha perdido su horizonte,
al que la brisa ya no acompaña
y el azul, acunado por Morfeo,
a olvidado salir abrazado a su mañana;
a este mar cerrado vestido de eternidad
y que ya no escucha,
pregunto desde el lodazal de la miseria…
¿Dónde la ola que me ha de llevar?

©Jpellicer2013
Poeta

Poemas :  Promesas

Y vi venir la vida
que me colma de alegrías,
pero golpea
como no imaginan.

Se marchita la ilusión,
cuando la verdad se oye,
la alegría se disipa
y mi sonrisa se me olvida.

Golpean tan fuerte las verdades
pero no somos conscientes,
que es la misma piedra,
la que siempre nos derriba.

Y me quede reflexionando esta noche,
depresiones que me llenan de reproches,
camino en la vida buscando la alegría,
aunque más de ausencias
se colme esta noche.

Me invades de promesas, que quieres cumplir,
sola te engañas y más me engañas a mí,
me sometes a creerte y cuando te invito,
te olvidas, me olvidas.

No se si me quieres, o si me amas,
a tu manera me desprecias
y tu sonrisa me engaña,
tu mirada me engaña.

Y mi amor se pierde
y mi historia es ausente
y aunque me desplome,
yo no pienso perderte.
-
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Poeta

Poemas :  SIN SAL
SIN SAL



Por salir del silencio

voy apretando teclas

que escriban las palabras

que no quiero sonoras,

para que suenen limpias

despojadas del odio

del amor, la dulzura

Ni frías ni calientes

atérmicas

insípidas

de énfasis ausentes

Vos le pondrás los signos

que creas conveniente

o leerás entre lineas

para darles sentido.



Desde ya te adelanto,

que te haz equivocado.
Poeta

Poemas :  Velas de amor
Velas de amor en golfos de ternura
vuela mi pobre corazón al viento
y encuentra, en lo que alcanza, su tormento,
y espera, en lo que no halla, su ventura,

viviendo en esta humana sepultura
engañar el pesar es mi contento,
y este cilicio atroz del pensamiento
no halla un linde entre el genio y la locura.

¡Ay!, en la vida ruin que al loco embarga,
y que al cuerdo infeliz de horror consterna,
dulce en el nombre, en realidad amarga,

sólo el dolor con el dolor alterna,
y si al contarla a días es muy larga,
midiéndola por horas es eterna.
Poeta

Poemas :  Quién supiera escribir...
«Escribidme una carta, señor cura.»
-Ya sé para quien es.
«¿Sabéis quién es, porque una noche oscura
nos visteis juntos?»
-Pues...
Perdonad; mas... . No extraño ese tropiezo.
La noche... la ocasión...
Dadme pluma y papel. Gracias. Empiezo:
Mi querido Ramón :
«¿Querido...? Pero, en fin, ya lo habéis puesto...»
-Si no queréis...
«¡Sí, sí!»
-¡Qué triste estoy! ¿No es eso?
«Por supuesto.»
¡Qué triste estoy sin ti!»
-Una congoja al empezar me viene ...
«¿Cómo sabéis mi mal?...»
-Para un viejo, una niña siempre tiene
el pecho de cristal.
-¿Qué es sin ti el mundo? Un valle de amargura.
¿Y contigo? Un edén.
«Haced la letra clara, señor cura;
que lo entienda eso bien.»
-El beso aquel que de marchar al punto
te di... «¿Cómo sabéis?...»
-Cuando se va y se viene y se está junto
siempre ... no os afrentéis.
Y si volver tu afecto no procura,
tanto me harás sufrir...
«¿Sufrir y nada más? No, señor cura.
¡Que me voy a morir!»
-¿Morir? ¿Sabéis que es ofender al cielo...?
«Pues sí, señor, ¡morir!»
-Yo no pongo morir. «¡Qué hombre de hielo!
¡Quién supiera escribir!
¡Señor rector, señor rector! En vano
me queréis complacer,
si no encarnan los signos de la mano
todo el ser de mi ser.
Escribidle, por Dios, que el alma mía
ya en mí no quiere estar;
que la pena no me ahoga cada día...
porque puedo llorar.
Que mis labios, las rosas de su aliento,
no se saben abrir;
que olvidan de la risa el movimiento,
a fuerza de sentir.
Que mis ojos, que él tiene por tan bellos,
cargados con mi afán,
como no tienen quién se mire en ellos,
cerrados siempre están.
Que es, de cuantos tormentos he sufrido,
la ausencia el más atroz;
que es un perpetuo sueño de mi oído
el eco de su voz...
Que siendo por su causa, el alma mía
¡goza tanto en sufrir...!
Dios mío, ¡cuántas cosas le diría
si supiera escribir!»
Poeta

Poemas :  Porvenir de las almas
Si de vuestra hija fue estrella
dar tan niña el alma a Dios,
¡ay, feliz mil veces vos!
¡dichosa mil veces ella!
Pues ya huella
las celestiales alturas,
no halle en vos nunca lugar
el pesar,
porque para almas tan puras
«morir es resucitar».

¿Para qué lloráis perdida
esa prenda de amor tierno,
si por un lugar «eterno»
dejó un lugar de «partida»?
Si es la vida
caos de dudas y penas,
¿quién la muerte, al que bien quiere,
no prefiere,
si el que vive, vive apenas,
«y resucita el que muere»?

Siempre, llena de consuelo,
viendo a un ser puro sin vida,
la multitud, de fe henchida,
prorrumpe:- ¡Ángeles al cielo!-
Ni ¿a qué duelo
es mostrar, cuando la carga
de la existencia maldita
Dios nos quita,
si tras de una vida amarga,
«muriendo se resucita»?

No dé a vuestra alma afligida
la más leve pesadumbre
esa negra incertidumbre
del «más allá» de la vida.
Si es mentida
la fe de ulterior solaz,
al menos, los que viviendo
van gimiendo,
en otro mundo de paz
«resucitarán muriendo».

Ya habita, aunque el desconsuelo
os haga implacable guerra,
un «triste» menos la tierra,
y un «dichoso» más el cielo.
De su vuelo
iréis vos, muriendo, en pos,
si a Dios dais en implorar
sin cesar,
pues para justos cual vos
«morir es resucitar».
Poeta

Poemas :  Para tu boca
Para formar tan hermosa
esa boca angelical,
hubo competencia igual
entre el clavel y la rosa,
la púrpura y el coral.

Mintiendo sombras del bien,
en ella el mal se divisa,
por lo que juntos se ven
ya la apacible sonrisa,
ya el enojoso desdén.

Y en los senos abrasados
engendra con doble holganza,
o con tormentos doblados,
cada risa una esperanza,
cada desdén mil cuidados.

Cual las conchas orientales
en tu boca, y por vencerlas
muestra en riquezas iguales,
cuando desdeña, corales,
y cuando sonríe, perlas.

Y si con sombras de bien
tal vez el mal se divisa,
es porque en ella se ven
guardar la miel de su risa
las flechas de su desdén.

Si a mí su rigor alcanza,
al ver su hermosura, siente
el corazón doble holganza;
y aunque un desdén me atormente,
déme una risa esperanza.

¡Bien haya la dulce boca,
que sólo sus frescos labios
el aura pasando toca;
que haciendo el ámbar agravios,
su miel a gustar provoca!

¡Oh, bien haya cuando ufana
dando enojos a la rosa,
muestra su cerco de grana,
fresca como la mañana,
como el azahar olorosa!

Y si acaso dulcemente
suelta plácida congojas,
ya es el rumor del ambiente,
ya el susurro de las hojas,
ya el murmurar de la fuente.

Si alegres sones respira,
las aves del prado encanta;
y si a vencerlas aspira,
con las que gimen, suspira;
con las que gorjean, canta.

Tu miel, aroma y colores,
rinde en amante oblación,
flor, ante cuyos primores,
mustias é inútiles flores
las flores del valle son.

El néctar más regalado
deja que de amores loco
beba en tu labio abrasado;
para una abeja es sobrado
lo que para muchas poco.

¡Mas ah!, que vertiendo quejas,
me esquivas tu dulce miel;
en vano de una te alejas
si ves que miles de abejas
poblando van el vergel.

¡Ay de la rosa encarnada,
que en su seno de carmín
niega a una abeja la entrada!
Tantas la acosan al fin,
que queda sin miel, y ajada.

¡Ay de las cándidas flores,
si alzan su capullo tierno
del estío a los ardores!
¡Ay del panal si el invierno
lo hiela con sus rigores!

Dame los gustos sin tasa,
pues ves que el sol estival
las tiernas flores abrasa;
mira que amarga el panal
cuando de sazón se pasa.

Ríndete a mí placentera:
no te rinda con agravios
de abejas la turba fiera:
que herir esos dulces labios
herirme en el alma fuera.

De ese tesoro las llaves
dame, y sus dones ardientes
libaré en besos suaves,
sin que lo canten las aves,
ni lo murmuren las fuentes.
Poeta

Poemas :  Más cerca de mí te siento
¡Ay! ¡Ay!
Más cerca de mí te siento
cuando más huyo de ti,
pues tu imagen es en mí,
es en mí,
sombra de mi pensamiento,
sombra de mi pensamiento.
¡Ay! Vuélvemelo a decir,
vuélvemelo a decir
pues embelesado ayer
te escuchaba sin oír
y te miraba sin ver,
y te miraba sin ver. ¡Ay!
Poeta

Poemas :  Los progresos del amor
Así un esposo le escribió a su esposa:
«O vienes o me voy. ¡Te amo de modo
que es imposible que yo viva, hermosa,
un mes lejos de ti!
¡Mi amor es tan profundo, tan profundo,
que te prefiero a todo, a todo!...»
Y ella exclamó: «¡No hay nada en este mundo
que él quiera como a mí!»

Mas pasan unos meses, y la escribe:
«¡Qué hermoso debe estar nuestro hijo amado!
¡Sólo él, él sólo en mis entrañas vive!
Piensa en él más que en ti,
su cuna se pondrá junto a mi cama.
No hay cielo para mí más que a su lado.»
Y ella prorrumpe: «¡Es que, el ingrato, ya ama
al hijo más que a mí!»

Después de algunos años le escribía:
«Espérame. Ya sabes lo que quiero:
mucho orden, mucha paz y economía.
¿Estás? Yo soy así.
Cierra el coche: me espanta el reumatismo;
avísale que voy al cocinero.»
Y ella pensó: «¡Se quiere ya a sí mismo
más que al hijo y a mí!»
Poeta

Poemas :  Los dos miedos
I
Al comenzar la noche de aquel día,
ella, lejos de mí,
«¿Por qué te acercas tanto? - me decía -,
¡Tengo miedo de ti!»

II
Y, después que la noche hubo pasado,
dijo, cerca de mí:
«¿Por qué te alejas tanto de mi lado?
¡Tengo miedo sin ti!»
Poeta