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CANÍBALES DE ARCILLA
Entre divinos rayos fulminados ríen. El pulsar reverente del sepulcro. La tarde desolada de las pupilas. ¡Esos huecos artesanos!. Donde... La esperanza engaña cualquier presente. Donde... La esperanza arrastra futuros sin pasado. Y danza libre________Solo la cadena. ¡En el corazón de las divinas balas!.
Con El amor de la usura Y la basura del aliento. Con El sentimiento mineral de las tarjetas. Con El sentirse humano de las piedras. Con El pensar de las uñas y las pestañas.
Brilla candorosa___La jauría fraterna. En los cíclopes árbitros del tártaro. Labradores de osamentas con vehemencia. Infernalmente___Apasionados.
¡Caníbales de arcilla!.
Si del infierno de la vida van y vienen. ¿Qué lengua han de hablar?. Uno y mil discursos. ¿Qué dicen, qué aclaran?. Los Absurdos espesos. Los Alimentos de miserias.
Caníbales de soles y de cielos. Inmundos. Barros del pantano.___¡Alientos del escombro!.
Con todo. El amor humano amonedado. ¡Por el nunca, siempre, nunca!. Son queridos. ¡Con el ayer, del jamás, ningún ayer!. Célebres alabanciosos.
Tierno carnaval de cavernícolas. Amor. Donde el otro nada importa ni preocupa. Amor. Donde se cosecha falsedad en abundancia. ¡Hoy de ayer y de mañana!. Caníbales de arcilla.
Habitantes donde el todo tú es para ti. Entre. Los párpados. Y los dedos sincrónicos de los olvidos. Entre. Los huesos. Y la mente dispersa de las arañas.
Hermanos Fanáticos del ataúd Hermanos Alabanzas del plástico Hermanos ¡Qué aplauden a los fantasmas!. Hermanos ¡Solos y de sí mismos!. Con Su Amado culto de las ausencias.
¿Quién puede razonar con los qué además de creerse invencibles se piensan inmortales?. En Los Cielos Donde estallan hirvientes los dolores que bullen. En Los Oleos Apergaminados.___En pálidas tintas.
En tintas y sonidos las palabras huelen, inútiles. En la consciencia que nada cambia, ensordecida. Y la consciencia libre solo descansa, en el polvo.
¡Polvo genuino y verdadero digno de haber vivido!.
Arcilla que al abismo ensilla. Astilla color de mariposa. Antes del principio, después del final.
Una vez, el mal, reconocido, una vez. Acabado el Pacífico recurso del Atlántico. Una vez.....Agotado.....Gota a gota. ¿Qué hará el océano antes de secarse?. Beberse. Manantiales. Y Cataratas. Manantiales y cataratas beberse.
Caníbales De Arcilla....Caníbales...De...Arcilla.
En la congregación de los cangrejos. En el manjar de los esclavos. ¡A sí mismos, se han devorado!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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POR EL ÁPICE
Por el ápice arbitrio, abierto el cono, inverso hostil, discrepa la campana dulcemente. Al dejar caer la cautelosa contrapuertarena. ¿?. Por el oro gradual de las palomas, que se desprende del sembrar eritrocitos, y llenar con la bajeza cualquier humillación de cementerios. Por el buitre cóncavo, y glutinosidad cristal del universo. Donde hay un agrado contrariado en observar la desigualación, Donde hay arena que resbala inepta y que cernida declina. Y, que a punto de caer, argumenta azuzarse. Donde hay un amor distraído que se arremolina, Con una prisa cromosómica de gato. Con la lentitud atroz del papel. Y lo que es del todo humano. ¡Hilo por el ápice!. La arena de los siglos es la misma... ¡Desértica humanidad perdida del ahora!.
Del milenio agusanado, del siglo del escarabajo, de la década vacía. Por el quién de todos conocido Por la cualidad de la vergüenza. Por la soberbia geológica. Del milenio miel de hieles, del efímero transcurrir de los billetes.
Infinita historia sin arena, sin desierto. ¿A dónde va la sequía?. Y quién podrá plantar y sembrar, dioses alegremente. ¡Con el hilo de un ápice!. Para lograr que luego le perdonen cada grano, cada muerte, cada día. Ante las llanuras aluviales, depósitos invulnerables, carentes de consciencia, de luz mortecina, amor infrarrojo, pasión, ultravioleta. En la cibernética cicatriz de las arañas. Por la eternidad que se abisma sola.
Y no se detiene, redonda, ni cuadradamente líquida, de la nunca caída despuntada. Por El Grito De la arena que es infinito. Silencio de mar melódico.
¡Y del ápice que apila la tempestad al mástil! Donde se va la vida, el frío envidioso, el remordimiento, grácil, sin el frágil calor, la vida, el sublime dolor, el deleite embriagado de matorrales arrogante. Donde Se Va... ¡Lo qué pudo haber sido!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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POR EL ECO AFÓNICO...
Por El Eco del embudo. ¡Aparece silencioso!.
Silencioso, silencieux, silenzioso, still, ruhig.
Afónico Por El Eco.
Lo que una espada deja en la punta, como un lirio, malamente, el salvaje misterio de velos finos, despacio, en que con torpe mano, la carne absurda se forma, adrede, hace de un tronco su luctuoso manto, presto, en el éter fúlgido y sereno, demasiado, a su capricho un infinito de azulada esfera, enseguida, y luego baña el surco su silvestre aroma, medido, y ante su obra humedece al espejo rojo, agradeciendo, y se arrodilla, se empecina, en la orilla de la luna, y se pregunta, se interpreta, en la pendular espuma, dudándose.
¡Dudándose desnudo!. Y por eso la ribera las leyendas finge, de joyas duras sobre la caja, invariable, entre tu desnudez intacta y la mudable muerte sometida, súbdita y primera, tartajosa, entre su figura descarnada, y la flor del beso del rocío, marfil indomable, espabilado, entre el pincel de plantas trepadoras, y el profundo licor, aliento hundido, taxativo, entre la dura boca en la espalda impaciente enarbolada, una llamarada ahila.
En las formas, en la carretera, que subyugante agrupan, reales a un fantasma, una incógnita viajera, de la mente, de la brisa, en el pecho, carmesí, de ridícula melena hirsuta ahogada invención, y hecha del ídolo ya, sacrificado, en su altar que cariñoso mece atmósferas trémulas, del eco ronco.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ENTRE MAREJADA IMPÁVIDA
Por el sobresalto de la hidra, el sobresalto de la hidra que al ángel deja helado, que se mofa de los trombones, la hidra, fuma del jardín melones, por las más numerosas, migraciones, sobresaltada.
En Tre Mar Impávida, marejada.
La Hidra...¡Con hidrofobia de hielo seco!. Entronizada. Muestra. Los brazos de las abejas. Los dedos de las diademas. Pétalos, metales, sílabas pálidas, y magnéticas plumas rotas.
La Hidra por los campos duerme con los afanes terrible. La Piedra impura aspira de las bestias el surco infértil.
La Fibra tiene un ritmo imantado muy raro y multiplicado. En La hidra terrible, piedra infértil, vibra en lo que duerme. En Lo que impuro aspira. En Lo que imanta raro.
¡Con los afanes de las bestias multiplicando!.
Sobre un alacrán en gotas, quemadas por los años, entre inagotables lavanderas como enredaderas, siglo aterrado como una fruta seca, por el que fue ignorada copa, por el que fue tierra fragante.
Entre Marejada Impávida
La muerte polvorienta del superficial pantano que triunfaba, que carcomía, que relucía, es aquélla voz de abismo, de verdugo.
La hidra de la piedra hierve Fervorosamente petrificada.
Como vil reptil de añil, sobresalto subterráneo, de hidra, de piedra porosa dulce, que al ángel hurtó las alas, y al habla dejó mudando, los retorcidos castillos, los agitados perfumes, los frágiles castaños, y de la tribu, perdió el sentido más puro, más edificio, más avenidas fatales. Sin Esperar En voz alta, audífonos ensordecidos, de patios abandonados, lo que anunciaron del bebido conjuro, del dinero resucitado, una sepultura.
De las cálidas pupilas una quimera teje la negra tarde mil mixturas miel con la piel de hiel en un innoble temblor audaz del mar salado, mar temido, mar herido, mar perdido por la espada, del pez, vela, buscado, perplejo símbolo en el último adiós hidrante.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Herviborosamente
El Tren lejano de la tarde, Infinita vegetal de soñadora transparencia, Deja perplejos los símbolos del impulso, campestre.
Despedida. Como una luminosa luna. Vegetal del incansable pensar sentir...Nada más y nada menos en la cabeza del sombrero hay un zapato dulce, lo dijo entonces, la orfandad del orfanato de ovoide hambre, y no movió ni la humedad del huésped hueco, ni una pluma, lápiz, apincelando el convoy, de papagayos.
Y entonces, en el, después, cuándo, al asombrerado árbol, dije: Apenas murmurando, el otoño de sus hojas.
Entre otros, exóticos acrobáticos y fluidos genuinos, los amigos se han ido antes, de las cualidades fatales nuevas, en el mañana, en el género flemático simpático disimulo, y también dejará, aquéllo qué anduviere divulgando solvente, como lo abandonaron las esperanzas de las lluvias del llavero...
Y dijo el herbívoro: "Nunca más."
Sobrecogido por dónde anduvieron los insectívoros al romper el silencio, el nivel nevoso y sus compuestos joviales tan idóneos subterráneos, subterfugios, el obtuso subtítulo, de kilográmetros gimnásticas palabras, sin duda lo que dice, enjoya, explaya, y es todo lo que sabe, de lo láctica una mácula, en su solo repertorio, arrepentido escarabajo, reaprendido, de un amo desafortunado, a quien desastre impío le dejó feroz ubicuidad, persiguió, al cenit mendaz sagaz del tragaluz, y acosó sin dar tregua al dócil mástil, hasta que su cantinela dejó al gato en paz cómo tardía ganzúa, y sólo tuvo tahúres, múltiples brújulas desorbitadas, genio artísticomelódico sin un sentido sólo.
El Tren lejano de la tarde Infinita vegetal de soñadora transparencia.
Deja perplejos los símbolos_____Insomnes____Viviendo la experiencia de viajes dobles del impulso campestre. Herbivorosamente____ lento e inefable. ¡Deportivos, vitamínicos, de lujo disfrutar, las semifinales de los cuartos!. Herbivorosamente. Por las calles carnívoras. Por las semanas finales. Por el torneo sombrío de los relámpagos mojados.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Interpreguntas (Experimental)
Pre Gun Tar Se...¡Wonder, sich fragen, domandarsi, se demander!
In Te Rior...¡Didentro, das Innere, intérieur, inside!
¿Por qué el agitar violento de los hombres desplegados entre las praderas perfumadas me miras, me preguntas, me regresas, las respuestas, las dudas, los silencios, oprimiendo tan serio, tan añil, tan cascabel, desconfianza, adivinanza y remembranza, en las viejas carreteras del destino?.
Tienes la estrategia qué utilizo, con la delicadeza, cuatro príncipes para conquistar, y la certeza, osificada, y de las famosas mulas, la belleza y sus secretos tordos. Una intensa vida, un caballo, y la que hay que tener.
En el amor delantero, hay helados en barquillo, un carro con las manos prohibidas de ruedas rudas, y sorpresas verdes, en la dulce carreta de paleta Toda, para ti, no te inquietes, no te alejes, conmigo por otra fecha, pastelero y carretero.
Porqué Si Algo tiene el recuerdo ¡Es qué se olvida! En la redondez de las dietas baratas. ¡Fácilmente! Al prevalecer lo qué yace satisfecho Al favorecer el fenecer del tiempo Al encrudecer lo qué amanece adormecido...
Hilo Preguntas En el aterrizaje del pillaje, ramaje, ¡Nonagésimo barajeo, del trajinar cojo!
Hilo De la magnificencia menosprecio En la divergente menudencia ¡Sexagésimo condonear flamígero!.
En el oval omóplato paradisíaco, en el período medular del pentagrama, en el elixir ridículo sílice. ¿Qué relieve implantan las amargas horas en alta mar a la espalda del salvaje libro lleno de imágenes, de lagos crudos, de tibios barrios, más repletos de querellas arrodilladas y aquéllo de la juventud que quieres?.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Morbosa mordaza...
En Fer Misa. ¡Excusa!.
-Scusa, entschuldigung, excuse-
Si En la fortaleza Con firmeza La fiereza. ¡Fuera del hallazgo hartazgo!. Sin pronunciar palabra, frente al ave huidiza, cuyos ojos, son como tizones pies, de pus de paz de vil fantástico trombón con encendidos, pelajes que queman hasta el fondo, de la época de la patraña.
¡Rareza de la ranura!. ¡Rampa rapaz!.
Ésto y más, sentado, adivinaba, el fantasma espantado, salada cobra con la cabeza reclinada, en el aterciopelado reprender a las rendijas, con el forro del cojín, acariciando arpas, por la luz del abedul, avestruz de la noble lámpara, en el forro jarro fácil, del terciopelo sin violetas, acariciando una carroza, por la luz del áspid, de la lámpara dentífrica. ¡Qué ya no oprimiría, ¡ay!, nunca más! Ninguna vieja pesadilla, ni exagerar, aligerar, fingir, surgir del presagiar.
Entonces pareció que el aire, se tornaba más denso, perfumado, invisible incensario, meciendo y danzando, entre cuyas pisadas, tintineaban alfombradas.
La loción incinerada. La crema crepuscular. La certidumbre. Pro Fe Sando. ¡Opfer, vittima, victim, vítima!.
Y el jamás dijo: "Nunca más."
Arrojando. Amplificadores, por la tempestad, heterodina, invasión a este refugio, desolado e impávido, circuito cromosómico, a esta desértica tierra encantada, de magneto permanente. De excitación extraña, hechizado, por el amor al horror, millonario, y multiplicado vidrio audible, espiral mortal, del mundo, ahora inmundo, mañana, inframundo, por el tóxico espejear. de las parabólicas enriquecidas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ZAMBRA HOSTIL
Por Los Ac Tínicos mutantes rayos hilachas. ¡Apodícticos!.
Aquí. El miedo se ha hecho hipodérmico. Por la impotencia del hipódromo. El miedo también es hidráulico. Por el hipermercadeo. Donde no baja ni aún, como submarino, el viento.
Ni se quedan holográficas las iguanas. Ni aquí en las torres, del cloroplasto. Ni en las largas clavículas vivíparas. Estando, salpicando alquitrán en las alturas. Estando en que un día caerán, en la vitamínica volátil, las batidas, arrasadas en las cucharas pasteleras, dentro de la propia, y ajena, apetitosa, hambre, y lumbre.
Desplómate, alquimista cíclico y gradual, ciudad, adobe, ladrillo, cartón y arena, calles, callejones, de hombres huecos, de nombres ignorados, de ondas rectas del cetáceo curvo grácil, entre híbridos camaleones terribles.
Amor de la bala por el barro, amor del cuchillo por el pecho, amor del aliento por la carne, angelical altruista de pólvora pasión. ¡Celeste caletre de retrete!. Cae desde el inocuo latido, por la misma sed de los caminos inocentes, con el porvenir del cadavérico bolsillo, y el amor de la moneda, y el amor de la vida, efímera sintiendo, como si fuera eterna.
Insensible, pasajero del recuerdo, ignorado, accidente temporal, de la memoria eterna.
Que de ventanas martirizadas, calles cerradas excavadas, de cristales sonrientes, de plásticos elogios, de vencidas avellanas, y dobladas estructuras.
Fábulas de sillones y de cajones. Viejos cazadores de ambigüedades.
Por aquél, mañana, del pasado. Entonces que entrará, sin verlo, y lo podrá bajar el viento, hasta el nivel, níquel del fondo, con el pulso del fosfato, y desde entonces, solo hay un sin embargo, un no obstante, un pero siempre, donde no existirá más, abajo, arriba ni de lado, ni de frente, ni soñando.
¡Qué suelen fingir mil veces, mil semblantes, mil segundos!. Los ¡Qué al humo dan lecciones de ceniza!. Una vez, con una interminable mentira.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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PRIMORDIAL DUALIDAD ...
Moldes. Paradigmas. Original creación. Donde los grillos mecen las nubes. Donde las grullas muerden las raíces. Piedad gigantesca humanidad sensata. Entre la degeneración paralítica, de péndulos diplodocos.
Dua Lidad Primor Dial. Juramentos encendidos. ¡Fértil, indiferencia, escéptica!.
Tú, quilates, eres. ¡Punto de ebullición!. En el pulso. En la presión. De las paredes. ¡Sin resistencia!. Entre La Viscosidad y la fricción, como la muerte, plena, y de la insospechada, desconocidamente eterna.
Dualidad primordial.
Muchas veces en la angustia victoriosa, la hemos visto colgada de un murciélago, y la hemos guiado, con los gritos, con lo que eres tú, de lo que yo había sido, y esto siempre esperan los telares ciegos, que el tiempo caído pesa y pasa cansado, y turbio lacre laberíntico, fangoso es lo que dejamos, al pasar, de los siglos. y las bodegas sembradoras, entre los brazos, glorificando las botellas, de ínfima impedancia, de matemática mecánica, de suspiros y latidos prolongados, en los vientos.
¡En todas las veces como un vez perenne, cuando llegan los declives opuestos y se sorprenden sin más razón, por lo irremediable, como si fuera, la primera rotación de los fluidos enamorados!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Felinos temporales...
Por los felinos infelices del regreso Asoman las guitarras callejuelas Temporales encantos temblorosos ¡Colinas envidiosas! Montañas de pocos ¡Años sanguinarios y esteparios! Temporalmente felinizados Pliegues del quejido Murmurantes Desfelinizados mañana.
Por Qué Nada Cambia El Mal En Bien... Más de infinitos repetidos cabritos. De los labios bermejos terciopelos diamantes. ¡Nunca más nadie podrá cambiar lo uno en otro!.
Fel___Inos___Tempo___Rales___Charales. Inos Temmmmm... Po Rales... Del rompe y raja peregrinos.
Lo sincrónico coexiste extemporáneo y temporal es la vida de cualquiera del todo ¡Qué vive! De la raíz al fruto Hojas, ramas, sombras, plagas, humus. de las sutiles almendras de las cuatro pianolas de las ventas empeñadas de las venas empañadas por los pañales de los pequeños granos.
Todo eso apenas está en las ramas matutinas en los milagros obligados en los hundidos temblores en los paraguas mordidos.
¡Sombras abajo las puertas alumbran! El tiempo gastando cristalino vigoroso El tiempo de los relojes desempleados Apenas del resto un episodio.
Entre nosotros como ustedes dices, cantas, gritas. en las ranas de los charcos limpios de los pantanos su metamorfosis, gozando.
Atados a la soledad del cielo Sin estrellas Amables Vapores escritura del agua seca, para cultivar lágrimas en los volcanes, y no morir, inquietos como fantasmas, entre arañas enlazamos verbales huellas de los conmigos contigos, impalpables abrazos del sueño, junglas de plástico, felinos primaverales, cáusticos mamíferos en los viajes de caimanes, por el fulgor del fosfórico veneno, lianas de mineral sonido, leopardos invisibles, buscando el eco. ¡Muy arqueológicos felinos!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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