Poemas :  desquiciada
Se detiene en mi sombra
y atisba el tiempo cuando viene,
se viene insistente,
coagulada
a paso lento.

Rasga la herida con su vaivén
acumulando sensaciones alteradas,
reteniendo en sus piernas vida que se olvida.

Humedad en territorios clandestinos.
Suspiros incendiados.
Viendo amanecer el mal de tenerte así,
con tu risa desquiciada.
Poeta

Poemas :  Enmohecido será
Enmohecido será

Porqué...
Del fuego el cubo sale,
recto al agua: Tibio,
laberinto circulando burbujeante,
debajo del rectángulo indispuesto,
arriba del sol vidrioso,
vieja estrella triangular,
geometría,
humana chispa humana.

El aliento en el barro, divino,
de vida plena, divinizada,
la más pequeña nube,
nodriza de la gota,
del vivirse,
en la tierra transitoria.

Lo acaricia el viento, lo cultivan,
ríos, lagos y lagunas,
y la brisa teje,
de sol a sol como relámpagos.

Atormentado estaba, como diciendo,
así callado, gestos y pasos lentos,
que aún no acaba de ser, ligera lluvia,
entre alfombras sedientas,
arenas, cadenas, casas y cementerios,
húmedos, anchos hierros. ¡Enmohecidos!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Oda al espejo (I)
ODA AL ESPEJO (I)

Ahí al frente
con
tu mirada
transparente
el tiempo
de perfil
con
la camisa
y la sonrisa
vistes
la ropa nueva
el reflejo
goteando
arrugas
estremeciendo
hasta
el fondo
la luz perforando
la esperanza
que sigue
buscando
la cabeza
el cuello
las mejillas
con blusa blanca
la corbata
descifrando
el nudo.

¡Oh, lindo espejito!.
Muchas
veces implacable
el cabello
cae cantando
por el peine
invisible
haciendo gestos
roto
y empañado
entre
la luz
labios de cristal
espalda intacta
a veces
buscándome
siguiéndome.

En los ojos
abriendo
con agua tibia
la espuma
entre los dientes.
¡Vagos recuerdos!.
Envejeciendo
matutinas noches
vespertinas nieves
en la cabeza.
¡Fogatas!.

¿Qué puedo hacer?.
Me
seguirás
viendo
inclemente
desnudándome
la misma
cara
herida por el tiempo
habitación
distinta.
¡Cambiando siempre!.
Haciendo lo mismo.
¡Qué yo!.
He olvidado
de mí
pensando.
¡Qué nada cambia!.
De la
apariencia
el
fondo
con
la imagen.
¡Qué nos mira!.
y desconoce
objetivamente.
¡Solo por fuera!.

Mi reflejo solo un rato
en el baño
solitario
en la sala
acompañada
sonriendo
como sombra
con luto ajeno
resbalando
los dolores.
¡Qué llevamos!.
Reflejados
en otras
lágrimas
muchas
veces ocultando
por los años
en
ese
peinador.

¡Qué cambia!.
El tiempo
a
nuestra
imagen
y semejanza.
¡Reflejándonos solamente!.
Gracias, gracias, gracias.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  De la traducción poética
DE LA TRADUCCIÓN POÉTICA
Autor : Zbigniew Herbert
Polonia 1924-1998

Estudió Derecho, Filosofía y Economía, fué poeta, ensayista y dramaturgo. Uno de los más importantes poetas polacos del siglo XX. Esta es traducción de Xaverio Ballester. Madrid, Ed. Hiperión 1993, En 2da. Edición 2008.


De la traducción poética

Como un abejorro zompón
que se posó sobre la flor
hasta que se encorvó el flexible tallo
y ahora se abre paso entre filas de pétalos
parecidos a hojas de diccionario
y se dirige hacia el centro
donde están el aroma y el dulzor
y aunque pescó un catarro
y ha perdido el sabor
aún persiste
hasta que su cabeza golpea
contra el pistilo amarillo

y aquí ya el fin
difícil es penetrar
por los cálices de las flores
hasta la raíz
así el abejorro se aleja
muy ufano
y zumbando con vigor:
dentro me metí
y a quienes
no acaban de creerle
su nariz enseña
amarilla de polen
.
Poeta

Poemas :  Agalbanado zambombo
AGALBANADO ZAMBOMBO
(Texto Neosurrealista)

Aquí dormía la noche por la tarde
enamorada de un guante
con el frío sublime liso
altivo en la ceniza de un
sí rastrero honesto.

Un sí con el poder de robar.
Un no al engaño ausente.
Un nunca al honor viejo.

Y en consonancia con la eliminación manual de
las moscas, y los productos importados para el
descortezado de árboles, entre los que se cuentan
las novelas que han seguido sentadas en cada silla
y el miedo a las ovejas, que han hecho un cosa gris
a la espada maltratada con toda la calamidad de
ver crecer las papas y los rábanos desde abajo...

Destacan por otra parte, los vestidos musculosos
en los juegos con sal de uvas, los teléfonos solitarios
organizando conmovedores mensajes a los gusanos
que no se dejan de mover como el tocino en su auto,
con los marsupiales aplaudiendo al campo magnético
templado en el ambiente del acarreo de los aerosoles,
sin olvidar los marcadores fluorescentes, dónde es
posible encontrar las diferencias con las arañas rojas
en las erupciones de aranceles amenos, y los primeros
primates de níquel, con las más modernas técnicas de
cultivo del azufre con plomo, entre casas y chozas que
sacan la lengua a los pisos de basalto, y sedimentos del
clima al fallecer las capas tectónicas, por no tener saber
del cuidado del aire, y dejar que se elevara la toxicidad
de los cubos puntiagudos con el magma endurecido...

¡Vaya encorbatados!
Son el conjunto de la vocación iconoclasta que está
fabricando pasta, pastel y plástico en el mismo nivel
temático que resta importancia al agua tibia, lejos del
determinismo y la teoría del reflejo, por el culturalismo
desbordante de los dedos incomprensivos en una tarde
de comitiva menos elitista que cualquier mañana vana,
anulando la vieja certidumbre más exigente de trapos,
si bien, menos instrumental cuando se cambia el suelo
y el tapete al márgen del nombre que alcanzó la primera
madurez del escarabajo con la gracia displicente, y la
claridad de las uñas de suaves colmillos embusteros.

Bueno, sentadas las bases en la punta de los patrones
enigmáticos de los terremotos, es necesario pensar en
el arrastre atmosférico sobre las naves espaciales que
solucionan sin preocupación la mínimas injusticias
de los satélites en órbita, en tanto se enfrían los huevos
del desayuno, por las corrientes de convección causadas
por el calor ascendente que impulsa el dinamo de la más
pura consciencia humana encargada del cuidado micótico.
Aunque, desde luego, cualquier lágrima puede haber sido
causada por el polvo en el aire, sospechoso de los datos
en el laboratorio de los rábanos, y las reducciones drásticas
en los paneles solares y las turbinas de algodón.

Así que, por este simbólico zambombo, hay esperanza para
la cera... Así como, para las mesas que optaron por dar un
paseo e identificar los focos fundidos sin prenderlos, y con
la manada de elogios de las granjas y el ganado, y el mayor
sombrero de los ácaros en la población de aviadores , y la
matanza de cadáveres con luces intermitentes ruidosas.
Para eso es el soporte matemático, que pone en duda el rojo
de la sangre, el dolor por la muerte infame y la buena
voluntad del apropiarse de los bienes ajenos, dentro de la
mayor legalidad estadísticamente menos impr
obable.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Sentir incorpóreo
SENTIR INCORPÓREO

Al sobresalir.
Más allá.
De la piel.
Del amor.
Están dos vitrales tejiendo talleres,
en la paz,
en el aire,
del urbano personaje perdido,
ardiente inclemente.
¡Fantasía y tragedia!.

Sentir incorpóreo el color del viento.

Donde los óleos alumbran.
El martirio que es caricia.
Al balcón en crisis.
¡Más tarde que la pobreza del silencio!.
Menos a la deriva que la invasión.
Donde es abstracto el resorte,
y dulce cada sonrisa.

Incorpóreo sentir el dolor del agua.

Entre las amarguras.
En el cementerio madurando,
teje sueños hermosos,
la efervescencia desecando.
Con cada hora sagrada,
las cualidades de las conchas,
que en sus dichas llora,
los prestigiosos exteriores.

Porque ama las plegarias,
las enormidades interiores,
de cada latido,
que al yugo no se somete,
en los negros rincones del olvido,
en los grises vuelos sin nombre.
¡Qué sacuden al viento transparencias!.
¡Qué estremecen las olas al océano!.

Sentir incorpóreo.

Donde el suspiro,
es absoluto,
arquitectónico.

Del privado mundo,
del emocional desconocer,
que respira virginal.
¡Rodeado de lírica al acrílico!.
Con los oleajes.
Del sofisticado valorar,
tranquilos, beatíficos, radiantes,
al regreso insubstancial,
cuando la vida oscila.
Del todo, en todo.

Incorpóreo.
Sentir.

Que crece.
Y crece,
con el tiempo.
Aún vivo.
¡Qué la vida engendra!.
Y
nada
le impide
construir
sobre la bruma.

La esperanza en la certeza yerta,
bruma.
En la soledad arenosa,
que grave lucha.
Que aroma el pasado,
si el amor no desea,
si el dolor no enseña.

Incorpóreo.
Sentir.

Siente,
su desnuda carga.
Siente
Su canto sombrío.
Incorpóreo.

Y busca la paz,
tan fresca y sedosa,
en los dignos vestigios,
del amor,
disperso,
en la verdad.
¡Qué nadie quiere enfrentar!.

Siempre,
sabiendo,
del espacio esquivo.
¡Incorpóreo sentir infame!.

Del engañoso servil del tiempo,
tugurio tácito,
techumbre trepidante,
de la vida transitoria.
Del siempre atrapado.
Por la lisonja deslumbrante.
Por el halago rastrero.
Por la rústica zalema.
Por el agreste requiebro.

¡Del intemperante temporero!.


Autor Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  no acaba
Te llevaste los fantasmas y me dejaste tus manías,
llaveros de un pasado que aproximas.
Te llevaste los días de una vida sin vida
y me entregaste “tu niña” con la que juego todavía.
Te llevaste mis notas más desenfrenadas
y les diste tu nombre a cada estocada.

Eres, sin verbo, porque definirte me sería inútil,
amurallarte con términos precisos de algo que no conozco
sería un suicidio bello del que vengo huyendo.
Eres esa mirada en cada esquina que se calcina porque no tiene tu carisma,
eres la rima sin rima de una cima de palabras que no dicen nada,
aunque sean a desmedida.

Eres el vientre donde terminan mis ansias,
el tacto débil que se desmorona en distintas tajadas.

Eres el “por siempre” de este cuento que parece que no acaba.
Poeta

Poemas :  hartazgo de ti
Si estuvieras aquí te pintaría en mis paredes,
llenaría el hartazgo con tus imágenes
y acumularía cada palabra en la alcancía de mi vejez.

Si estuvieras aquí serias camisa desabrochada,
andén de luz y sombras cada que te bañaras.

Podría atinarle un suspiro a las tardes…
si estuvieras aquí.
Poeta

Poemas :  demorada
Me incitas a la muerte mujer de pétalos suaves,
alcanzando esos limites siniestros de rebeldía e inmoralidad,
a tus tatuajes los llevo entre boca y boca,
a los míos los llevo encadenados con tu nombre.

¿Qué le deparará el destino a unos pasos que gotean?
¿Qué será de mí, sin la sueva fragancia de tu entrepierna?
Y dime, ¿A dónde van mis vuelos cuando duermes?
Me dejas tanto que me atiborro de mensajes inexistentes.

Soy el romántico que te ve en la almohada,
ese enfermo pálido de calores y trasnochadas,
tu asesino sin sueldo ni reproches,
tu camino incierto, tu sed demorada.
Poeta

Poemas :  desarmario
Desarma su guardarropa con melancolías y engaños,
quitándole el tiempo a cada prenda de sus labios,
Viene aguardando siempre mis mareas
y se deja la piel postrada,
siempre en esta misma ladera.

En cada sonrisa le regalo un trozo de vida,
muriendo a diario en el sin fin de la cobardía..
Sorteando la muerte en las caricias de su ausencia,
Me va dejando solo, impío y desolado.
Poeta