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Quiero saber si es real esto que siento me dejo llevar por el aire, pues no sé si aún respiro. La sombra efímera del recuerdo vaga y se va con el viento. Aislado, lo menciono tantas veces que deliro.
Imaginar, percibir, adivinar episodios irreales sufrimientos alucinantes en el silencio se estrellan y me hundo a cada instante en el calvario de esos males, diviso luces fugaces, en la oscuridad destellan.
Me abruma el rugir del inclemente mar que no existe inhalo el aroma de las flores no prendidas, escucho cantar a los pájaros una melodía triste, observo danzar mariposas en la primavera escondida.
De gritos, de torturas y discordias está el silencio plagado, todos me ven, pero siguen, el réquiem no les importa. ¡Estoy muerto, ja,ja,ja, ya nadie me ve amarrado colgando del precipicio cuando el sereno se corta!
Julio Medina 22 de agosto del 2011
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Poeta
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Soberano de la tierra, reinas sobre todo lo que en ella habita y es por tu bondad invicta que gozamos de lo que hoy tenemos, caballero invencible que lucha en pos de la humanidad tu voluntad incorruptible nos ha protegido hasta la actualidad, tu que nos permitiste el don de la escritura y con el permitiste mi poesía y la de tantos otros y escondida en esta el legado de tantos poetas inmortales, nos diste el don del pensamiento y desde ese momento hemos buscado más y más el conocimiento, y es que con lo que nos dotaste pusiste los cimientos y por eso que hoy puedo hablar de sentimientos, imponente rey terráqueo que forjaste las montañas y volcanes con magma en sus entrañas, nos regalaste el fuego y sin pensarlo observaste como este encendía nuestros corazones y se reproducía en la calidez de nuestra alma llenándonos de calma hasta que conocimos el lado del mal que le ha declarado la guerra al lado angelical que no se da por vencido, que nos saca del olvido y que no eleva a otro nivel, y con un leve respiro aspiro la tranquilidad de tu reino y cuando suspiro exhalo la fusión de esta con mi mente y siento como si de repente pudiera verte pero es solo que el sueño me ha vencido y es dormido que te veo a ti y a tu excelsa presencia y a tu ausencia tan solo puedo soñar con tu recuerdo
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Poeta
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Habitas en tu palacio ajeno al aire mas no al oxigeno, lugar mágico al que ningún humano podrá llegar jamás, tu poderoso gobernante de los mares, tú que reinas más de la mitad del planeta, tu soberano de los peces más pequeños hasta las criaturas más grandes que en tus océanos habitan, es tu reino el más bello pues en su superficie puede recibir toda la luz del sol o reflejar la brillantez de la luna, es tu reino aquel que en su parte más profunda no existe ni el más mínimo rayo de luz, es tu reino el más completo contando con una gama de colores que ni el mismo Picasso podría retratar en sus pinturas, que cuenta con animales tan diferentes como hermosos en su individualidad, tu reino rebosante de hidrogeno pero por igual rico en oxigeno, es tu reino el que conjunta todos el que en tus playas y costas acaricia a la tierra amablemente y que en su encuentro con el aire este levanta hermosas olas espumosas para que este se de cuenta de la alegría que le produce su contacto, llamado Poseidón por unos y Neptuno por otros yo tan solo puedo llamaste rey de los mares pues ante tu presencia toda palabra deja mis labios y no puedo sino postrarme y mostrarte mi respeto en una reverencia, y es que tu, fiel gobernante de la Atlántida no posees otra forma de mostrarte ante mi si no es por medio de mis sueños
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Poeta
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MAÑANA TEMBLOROSO
¡Mañana, mañana, oh, mañana!.
En la piel el siglo se fue despacio. Por la sal contagiosa de la esquina. ¡Cómo un accidente poblado en balas!. Con las urnas derramadas de subsuelo. ¡Sueltas las tinieblas luminosas!. En la esfera congelada de recuerdos.
¡Mañana, greña, artificio!.
Pensaba en los mártires perdones. ¡Desatados puñales sin entrañas!. Cuchillos hirvientes, feroz redención. Cada rabia rival, cada trozo turbio. ¡Sin vida los frutos puros!.
¡Mañana, marasmo, consunción!.
Creía sordamente arañando las caricias. ¡Plácidos pellejos de cangrejos olvidados!. En el vientre cobarde de roedores. En el fondo desnudo descarnado.
¡Mañana, desfiladero, angosto!.
Tejía pinceles de místicos ensueños. ¡Mago dramático de vértigos artísticos!. Solemne y cándido disipando abismos.
¡Mañana, temible, tembloroso!.
Vaya mácula, enferma de gloria.. Simple consuelo espigando eclipses.
¡Mañana, trémula, mañana!.
¡Pobre modelo de atormentado Caos!. Caos. Modelo. ¡De tormentas, atormentadas!.
El. Siglo inerte. ¡Sediento espejismo!. ¡Mansión refulgente de rostros falsos!. ...Conciencia de tarántulas amargas. ¡Imperio de lamentos y fracasos!. El. Insano obsceno. Torbellino de tiranos codiciosos. ¡Cultivan y cultivan!. Solo. ¡Espasmos elegíacos!.
¡Mañana, oh, mañana de mañanas!.
Greña de marasmo mañana. Desfiladero de temible mañana. Artificio de trémula mañana.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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VÉRTIGO PERVERSO
Con el sabor alacraneando entre pupilas. Nobles nieblas ablandan los hilos, cráneos, perpetuos vinagres, alegres humos. De madera escandalosa y frenéticos delirios. De metálica ternura y sublimes engaños. Cráteres innúmeros anidando escombros. Nombres nativos agrios agravios.
Vértigo, vértigo. Vértigo perverso, perverso.
Lecho de sed y pulcro sepulcro. El dormir embotellando insomnio. El vivir emblemático inquieto. Leche de sal y hueco hueso. Con el perfume culpable herido. Con el perverso culto oculto. ¿Cuál edén será tu infierno?. Vértigo perverso, perverso vértigo. Vértigo, vértigo.
Solo hay remedios imitados. Promesas de polillas carcomidas. Ignorancia de pantanos enamorados. ¡Promesas decapitadas y cunas!. ¡Furias dormidas en los techos!. Magníficas pulseras de iracundos. ¡Latidos que tiemblan emplomados!.
Vértigo, vértigo, vértigo. Perverso, perverso, perverso.
¡Carnaval!. De capricho indiferente. ¡Emoción dispersa incierta!. Matanza bienhechora en plenilunio. Luto eterno en cada hueso y casa. Cosecha de tormentas y sospechas. ¡Desnudas almas y heridas permanentes!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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GOTA SEDIENTA...(I)
¡Sed de una sed gota!. ¡Gota de sed!. ¡Gota que brota!.
En La Sed, sed, lo que somos. En El Agua, sin ahogar nuestra gota. Con la fría sed de los desiertos apagados. Y los óleos espesos de los pies camino. ¡Hay naceres nacarados y emplomados!. ¡Hay intactos matices incompletos!. Rayos y reflejos circulares. En la sola soledad qué huele.
¡Gota, gota!. ¡De sed gota!. ¡Una sed gota a gota!.
A entraña extraña del consigo. Mismo cambio acumulado. En el volátil encuentro. Del vacío compañero. ¡Despedida!. La presencia de finales mañanas. En la sed del saber, ser sólo. ¡Lo único qué somos!. Siendo instantes detenidos. Mitad aquí, mitad allá,fragmentos.
¡De sed gota!. ¡Una sed gota a gota!. ¡Gota, gota!. Una vez en la totalidad plena. Y otra, inmensos fragmentos. ¡Sólo simples infinitos!. De plenos planes y picos planos. ¡Al sabernos avernos arcillas!. ¡Burbujas qué se creen eternas!. Egoístas relojes del tiempo. ¡Espacios inconscientes!. Adorando divinas ignorancias. Del sueño espía, espiga, espina.
¡Sed de una sola gota!. ¡Gota de sed!. ¡Gota qué gota!.
EnLa Sed, sed, lo que somos En El Agua, sin ahogar nuestra gota. Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Pequeño réquiem
Tuvo un instante un poco enterrado. Amanecer imposible Del sol, ocaso, hambriento. Nada, era ya libre, de alberca. Barca de vidrios viajeros ¡Vamos, de los nuncas, a los tal vez!.
¡Pequeño, pequeño, réquiem!. Réquiem. Réquiem... ¡Muy pequeño!.
En el invierno que arde. Nieve a nieve en cada faro encallado... Con el silencio enfrente Con los muros transmutados Inmensamente momentáneos ¡Quemados los fuegos!
¡Pequeño, pequeño, réquiem! Réquiem Réquiem... ¡Muy pequeño!
Otra vez, y muchas más ¡Helados los hielos! ¡Quemados los fuegos! Tuvo un bailarín su turbio amanecer de alberca hambrienta La falda, el volcán, la espuma. Del sol viajero-De lo mismo ¡De viejo a nuevo réquiem!. Pequeño requiem, pequeño Tan pequeño de nuevo.
Pequeño, réquiem y viejo. Del anónimo inocente ¡Débil chispa sin más pasado!. ¡Quemada flama!. ¡Hilo deshilado!. Imposiblemente. Desenterrarse.
Réquiem. Pequeño réquiem. ¡Muy pequeño!
Del Sol ¡Qué tuvo un tubo! En la nuca... Del nunca volverá..
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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¡ARTISTEADOR MECIDO!
Arte artero el qué se vende Con adorno panteonil embolsándose ¡De la caverna que pende! Encarnado un pobre anzuelo Arte de compromiso aprisa Ingenua brisa inflamada...
Inflamada brisa ingenua Brisa ingenua inflamada
De agudas notas yeguas rumiantes ¿Hay música en ésta túnica Yo sé, me dices, del fuego fango ¡Disecadas las esperanzas! ¡Dónde solos están los espejos! ¡Dónde sólo ellos se miran! ¡Solos, solos, en sus ladridos!
En sus ladridos, solos, solos ¡Solos cada ladrido y ladrido!
Arte embaucado órbita arañada Red redonda alba ausente El ente ante lentes lentos Ostras, astros sin naranjas ¡Así, unánimes y magnánimos quedan!. Las aristas Del artista absorto... ¡Corcho!
¡Las aristas del artista! Absorto, absorto de corchos.
Olor de gestos frescos Arteramente en blanco Una bala ovejó su abeja... Suave Con enredados redentores... Y ¡Cómo quedaron estertores! Así, así... Artesano, ¿enfermo? Artesano digestiva hamaca...
¡Hamaca, digestiva, artesano! ¡Digestiva, hamaca, artesano!Por aquí, por allá... ¡Mucho más! Hueca mueca chueca Hecatombe de subsuelo El cielo artero resortero ¡Un colchón, un coche concha ! Del chocolate en lata luna... ¡Artisteador!--- ¡Mecido!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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GOTA SEDIENTA...(II)
Con la fría sed de los desiertos apagados. Y los óleos espesos de los pies camino. ¡Hay naceres nacarados y emplomados!. ¡Hay intactos matices incompletos!. Rayos y reflejo]s circulares. En la sola soledad qué huele.
¡Gota, gota!. ¡De sed gota!. ¡Una sed gota a gota!.
A entraña extraña del consigo. Mismo cambio acumulado. En el volátil encuentro. Del vacío compañero. ¡Despedida!.
La presencia de finales mañanas. En la sed del saber, ser sólo. ¡Lo único qué somos!. Siendo instantes detenidos. Mitad aquí, mitad allá,fragmentos.
¡De sed gota!. ¡Una sed gota a gota!. ¡Gota, gota!.
Una vez en la totalidad plena. Y otra, inmensos fragmentos. ¡Sólo simples infinitos!. De plenos planes y picos planos. ¡Al sabernos avernos arcillas!. ¡Burbujas qué se creen eternas!. Egoístas relojes del tiempo. ¡Espacios inconscientes!. Adorando divinas ignorancias. Del sueño espía, espiga, espina.
¡Sed de una sola gota!. ¡Gota de sed!...¡Gota qué gota!.
En La Sed, sed, lo qué somos En El Agua, sin ahogar nuestra gota.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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PRINCIPIO PÓSTUMO
En un principio. Interminable cadáver era. La esquina asombrada del siglo. ¡Pasado, pasado, pasado, oh, muertes del pasado!. Lenguaje. Del... ¡Corazón vacío!. ¡Bello hongo de bombas!. ¡Solo lodo latiendo!. Y aún hoy respiran. ¡Póstumos de principios!. De Principios y finales. ¡Falsos, falsos!.
Principio salvaje. Del fino fracaso ritual. Experiencias obscuras. ¡Prólogo y réquiem!. Entrañas de médano y maleza. ¡Taimado marrajo!.
¡Póstumos, póstumos y solo póstumos!.
Los años tejieron cada monstruoso fracaso. En la tempestad agrietada. En cada pueblo no escogido. En cada pecho deshecho, ellos son los buenos. En cada empantanado aliento, ahora siguen iguales. Loa años extraviados, lánguidos, fueron blasfemia.
¡Iguales, ahora cómo hace milenios!. Dos póstumos principios y finales. ¡Iguales cómo ahora!. Nada han cambiando.
Los principios quedaron en amargos riscos. Y los rosarios partos de solo partidas. ¡Alimento de púas cada almohada!. ¡Entrañas de afilados alacranes!. En todos los cielos una inmensa tumba. Cáscaras estériles hay en cada nube. Y el retorcido cráneo exhala escamas.
Principio. Principio mudo de arrecife. ¡Solo maquinal carcajada!. ¡Preso lame el hueso ofuscado!. Sangrientas. Cavernas... ¡Sangrientas cavernas!. Y callan, su lenguaje, y matan la consciencia.
Principio póstumo bajo el pellejo. ¡Son, fueron, y lo seguirán siendo!. ¡Vean, vean, vean!. Añejo. Polvo. ¡Añejo polvo!. Urna póstuma de ínfimos.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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