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SUEÑO DE FANTASMA
El fantasma. Seco del agua. Sueña tenaz. ¡Sus gotas!. ¡Cuerpo del antes!.
Luz. Del nunca. Sueño de fantasma. ¡Espejismo siempre!. ¡Accidente desértico!.
Del horizonte. ¡El fantasma calla, triste!. Secos pájaros. De hierba. ¡El cielo de polvo tenue!.
¿Será como debe ser?. ¡Oh, dios del gatillo!. Todo prisma, rincón, orilla. Un camino... ¡De murmullos y sorpresas!.
¡Fragmentos, fragua, fuego!. Fermentos del fango. ¡Somos!. El sueño. Del fantasma.
¡No, No...No! Dijo el agua dormida. Ninguna gota escuchaba. ¡Cuerpo era!. Su luz vana.
Desiertos fantasmas y espejismos. Aridez del nunca humedad. Del tal vez. ...Tormenta...
Ignorancia y arrogancia. Poder podrido. ¡Raíz y ocaso!. ¡Ése fantasma, ése fantasma!. Nos sueña.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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DETALLES DE UN INSOMNIO
Sí, sí, sí. Te digo que el agua. Sabe A sed. Y la lluvia. Perdió la humedad. ¡Humana sequía!.
Arpa y vuelo submarino de camello. ¡Sí, te digo, creo, callando!. La lluvia seca. ¡De la pluma!. Palabras sedientas de sal y sol. Los ladrillos del cerillo.
¡Sí le digo... Al fuego... Dulce frío. ¿Dónde está ahogada la sed?. En la pluma paralítica. En el canto de la piedra. Aquí. Está. ¡La solución!.
Humano. Dije. ¡Ayer sentías!. El vuelo del sol soñado. Sí. Te digo. ¡Calla hermano!. ¡El agua sabe a sed!. ¡El sonido del perfume!.
Sí. Te digo. ¡Dime, escucha ¡Qué la lluvia es seca!. Y las cenizas. ¡Ladran gallos!. Las piedras escriben con arenas.
El polvo.¡Dulce!. Del arpa y carpa emplumada. ¡Aquí. Sí.!. Ésta es la solución.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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AMNÉSICOS NECIOS
Por los círculos y masticados ángulos. ¡Son víctima y verdugo tres olvidos!. Más cautivos que millones, y masivas las agujas. Ya reptan sus captores, los castores, en la sombra metálicos discursos.
¡Tan amnésicos, tan necios!. ¡Necios como amnésicos!.
Por los triángulos desnudos humos, las coronas amasan los collares, en las nieves, las tiernas hojas. ¡Son las muchedumbres escombro!. En cada hombro. ¡Puntos suspensivos!. ¡Ríen deshabitados!. Sin manos.
¡Tan necios, tan amnésicos!. ¡Amésicos como necios!.
Salir por los inmediatos intrincados, pocos bosques raspan. Muchas cabras sin dalias quedaron. Muchos proyectos comen mitos, con la multitud de huesos y semillas, entre tiendas secas y descoloridas.
¡Tan amnésicos, tan necios!. ¡Necios como amnésicos!.
¡Cuánta división agrupa guantes!. En la cuna que perdió su rostro. En los trenes de corderos. En la lengua de los cerdos. ¡Hay cardos, espinas, cedro y gusano!. ¡Y el futuro, añicos hecho, solo llora!.
¡Tan necios, tan amnésicos!. ¡Amnésicos como necios!.
En la mitad, y la fiebre de paloma, una campana esculpe una navaja, con cemento irremediable, y estrujado, el perfume maniatado. Más allá, la pureza es frágil. Y los insectos compran cualquier lombriz.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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APALABRADAS TINTAS
Conmovidas las palabras por sus sílabas ¡La voz de los arroyos orquideaba! Arrobadora, dulce cada letra. Indistintamente, cristalina, fresca... La mañana El amor a nuestras muertes Entre ¡La humedad desierta!.
Pluma, lágrima. ¡Lágrimas de pluma, lágrimas!. Lágrimas sólo de palabra Palabra teñida de campanas ¡Campanas de solo vacíos!. Tintas teñidas.
Pluma lágrima teñida de campanas, haciendo señales, de cobre y granito. ¡Escritura profunda y magnánima tierra!. Las palabras, las palabras. ¡Vendidas, vendidas con su consciencia!... ¡Sólo descendían!.
¡Apalabradas tintas vendidas!. A los lejos, en la profundidad se escuchaba. Me lo dices tú, alfabeto sordo, sordo, cómo los renglones, del que por ahora lleva el cuaderno.
¡Apalabradas tintas!. Óseas, térmicas ¡Musculares!. Alojando corpulentos monolitos, en sílabas tempestuosas y lujosas, vergüenza, del papel de la vida.
Tempestuosas y lujosas Letras de lustre y pacotilla ¡Sílabas, sólo sílabas vanas!. Sacrificando letras en cada renglón. ¡Hojas frenéticas, volúmenes abstractos!... Pobres extractos.
¡Palabras vendidas!
Apalabradas tintas, escombros en hombros y dorados... ¡Combustibles!. Así, se desgranó la tinta sonámbula. El vidrio en las pestañas. Y los corales en diálogos perplejos.
Conmovidas las colmenas, fueron... ¡Fueron falsos! Los islotes y libertad en puntas Las letras... Las letras. ¡Callaron sus mañanas! Entre.. ¡Entre desintegrados rostros!
Y Conmovidas ¡Las verdaderas palabras!. Se perdieron en las tintas En Las Tintas apalabradas... ¡De todas las apalabradas tintas!.
Autor: Jel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ÍNTIMOS LABRIEGOS Agitada horizontal en el fondo. Tan invulnerable que alarma. El mismo centro aceite. La espiral enardecida de colores. Verticales matutinas perla a perla. Con la forma que transforma. ¡El señuelo del anhelo!. Horizontales, plenos, radiantes. En el fondo de los cielos. Mutuos.
Ocultos vencedores de los tiempos. Imposibles-¡Profundamente altos!. Platas-¡Movimiento fresco!. El día verdoso pasa, vuela y siente. Letra a letra, piel a piel. Fieles al cambio de las huertas. Libres primaveras de los arroyos. En la rama una misma gota pintan. Vencedores de los tiempos ocultos.
Ellos como nosotros. Esperando estamos faros íntimos. Flamas avenidas y brisas abriles. ¡Cómo nosotros dejamos el porvenir!. En--Las playas--¡Interiores!. En--Las dulces--¡Explosiones!. Esperando Esperando... Cualquier destino. De cualquier espera, de los infinitos. Presentes en todo el futuro de los destinos. Llamas. Llamas, espumosas. ¡Recreándonos!. Verticales. Agitados. ¡Entre arados labriegos!. Verticales, amor amor, íntimos horizontes. Horizontales esféricos de los triángulos celestiales. ¡Intimos consigos, y de cada cual sus universos!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Niñez niña Vamos vamos niño niño ¿Qué ayeres los recuerdos rompen? Niño en mis días detenido En los primeros gritos de la plaza Sigo al amarillo Otoño niño del invierno. En el pueblo blanco En la memoria de aquéllos soles ¿Encendido estás allí mismo?... ¡Sol! Sol como aquí mismo yo niño Te recuerdo blanco el piso nieve Viento, hojas, juegos de otros colores De otros días niños de gusto viven.
La niña infancia es cantera, tiempo detenido sucesivo. ¡Ser qué no la evita!. Que levita en solitario.. De ninguna parte parte solo. Un completo consigo sigue. El hoy del yo qué no termina. Del ser qué todos es ninguno.
Niñez de mis cajones llena. El día que no pasa ni pesa distinto. En el paraje arbolado arroyo alegre, la niña niñez vive apenas en muchos, de los sueños olvidados en el polvo, secas flores, abejas, destino hormiga. En la tormenta audible, ausentes muchos, del fondo propio, ajenos enconchados, la niña niñez visible, siento siempre.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ARDIENTES PESADILLAS
Con Las Pesadillas... Ardientes. La tierra del pensamiento... ¡Perdida va!. Con La, luz ha tropezado... ¡Fría viajera!. Esa pesadilla verde...Piedra, hielo negro.
¡Parpadeando humeantes cantos!. En La ¡Vejez nevada de cada frasco!. La tierra del pensamiento... ¡Perdida va!.
En cada rana mil ramos rugen. Los dientes sudorosos de las copas. Las infancias perennes de los armarios. En los cuadros secos. En los triángulos amargos. ¡Con el imposible doblado bajo el zapato!. Con Las Pesadillas ... Ardientes.La tierra del pensamiento. ¡Perdida va!
¡Cuán pequeño es el último infinito!. De las sombras interiores del reflejo. ¡Con la nada púrpura y radiante !. En--- Los olores--- Rojos del candado. En la fe---¡Dulce de cadenas!. Fondo manantial de cada naranjal.
Con las pesadillas ardientes. Con una red y araña en cada dedo. Va fabricando dioses... ¿Dioses?.Sí, dioses a los caballos. Y--- La pobreza--- ¡Cadavérica del alma!. Con las pesadillas ardientes.
¿Qué duermen cien pesadillas un sueño?. ¿Qué duermen cien atajos de tomate?.Unos- Algodones- Ignorantes. Unas-Lápidas-Azucaradas. Fin carmín. Fin carmín. ¡Un sueño qué duerme, cien pesadillas!.
Con las pesadillas ardientes.Las Pesadillas. Ardientes con las pesadillas.
En Las En las cucharadas de un lucero. En la garganta del agua.Las Cucharadas de un lucero. Por el breve siglo de un segundo. El breve siglo. Y la redonda memoria de la seda.Con arañas suficientes.
Ardientes pesadillas ardientes. En La Voz nublada de los cobres.
Y La Visión orfebre de los huesos. Orfebre. ¡De los huesos, huesos!. De madrugadas incineradas. ¡Qué lactan astros muertos!.Y sepultan- Soles. ¡Con sus vidrios!.
Ardientes pesadillas ardientes. ¡En la luz del ataúd!. Con sus vidrios. ¡Sepultan soles!. Donde la tierra del pensamiento.¡Perdida va!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Enarenada pocilga
Enarenada Pocilga...Efímera arena... Efímera arena colgada del viento. Extiende su nido donde la piedra se advierte. En las carnes de la llanura sin fuerza. En los campos desolados de paja. Extiende su aliento, donde las almas han ido. Efímera danza de instantes desiertos. Enarenada Pocilga... Efímera arena...
Arena caída gota a gota, del azul silencio. Hay un lívido espejo vacío. Hay un sonámbulo inmóvil. Ante los hombres sin nombre. Ante los hombres sin nombre. Hay Campanas. En dagas en campanas hay... ¡Hombres sin nombres!. Enarenada Pocilga... Efímera arena... Arena que arena, los párpados violines. Saltan los alientos y esconden los rincones. ¡Hojas cortas, cortan vidas, cruzan huesos!. Arena que arena, los alfileres tiemblan.Arena que arena, los alfileres tiemblan. Hay Fracaso En Almíbar en fracaso hay... ¡Párpados en los rincones!.
Enarenada Pocilga... Efímera arena.
Arena con la risa. Arena qué acuchilla. En amargo lago, los pueblos de lamentos, y en los labios luto. Los pueblos de lamentos y en los labios luto. Hay Dolores En Los muertos olvidados, hay dolores, hay.
Enarenada...Pocilga... Efímera... Arena.
Arena el desaliento cada día. En cada cuerpo que agoniza. En cada vientre que fallece.
¡Cada cuerpo, cada vientre...Donde el desaliento fallece!. Cuerpo. Vientre. ¡Donde el desaliento fallece!...Fallece y agoniza día con día.
Arena en la cabeza un bosque hostil. Una telaraña entre sus venas. Una muchedumbre hecha pedazos.
¡Una telaraña, una muchedumbre... Hecha pedazos! Vena. Hostil. Bosques de nuevos huesos... Y aún sonríe.
Arena luego el sobrehumano llanto. ¡Costal de huecos en la porosa lengua!. ¡Cuerpo de huecos en su arenal sonrisa!.
Pocilga de arena, pocilga del siglo nuevo. Milenio de arenas, milenio de fracasos. El hombre. Hambriento... ¡Los dedos en sangre bebe!.
Todo se ve y se vive, y el que no esté de acuerdo, y el que no esté de acuerdo, es él, él,... ¡El perverso culpable!Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ESCÁRBATE HISTORIA
El era, de la negra casa donde vive. Un escarabajo rencoroso mal raíz. De sangres, olvidado pobre túnel. Con vientre de tijera dorada. Con dientes de tatuaje viejo. Era, sin sentirse bicho. Incompleto fracaso. Agua, negra, nube. Posiblemente... ¡Piel ceniza!. Firma vana.
¡Historia escárbate!.
Con la paciencia desterrando los tabacos. Y durmiendo los huesos esclavos oros. De mares amargos, de ayeres fondo. ¡Insostenibles hoy trasplantados!. Versos inversos insaciables. Lúcidas enredaderas. Volátil humanismo. Cadena... Lanosa. Engaño simple. ¡Áureo vaivén!. ¡Hueco laurel!.
¡Escárbate Historia!.
Las actividades imperdonables graves. Las verdades torcidas y difamadas. La descontrolada dignidad acribillada. ¡Cuánta pobre colección de arena muerta!. ¡Cuánto cuerpo desalmado y sin consciencia!.
¡Historia escárbate!.
Escarba con el alma el alma. Escarba con la mente la mente Escarba sinceramente. ¡Escarba, escarba!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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DELICADO JARABE
Herido El Tiempo.¡Se quedó!. Arrugando pergaminos, los años y los días... Herido El Tiempo.¡Se quedó Miel Memoria, muslosa, muslosa enamorada. Bajo Trinos inocentes, bajo los olivos inocentes. ¡Durmiendo fantástico lucero!.
Jarabe, jarabe del tiempo Del tiempo delicado. De verdes enfermos, de azul muerte. Azul, azul se quedó. ¡Más que muerte, una tragedia!. Herido pergamino y labios aromados. ¡Con tanto culpable suelto!. Nadie lo creerá jamás. ¡En la miel de miel aurora!. En la memoria durmiendo. Durmiendo las cadavéricas... ¡Conciencias de los sapos secos!.
Jarabe de los secretos. Y de los tiempos muslosos, trinos, trinos. Trinos de granados y puentes de colmena. En la cintura pez del alba. Los tallos del membrillo galopando. ¡Se quedó herido!. Solo apergaminando. Tiempos, tiempos idos. Con la miel sin hiel, hilo de los amores.
Con La miel secreta. ¡Con la miel secreta de la aurora!. ¡Con la piel amada de la tarde!. El tiempo maduró la gracia. Y alondra limpiamente dulce. Tierna, catarata, tibio, brazo. ¡El tiempo se quedó, sólo tiempo solo!.
Delicado, delicado jarabe. Azul enfermo, muerte verde. Rojo cielo, rojo suelo, roja la noche, roja la muerte. ¡En la miel de pez y olivo!. En el fantástico dormir. Del ignorante pueblo. Secreto. Tiempo deslucido. Por la vía láctea. ¡Solo memoria de colmena!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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